13 Mayo 2003

¿Antisemitismo?

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 21:23

Por semita se entiende cualquier descendiente de Sem, uno de los tres hijos mitológicos de Noé: Sem, Cam y Jafet. Dentro de los semitas no solo se encuentran los judíos sino los fenicios, los árabes y otros pueblos originarios del norte de Arabia Saudí. Hablar de antisemitismo, tratándose del odio entre árabes y judíos se ha convertido en un auténtico contrasentido. Así, se puede decir, de alguien que odia a los árabes, que es antisemita. Pero si hace poco vimos la confusión entre terroristas y resistentes, bueno es clarificar también el supuesto odio a los judíos.

La mal llamada Hoja de Ruta de Bush para resolver el conflicto iraelo-palestino es un pretexto para hacer y deshacer en el Próximo Oriente lo que les venga en gana a los petroleros tejanos y sus millonarios ejecutivos. Muchos de ellos son de religión judía y los que son cristianos, son evangelistas que, también tienen el Antiguo Testamento como libro sagrado, el del Dios Justiciero y terrible. Por supuesto que todos coinciden en aceptar la Ley del Talión, máxime si permite enriquecerse a costa de los odiados árabes propietarios del oro negro.

Cuando el mundo descubrió las series televisivas Dallas y Dinastía, todos creímos que aquello era pura ficción y que no existían seres parecidos a JR Ewing pero los guionistas no habían derrochado ninguna imaginación. Se habían limitado a observar. Los modelos de los personajes estaban ahí: los Bush, los Cheney, los Rumsfeld, los Perle, la Rice. Las empresas que sirven de punta de lanza son la Halliburton y la Bechtel entre otras. La Casa Blanca es el primer puesto conquistado en la construcción del Imperium. que permite a los EE.UU. imponer por la fuerza su voluntad a nivel planetario. La resistencia a ese imperialismo existe desde hace tiempo, por las formas avasalladoras de los norteamericanos. Pero se ha pasado de la timidez de los No Alineados a la virulencia de los Antiglobalización. Los propios norteamericanos están muy inquietos por el rumbo que ha tomado su país tras la discutible victoria de George W.Bush. Los intelectuales como Noam Chomsky o Susan Sontag, el mundo de las artes casi entero, salvo el patético Charlton Heston, denuncian que las libertades civiles están en peligro que un país que ha luchado y disfrutado de ellas desde hace más de dos siglos. Y si están en peligro en los EE.UU., a fortiori lo están en el resto de las democracias occidentales. El Nuevo Orden está tentando a más de un dirigente occidental cuyo pedigree democrático es más bien corto.

No existe el antiamericanismo como no existe el antisemitismo tal como se aplica al problema de prepotencia USA o de enemistad israelo-palestina. Existe una resistencia, incluso violenta, frente a las ambiciones unilateralistas de Washington y una repulsa absoluta hacia un sionismo que pisotea los derechos de los palestinos con el apoyo de los diversos gobiernos norteamericanos. Los judíos no son demasiado numerosos en EE.UU., no pasan del 3% de la población, pero su poder económico les permite realizar importantes contribuciones dinerarias a los partidos políticos, especialmente al Republicano. Esos favores han de ser devueltos con intereses después de la victoria del candidato. Hasta Aznar explica muy bien el intercambio de favores cuando dice que hay que ayudar a Washington para que Washington nos incluya a Batasuna en la lista de organizaciones terroristas, nos meta en el G-8 o nos deje un pedazo de Irak para que lo ocupemos. Hay una canción napolitana que dice:”Io ti do una cosa a te, tu mi dai una cosa a me. Y los bailarines, al ritmo de la tarantella, se pasan objetos variados de unos a otros. A nosotros ya nos han ofrecido un trozo de desierto de 51.740 km2 y con 350.000 habitantes, la provincia de Al Muthanna. Lo mejor se lo han llevado los italianos de Berlusconi, que no se han significado en Las Azores para nada, con esa habilidad de los italianos de escaquearse en el momento oportuno pero reaparecer cuando hace falta. No se olvide que Silvio es un hombre de negocios y se entenderá mejor con Bush y su camarilla que Aznar, un inspector de Hacienda que pone los pelos de punta al Primer Ministro italiano. Los polacos no parecían existir más que en su alineamiento con el trío de Las Azores y, de repente, sin ninguna experiencia del mundo árabe, se encuentran ocupando un pedazo de Irak harto apetitoso.

