30 julio 2003

Castro frente a la UE

Filed under: General — Enrique Meneses @ 22:08

Si de algo se mofaban los rebeldes en nuestras charlas alrededor de una fogata, era de la entonces incipiente Comunidad Económica Europea. Una característica de los latinoamericanos es que odian a los EE.UU. pero no dejan de soñar con ellos. Irse a vivir a cualquier rincón de la Unión, trabajando 80 horas semanales, les parece un destino más digno que sestear en sus países de origen. Sueñan con las casas Levitt que ven en el cine, con el último modelo de carro, con la ropa de Bloomingsdale o los peinados de Jennifer López. Es un fenómeno de atracción-repulsión muy extendido y demostrado a lo largo de todo su período como naciones independientes. Para los políticos, en numerosos casos, su trabajo de dirigentes consiste en un doble trasvase de dinero, del bolsillo de sus conciudadanos al suyo propio y de este directamente a los paraísos fiscales del Caribe. Luego, un retiro (generalmente forzado por algún militar que quiere hacer lo mismo que el prócer, le llevará a adquirir en EE.UU. una mansión neoclásica, rodeada de un parque arbolado del que cuidará algún inmigrante dominicano. El tamaño de la limousine, el vehículo más hortera que jamás se inventó, servirá para subrayar el status social del político latinoamericano jubilado.

Hace cerca de 40 años, cené en el Hotel Bellman de Paris con Carlos Aramayo, antiguo político boliviano y millonario socio de Patiño, reyes ambos del estaño. El vasco-aymara, como le gustaba designarse, me reprochó que acusase a las élites latinoamericanas de falta de patriotismo, en mi libro Fidel Castro. El mayor accionista de la Imperial Chemical Industries británica, primera empresa química del mundo en aquel entonces, se quejaba de que yo echase la culpa, a un puñado de magnates, todos pasados por la política de sus respectivos países, de haber acumulado fortunas equivalentes a la deuda exterior de sus patrias. Le di cifras y tuvo que reconocer que se correspondían, deuda nacional y capitales exportados por la clase dirigente de cada momento. No se reinvertía en el país. Se invertía en el Primer Mundo, en empresas donde no se corriese ningún riesgo y donde los dividendos permitían una vida lujosa y sofisticada.

Puede decirse que en aquellos años, 1957-58 que preceden a la victoria de Fidel Castro, las ilusiones por cambiar el estilo de hacer política en Cuba y Latinoamérica, estaban intactas. El nombre de Movimiento 26 de Julio recordaba el nacimiento de una era revolucionaria, el ataque frustrado al Cuartel Moncada, cuyo 50 aniversario acaba de celebrarse. Un ataque absurdo, sin esperanzas de éxito pero que iba a producir un impacto en la mente americana y ofrecer sus primeras víctimas o mártires, según el diccionario “revolucionario” latinoamericano. Todo aquello se derritió poco a poco. Primero fue el Movimiento 26 de Julio fagocitado por el Partido Comunista Cubano que no había hecho nada hasta que se marchó Batista y ganó el Ejército Revolucionario. Eso sí, dirigían el tráfico y se habían instalado en el Palacio Presidencial de donde costó lo suyo desalojarlos. Luego, poco a poco, el estalinismo y una economía de trueque, aunque el general cubano Gálvez sostenga lo contrario, sustituyeron la capitalista. De la diversificación de la economía, de la que hablábamos en Sierra Maestra, como decía Pepe Iglesias, el Zorro….”Nunca más se supo”.

Los Derechos del Hombre. Por ser la guerra de la Independencia unos años anterior a la Revolución francesa, olvidaban que Benjamín Franklin había vivido la experiencia de los enciclopedistas, padres de la democracia moderna, desde su privilegiada posición de representante de las Trece Colonias americanas sublevadas. Entre el invento del pararrayos de Franklin y las enseñanzas de los enciclopedistas, creo que lo más importante fue lo que el americano transmitió a sus nuevos compatriotas y de lo que toda Europa y el mundo se han beneficiado desde entonces. Europa ha suspendido las ayudas a Cuba, y la negociación para que esta entre a beneficiarse del acuerdo de Cotonú, no porque se someta a instrucciones de George W.Bush sino porque en nuestro continente, al menos dentro de la Unión Europea, hemos abolido hace tiempo la pena de muerte. Sabemos que es una crueldad inútil que permite al culpable evadirse de posibles remordimientos por medio de la pena capital. Hay falta de ejemplaridad,según demuestran las cifras de criminalidad de los países donde si se aplica esta pena. En esto, Fidel Castro se parece mucho a George W.Bush: los dos creen en la ejemplaridad del castigo irremediable. Ser Gobernador de Tejas o dictador de Cuba obliga a tomar el mismo tipo de decisiones. Sentenciar, como haría un Dios Vengador, que una persona ha llegado el término de su existencia por malo. El asesinato se convierte en privilegio del Estado. En el caso de quienes solo buscaban la libertad de abandonar su propio país, el suceso es todavía más odioso. Al señor Bush la UE le ha dicho hasta la saciedad lo que piensa de la pena de muerte pero como no le prestamos ayuda Humanitaria, no se la podemos congelar o retirar. Si podemos negarnos a entregar a un delincuente si la pena que puede incurrir en EE.UU. es la de muerte. Esa es la diferencia. Si a Castro le quedasen dos dedos de frente y cinco menos de vanidad, se apoyaría en esta vieja Europa, seguiría sus consejos. La UE está más capacitada de lo que se creen en Cuba y en América Latina para ayudar a terceros países. Vean el ejemplo de los Balkanes. Si prefieren, que piensen solo lo que España ha avanzado en 28 años y recuerden el asombro del Presidente Fox de México cuando comentaba con su colega chileno, Lagos, la subida de la renta per cápita de los españoles en los años transcurridos desde la llegada de la democracia. Para comparar mejor, digamos que en 1958 España tenía una renta per cápita de 180 dólares mientras Cuba disfrutaba de 356 y Chile justo el doble que nosotros, 360. En el año 2000, Cuba tenía 1.700 dólares mientras España alcanzaba los 18.000, es decir la primera ha multiplicado por 4,77 su renta por persona mientras España lo ha multiplicado por 100. Algo falla en los conocimientos de economía castrista. La dignidad no se come ni sustituye las ilusiones. En la Cuba de Castro, las gentes se lanzan a la mar en balsas huyendo del “paraíso”. Mientras, en España, nos vemos y deseamos para detener la avalancha de inmigrantes de Africa y América Latina que intentan penetrar en nuestro país clandestinamente huyendo del hambre de sus países y en busca de un futuro en España, en la UE. Y eso sin una sola ejecución ni encarcelamiento por tener ideas políticas contrarias al gobierno. Esa es la diferencia entre pena de muerte sí o pena de muerte no.

26 julio 2003

El hombre del rifle

Filed under: General — Enrique Meneses @ 22:08

Este mes de agosto se cumplirán cuarenta años. El día 28. Yo había llegado la víspera a Washington procedente de Nueva York. Había renunciado al shuttle, el Puente aéreo que unen las dos ciudades, para ir en un tren abarrotado de negros y blancos que acudían a la anunciada Marcha Negra sobre Washington. Uno de los momentos históricos más emocionantes que me ha tocado vivir. Durante la noche, media docena de fogatas ante la carpa de prensa que los organizadores habían dispuesto en el Lincoln Memorial Park. Habíamos dormido poco, bebido bastante y escuchado hoy celebérrimas baladas de unos cantantes de folk llamados Bob Dylan, Joan Baez y Peter Seeger.

Despejado a base de café americano, acudí por la mañana detrás de la plataforma desde la que Martin Luther King Jr. iba a pronunciar su famosísimo discurso:I have a dream that one day on the red hills of Georgia, sons of former slaves and sons of of former slave owners will be able to sit down together at the table of brotherhood. (Sueño que un día, sobre las rojas colinas de Georgia, los hijos de de los esclavos y los hijos de los amos se sentarán juntos a la mesa de la hermandad). Por mucho que lo intente, el sonido de aquella voz con entonaciones de gospel, fue indescritible.Y la muchedumbre subrayando cada frase con un He had a dream (ha tenido un sueño).

Pero todavía no se había producido aquel legendario discurso. Era mañana temprana y acaba de llegar el vuelo especial que traía de Hollywood a los más famosos artistas del momento….Marlon Brando, Sydney Potier, Paul Newman, Harry Belafonte, Lena Horne, Josephine Baker, Sammy Davis Jr., Burt Lancaster, Woody Allen y muchos más. Uno de ellos, apartado del grupo, repasaba el texto de James Baldwin, el escritor negro y homosexual que lo había redactado en nombre de la Actor´s Guild, la Asociación de Artistas Americanos. El encargado de leerlo era Charlton Heston que había sido, para nuestro imaginario cinematográfico, Moisés y Rodrigo Díaz de Vivar. Al acercarme a él observé su corbata. Una espada del Cid se multiplicaba por toda ella. ”Es un regalo que me hicieron los técnicos españoles cuando rodé la película. Escriba en su periódico que los actores estamos con los Derechos Civiles de los negros.”

