Afloran las mentiras
La CIA, como acostumbra, se equivocó. Huseín y su entourage no se encontraban en el lugar que creía el Servicio de Inteligencia norteamericano. Eso hizo que la mascletá valenciana tuviese incomparablemente más vistosidad que el masivo ataque aéreo, anunciado por George W.Bush. El guión ha empezado a torcerse y, como se dice en el argot teatral, el actor principal ha empezado a meter morcillas en el texto.
La primera ha sido decir que las fuerzas armadas USA bajo su mando habían empezado a desarmar el régimen sanguinario de Sadam Huseín. Desarmar, cuando se empieza a bombardear, suena a sarcasmo. La respuesta: horas más tarde, el temible ejército iraquí lanzó sobre Kuwait de tres a seis misiles que bien podían haber sido convencionales obuses de artillería pesada. Escándalo para algunos comentaristas pro-Aznar: ”¿Lo ven? ¿lo ven? ¡Ahí tienen la prueba de que tenía armas misiles de alcance prohibido!” Claro que con un misil de 10 kilómetros de alcance, colocado a 5 de la frontera irako-kuwaití, ya se puede alcanzar al enemigo. Para colmo de desverguenza, las ojivas eran convencionales y no contenían munición química, nuclear o bacteriológica. ¡Qué desilusión para los partidarios de esta guerra que gritarían alborozados:”¿lo ven?….¿lo ven?” si hubiese habido, por ejemplo, gas mostaza en las ojivas. Eso sí, todos los colegas que pudieron aparecer en pantalla desde Kuwait lo hicieron con sus máscaras. Por un momento recordé cómo, con mis 12 añitos colgaba yo mi máscara de gas junto con mi abrigo en el perchero de la clase durante la guerra mundial. Me sonrío recordando cómo el primero en salir corriendo para el refugio era el compañero que estaba ante el encerado sin saberse la lección que le acababa de preguntar la profesora. ¡Ese sí que era liberado por los bombardeos del cero patatero!
Y empiezan a llegar rumores de que algunos pozos cercanos a la frontera kuaití están ardiendo. Da sonrojo ver cómo Bush y el maquiavélico Rumsfeld condenan cualquier atentado contra la riqueza natural que pertenece al pueblo iraquí.….y a las petroleras tejanas en cuando acabe la operación. Y la guerra, una vez más y gracias al botín, no le habrá costado nada al vencedor y libertador de la población autóctona. Como en Afganistán. Otra mentira.
¿Recuerdan cuanto nos han estado repitiendo que esta guerra durará muy poco, a lo sumo unas dos o tres semanas? Bueno pues tanto en el discurso de George Bush como en la rueda de prensa de Donald Rumsfeld flanqueado por el general Myers, se ha advertido a la gente que la guerra puede ser más larga de lo que algunos piensan. Y costar vidas americanas. Pero no debemos extrañarnos. Washington anunció que creaba un Departamento de Desinformación y que se pagaría a periodistas europeos que apoyasen las tesis de los EE.UU..
¿Y si no se encontrasen las armas de destrucción masiva que tampoco hallaron los inspectores de Hans Blix? Cabrían tres explicaciones: que no las tenía, que habían caducado como los yogures o que le queda algo de conciencia al tal Sadam Huseín. ¿Qué hacer en ese caso para no quedar con las posaderas al aire? Bueno, lo mismo que se ha solicitado a un especialista que realizase el decorado de las salas de briefings o de información a los corresponsales, se puede pedir al Departamento de efectos especiales de Spielberg que fabrique las armas de destrucción masiva que son la razón de ser de esta guerra. Finalmente, es interesante saber que si Sadam Husein y sus cómplices caen prisioneros de la “coalición”… ¡de 35 países! podrán ser juzgados por genocidio en el Tribunal Penal Internacional que EE.UU. no ha querido reconocer. Pero no nos asustemos: se creará uno especial para Huseín y ¡no habrá Fungairiño que lo salve!



