Hinchar el pecho
Cuando todavía no se ha tomado la capital de Bagdad, ya se discute de qué países serán llamados a reconstruir Irak. Quedan excluidos los que optaron por desarmar al dictador con la ayuda de los inspectores de la ONU. Dejaron a Blix y a El Bardei exponiendo su informe al Consejo de Seguridad donde, ostensiblemente vacíos, estaban los asientos de EE.UU., Reino Unido y España, el trio de las Azores. Solo los que destruyeron pueden reconstruir cobrándose el importe con el petróleo iraquí. La tesis de la Casa Blanca era disponer de los fondos que se asignen para favorecer a Donald Rumsfeld y su clan pero la Cámara de Representantes ha decidido que esos fondos sean atribuidos únicamente al Departamento de Estado. Explícitamente se prohíbe que cualquier cantidad de esos fondos sea utilizada para gastos de Defensa. Desconfían de la tradicional avaricia del Pentágono.
Los mismos que destruyen quieren tener prioridad a la hora de ganar dinero con la reconstrucción. Es de suponer que el lobby de la Construcción está presionando a Rumsfeld para que destruya lo más posible. No vale utilizar bombas demasiado inteligentes porque luego no se puede justificar que queden en ruinas las cuatro o cinco casas que rodean el objetivo marcado. Como siempre, la ayuda humanitaria más importante vendrá de la Unión Europea, donde el Reino Unido y España están más presentes por sus ONG que por las cantidades presupuestadas en Hacienda para la Ayuda al Desarrollo. Hace unos años, en tiempos de Margareth Thatcher, Maylasia deseaba adquirir una fragata de los astilleros británicos pero su importe se salía de los presupuestos así es que se le ofreció ayuda al desarrollo para pagar al Reino Unido su importe. La bondad del Gobierno conservador quedaba patente y la industria bélica de Gran Bretaña se benefició de ello. Esto no significa que la sociedad civil británica no sea, junto con las escandinavas, las que más ayuda desinteresada prestan tanto para el desarrollo como para la defensa de los Derechos Humanos.
Nuestro gobierno conservador ha creído oportuno jugar a caballo ganador y que la modesta ayuda que prestamos al pueblo iraquí sea llevada por barcos y aviones militares. Se trata de que la bandera española ondee por la Quinta Avenida el día del desfile triunfal. Y eso sin que hayamos perdido un solo hombre en una guerra que hemos apoyado con todo el peso de nuestro voto en el Consejo de Seguridad, peso que caduca dentro de dos años. A partir de ese momento, y en caso de crisis con Marruecos, ya veremos a quien apoya Washington, necesitado que estará de reconciliarse con los países árabes después de haber destruido e invadido Irak, el país emblemático del esplendor árabe del Califato. No digamos si George W.Bush ha perdido la reelección.
Estos días se le ve a José María Aznar con otra cara, más confiado, más desafiante, hinchando pecho, desde Galicia donde Manuel Fraga ha declarado que los muertos de la guerra son como los de la carretera y si no se prohíben los automóviles ¿por qué hay gente que se empeña en prohibir las guerras ?
Sobre Siria e Irán ya hay una advertencia amenazadora. Ayudan con armas y con logística a Sadam Huseín olvidando que el baas de Damasco siempre estuvo enfrentado al baas de Bagdad, y mal se comprende que la República Islámica de Irán, tras ocho años de guerra (1980-1988), que sufrió un millón de muertos, algunos gaseados, ayude ahora al régimen de Sadam Huseín cuando tiene la partida perdida. La explicación es relativamente sencilla: Siria ayuda por ser país árabe y con un pasado común con Irak y el soñado Creciente Fértil, una media luna que abarcaría desde el Líbano hasta el Golfo Pérsico o Arábigo. Pero Irán es un país profundamente religioso y aunque profese el shiismo se siente obligado a ayudar a sus hermanos musulmanes. ¿No existe cierta solidaridad entre católicos y protestantes ? Fijense en el católico José María Aznar y los protestantes Blair y Bush. Hasta el punto de no hacer ni puñetero caso al Papa Karol Wojtyla, a punto de visitarnos. Y si miramos Polonia, los compatriotas de Juan Pablo II, célebres por su acérrimo catolicismo pre-conciliar pues no han dudado en elegir a Estados Unidos antes que a la Unión Europea a la hora de apoyar la guerra ¡y eso que están a punto de entrar en nuestra organización! Adam Michnick puede justificar la posición de sus compatriotas remontándose al período de ocupación soviética pero no fue solo EE.UU. sino todo el mundo occidental quien colaboró para derrotar a la URSS. Los españoles no debemos tener ese tipo de agradecimiento. Somos el primer país europeo que tuvo que sostener una guerra injusta contra EE.UU. y cuando creíamos que al término de la Segunda Guerra Mundial acabaría la dictadura de Franco, nos encontramos con un presidente de Estados Unidos, republicano como Bush, que vino a Madrid a dar un abrazo a su colega de armas. Eisenhower no solo obtuvo bases militares en España sino que prolongó la dictadura que padecíamos…¡un cuarto de siglo más! No tuvimos del Plan Marshall ni un dólar y la reconstrucción de este país se hizo con esfuerzo español, incluido el trabajo forzado de los desafectos al régimen.
Para José María Aznar parece imposible no estar aliado con los que nos ayudan a combatir el terrorismo. No se si he oído bien: ¿Quiere decir que Francia no nos ha enviado 500 etarras que ella detuvo en su territorio? ¿Cuántos nos ha remitido el señor Bush o es que lo que creíamos resultado de una colaboración entre las Fuerzas de Seguridad españolas y francesas es obra de la CIA? ¿No es en los medios norteamericanos donde se lee Basque independentists al hablar de los etarras? “No quiero que un día España pueda tener un problema y cuando llamemos a nuestros amigos nos digan:`El día que os necesitamos no os tuvimos con nosotros´. Ese día yo no quiero que llegue para España porque será un día malo” ,eso ha declarado Aznar en un mitin electoral en Santiago de Compostela. Se referirá al ridículo episodio del peñón de Perejil y la “providencial” intervención de Colin Powell porque lo que es del referéndum sobre el Sahara, Washington y James Baker han elegido las tesis de Rabat contra las de los gobiernos y pueblo español y las resoluciones de las Naciones Unidas. Pero según el líder del PP, tenemos asegurada, gracias a esa amistad con los “aliados”, Ceuta y Melilla, y por el mismo precio nos van a devolver Gibraltar.