Hace unos días, un envejecido Charlton Heston, enfermo de Alzheimer, recibía de George W.Bush la más alta decoración civil que se otorga en los EE.UU.: la Medalla de la Libertad. Hace poco admiré el excelente documental de 125 minutos Bowling for Colombine. Esta obra premiada en Cannes está inspirada en la matanza de 11 alumnos, un profesor y un trabajador en el año 2000 en la ciudad de Colombine (Colorado). Dos estudiantes fueron los responsables. El provocador cineasta, Michael Moore analiza certeramente cuales son las razones que hacen que EE.UU. tenga 11.217 asesinatos en un año frente a Alemania 385, Francia 255, Canada 165, Reino Unido 68 y Japón 39. Moore lo atribuye a la libertad que tiene cualquier americano de poseer armas en su casa. La cultura del porte de armas, nacida de la epopeya del Oeste reflejada en las películas, ha desembocado en la falsa idea de que cada ciudadano debe de estar preparado para que nadie –y menos el gobierno de Washington—venga a robarle sus libertades. El hombre que ha dirigido durante muchísimos años la poderosa y reaccionaria Nacional Rifle Association es Charlton Heston. Es memorable en esta película la escena del enfrentamiento de Heston y Moore. Cuando Moore atribuye al miedo el ansia de estar armado detrás de unas puertas cerradas a cal y canto, el héroe de película se enfada y lo deja plantado mientras Moore le dice que hay el mismo número de armas en Canada, porque allí son muchos los cazadores pero que la gente no echa el cerrojo en sus domicilios y el número de asesinatos anuales es ínfimo teniendo en cuenta las diferencias de población de los dos países.

El miedo es un factor muy incrustado en la mente norteamericana pese a todo lo que su cine intenta mostrar constantemente. Por un lado, los peligros son alimentados por una fantasía basada en amenazas apocalípticas. Recuérdese el célebre programa de radio de Orson Welles basado en La Guerra de los Mundos. También se temen peligrosísimos animales de enormes dimensiones. Tiburón o Moby Dick son gigantescos. Por su número atemorizan a poblaciones enteras: la marabunta de hormigas, los pájaros, mortíferas arañas que crecen desmedidamente, serpientes, dinosaurios, gorilas, etc….Las grandes catástrofes como Coloso en Llamas, Titanic, Aeropuerto. Los ataques procedentes de otros mundos, del espacio, de países para ellos exóticos, caníbales africanos, locos científicos asiáticos que quieren dominar el mundo. El contraataque es siempre protagonizado por un estadounidense valiente y arrojado que está siempre dispuesto a salvar la humanidad de la amenaza, venga esta del espacio o de un terrorismo soviético, chino o islámico. Probablemente, acostumbrados como están a ver cientos de películas con Rambos, Terminators, Hulks o Conans, no se preocuparon de vigilar unos musulmanes que aprendían a volar en escuelas norteamericanas y se permitían, como uno de ellos en Florida, pedir al instructor que solo le enseñase a despegar.

Una sociedad dominada por el miedo siempre corre el riesgo de cometer actos que para alguien de otras latitudes no hubiesen sido la respuesta correcta. Si la oleada de verano de bombas etarras fuese anunciada en EE.UU., lo primero que haría la gente sería precipitarse a los Malls para hacer acopio de agua, alimentos, máscaras anti gas, pilas y baterías, cinta aislante, medicinas, carburante. A una sociedad europea no es fácil acojonarla con los argumentos que nos dieron Bush, Blair y Aznar. Si la Nueva Europa es la que se chupa el dedo, prefiero seguir confiando en la vieja. Blair y Aznar no se tragaron las mentiras de la CIA o del MI6 pero, cada cual con sus razones, decidieron acompañar a Bush en su locura.

Un viejo Heston, que alzó un día su rifle en una reunión de la ultra-derechista NRA, diciendo que habría que arrancárselo de sus manos de muerto, que hace cuarenta años se adhería al pacifismo de Martin Luther King,Jr., acaba de ser condecorado por alguien que comparte sus miedos y sus fanfarronerías. Menos mal que nos quedan los jóvenes actores de Hollywood y hombres como Michael Moore para demostrar que los EE.UU. no son los locos ultra-republicanos que ocupan la Casa Blanca, gracias a una jugada de trileros en las urnas de Florida.

24 julio 2003

Patriotismo y verdad

Filed under: General — Enrique Meneses @ 22:07

Con motivo de la marcha a Irak de un contingente español de 1.300 soldados, la prensa afín al gobierno se afana en pedir a todos los demás que hagamos como EE.UU. y Gran Bretaña: que apoyemos a nuestros soldados y que no los desmoralicemos. Jamás sería esta nuestra intención pero tampoco queremos que ello sirva de excusa para obviar deficiencias. Los mismos se olvidan decir que el ejemplo angloamericano no sirve porque sus tropas están todas al corriente, por los medios de comunicación, de las mentiras de sus dirigentes que les han llevado a las turbias arenas del desierto de Irak. Buen número de ellos se expresan ante las cámaras y manifiestan su cansancio y sus ganas de regresar a casa. Y se les sigue mintiendo cuando se lanzan campanas al vuelo afirmando que tras la desaparición de toda la familia de Sadam Huseín, la guerra de guerrillas, falta de jefes, se disolverá. Tomar los deseos por realidades es propio de dirigentes débiles aunque crean que ser autoritarios lo suple.

Conozco bastante el mundo de la aventura como para hablar en nombre de los que en España la practican profesionalmente. Jamás, aceptan que se les pinte de color de rosa los obstáculos que se van a encontrar en el camino. No hay un montañero que acepte la baladronada de quien minimice una dificultad. Tampoco se fía de la exageración opuesta, siempre manchada del deseo de ensalzar la propia proeza.

Los soldados españoles van a una zona que no está tan tranquila como asegura Federico Trillo-Figueroa. Es una zona difícil, tanto por la orografía como por el hecho de que la cruza el oleoducto más importante de la región que enlaza Al Faw, en el Golfo Pérsico (en Irak dígase Golfo Arábigo), con el puerto sirio de Lataquíeh. Inútil decir que los sabotajes son más que probables, a pesar de la desaparición de los Huseín de Tikrit. ¿Es aventurado decir que, muchos de los ataques que están sufriendo las tropas norteamericanas desde el fin oficial de la guerra, son pura resistencia a un ejército invasor? Vamos a suponer que en 1945, los aliados hubiesen decidido no detenerse en el Elba y liberar a España del franquismo para lo cual nos invadirían. ¿Estamos seguros que solo los partidarios de Franco y su régimen resistirían con armas al invasor? ¿Es creíble que los guerrilleros españoles que hostigaban a los soldados de Napoleón, lo hiciesen por defender a Fernando VII cuando José Bonaparte nos libraba de la Inquisición y aportaba las ideas de la Revolución Francesa a España? Simplificar las cosas por dar ánimos a familias y soldados es enfrentarse, más tarde, a muchas decepciones.

Los chiíes son gente muy vehemente. Sus actos de flagelación religiosa no tienen nada que ver con la Semana Santa murciana de Trillo-Figueroa. En Teherán, durante el Asura, en los hoteles recomiendan que los extranjeros no salgan a la calle durante los días de excitación expiatoria. La fotografía no es recomendable sin la debida protección. Los ánimos y el calor exacerban las mentes de los hombres vociferando en las calles de An Najaf. Esta ciudad, como Kerbala también en Irak, y Medina o La Meca en Arabia Saudí, tienen un carácter de Ciudades Sagradas. La presencia de infieles no es bien tolerada por mucho que se les venga a decir que van a tener una Constitución que reconoce, a esa mayoría, el lugar que le corresponde. El primer Gobierno provisional, montado por el Virrey Paul Bremen, no está resultando fácil de imponer. Los jefes tribales y los ayatolás tienen una influencia nada desdeñable entre masas que todavía no utilizan nuestras formas cartesianas de razonar. Viven una Historia memorizada hecha de victorias tras la bandera verde del Profeta. Su recuerdo de Al Andalús está increíblemente presente. Basta decir que eres español para que la palabra al andalús sea la llave de la amistad. Nunca dicen, como algún colega ignorante ha dicho, que piensen reconquistar la actual Andalucía. Es una forma de orgullo, de escapar de su actual abatimiento. Pero los andalusíes no eran unos guerreros y unos sabios que invadieron el sur de España y aportaron una cultura extraordinariamente avanzada. Fue la combinación de un pueblo autóctono de la Bética con unos guerreros que dominaban, con la ayuda de los judíos que les acompañaban, la agricultura de subsistencia, la matemática, la filosofía, la medicina, las finanzas. Nosotros también hemos elevado a niveles mitológicos la reconquista que nunca fue un plan preconcebido y ejecutado según pautas marcadas. Cristianos y musulmanes se aliaban contra otros reinos cristianos o musulmanes. El Cid ha combatido en ambos bandos cuando fue necesario. Mientras, Europa llevaba la guerra a Oriente Próximo con las Cruzadas, en nuestro país florecía la coexistencia entre las tres religiones del libro que ha quedado grabada en la memoria histórica de muchos. Para los musulmanes, las Cruzadas son un hecho tan nefasto como puede ser para los indoamericanos la llegada de los españoles y la destrucción de sus creencias y sus culturas. Aparecer en la zona que se nos ha atribuido con una espada de Santiago matamoros en el escudo de nuestros soldados, solo demuestra la falta de conocimiento y sensibilidad de nuestro Ministerio de Defensa. Hay que tener cuidado hasta el mínimo detalle de no provocar problemas. El jamón de pata negra habrá que dejarlo en España y se les habrá explicado a los soldados que comiendo con beduinos, la mano izquierda debe de permanecer escondida detrás de la espalda. Es impura porque sirve para limpiar el trasero. Pero es de suponer que el Ministerio habrá aleccionado a nuestros soldados con ayuda de expertos arabistas o buenos conocedores del mundo y costumbre islámicos.

