La guerra para aficionados
Me encanta oír hablar de guerra a quienes no han vivido una contienda bélica más que en la pantalla grande de los cines. Están tan lejos de lo que es la realidad que no hay periodista bregado en guerras que no se sonría ante tanto candor. Dice Ana Botella a La Razón en una entrevista de Inmaculada G.Molina: “La guerra es lo peor que puede pasar, salvo si evita un mal mayor”. No se especifica qué es más grave que una guerra.
Esta guerra significa que buen número de musulmanes se van a sentir humillados y obligados a huir de su tierra e intentarán vengarse con el arma de los david: con el terrorismo. Los hombres que se sacrificarán haciendo daño al mundo occidental, no se consideran terroristas sino muyajedin de una guerra desigual en la que se puede exigir el cumplimiento de las resoluciones a Irak y no se debe ni mencionar a Israel como incumplidor de innumerables resoluciones de la misma ONU. Cuando se habla de un orden de prioridades en la lucha contra el terrorismo, se sitúa en último lugar la solución del conflicto israelo-palestino. En realidad es el primer punto de cualquier agenda sensata. Durante 12 años, Irak no ha terminado de deshacerse del armamento de destrucción masivo que le habían suministrado los EE.UU. en su afán de vencer la teocracia de los ayatolahs iraníes. ¿Por qué los iba a utilizar ahora? ¿Por la posibilidad de que esas armas sean cedidas a miembros de Al-Kaeda? ¡Pero si Osama bin Laden ha decretado que el socialismo baasistade Sadam Hussein es blasfemo! Los servicios de inteligencia de Francia y el Reino Unido han declarado que no existen indicios de connivencia entre Bagdad y Al-Kaeda. Si un dirigente del grupo de Bin Laden residió algún tiempo en Bagdad ¿qué decir de los musulmanes detenidos en España y presentados a bombo y platillo como peligrosos terroristas? Resulta que todavía no sabemos si los polvos encontrados en sus domicilios son peligrosos compuestos químicos o simple detergente. Y si les pedimos a los norteamericanos que nos manden los reactivos necesarios para averiguar la naturaleza de ese producto, podemos esperarnos a cualquier manipulación torticera.
La guerra, además del aumento de la miseria y la muerte de un pueblo que ha sufrido tanto por su dictador como por el ataque de 1991, traerá una catástrofe ambiental sin precedentes. Los pozos de petróleo serán incendiados y tardarán un año en dominar el fuego. Es posible que algunos de Kuwait sean saboteados y que el precio del petróleo se nos ponga en 40 dólares el barril. Ciertamente, los atentados suicidas pueden extenderse a países que hayan tomado parte activa en la guerra. Por ejemplo: España, Reino Unido e Italia. Probablemente nuestras relaciones con las dictaduras de la península arábiga no se verán afectadas pero si nos enemistaremos con el pueblo árabes y, en general, con el musulmán. Desde luego, si el gobierno pretende defender la paz mundial creando un decorado como el que acabo de describir, se despertarán de este sueño de grandeza propio de enanos, en las urnas. Y eso, sea quien sea el heredero de este partido llamado popular porque popular fue el rechazo del pueblo español y tienen razón quienes afirman que, en esta cuestión del alineamiento con Bush, el gobierno actual de España no representa al pueblo soberano. Es más, desprecia a esas masas manipuladas por los socialistas. Y para quienes creen que los EE.UU. ganarán esta guerra sin pagar ningún precio, ya veremos cuando empiecen a llegar a tierra americana las famosas bolsas de plástico. Recordemos lo sucedido en Vietnam. En cuanto a nosotros ¡menos mal que no se les ocurrió a la gente del Pentágono librarnos de Franco como quieren ahora liberar a los irakíes de Sadam Hussein!




