Avanzar a trompicones
Se nos vendió la moto de que en pocos días la guerra habría concluido, que sería un paseo y que el malhumor de la ciudadanía cambiaría su NO A LA GUERRA por un ¡VIVA AZNAR Y LA MADRE QUE LO PARIÓ! sonoro y alegre. Pero ya ha empezado Ana Palacio a desgranar nuestros beneficios derivados de la guerra:”sube la bolsa y baja en unos céntimos el precio de la gasolina”. ¡Qué desfachatez! ¡Una católica integrista hablando de beneficios económicos a un pueblo lanzado a las calles de toda España y del Mundo porque no quiere sangre a ningún precio! Pero Dios la ha castigado, como diría un creyente, porque en 24 horas, ha bajado la Bolsa lo que ganó ayer y ha subido un dólar el barril de petróleo.
¿Cómo puede declarar otra Ana, doña Ana Botella, que nuestro país está con el Papa puesto que (como él) el Gobierno busca la Paz? Jefferson dijo ”You can fool some people all the time, all the people some time, but you cannot fool all the people all the time” (Se puede engañar a algunos todo el tiempo, a todos durante algún tiempo pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo). José María Aznar y el PP han querido engañarnos durante todo el tiempo. El enemigo tiene armas poderosísimas que amenazarán al mundo en cuando caigan en manos de terroristas. El español de la calle se pregunta ¿qué hace Sadam Husein que no las ha utilizado ya? ¿Es un masoca? ¿Será que es una más de las mentiras que fabrica la CIA y que no existen tales armas de destrucción masiva? ¿Piensan traerlas los soldados de “la coalición” y “descubrirlas” en algún lugar apropiado? Ya hoy lunes dicen haber encontrado un escondite con productos químicos pero también hay quien sostiene en voz baja que son productos para el tratamiento de la leche en una industria láctea. ¿Recuerdan los polvos de detergente sospechosos que se encontraron a unos peligrosos “miembros” de Al-Kaida detenidos en España y de cuya gesta han disfrutado una semana Aznar y Bush? Los sospechosos están en la calle por falta de pruebas.
En la anterior guerra del Golfo ya nos dijeron que Huseín tenía el cuarto ejército del mundo…..y algunos se lo creyeron. Los enterados sabemos que el cuarto ejército del mundo lo tiene Israel. Aparecen unos prisioneros americanos en la televisión árabe de Al Yazira y los dirigentes de la coalición ponen el grito en el cielo! ”La Convención de Ginebra” prohíbe exhibir a los prisioneros de guerra para proteger su dignidad. Pero dos días antes, las cadenas occidentales, especialmente CNN y BBC mostraban sin reparo a los prisioneros iraquíes, arrodillados y cacheados en mitad de una carretera y más tarde en grupos, descalzos, con las manos atadas a la espalda y sentados en el suelo. Sus rostros eran perfectamente identificables pero a ellos no se les aplica la Convención de Ginebra como tampoco se aplica al millar de prisioneros talibanes encerrados desde hace un año en jaulas, en Guantánamo. Si cuando el 11 de Septiembre, Bush declaraba la guerra al terrorismo y poco despues invadía Afganistán, estaba reconociendo implícitamente que se sometía a la Convención de Ginebra puesto que declaraba la guerra al gobierno talibán. Pero el doble rasero es un instrumento muy útil y….muy utilizado por los poderosos. El rechazo a que las cadenas americanas mostrasen los prisioneros y los muertos no es por proteger la dignidad de los soldados detenidos sino por evitar la reacción negativa del pueblo norteamericano hacia la guerra, convencido a través de su cinematografía de que los suyos son invencibles y siempre ganadores. La guerra de Vietnam se empezó a perder cuando las fotos de Larry Burrow y otros fotoperiodistas y las bolsas de hule negro con los muertos empezaron a impactar en el norteamericano medio y hubo que reprimir violentamente a los estudiantes de Berkeley.
El rápido avance de las fuerzas terrestres aliadas ha confundido a muchos que creyeron que en menos de una semana se iba a tomar Bagdad e iba a caer el sátrapa de Tikrit. Supongo que la guerra en el desierto debe de enseñarse adecuadamente en cualquier academia militar que se respete. El chamsín, shamal o sirocco es un viento muy peligroso con el que me he topado varias veces en la carretera de El Cairo a Alejandría. En Egipto se le denomina “viento del diablo”.La temperatura se eleva hasta los 60º C y el aire se hace irrespirable. Actúa como papel de lija y, además de destrozar cualquier mecanismo, es capaz de enterrar un vehículo en poco tiempo. Duran estas tempestades hasta tres días seguidos. Hay ejércitos enteros de la Antiguedad debajo de esas arenas por culpa del chamsín. El desierto produce una cierta euforia porque nada nos impide avanzar y así, la conquista del terreno es engañosa como se puede ver en esta guerra. Todos los comentaristas señalan el rápido avance de las fuerzas aliadas. Como no salgan los alacranes a detenerles, ningún militar iraquí está lo suficientemente loco como para presentar batalla en campo abierto a un ejército super motorizado como el norteamericano y bajo una aviación poderosísima. Conforme se avanza sin tomar y asegurar ciudades, aumenta el peligro para los invasores y dificulta y alarga las líneas de abastecimiento, incluido el carburante pese a la ironía de estar sobre las segundas reservas de petróleo más grandes del mundo. Ni Um Kasar, ni Basora, ni Nasiriya, han sido tomadas plenamente. En todas ellas, las fuerzas aliadas están bloqueadas a la entrada pero no dentro y encontrando fuerte resistencia. El Cuartel General lleva cuatro días diciendo que están en sus manos pero no acaban de estarlo.
Por otro lado, los prisioneros que se están haciendo plantean un problema suplementario y eso que no se han rendido en masa como se auguraba sobre los papeles de la CIA. Ya demostraron sus estrategas de guerra psicológica, lo equivocados que suelen estar a la hora de analizar reacciones del pueblo liberado, por ejemplo en 1961, en el desembarco de Bahía de Cochinos cuando pronosticaron un sublevamiento general de la población cubana contra Fidel Castro. Y ahí sigue.