Y tras estas críticas, no puede faltar el ánimo para soldados y familiares pero siempre alerta que para no se meta la pata y se les ponga más en peligro que el necesario.

21 julio 2003

El arte de confundir

Filed under: General — Enrique Meneses @ 21:57

Las palabras, en política, tienen doble filo. Sirven para levantar la moral, para empujar a un hombre al suicidio, para invadir un pueblo, para resistir la dureza del Destino, para sembrar el odio o predicar el amor. Y fue cuidadosamente como, en el pasado, los dirigentes utilizaban esas palabras, si querían que su credibilidad no fuese puesta en duda. Los dictadores se saltaban ese imperativo porque sus límites no eran impuestos por el exterior sino por su propia voluntad.

Hitler buscó en la palabra jude la clave para justificar la guerra perdida de 1914-18 y el vergonzoso, según muchos alemanes, Tratado de Versalles. Y si algo diferenciaba Alemania de otros países, era precisamente la calidad intelectual, artística y empresarial de sus ciudadanos de fe judía. Y se rearmó y provocó con su expansionismo y sus persecuciones, una guerra que costó 30 millones de muertos entre ellos 6 millones de israelitas. Frente al führer, Churchill pedía a sus conciudadanos sangre, sudor y lágrimas para vencer al nazismo.Y lo consiguió.

Franco jugó hábilmente con la palabra conspiración. Cualquier reunión, en la que se tratase de temas de política, era considerada por su régimen como una conspiración judeo-masónica-comunista. Lo curioso es que los apellidos Franco y Bahamonde son netamente sefardíes y que el Caudillo fue rechazado por la masonería cuando intentó ingresar en ella. Su hermano Ramón era un conocido miembro de una logia. Pero el enemigo exterior es siempre un excelente argumento para justificar cualquier desmán o malgobierno. Y así, la presencia de españoles en una reunión política en Alemania,para aatratar del futuro de España despues de la derrota del Eje, se denominó el Contubernio de Munich. Gente que pactaba contra el gobierno de Franco, establecido por la Gracia de Dios.

Castro lleva cuarenta años haciendo creer al pueblo cubano que lo que padece su régimen es un implacable bloqueo y no un embargo por parte de Estados Unido. Si Cuba produjese las suficientes divisas, podría adquirir en cualquier lugar del mundo lo que le niega Washington. La imagen de una isla rodeada por buques de guerra impidiendo la entrada de productos y gentes del exterior es tan falsa como la del desarrollo igualitario del socialismo en la isla. ALLÍ están los que tienen dólares y los que malviven con un puñado de pesos. Cualquier país capitalista ofrece mejor bienestar a sus ciudadanos que el régimen castrista. Pero de algún modo hay que justificar la falta de libertades, de incentivos económicos y los regímenes especiales que obligan al racionamiento perpetuo de la población. Los intentos de huir de la isla y el apoyo a los fugitivos en Florida, se disfrazan de esfuerzos norteamericanos por desestabilizar el régimen de Castro.

Por armas de destrucción masiva se entiende las que posee el enemigo, nunca las que tiene uno mismo y que son armas defensivas. Todos sabemos que lo que tienen los paises occidentales son de destrucción devastadora. Basta cambiar el nombre de Ministerio de la Guerra por el de Ministerio de Defensa para hacer menos agresivo el mismo organismo gubernamental. En los anuncios para reclutar nuevos soldados, aparecen bnellos chicos y chicas aprendiendo apasionantes carreras dentro del mundo de la mecánica o de la electrónica, realizando ejercicios de aventura, del submarinismo al paracaidismo pasando por el esquí de alta montaña. Reparten alimentos pero no aparece un bombardeo de objetivos enemigos. En ningún momento se explica que la materia principal, la que más puntúa, es aprender a matar. No se miente, se omite. No soy antimilitarista pero me gustan las cosas claras y el chocolate espeso.

La irresponsabilidad, en los actos de gobierno, queda justificada por los fallos humanos. En principio, un accidente tiene tres posibles orígenes: el fallo mecánico, la intervención de la naturaleza (lo que las aseguradoras británicas denominan ”Acts of God” (Actos de Dios) y, finalmente, los fallos humanos. En España, salvo Felipe II que invocó a los elementos naturales como responsables de la derrota de la Invencible Armada, los gobiernos tienden a culpar a un maquinista de la RENFE que no obedece una señal, a un conductor de autocar que se duerme, a un petrolero que no lleva doble casco, a unos pilotos ucranianos. A quien sea, menos a la persona que debía de haber automatizado la vía férrea en el tramo de Quintanilla (previsto hace años), haber previsto puertos de refugio para buques en peligro y no mandar alejar al Prestige, o supervisado, con nustros propios mecánicos, los aviones alquilados a un arribista libanés, propietario de la UM Airlines. Pero la moda es subcontratar todo. ¡Parece ser que, en cierto momento, hasta los centinelas que guardaban el Ministerio de Defensa! Ignoro si esto sigue. Es curioso ver cómo España, con miles de kilómetros de costas y un tráfico marítimo de primerísimo orden, tiene que alquilar los buques de rescate de petroleros y de absorción de vertidos de crudo. El déficit “0”, que hemos respetado a rajatabla para ser un país más serio que los demás, nos ha obligado a posponer mantenimiento en RENFE y en autovías o en adaptar aviones propios para el transporte de tropas. Buscamos lo más barato para que el déficit “0” no se rompa. Francia y Alemania, dos viejas naciones europeas, han preferido incumplir la limitación de déficit (que la propia Alemania exigía para que naciese el Euro) antes que sacrificar el bienestar de sus ciudadanos. Como España no tiene ciudadanos sino masas que se lanzan a la calle para reclamar detrás de pancartas lo que no se reclama en el Parlamento, no tenemos necesidad de sacrificar ese mítico déficit “0”. Estamos viendo que, en Estados Unidos, el admirado George W. Bush, ha alcanzado los 455.000 millones de dólares de déficit, algo más del 4% del PIB de su país mientras sacrifica la sanidad y la educación públicas, y se fuma un puro. Bill Clinton hacía otra cosa con los puros pero dejó un superavit de más de 1.000 millones. Nosotros tenemos que ser los primeros de la clase aunque nos quedemos en los huesos de tanto ahorrar en infraestructuras. Basta ver el rostro de Francisco Álvarez Cascos para comprender por qué se refugia en la caza y la pesca del salmón. Cualquier proyecto se posterga para tiempos mejores.

Seguimos con el valor de las palabras. Ante el creciente temor de que suframos bajas, en una zona que Federico Trillo-Figueroa considera relativamente tranquila, cosa que ha intranquilizado a todos los españoles conociendo las acertadas predicciones del ministro de Defensa, se han enviado espías nuestros al lugar. Ellos serán capaces de detectar cualquier peligro que se avecine. Los que hemos vivido unos años en Oriente Próximo y conocemos el mundo musulmán, sabemos por qué me río. Recomiendo, para los que quieran saber qué ha pasado por la mente del ministro, que vean la excelente y vieja película Las Cuatro Plumas. Allí se ve como se espiaba en medio de las turbas musulmanas seguidoras del Mahdi de Omdurmán. Eso harán los espías de Trillo, ahí donde nuestras tropas estarán estacionadas en virtud de la subcontrata que hemos obtenido de los polacos que lograron el contrato de los americanos. ¿Espías españoles? Yo creí que solo teníamos detectives como Mortadelo y Filemón o Carballo. ¿ Por qué no funcionaron antes estos investigadores del CNI para que José María Aznar pudiese tener información veraz y de primera mano para tomar decisiones en el interés del pueblo español, como lo hicieron Blair y Bush en interés de sus respectivos pueblos? Las mentiras se hubiesen podido cocinar aquí, con aceite de oliva español, en lugar de heredarlas de la CIA y del MI6. Probablemente tenemos subcontratada la información secreta con Washington y Londres para ahorrar. Deberíamos haberlo hecho con los servicios del Mosad israelí, si buscábamos eficacia. Y menos mal que no se nos ocurrió confiar en Berlusconi, porque nos hubiésemos confesado autores de los documentos falsificados que probaban la compra de uranio nigerino por parte de Sadam Huseín.(Nigerino=del Niger;nigeriano=de Nigeria, para que no me escriban sobre el tema). De todos modos, yo no estaría tranquilo sabiendo que la TIA, nuestra castiza CIA, está en la zona de Al Qadisiya y Nayaf. Mejor mandar a Margarita, el espía de Gila que tanto nos hizo reir cuando España estaba de llorar.

