Right or Wrong My Country (Con razón o sin ella, mi país)
La separación de poderes y el control de unos sobre otros es una creación intelectual de los Enciclopedistas franceses, precursores de la Revolución Francesa. Un norteamericano residente en Paris, Benjamín Franklin, no solo inventó el pararrayos sino que llevó aquellas ideas a los independentistas de la colonia británica de Nueva Inglaterra. Así que cuando se dice que la democracia actual es hija de los Estados Unidos, se está faltando a la verdad. Salvo que se quiera decir que es la más longeva de las democracias del mundo. Ello tiene la misma importancia que decir que la India es la democracia más poblada de la tierra.
Basándose en una serie de clichés voluntariamente erróneos, los EE.UU. han ido creando una leyenda prolijamente exportada a través de Hollywood. El cine ha recreado una Historia norteamericana basado en el espíritu de frontera, en el héroe solitario. En el resto del mundo todos se han creido que el general Custer era un caballero, que los indios solo sabían saquear granjas de colonos blancos, que todos los millonarios de EE.UU. empezaron vendiendo periódicos. Eso daba una sensación de tierra de oportunidades, de pueblo elegido por Dios. Los fundamentalistas que desembarcaron del Mayflower con la biblia de Luthero en la mano, han hecho de aquellas gentes los paradigmas del Bien. No huían de la intransigencia religiosa en Gran Bretaña sino que ellos eran la intransigencia que huía de la relajación de costumbres en Europa. Las “Daughters of the Mayflower” son una organización que presume de linaje en una población de aluvión que constituye la gran masa de los actuales EE.UU. Son una aristocracia de la intransigencia de la virtud.
Esto no significa que ese gran país, en muchos aspectos, no haya ofrecido hombres y mujeres que se han dejado la vida en defensa de los derechos de los oprimidos. Yo estuve en la Marcha sobre Washington de 1963 en la que Martin Luther King lanzó a un millón de presentes su famoso discurso ”I had a dream….” (He tenido un sueño….). Hay muchos Estados Unidos, que van desde el ignorante gobernador de Florida hasta el intelectual Arthur Miller. Los políticos religiosos que firman sin titubear condenas a muerte, muchas veces basadas en pruebas falsificadas, y acuden el domingo a la Iglesia con su endomingada familia, solo representan el espíritu de los que descendieron del Mayflowere instauraron el Dia de Acción de Gracia representan a un sector importante de la sociedad estadounidense pero no a todos. Y ello se vio cuando empezaron las manifestaciones contra la guerra de Vietnam que terminaron con el abandono de Raigón en un repliegue que demostró que el pequeño puede, a veces, vencer al Primo de Zumosol
Pero lo que es lamentable es que nuestro Presidente de Gobierno –y digo “nuestro” porque, desde el instante en que gana las elecciones, es el presidente de todos los españoles—se deje deslumbrar por un señor que viene a vendernos inversiones en Florida y la guerra de su hermano contra Irak y para convencernos, nos habla de las oportunidades de negocio que tenemos en la reconstrucción del depauperado país de Mesopotamia. La mano por encima del hombro, la invitación al rancho tejano, la elevación a Presidente de la República Española, la declaración de que “Aznar es un “gran lider y gran amigo” todo ello presenta a nuestro jefe de Gobierno como un sencillo capataz de cortijo andaluz.
Rodríguez Zapatero, pese a que extrañe a algunos, no votó el documento firmado por los 15 más los 13 porque es suficientemente ambiguo como para satisfacer a Bush, Blair, Berlusconi y Aznar (en orden descendente de la importancia militar) porque no lo interpretan como lo han hecho Chirac y Schröder. Rodríguez Zapatero lo hubiese votado si la posición de España hubiese sido la que defendió en el Consejo de Seguridad el ministro francés de exteriores Villepain. Ante la falta de respuesta del Presidente en el sentido solicitado, la abstención se hacía natural.
Si Aznar ha conseguido el apoyo de CiU es solo porque en las próximas elecciones, Pujol necesita el apoyo del PP frente a los Socialistas de Cataluña.
La diplomacia francesa quiso dejar una salida honrosa a Bush, atribuyendo a su monumental despliegue de fuerzas militares, el mérito de obtener concesiones de Sadam Hussein a los inspectores pero eso no hace recapacitar al inquilino de la Casa Blanca. Right or wrong, my country(Equivocado o no, mi país) es un lema tradicional del patriotismo norteamericano. Bush está dispuesto a respetarlo por encima de los cadáveres de todo un sufrido pueblo, el pueblo irakí.




