La Pax Americana
”¡El Gran Jefe Blanco ha hablado!”Ha dicho cosas muy interesantes y novedosas para después de la caída de Sadam Hussein y su camarilla .Parece ser que el establecimiento de un Protectorado militar de EE.UU. traerá la paz y la democracia a toda la región. El simple reparto de chicle a los niños por parte de los soldados libertadores, el establecimiento de campos de base-ball y el incremento de películas de Hollywood en las pantallas de Bagdad y Basora, mostrarán el tipo de vida “americana” y este será adoptado clamorosamente por las poblaciones de la región. Surgirán partidos de la oposición con elecciones libres cada cuatro años en Arabia Saudí, en Kuwait, en Siria, en Irán, en los Emiratos, Bahrein, Dubai, etc. Por fin, habiendo eliminado los gobiernos de los países terroristas, Israel podrá vivir en paz con un Estado Palestino a su lado del que nunca saldrá un kamikaze cargado de bombas porque Yaser Arafat y la OLP habrán sido sustituidos por partidos políticos democráticos. Yihad Islámica, Hezbollah, Hamás grupos terroristas de orígen sunní o shii según el país que los apoye, Irán, Siria o los propios palestinos, desaparecerán embelesados ante el American way of life desplegado por los muchachos de Kentucky, Idaho o Dakota del Sur. No digamos los de Texas…….
¡Y en eso me desperté! …. Nada había cambiado en términos generales. En Oriente Proximo, Bush seguía entendiéndose directamente con reyes, reyezuelos, emires o jeques, especie de capataces de lujo de las compañías petroleras norteamericanas. El precio del petróleo había subido a US$40 el barril con lo que Donald Rumsfeld y Condoleeza Rice, además de la familia Bush se frotaban las manos al ritmo de sus ingresos en cuenta corriente. Las empresas estadounidenses de la construcción, se hinchaban a reconstruir lo que sus soldados habían destruido previamente. Las empresas de armamento sustituían material pesado, aviones, cañones, misiles. Posiblemente entendimos mal cuando el hermano JEB habló de Aznar como Presidente de la República de España, también lo hicimos cuando hablaba a nuestros hombres de negocios de los “increíbles beneficios” que obtendríamos de nuestra colaboración con George. El gobernador de Florida, sí, el de las trampas en las urnas, estaba hablando de los beneficios que EE.UU. iba a obtener de esa guerra. Habíamos entendido mal, pese a lo bien que habla cubano.
A los grupos “terroristas” actuales, se habían unido otros nuevos que luchaban contra el invasor infiel en los países vecinos de Irak. Donald Rumsfeld ya empezaba a pedir la invasión de éstos para erradicar las bases de un Al-Kaeda más grande que nunca. Sobre todo después de las torres de Chicago destruidas por sendos aviones de compañías americanas, igual que en Nueva York. Los atentados en países que habían colaborado en la guerra, por ejemplo España, no serian compensados con contratos para la reconstrucción, quizá lo serian con la adquisición de repelentes anti-mosquitos como los que anunciaba Miguel de la Cuadra-Salcedo para las marismas del área de Basora y un par de pozos de petróleo en el Quinto Ese. Pero siempre podría Aznar decir que había situado a España en la Primera División de la política internacional. Por supuesto que Ariel Sharon seguiría reclamando fronteras seguras para Israel con más vehemencia que antes y para ello, instalaría cada vez más colonias en territorios que, un montón de Resoluciones de las Naciones Unidas, habrían atribuido al futuro Estado Palestino. De esta forma ¿para qué un Estado Palestino independiente? Unas cuantas colonias árabes en medio de Heretz Israel(el Gran Israel) bastarían. La población del ya inútil Estado Palestino, estaría pudriéndose en campos de refugiados como viene haciendo desde hace….. ¡55 años!
Parece ser que la idea de resolver el problema de los palestinos de una vez para siempre ha sido de José María Aznar. Algún día, todos los que se manifestaron en contra de la guerra preventiva de Irak se darán cuenta de lo agradecidos que estarán los pueblos árabes hacia España y de cuanto deberemos a la clarividencia de nuestro invicto Caudillo. Mientras tanto, recemos a Dios y al otro José Mari para que Aznar se decida a hacer “un curso intensivo de geopolítica en ocho días” reforzado con un Master en Psicología Arabe.