Hace unos días yo aplaudía, en esta Bitácora, la independencia de la BBC que era capaz de llamar mentiroso a su Primer Ministro, Tony Blair. Hoy tengo que condenar sin paliativos a esta admirable institución británica y a su periodista Andrew Gilligan por haber revelado sus fuentes y, con ello, llevado al suicidio a un hombre honesto que quiso defender la credibilidad de su país. Un país serio.

20 julio 2003

El sueño de Aznar

Filed under: General — Enrique Meneses @ 21:57

Convertir a un país divertido en serio puede parecer un juego de niños pero no lo es. Es algo tan difícil de realizar como descabellado querer conseguirlo. Somos la segunda potencia mundial en turismo y buena parte de nuestro atractivo es una cierta alegría de vivir que se extiende, con la medalla de oro de donantes de órganos, a que vivan los demás. Nuestras ONG o sus versiones españolas, asombran por el voluntariado que atraen y los misioneros y misioneras han hecho más por la religión que todas las Conferencias Episcopales queriendo meternos la religión con embudo, como se fabrica en Francia el foie gras. Pero esto no le gusta al líder del partido Popular.

Con su extenso conocimiento de otras latitudes, y armado con los idiomas más competidores del castellano, José María Aznar ha realizado un estudio profundo sobre nuestros males y las soluciones que otros países y pueblos aportan a los suyos. Ya de pequeño, la vista que tenía Aznar desde Valladolid y el Pisuerga, los campos de Castilla y León, los sobrios campesinos de Tierra de Campos (de donde es mi familia), le incitaron a reconstruir una España ya soñada por Isabel pero devaluada con los siglos. Para ello, lo hará con aportaciones anglosajonas al gusto del antiguo estudiante del colegio del Pilar y jugador de dominó de Quintanilla de Onésimo. En sus viajes al mundo anglosajón descubrió la mano en el corazón para escuchar el himno nacional en posición de firme. Alzada, a la manera del fascio italiano y sin camisas azules con correajes, ya no ilusiona a nadie, salvo a Berlusconi. ¿El puño cerrado en alto? Era una advertencia de trabajadores iracundos pero al desaparecer la URSS ya nadie se siente amenazado por la dictadura del proletariado. Lo moderno, lo de hoy, es la mano en el corazón. Y la bandera…..¡Ah!… ¡la bandera!…the flag, the colours, le drapeau. Federico Trillo-Figueroa ofreció a su caudillo habituar a los españoles a respetarla como antaño lo hicieran con Franco. Encargó una que, si no fue tan grande como la del centenario del Atleti, también mandaba huevos y se colocó en la Plaza de Colón. No siempre sopla el viento de los campos de batalla pero sí ese “airecillo de la Sierra que no apaga una vela pero mata a un hombre”, como decía mi abuela. Una de las fotos del izado de bandera en la cumbre de Perejil, despues de echar a los 6 gendarmes y a las cabras, recordó la célebre escena que tuvo lugar en el monte Suribachi de la isla de Iwo Jima, en febrero 1945, con los marines triunfantes izando la enseña de barras y estrellas. El segundo paso es, como británicos y estadounidenses, vender en El Corte Inglés calzoncillos, sujetadores, T-shirts, gorras de base-ball. El día que utilicemos ropa interior con la bandera española, seremos un país serio. Fraga empezó con los tirantes y las pulseras de los relojes pero la cosa no fué más allá de la calle Génova. Pero ya se ha iniciado la moda de que cuando el Presidente del Gobierno visita unidades militares, le ofrecen para las fotos esas gorras llenas de escudos y cazadoras con emblemas que lo convierten en un temible guerrero galáctico. ¿Alguien no ha visto el fiero aspecto de George W.Bush vestido de piloto de caza, él que se salvó de la guerra de Vietnam porque su papá era el mandamás de la Casa Blanca?

Con la bandera no pueden faltar las oraciones al levantarse, al acostarse, antes de las comidas, después de las natillas Danone. Hay que reponer el crucifijo en las escuelas, en la mesa de los Ministros, de los jueces, la calificación moral de las películas en el ABC y en TVE, los capellanes militares, las cruces de guerra y la de los caminos, por ejemplo una en la esquina de Goya con Velásquez. El afrancesado incrédulo y el hombre con la cruz de Santiago en el manto. Y qué bonito que José María Aznar, o su equipo más cercano, acabasen sus discursos con un ¡Dios salve a España! sonoro. Es desaconsejable el ¡Dios salve al rey porque, conociendo a don Juan Carlos, no le haría mucha gracia que encomendasen su seguridad al Altísimo.

Aunque España, como la conocemos, tiene 500 años y la de los musulmanes andalusíes 800, “no podemos admitir que se nos confunda con los moros que llegan en pateras y sin dinero y dispuestos a delinquir”. Los moros que nos gustan son los que atracan en el Puerto Banus… ¡como manda Alá! ¿No iban nuestros emigrantes a Alemania con contratos, con pisitos que les aguardaban a ellos y sus familias, con atención médica y vacaciones pagadas? Si algún verdadero emigrante español, que estuvo en Alemania, Francia, Bélgica, Holanda, Argentina, Venezuela o México, por favor, que no se ría cuando Curry Valenzuela o César Vidal hablan de los pocos contratos que hacía el Instituto Español de Emigración. España debe empezar ya a ser una nación seria. Nada de panderetas. Queremos tener un cementerio como el de Arlington, con paneles de mármol negro y los nombres de nuestros soldados “caídos por Dios y por España” grabados en oro con el nombre de los lejanos y exóticos países donde cayeron. Incluiremos los muertos en Turquía, aunque no hayamos tenido contencioso con este país desde la batalla de Lepanto.

Ahora, siempre obedientes a lo que decide la ONU –no como esos desleales franceses o alemanes— vamos a ayudar al amigo norteamericano a mantener el orden en Irak. No hay que quejarse de que nos mande un polaco. La culpa es de Trillo que no fue tan hábil como su colega de Varsovia. Este, mandó 60 soldados a combatir junto a los marines. Nadie se enteró de su existencia hasta que empezó el reparto. Por eso nos ha tocado “la pedrea”, un trozo de erial, un desierto que alcanza la frontera de Arabia Saudí por una única carretera de mala muerte. No se asusten (o echasen a temblar, según como hayan juzgado las intervenciones anteriores de Federico Trillo en sus comparecencias parlamentarias), cuando dice el Ministro de Defensa que la zona es muy tranquila y los riesgos de tener bajas españolas son mínimos. El que no para de defenderse en Defensa es Trillo-Figueroa pero no lo hace con el sentido común sino a favor de Pero Grullo. Está tranquila la zona porque al no haber fuerzas extranjeras no se van a liar a tiros entre sí por los arbitrajes de fútbol. En cuando aparezcamos nosotros con la cabra detrás del banderín y suene la alegre trompeta legionaria, vamos a ver como los incidentes se convierten en errores humanos. Yo no sé quien es el optimista que dijo que, tras las municipales, el PP había recuperado los puntos perdidos por el chapapote y la guerra de Irak. Desde entonces el Yak42 ha caído sobre todos los españoles, independientemente de sus colores políticos, como un mazazo. No se trata, en las próximas elecciones legislativas de marzo 2004, de que nos construyan un polideportivo o que se elimine la inseguridad ciudadana o se pongan más guarderías. En las próximas si van a contar los Yak 42, los chapapotes, los AVE a Zaragoza o los muertos que tengamos en Irak. Me parece muy bien lo que el general Cardona piensa decir a los chiíes iraquíes de Ad Diwaniya o An Najaf:”Venimos en son de Paz, no somos un ejército de ocupación sino humanitario y venimos a ayudar a reconstruir Irak y que sean ustedes libres”…o algo parecido. Habrá algún elemento incontrolado, partidario de Sadam Huseín, según nos han dicho los servicios secretos británicos y norteamericanos (nosotros no creemos ni hacemos caso a los nuestros para no equivocarnos ni que nos equivoquen, así no hay suicidios). ¿Alguien recuerda aquel bichito que si se caía al suelo se mataba? Lo decía tranquilizador el Ministro Sancho Rof y resultó ser el aceite de colza. ¡Seamos serios! ¡Dejemos las panderetas a un lado y fijémonos en lo que hacen los anglosajones!

Impresionantes las comisiones de investigación de Londres y Washington. Bush y Blair en la cuerda floja, sudando y echando canas mientras Aznar, sin despeinarse, haciendo de don Tancredo en la Monumental. Estas comisiones de investigación recuerdan los interrogatorios de Stalin, solo que David Nelly no se suicidó en una celda sino en la verde campiña inglesa. No se cómo dormirá Tony Blair después de esta tragedia. Si esto sucediese en España, Mariano Rajoy, Federico Trillo y Ana Palacio dirían que era un error humano. Tony Blair, que estaba tan feliz por haberle arrancado a Bush la promesa de que los dos británicos detenidos en Guantánamo serán juzgados en Gran Bretaña donde no hay pena de muerte, ve su gozo en un pozo por ese inoportuno suicidio. Si tenemos que ser un país como EE.UU. y el Reino Unido, empecemos por preocuparnos por revisar los aviones que transportan a nuestros soldados, exijamos responsabilidades por nuestros periodistas asesinados y hagamos como Blair con nuestros ciudadanos musulmanes encarcelados en Guantánamo. Para que este país empiece a ser serio y no de pandereta, lo primero que tenemos que hacer es dotarnos de un gobierno serio. Serio de seriedad, no de Inquisición.

