Divorcio a la Española
Por un lado la mayoría del pueblo español. Por otro la nomenclatura del Partido Popular preocupada individualmente pero que no se arriesga a abrir la boca para no precipitar su decapitación. Finalmente, un hombre hecho a sí mismo que descubrió en su juventud cómo oponerse a la Constitución de la Democracia y acabar siendo elegido, y con mayoría absoluta, mediante unos instrumentos que vituperaba entonces en un diario riojano. La habilidad de este funcionario de Hacienda llegado a la jefatura del gobierno, ha conseguido mantener unido como el hormigón a sus barones. De ahí la admiración que le profesa Tony Blair a quien se le rebelan 140 de los suyos y le hacen envejecer diez años en unas semanas. Evidentemente, la carrera de Blair, dentro del laborismo, ha tocado fondo. No así la de Aznar que no tiene motines a bordo de su Bounty particular y puede soñar con más altos cargos de índole planetario. Los hacendados no suelen decir quien es su heredero preferido con el fin de que todos se esmeren en cuidarle y prodigarle cariño.
Lo malo es que como el moribundo no lo es tanto, han aplaudido sus nuevas ocurrencias. Sus escarceos amorosos en la escena internacional han provocado sonrisas cómplices pero ningún fiel escudero se ha atrevido a decirle al fuhrer que había salido al escenario sin pantalones. Los estrategas de Washington han estudiado desde hace tiempo el carácter de José María Aznar y saben muy bien que gestos tan sencillos como poner los piés sobre la mesa junto a George W.Bush a la vez que se fuman los dos un cigarro puro castrista o una foto con una mano amistosa sobre el hombro, hacen que The Man of La Moncloa se ponga incondicionalmente a disposición del César. Esos psicólogos de la Casa Blanca lo habían intuido cuando Joseph Piqué, entonces Ministro de Asuntos Exteriores, haciendo de perrito de bandeja posterior de automóvil, movió su cabeza aprobativo en uno de los gestos más serviles que jamás pudo practicar un diplomático español. Esto me recuerda la anécdota que me relataba el señor Shafá, antiguo jefe de Protocolo del Sha de Irán. En el siglo XVII, el shainsha de la época hizo construir un pasadizo que desembocaba directamente al salón del trono y que obligaba, por su poca altura, a que los dignatarios extranjeros tuviesen que aparecer delante del Rey de Reyes doblado en ángulo recto, la inclinación exigida ante tan augusto monarca. Enterado el embajador de España de esta circunstancia y su intencionalidad, decidió entrar por el pasadizo…..¡de culo!
Pero aquella soberbia dignidad sin arrogancia del siglo XVII, no se ha visto en la intervención de Perejil contra 6 gendarmes marroquíes y un puñado de cabras. Todo ello para correr a pedirle a Colin Powell que telefonease urgentemente al rey Mohamed VI y arreglase el asunto, olvidando que Don Juan Carlos I de España es el hermano mayor del monarca alauí y que quizá hubiese resuelto el problema con menos dependencia de terceros. En esta misma Bitácora hemos echado de menos que el rey no pudiese hablar como lo hizo el 23F. La Constitución que él permitió que fuese, se lo prohíbe pero también le concede el papel de moderador entre fuerzas políticas e instituciones. Ha hablado hoy viernes y ha pedido que se mantenga el respeto entre las instituciones. Hay que entender que lo que preocupa al Jefe del Estado es ese divorcio casi absoluto, con separación de cuerpos, entre el pueblo y sus representantes. Los de la mayoría están convencidos de que los resultados de las últimas elecciones les permiten desoír al pueblo ignorante y de humor cambiable y seguir el camino que consideran más lucrativo para sus intereses aunque ello lo disfracen de preocupación por nuestra seguridad. Ahora es cuando nuestra seguridad está en juego por culpa de unos corsarios de la política que se arriman al seguro vencedor mientras el 92 por ciento de sus compatriotas se sitúa del lado del más débil. Ya estamos viendo como todos los miedos que nos están metiendo sobre la capacidad destructiva y los lazos de Sadam Huseín con el terrorismo internacional, están totalmente ausentes. Y nos engañaron también hace 12 años, presentando a Irak como poseedor del cuarto ejército más potente del mundo.
Pero si en todo divorcio, los cónyuges mienten o exageran las culpas del otro, en este que atañe a la mayoría del Congreso de Diputados y al Gobierno, por un lado, y a la Ciudadanía en su casi totalidad, no se pronuncia la palabra guerra. No estamos en guerra entre otras cosas porque no tenemos capacidad ni experiencia. Entonces se nos lleva para realizar labores de ONG o de Cruz Roja. Por supuesto que también hemos hecho este trabajo en Kosovo pero no hay que olvidar que hemos tenido aviones participando en misiones de ataque desde la Base OTAN de Aviano (Italia). Como dice María Antonia Iglesias, ex-Jefa de Informativos de TVE, “nuestro ejército aporta las tiritas” y además llegará dos semanas después de iniciadas las hostilidades.




