3 Junio 2003

Machismo en el PP

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 21:34

Hinchar el pecho y retener el aire el tiempo de una foto, poner los pies en una mesa junto al emperador fumándose un puro y presumir de quien corre más, pedir que le midan a uno sus partes para que le juzguen la hombría, alquilar un tanque Leopard II a Alemania para que haga bonito en el desfile, pedirle a Francia su batiscafo Nautile que examine el pecio del Prestige, alquilar a las ex repúblicas de la URSS aviones destartalados que lleven a nuestros soldados a lejanas tierras donde nunca tuvimos intereses, todo ello recuerda el “quiero y no puedo” de la tradición española. Si los hijosdalgo paseaban su hambre por el Prado después de haberse espolvoreado migas de pan con el fin de hacer creer que habían tenido un opíparo almuerzo, si algunos burgueses desdinerados de los años veinte cerraban las persianas durante julio y agosto no para protegerse de la canícula madrileña sino para simular que estaban de vacaciones en La Concha o El Sardinero ¿como nos puede extrañar las cosas que hace nuestro gobierno? Es lo que Hugh Trevor-Roper llamaba el make believe (el hacer creer).Esta especialidad española encuentra en nuestro presidente de gobierno y en su partido el símbolo vivo, el icono nacional. ¡Nada de Toro de Osborne, José Aznar en persona! ¿No recuerdan con qué brillantez reconquistamos el peñón de Perejil que habían ocupado un ejército de seis gendarmes y una docena de cabras?

En Televisión Española, cuando vemos a nuestros soldados encariñarse con la población bosnia, kosovar, afgana o iraquí, todos nos sentimos muy orgullosos de estar realizando operaciones humanitarias a distancias cada vez mayores. Es como si Aznar le dijese a su amigo Bush:¡Macho, a donde tu vayas yo voy! Parecen Dinio y Pocholo. Esto es de colegio. A ver quien mea más lejos. Pues 62 muertos más tarde conviene preguntarse si somos tierra de fanfarrones o de gente seria que no se compromete a más de lo que puede hacer. No es fácil comprender que para salir de no se qué rincón oscuro de la Historia, se tenga que inculcar a todo un país el hiperpatriotismo norteamericano resucitado por George W.Bush. Lo mismo que el PNV ha impuesto su bandera a todos los vascos, el PP se ha apoderado de la bandera española y la ha hecho suya desde los tirantes de Fraga hasta las correas de reloj. Faltan los calzoncillos, como hacen los anglosajones. De ahí el inefable Federico Trillo-Figueroa colocando en la Plaza de Colón madrileña una bandera bajo la cual se pueden cubrir todos los soldados que se alistan en un año. Del ¡manda huevos! del parlamento, a sacar un ejército disciplinado y obediente para lanzarlo, metafóricamente sin paracaídas, en Kabul, hemos visto todo tipo de transgresiones a la seguridad de nuestros soldados, desde los chalecos anti fragmentación, que no anti-balas, hasta los Yakolev 42 , los Ilyushin 76 y otras chatarras canibalizadas de la industria bélica soviética de los años 70. Si solo podemos ir a ayudar a Túnez, Argelia, o Marruecos pues no intentemos ir más lejos y preparémosnos para poder llegar a Canarias en caso de necesidad. Los Balcanes son nuestro límite y no pasa nada. Y si hemos llegado a El Salvador, Nicaragua, Mozambique o Angola ha sido en nuestro afán de ayudar pero, razonablemente, no tenemos capacidad para realizar operaciones de tanto alcance con seguridad razonable. Todo eso para que nos suceda lo que en Irak donde Bush le ha cedido la importante provincia de An Najaf a su nuevo amigo polaco, Alexander Kwasniewski, en tanto a su aliado de las Azores le ha cedido para administrar el pedregal de Al Muthanna con 350.000 habitantes, incluidos los camellos, situado en el desierto que bordea la frontera de Arabia Saudí y alejado de Um Qasr donde está el buque Galicia. Debe de ser el Gran Negocio que anunciaba JEB Bush en Madrid cuando buscaba el apoyo del Presidente de la República Española.

Ahora, en el Reino Unido y en EE.UU. el pueblo está pidiendo explicaciones a sus dirigentes por las mentiras que han distribuido para empujar a sus países y a terceros a una guerra contra Irak. Informes de la CIA manipulados compulsivamente por Donald Rumsfeld, otros del MI 6 británico retocados por Tony Blair, con dimisiones de ministros laboristas como Robin Cook. ¿Alguien en España va a pedir explicaciones a José María Aznar cuando nos aseguraba tener todas las pruebas de que Sadam Huseín disponía de armas de destrucción masiva? ¿Tienen más derechos los pueblos estadounidense y británico a que se les pida excusas por haberles mentido? Cámara de Representantes y Senado en Washington están que trinan y exigen explicaciones, y no digamos el Parlamento de Westminster. Aquí seguimos esperando a Godot. Nadie pedirá excusas por haber mentido, o por lo menos engañado, al pueblo español, ese que caminaba detrás de sus pancartas y no comulgaba con ruedas de molino. Iba a decir que nos han engañado como a chinos pero da la casualidad que ni a los chinos ni a los rusos, ni a los franceses, ni a los alemanes les engañaron los señores Rumsfeld, Wolfowitz, Powell y Bush y la señora Condoleezza Rice. Los únicos españoles que ¿picaron? Fueron Aznar, Palacio, Trillo y todo el PP que, como un solo hombre/mujer creyó de pies juntillas lo que decía el hombre que venía del rancho tejano de Crowford donde el Cesar le había puesto al corriente de las mentiras que su gobierno y el británico estaban a punto de lanzar al mundo. Aznar venía a traernos la buena nueva, las Tablas de la Ley, de un mundo mejor, más seguro por que el peligro para España era real e inminente. Hasta se encontraron las pruebas del detergente favorito de los de Al Qaeda. ¿Y ahora qué? ¿Nos van a meter las mismas trolas sobre Siria e Irán? ¿Les perdonamos, como dijo Cristo, porque no saben lo que hacen?

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