14 julio 2003

La Cuarta Carabela

Filed under: General — Enrique Meneses @ 21:56

En octubre 1972, se puso a la venta en Estados Unidos un semanario, con ambición de diario, llamado ABC DE LAS AMERICAS. Yo trabajaba en aquel entonces en Prensa Española a donde me había traído Guillermo Luca de Tena desde Estados Unidos en 1964. El patriarca de los Luca de Tena, Luis Ignacio, me había solicitado que dejase todos mis cometidos en la empresa y me dedicase a vigilar a su hijo Torcuato que está loco queriendo hacer un ABC en los EE.UU.. Se montó una empresa en Madrid y otra en Nueva York siendo Torcuato y yo Presidentes de la española y de la norteamericana respectivamente en tanto el otro era Director General de la otra. Si he dado estos antecedentes es para que se comprenda que conozco bien el tema que Miguel Angel Aguilar expuso hace unos días en EL PAÍS a propósito del viaje americano de José María Aznar.

Estuvimos un par de años estudiando cada detalle de una idea que, en honor a la verdad, había nacido en la mente de Victor Salmador, un periodista español semi auto exiliado, autor del libro El Otro Franco. Este circuló clandestinamente por España y, tras la llegada de la democracia, se hizo una película, con Juan Echanove y Chus Lampreave, inspirada en el tema del actor que dobló al caudillo tras muerte accidental de este en una cacería. Victor sería nuestro Delegado Permanente en EE.UU. en tanto ese puesto lo ocuparía en España Luis María Anson, con quien me unía una profunda animadversión. Ni Victor, ni Torcuato, ni Luis María hablaban inglés. Los que sí lo hablábamos éramos la mujer de Torcuato, Blanca Benjumea, y yo.

Es evidente que la población hispana o latina de los EE.UU., hoy cifrada en 40 millones de personas y en 1972 alrededor de 26, es de una disparidad tal que nada tiene de comparable con España. Hay quienes llevan apellidos españoles y no hablan una palabra de nuestro idioma. En la Reserva India de la Mesa, cerca de Albuquérque (Nuevo México) entrevisté al Sargento Ortiz de la policía india, en inglés porque en nuestro idioma no sabía decir más que Vaya con Dios, amigo. En la capital de Idaho, Boise, hice mis entrevistas, también para Los Reporteros de TVE, en inglés, aunque se llamaban mis interlocutores Urresti o Bengoechea. Alguno de aquellos descendientes de admirables ovejeros vascos solo hablaban inglés, y vascuence los más viejos. Hay mejicanos del sur de los EE.UU. que transmiten su idioma de padres a hijos desde que esos Estados pasaron a depender de Washington. Son una aristocracia orgullosa de su Spanish Heritage. Los hay que no hablan una palabra de español porque las segundas generaciones lo conservan para entenderse con sus padres pero, en la tercera no queda más que el apellido Rodríguez o Fernández.

La enseñanza bilingüe en los Estados con abundante población de origen latinoamericano, ha sido muy criticada en muchos sectores de la sociedad anglo porque consideran que no favorece la integración laboral y, por consiguiente, no obedece a la norma general del melting pot “la asimilación”. Piénsese que el inglés se adoptó como lengua de los EE.UU. por un solo voto y que no era el español el otro idioma considerado sino el alemán. Los fondos para esa enseñanza del castellano en EE.UU. han sido reducidos, suprimidos o restablecidos según gobiernen los demócratas o los republicanos. La procedencia de los hispanoparlantes de EE.UU. es tan variada como su idiosincrasia. Los cubanos han convertido Florida en un Estado prolongación de Cuba dándole una vida que no tenía cuando yo viví en EE.UU., y se consideraba un Estado donde acudían a vivir al sol los jubilados del resto del país hasta que llegó la energía, la alegría y el ritmo de los jóvenes cubanos. En Nueva York, la presencia portorriqueña es bien conocida tras la película de West Side Story donde escuchamos a los boricuas hablar el spanglish, apenas comprensible para la vieja España o Latinoamérica. Los inmigrantes mexicanos están principalmente en California, Tejas, Nuevo México, Nevada, con fuertes presencias en Alabama, Georgia o Illinois. También hay núcleos cubanos en New Jersey y Connecticut, junto a Nueva York.

Por todo ello decidí abrir una redacción en Los Ángeles, otra en Miami, otra en San Juan de Puerto Rico y la de Nueva York, instalada en nuestras oficinas de Long Island, donde se encontraban las rotativas. Torcuato me escuchó con oído distraido cuando lo propuse y di el asunto por aceptado. Encontré personal profesional de medios hispanos existentes en EE.UU. y tomamos oficinas. Esas redacciones realizarían ocho páginas cada una, cuatro por delante con información local y cuatro por detrás de deportes ya que el base-ball es el deporte de cubanos, boricuas, venezolanos y dominicanos en tanto el fútbol es el que gusta a mexicanos y latinoamericanos al sur de Panamá. La base de la publicación era común a todos. Teníamos que hacer encaje de bolillos para poner en marcha un proyecto que fuese atractivo para todos según su manera de ser y forma de vivir y pensar.

Cuando Torcuato se dio cuenta de que estaban en marcha las redacciones que yo había montado, suprimió las tres y se limitó a pagar el último mes a los periodistas que ya habían trabajado en varios números “0”. Ansón tenía que seleccionar el material de ABC de Madrid y Sevilla que sería insertado en el ABC americano y, contra mi opinión, nos mandaba plumíferos artículos de José María Pemán y otros ilustres académicos o títulos de nobleza metidos a articulistas. Lo de Pemán era infumable incluso para muchos lectores de la península. Hasta los chistes del admirado y siempre claro Antonio Mingote eran incomprensibles para quienes no conociesen las referencias culturales que encerraban sus viñetas. El desconocimiento del mercado llevó a Torcuato a montar en cólera cuando negocié con la Mafia 400 dólares semanales de tributo por proteger nuestra actividad. El día que le anunciaron que Mr Friend (el Sr Amigo) quería verle y le explicaron el sentido de la visita, me cedió su mesa para que lo recibiese y salió disparado de la oficina por una puerta trasera. Llevé a cabo la negociación. La cantidad era equivalente al salario semanal de una secretaria bilingüe. Al enterarse del acuerdo, Torcuato montó en cólera, criticó mi inexperiencia en negociaciones delicadas y me mandó organizar un almuerzo con John Lindsay, alcalde de Nueva York como hubiese hecho con Arias Navarro, alcalde de Madrid, para pedirle un favor a este. Quería que comiésemos los tres en el Club 31 donde según le habían dicho, los camareros informaban de las conversaciones a la mafia y estaba dispuesto aque se enterasen de quien era el director del ABC. ¡Como si estuviésemos en Horcher con el edil madrileño! La ayuda de Angie Biddle Duke, aquel embajador de EE.UU. que se bañó con Fraga en Palomares, me ayudó a conseguir la entrevista. En esta, tuve que hacer de intérprete y no conseguí explicar a Lindsay que era Luca de Tena y no Luca de Pena como le llamó media docena de veces. Aquello le sacaba de quicio a mi jefe. Luego, el alcalde me preguntó cuanto había pactado con la Mafia y al enterarse de la cantidad soltó un ”that´s a good bargain” (es un excelente acuerdo. Se lo dije a Torcuato que siempre consideró, no sin cierta razón, que yo era un mal negociante. ”Entonces ¿pregúntale por qué anuncian en televisión unos teléfonos para que se denuncien los intentos de extorsión por parte de la Mafia?” Traduje fielmente y cuando el futuro Marqués de Luca de Tena me apremió para que le diese la respuesta en castellano, se quedó boquiabierto:”Dice el alcalde que no se nos ocurra hacer uso de esos teléfonos porque quienes reciben las quejas no son de fiar y hay varios casos de denunciantes duramente apaleados por los mafiosos”. A título informativo, John Friend nos sacó de apuros sindicales más de una vez.

José María Aznar, cuyo nivel de inglés parece haber mejorado en los últimos años gracias a las clases particulares que ha recibido de forma mañanera en la Moncloa, quiere dedicar su futuro a estos 40 millones de hispanos, latinos, de origen boricua, guaraní, quechua, aymara, chibcha, maya, azteca y cien orígenes más. Ha visto que son tantos como los españoles de Europa y que si tiene problemas con vascos, catalanes, gallegos y castellanos, ahora aportará su experiencia de domador de nacionalidades para estrechar los lazos de toda esa población que, en principio, habla castellano, con los que salieron aquí a la calle para manifestarse contra la guerra y el chapapote. Tendrá que tener mucho cuidado y rezar porque George W.Bush le dure más allá del 2004 porque no creo que vean los americanos con simpatía que pretenda Ansar crear una Quinta Columna hispana dentro de unos EE.UU. que están falsamente homogeneizados alrededor de las escuetas líneas que encierra la Constitución de los Padres Fundadores. Si le horroriza la manera en que las cosas de casa le tiran a un catalán, un vasco, un gallego, un castellano o andaluz, ya verá cuando se tope con una variedad mucho más grande que la española. Le deseo suerte. Bauticé la aventura del ABC de las Américas “LA CUARTA CARABELA”. Espero que esta no zozobre como la de Torcuato Luca de Tena.