Cuando Colin Powell estaba a punto de llegar a Israel, Ariel Sharon levantó el cerco de Cisjordania y Gaza dando la impresión de aceptar la Hoja de Ruta de Bush con entusiasmo. 48 horas más tarde, sin que hubiese sucedido nada de importancia, volvía a cerrar unas fronteras que permiten a los palestinos ir a trabajar y ganarse el pan a Israel. De paso han liquidado selectivamente unos supuestos dirigentes de de Hamas, cosa que nadie puede discutirles porque son los únicos que tienen posibilidad de que les escuche el resto del mundo, especialmente el Emperador. El día 3 de este mes, de manera absolutamente mimética, el camarógrafo británico James Millar, de la cadena americana HBO, con bandera blanca en una mano y su cámara en la otra, filmaba la destrucción de casas palestinas en Rafah, en la zona de Gaza, cuando un tanque israelí le disparó y dio muerte. El modelo de asesinato José Couso se está imponiendo. En las películas americanas, los testigos del fiscal tienen protección y los malos intentan eliminarlos para que no declaren en contra de ellos. En las guerras actuales, los testigos del mundo, que son los periodistas, no tienen ni la protección de la bandera blanca.

Y ahora 20 muertos (10 de ellos norteamericanos) y un centenar de heridos en Riad, con un atentado de coches-bomba, vienen a demostrar lo que todo el mundo vaticinaba: la guerra de Irak no ha hecho más que empezar. Se atribuye al presidente egipcio Hosni Mubarak, al enterarse de que Bagdad había caído en mano de la Coalición, la frase sigiente:”Acaban de crear mil Osamas bin Laden más”. Y cuando el presidente Aznar declara que el mundo es hoy un lugar más seguro debe sentirse engañado por las predicciones de Manuel de Arístegui, portavoz del PP en la Comisión de Asuntos Exteriores que cree, a pies juntillas, que EE.UU. y Ariel Sharon quieren, de verdad, acabar con el terrorismo y, de paso, permitir la existencia de un Estado Palestino. ¡Qué gran embajador fue Arístegui padre!

Nos queda Javier Solana, que en su viaje por Oriente Próximo, se entrevistará con Yaser Arafat, presidente electo de la Autoridad Nacional Palestina y al que, ni los israelíes ni los norteamericanos, pero sí los europeos viejos, quieren ver. Prefieren a Abu Mazen que solo tiene el 3% del apoyo de sus conciudadanos. Pero claro, cuando se desea imponer la democracia en un país liberado lo primero que se hace es rechazar a la persona electa que no nos place y colocar en su lugar un Hamid Karzai (ex-ejecutivo del sector petrolífero norteamericano), como en Kabul donde, después de un año y medio reina el más completo desgobierno. El regreso del ayatolá Mohamed Baqer al Hakim, del exilio en Irán, ha desatado el entusiasmo de la población chií de Basora. Una de sus peticiones es que se vayan los ocupantes. Un problema gravísimo para la Coalición que traía preparados para gobernar Irak a sus propios iraquíes americanizados.

Si Arafat no podía luchar contra Hamas, Hezbolá y Jihad Islámica (o contra el brazo armado de Al Fatal) ¿Cómo lo va a conseguir Abu Mazen con el único apoyo de israelíes y estadounidenses? Digna de aplauso es la postura la Comisión Europea y de Javier Solana, Mr.Pesc, haciendo que la UE, que es la que más ayuda al pueblo palestino, esté presente a la hora de buscar una solución al problema de la región.

1 comentario »

  1. Me parece que no entendes nada de politica de Medio oriente, decir que Arafat no podia luchar contra Al Fatal es una reverenda imbecilidad, cuando este grupo es el brazo armado de el.

    Comentario por elcomandante — 23 Septiembre 2007 @ 21:56

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