11 julio 2003

Irak: ¿Y ahora qué?

Filed under: General — Enrique Meneses @ 21:55

El análisis de la situación en Irak, a estas alturas, requiere una toma de conciencia de los sufrimientos que está padeciendo el pueblo iraquí. Desde que el 14 de julio de 1958, el rey Faisal fue asesinado por el baasismo que capitaneaba el general Kassem, han transcurrido cuarenta y cinco años. Durante todo ese tiempo no han cesado las luchas,unas veces internas del partido baas, otras entre chiíes y suníes y finalmente las originadas por reclamaciones territoriales sobre el Chott-el-Arab y la salida marítima al Golfo Pérsico. En 1961, al mismo tiempo que el Reino Unido reconoció la independencia de Kuwait, sus tropas tuvieron que rechazar un ataque de Irak que siempre insistió en que este pequeño país petrolífero es solo una provincia suya. En 1980, intentó ampliar su costa a expensas de Irán por Abadán. Un millón de muertos y ocho años más tarde, en 1990, Sadam Huseín invadió el pequeño Kuwait. Una guerra respaldada por Naciones Unidas y la comunidad internacional, devolvió Irak a sus fronteras reconocidas.

En esta última guera, sin apoyo del Consejo de Seguridad de la ONU, ni de la OTAN, ni de la UE, Washington, Londres y Madrid esgrimieron razones para la guerra totalmente diferentes a las que se exhiben ahora. Era el miedo a la posesión de armas de destrucción masiva, químicas, biológicas y nucleares. Bush llegó a lanzar en su Discurso a la Nación que Irak había intentado adquirir uranio en Niger pese a que George Tenet, el director de la CIA le había avisado en Octubre 2002 que la información no estaba contrastada y provenía de una sola fuente insegura.No aparecieron dichas armas (ni aparecerán, porque no existían),menos todavía se pudo confirmar lo que dijo Tony Blair: que un ataque de destrucción masivo sobre cualquier país occidental podía lanzarse en espacio de 45 minutos. Demostrado que todas esas razones eran falsas, se empezó a hablar de los sufrimientos del pueblo iraquí a manos de unos dirigentes sanguinarios que hicieron miles y miles de vícticas chiíes, despues de la guerra de 1991.Se pretende que, desde un principio se quiso liberar al pueblo de Irak de la garra del Sátrapa Huseín, de sus hijos y familiares del clan de Tikrit. En realidad es el control del petróleo por un gobierno norteamericano compuesto principalmente por ex ejecutivos de petroleras tejanas o de la industria del armamento. La crueldad del régimen de Sadam, especialmente hacia kurdos del norte y chiíes del sur, no aparecía en las prioridades de Washington, Londres, Madrid y Roma. Ni siquiera se hablaba de que la desaparición del régimen baasista iba a favorecer en Oriente Próximo, la Hoja de Ruta diseñada por George W.Bush. Solo se hablaba de armas bioquímicas y nucleares de destrucción masiva. Los medios de comunicación al servicio de Bush, Blair, Aznar y Berlusconi empezaron a esparcir el miedo sobre todo el planeta. El número de crédulos fue muy inferior al de escépticos pero el mando estaba en manos de este quatuor que pronto se convirtió en Los Tres Tenores de las Azores por la tradicional espantada italiana. Todavía no se comprende que haya conseguido Roma más mando en el reparto de zonas de Irak que España. Lo de Polonia se entiende: Hay quien cree que la desaparición de la URSS se debe a Karol Wojtyla y al Misterio de Fátima más la carrera de las armas de EE.UU., imposible de seguir poor parte de una economía depauperada de la Unión Soviética. Los amantes de la ufología tienden a asociar todo ello en un coctel destinado a incautos. Una vez más, la Religión triunfa de Satán.

Los 72 días transcurridos desde que terminó la guerra han producido 31 bajas frente a las 75 que causó la breve guerra. El cuentagotas de muertes en emboscadas o atentados, contra unas fuerzas estadounidenses que son omnipotentes en una guerra convencional moderna, pero no tanto en una lucha de guerrillas, empieza a inquietar en Estados Unidos a los políticos de ambos partidos. El ejército de liberación se ha convertido en uno de ocupación y metido en una guerra de emboscadas cuando pensaba tener ya instalado un gobierno autóctono de exiliados traído de fuera y un país democrático donde los servicios más elementales estuviesen en funcionamiento, incluido trabajo inmediato de reconstrucción para los iraquíes desmovilizados.

Donald Rumsfeld se encuentra acosado por un Congreso que ve con malos ojos cómo, después de haber mentido para justificar una guerra, el costo de la misma ha pasado de 2.000 dólares a 3.900 y que la situación de inestabilidad de Irak hace imposible la reducción del número de soldados americanos. Al contrario, hay que aumentar los 145.000 actualmente presentes en Irak. La solución, para EE.UU. es pedir ayuda a los demás países de la OTAN. Esta ya se solicitó por parte de Paul Wolfowitz en diciembre pasado, no hubo respuestas y no se ha vuelto a solicitar o, por lo menos, lo ignora un Rumsfeld que ha perdido mucho de su arrogancia de hace tan solo mes y medio.

No hay muchas opciones para resolver el caos que reina en Irak. EE.UU., el Reino Unido y España deben reunirse con la UE y la OTAN para conseguir que se constituya una policía iraquí a la mayor brevedad posible y que sustituya a las fuerzas norteamericanas tanto para que se dediquen a tareas más militares como para que puedan descansar, que se establezca urgentemente un gobierno autóctono y se restablezcan los servicios esenciales que requiere la población. Las razones inconfesables que originaron esta guerra son ahora pura discusión de café. Es más razonable que todo el mundo apoye a los invasores occidentales y que estos saquen como conclusión que no pueden vivir de espaldas a la vieja Europa. Como decía el fabulista francés Jean de La Fontaine,”On a toujours besoin d´un plus petit que soi” (siempre se necesita a alguien más pequeño que nosotros).

Desplegados todos los medios necesarios, técnicos, económicos y humanos, se debe conseguir pacificar Irak y democratizarlo en un plazo no superior a cinco años. Para ello es preciso imponer una paz justa y duradera para dos Estados, uno Israelí y otro Palestino que dejen de ser el pretexto de mucha de la animosidad que padece Occidente por parte del mundo árabe y musulmán pero, al mismo tiempo, que se deje de mentir presentándonos como un éxito esta guerra porque ha permitido que israelíes y palestinos empiecen a dialogar. Se llegó más lejos con Oslo que con esta guerra.

Finalmente, si Alemania, Francia y los demás países que estuvieron contra la guerra, ayudan a EE.UU. y Gran Bretaña a salir del atolladero deberán recibir, por parte de la Coalición de las Azores, el mismo trato que los que se apuntaron desde el principio a la guerra. Ya han empezado los americanos a quemar los matorrales en los bordes de las carreteras para evitar las emboscadas. Aunque digan que esto no se parece a Vietnam por las diferencias geográficas, hay que recordar que también allí se enfrascaron durante una década y desfoliaron la vegetación para evitar las emboscadas. Y no lo consiguieron. En 1973 abandonaban un país destrozado que quisieron salvar del comunismo.

9 julio 2003

La mentira como arma

Filed under: General — Enrique Meneses @ 21:55

Siempre pensamos que ir con la verdad por delante era la forma más correcta de caminar por la vida. Muchos votantes o simples admiradores de la izquierda, no vieron con buenos ojos aquellas marrullerías del GAL que pretendían parecer ajustes de cuentas entre bandas rivales abertzales o ejércitos mercenarios pagados por algún empresario bilbaíno. Se habló del Estado de Derecho y de las armas limpias de la democracia. El país tenía derecho a saber la verdad que se escondía detrás de aquellos misteriosos atentados contra los terroristas, algunos en territorio francés. Para una joven democracia ahíta de transparencia y limpieza en las formas de gobernar, era intolerable una guerra subterránea contra la delincuencia terrorista. Pagar a los etarras con la misma moneda no era, deportivamente hablando, correcto. Lo había hecho Francia con la OAS (Organisation Armée Secréte), Alemania con su banda Baader Meinhoff, los italianos con las Brigate Rosse y hasta la vieja democracia británica contra el IRA pero nosotros nos reflejábamos en las aguas cristalinas de El Manual del Demócrata Principiante.

Unos dijeron que era para presionar a Francia, otros que era aplicar la Ley del Talión y los más sensatos que la policía que teníamos entonces la había heredada la democracia del régimen de Franco. Sustituirla en aquella circunstancia era deshacerse de buenos conocedores del tema. Sea lo que fuere, pasaron los responsables ante la justicia y cayó un gobierno socialista que había mentido al país negando su participación en la guerra sucia. Se intentó eliminar pruebas en el caso Lasa y Zabala y nadie quería mojarse en el asunto de Santiago Brouard, el dirigente abertzale asesinado en su consulta de odontólogo. En aquellos tiempos, las cosas no eran como se las ve ahora. La lucha de los vascos o los comunistas contra el régimen franquista tenía su legitimidad en la mordaza y el puño de hierro que atenazaba a los españoles. Cuando hay que luchar contra la tiranía, todas las acciones son válidas y nadie las considera terroristas salvo el régimen contra el que se dirigen. El asesinato de Carrero Blanco fue horrible porque lo es toda muerte de seres humanos por orden de otros pero políticamente fue un alivio para un país que aguantaba ya 40 años de dictadura con sus fusilados y sus desaparecidos. Prolongarla con el almirante Luis Carrero Blanco hubiese sido insoportable para España, la de derechas y la de izquierdas, la del exilio y la del interior.

Cuando vino la democracia, cuando se pudieron defender libremente cualquier opción política, las acciones violentas dejaron de ser actos de resistencia armada para convertirse en actos de terrorismo. Y aparecieron personajes llenos de valores humanos como un Mario Onaendía que a punto había estado de perder la vida junto con sus compañeros del proceso de Burgos. Y Santiago Carrillo emprendió el duro camino de la lucha por los votos y aquel temido comunismo del que no cesaban de hablar los franquistas y los tardo-franquistas, apareció en sus verdaderas dimensiones. Con porcentajes inferiores a los de sus colegas italianos o franceses. Y ya no fueron necesarias las pelucas pero murieron asesinados los abogados laboralistas de Atocha por los que no se resignaban al cambio de régimen. Todos hemos vivido los momentos aquellos de zozobra e inquietud y las últimas carreras y muertes ante los grises. Yo dirigía, en 1977, la edición española de LUI, una versión más fina del Playboy americano- Además de las cartas de amenazas y las pintadas de la siniestra Triple A, tuve 18 procesos en los primeros 18 números del mensual. Luego me fichó Lara para ser editor ejecutivo de la edición española de Playboy y en Barcelona no tuve ni un solo proceso a lo largo de un año. Los tiempos iban cambiando y los jueces catalanes no eran los enbigotados y paticortos jueces de mi ciudad natal.

Y llegamos a José María Aznar que vino para barrer la basura de la corrupción, luchar contra el terrorismo etarra con guantes blancos. Con él se dejaría de manipular los medios públicos de comunicación dotándolos de gestores imparciales (como la BBC), se resolvería el problema de la financiación de los partidos, las cuentas serían claras y ya no existirían hermanos de Alfonso Guerra ni Roldanes, ni comisiones del AVE o de la Expo92. Las únicas comisiones que sí funcionarían serían las de investigación del parlamento, como la que está sufriendo Tony Blair a quien piden explicaciones sus propios correligionarios. Toda concesión de licencias, subastas, compras del gobierno seguirían rígidas reglas de claridad, publicidad y honradez. Se acabaría con el transfuguismo y no se beneficiaría ningún partido de estos que públicamente declaraban que estaban en la política para forrarse.

Ahora hemos descubierto que la Gran Política se hace a espaldas del pueblo soberano (el soberano y el pueblo, a callar y dejar gobernar a la Moncloa). Nuestros aliados son los que hacen mangas y capirotes de las resoluciones de las Naciones Unidas y de sus Comisiones de Investigación e inspectores como su jefe Hans Blix. Tenemos como mejor amigo alguien que pone precio a la cabeza de sus enemigos, como en el mejor Oeste de nuestras películas infantiles, que autoriza a la CIA liquidar enemigos en el extranjero, que apoya los asesinatos selectivos de Ariel Sharon. Mentimos al país fabricando pruebas falsas, utilizando hasta una tesis universitaria, manipulando los informes de los servicios secretos y repitiendo machaconamente las mismas palabras de alerta extrema ante el peligro del hombre que quiso asesinar al papa de George W. Bush. Nos embarcamos en mentiras que 90 por ciento de los españoles y más del 80 de los europeos, (sabios por viejos, sí señor), no se tragaron. Pero es extraño que naciones tan profundamente demócratas como son los EE.UU. y el Reino Unido hayan tenido sus comisiones de investigación para saber si se le había mentido a sus respectivos parlamentos y pueblo para meterlos en una guerra que amenazaba a Occidente con armas de destrucción masiva . El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fletcher ha tenido que reconocer que se mintió. Blair se ha escudado tras los informes del MI6 y la CIA y José María Aznar tras lo que decía la ONU (sic) y sabía por sus colegas de las Azores. La repetición machacona de que las armas de destrucción masiva existían debería hacer reflexionar a Esperanza Aguirre y que no mencionase el nombre de Joseph Goebbels en casa del horcado.

No ha habido Comisiones de Investigación en el parlamento español ni para el chapapote del Prestige, ni por el asesinato de José Couso en Bagdad, ni por lo sucedido con la contratación del Yak42 que costó la vida de 62 militares españoles, ni por las deficiencias, retrasos y costos del AVE a Barcelona, o el accidente de tren en Chinchilla. La ventanilla de las reclamaciones se cerró en 1996, después de ganar unas elecciones sobre la base de que habría investigaciones en cuando surgiese la menor sospecha de un delito. Se acaba de sentenciar, con 11 años de retraso, que Jacinto Pellón, el comisario de la Expo 92 de Sevilla no había cometido ninguno de los delitos de que fuera acusado por el entonces partido de la oposición, es decir, el que ocupa la Moncloa en este instante. ¿No habrá nadie en el PP que recuerde los feroces ataques contra Pellón y le pida perdón por haber dudado de su honorabilidad? ¿O eso ya no se estila?

6 julio 2003

Jessica Rambo Lynch

Filed under: General — Enrique Meneses @ 21:54

Las guerras necesitan héroes para retroalimentarse. Si los historiadores contasen la verdad de algunos de los episodios bélicos más sobresalientes de la Humanidad, veríamos que hubo más mierda en los pantalones que laureles en la frente. No estoy diciendo que no haya habido comportamientos heroicos sino que muchos han sido presentados como tales después de una manipulación intencionada.

No iba a ser una excepción esta guerra de Irak que solo ha sorprendido a quienes se creyeron la propaganda preparatoria de que Sadam Huseín tenía el cuarto ejército más potente del mundo y que en 45 minutos podía lanzar, contra cualquiera, un devastador ataque con armas de destrucción masiva. No era nada de eso. Un ejército iraquí mal armado, peor motivado y diezmado por más de 20 años de guerras en las que habían muerto, entre Irán, Kuwait y el propio Irak, más de un millón de muertos. Añádase las sanciones impuestas en 1991 que han ocasionado hambre y enfermedades en más de medio millón de niños de menos de 5 años. El ejército más poderosos del mundo solo podía haber terminado con el régimen de Sadam Huseín como lo ha hecho: de un bocado.

Con más de cien cámaras incrustadas en los diversos cuerpos del ejército norteamericano, se comprende que buscasen historias heroicas para satisfacer el ego de sus televidentes o lectores. Y si la guerra había empezado con una sarta de mentiras, ¿a quien iba a molestar que los guionistas de Hollywood pusiesen en marcha las más rutinarias de sus aventuras? Era la primera vez que mujeres del ejército de EE.UU. hacían su aparición en unidades de combate. De repente llega la noticia: una patrulla americana cae en una emboscada, se defienden valientemente y sucumben ante la superioridad del los iraquíes. La soldado de primera clase, Jessica Lynch, de 19 años, sigue disparando aún después de ser herida de bala y apuñalada por el feroz enemigo. Esto sucedió el 1 de abril y el día 3, el Washington Post, lanzaba la noticia y numerosos otros medios de comunicación apoyaban la versión Rambo de la historia, basándose en el comunicado del Pentágono que confirmaba detalladamente las heridas de bala y puñal. Jessica Lynch había sido hecha prisionera pero enseguida creció como la espuma su leyenda por todos los EE.UU. Se hablaba de libro de memorias, de película con una primerísimo productora de Hollywood. Donald Rumsfeld, secretario de Defensa, hablaba de que estaba retenida en un so called hospital (en un llamado hospital), dando a entender que se trataba de un lugar de torturas del ejército iraquí.

La British Broadcasting Corporation, más conocida como la BBC, es para los informadores la cima del periodismo independiente. Basta ver el cruce de violentos reproches que se lanzan el Director General de la emisora y el Primer Ministro Tony Blair sobre la manipulación que este último hizo de los informes del también prestigioso Intelligence Service (hoy MI6) británico. Pues la BBC decidió hacer una investigación sobre la verdad del heroísmo desplegado por Jessica Rambo. Envió un equipo de periodistas y cámaras al lugar de los hechos. Se patearon la zona y entrevistaron exhaustivamente a todos los testigos. El resultado ha sido un devastador documento contra los medios de comunicación norteamericanos y contra los portavoces del Pentágono, el Departamento de Estado y la Casa Blanca..

El médico iraquí que cuidó con profesioanlidad y cariño a la herida Jessica Lynch afirmó delante de las cámaras que no tenía ni heridas de bala ni de arma blanca. Simplemente dos roturas de huesos en las piernas típicas de los accidentes de carretera (podían haberse producido con el vuelco del vehículo de los americanos emboscados).

El comando de fuerzas especiales fue enviado al hospital después de que un médico de ese establecimiento, se jugase la vida yendo al check-point donde se encontró con oficiales norteamericanos a los que puso al corriente de la presencia de Jessica y dibujó las planos del edificio con entradas, salidas, ventanas y sala donde estaba hospitalizada la soldado de primera classe Jessica Lynch. Transportada a Alemania, una vez rescatada por las fuerzas especiales norteamericanas que asaltaron el Hospital Sadam Huseín en Nasiriyah, los médicos militares certificaron que Jessica no había recibido ni balas ni puñaladas como había sostenido el Departamento de Estado y que había sido perfectamente tratada. Según información recogida por el equipo de la BBC, cuando las fuerzas especiales atacaron el hospital, los servicios de inteligencia americanos sabían que nadie iba a oponer resistencia en toda la zona porque estaba libre de soldados o muyaheddines iraquíes. Un campesino, que se topó con los “libertadores”, se asustó al verlos con los rostros pintados y vestidos de negro (“Como en las películas de Stallone”, declaró a la BBC).Le preguntaron por el camino hacia el hospital y el hombre les indicó que ¡alatul! (todo derecho).

En el hospital no había más militares que unos cuantos heridos. Eso no impidió que los americanos abriesen un fuego estruendoso. Ningún empleado del hospital resultó herido pero más tarde descubrieron que la munición utilizada era de fogueo. Un enfermo con las dos piernas escayoladas fue atado a la cama por los americanos ante el asombro de los médicos que les explicaban que el hombre no podía caminar y quizá perdiese sus piernas por la gravedad de sus heridas. ”Todo fue un gran espectáculo” declaró a la BBC el Dr. Khodeir Al-Hazbar.

La única persona que puede contar la verdad de esta historia es Jessica Lynch pero parece que, convenientemente para el gobierno de los EE.UU., no recuerda nada de los sucedido y cuando los periodista preguntan al portavoz de Defensa sobre la fecha en la que podrá hablar, se sacude los hombres y afirma que quizá nunca más se recupere de la amnesia que padece actualmente.

En 1898 en el muelle del puerto de La Habana, el buque de guerra US Maine en visita amistosa sufrió una explosión interior pero el magnate de la prensa norteamericana, Randoph Hearst ya había anunciado que él pondría el pretexto de la guerra. Y el presidente McKinley declaró la guerra a España, sin que esta tuviese la menor culpa del accidente según los historiadores y expertos estadounidenses declararon más tarde. Así perdimos Cuba, Puerto Rico, Filipinas, Guam y las Islas Marianas, además de nuestra flota del Atlántico en Santiago de Cuba y la del Pacífico en Cavite.

En 1964, en el Golfo de Tonkin, dos destructores americanos que navegaban a lo largo de la costa de Vietnam dijeron que estaban siendo atacados por torpedos pero los tripulantes, más tarde, declararon que había sido una falsa alarma. Sin embargo, el Presidente Johnson replicó a los supuestos ataques con fuertes bombardeos de castigo. También firmó la declaración de una larga guerra que tantas vidas costó por ambos bandos para dejar las cosas como estaban antes. En 1960, basándose en informes de la CIA que señalaban una fuerte superioridad soviética en misiles,John F.Kennedy hizo su campaña electoral sobre ese pavoroso aspecto del equilibrio de fuerzas para, una vez elegido, descubrir que la ventaja era netamente a favor de los EE.UU.

¿A alguien le extraña que no se haya esperado al resultado de las inspecciones de Hans Blix y sus expertos para declarar la guerra a un país abarrotado de armas de destrucción masiva, a un Sadam Huseín laico “amigo” del fundamentalista Osama bin Laden, y cobijador del terrorismo internacional de Al-Qaeda? Todo han sido mentiras y manipulaciones de informes intencionalmente deformados. Ahora dice Donald Rumsfeld que puede que Sadam Huseín haya destruido esas terribles armas antes de empezar la guerra (sic) o que las haya llevado a Irán donde están escondidas. Que será, será

1 julio 2003

Escaparse vivo

Filed under: General — Enrique Meneses @ 21:53

José María Aznar lo tenía crudo: su annus horríbilis pesaba como una losa antes de que empezase el debate sobre el Estado de la Nación. Una operación militar sobre el islote de Perejil, para desalojar seis gendarmes y media docena de cabras, fue el hazmerreír de todos los españoles que no comparten los ardores belicistas de Federico Trillo y su jefe de filas, señor Aznar. Un despliegue de bandera constitucional de record Guiness, ondeando en la Plaza de Colón madrileña para recordar a una ciudadanía que no hace mucho tenía que obedecer, sin rechistar, al toque de corneta de un general-dictador. Un desfile militar con alquiler a Alemania de un único tanque Leopard por 12 millones de pesetas. Todo esto como aperitivo del resucitar de una España que añora su Imperio hacia Dios. Otro alquiler, el de un Yakolev 42 a una empresa privada de Ucrania que costó la vida a 62 militares españoles, que regresaban a España, al estrellarse en Turquía. España ha perdido sus primeros soldados en la guerra de Irak y todavía no han llegado los 1500 que han sido comprometidos como fuerzas de ocupación en el centro-sur del país.Y de todo eso, y más, ha conseguido escaparse vivo del Parlamento, el señor Aznar.

Lo cierto es que después del anterior Estado de la Nación, el célebre Decretazo, que pretendía recortar los derechos de los parados, el gobierno del señor Aznar padeció una huelga que, aunque quisieron minimizarla los medios de comunicación afines, resultó un rechazo frontal a las medidas adoptadas. El gobierno tuvo que envainársela como le espetó Gaspar Llamazares en el Congreso. Se pasó sobre ascuas al hablar de Gestcartera y de las conexiones de un subsecretario de Estado y de su hermana que pasó por la cárcel de mujres.

El Prestige apareció en las costas gallegas como antaño el Urquiola. El señor Aznar utiliza la comparación entre ambos casos para subrayar que las indemnizaciones del primero no fueron pagadas por los socialistas sino por el primer gobierno de los populares y que, en cambio, las nuevas ayudas no han tardado nada en llegar. Lo que el ciudadano hubiese deseado es que la experiencia del primer vertido de crudo nos hubiese obligado a tener todo dispuesto para mitigar los desastrosos efectos del último. Todo de alquiler, siguiendo la doctrina liberal de los economistas norteamericanos. Francia, Alemania, Reino Unido, Bélgica (¡gran potencia naval!) vinieron en nuestra ayuda con medios de su propiedad. Incluso el ejército belga se extrañó de no encontrar a sus colegas españoles trabajando en las playas llenas de chapapote. Trillo los reservaba para los desfiles y los mandó cuando ya había cerca de 10.000 voluntarios venidos de toda España, menos de nuestros cuarteles. Mientras las costas de Galicia se teñían de negro, los responsables políticos del PP estaban cazando tranquilamente. Una buena cantidad de dinero vino a paliar las necesidades perentorias de los afectados que, como tantas veces en la Historia, volvieron a votar en las municipales al partido que les daba de comer en aquel momento pero que era responsable de todas sus desgracias.

Desde aquellos saludos de cabeza, mecánicamente repetitivos, de Josep Piqué ante George W.Bush, en el aeropuerto, ya sabíamos que el gobierno de Aznar había aceptado convertirse en el caballo de Troya de los EE.UU. en la UE, en un afán de colocarnos, según él, en el primer plano de la Historia. De ahí a hacer bulto en las Islas Azores junto a Blair y Bush solo había un paso: el de avalar una guerra que el 91% de los españoles rechazaba. Y la ha hecho mintiendo al pueblo español y a su representación en el Parlamento como han hecho sus dos socios anglosajones. Pero, a diferencia de estos, aquí el Partido Popular no ha permitido ninguna comisión de investigación que averigüe si Aznar mintió al afirmar el 5 de febrero último :”todos sabemos que Sadam Huseín tiene armas de destrucción masiva”. Ahora se apoya en unas supuestas declaraciones de Hans Blix, jefe de los inspectores de Naciones Unidas, que afirmaban, según Aznar, la existencia de armas de destrucción masiva. Ayer mismo, en el debate del Estado de la nación, ha repetido que se han encontrado laboratorios móviles de fabricación de armas químicas y biológicas cuando los propios expertos norteamericanos han declarado hace una semana que no se ha encontrado ninguna evidencia en dichos vehículos. Algo así como el detergente recogido en el domicilio de unos musulmanes detenidos en Barcelona y que están ya en libertad. ¿Por qué no recalcó ese punto Rodríguez Zapatero? Hay momentos en que el gesto amable es incompatible con la lucha parlamentaria.

El escándalo de la Asamblea Autonómica de Madrid, llegó al Congreso de los Diputados en forma tremendista por parte del líder socialista que tachó de golpe de Estado, la trama que empujó a Eduardo Tamayo y a María Teresa Sáez a dejar en minoría a Rafael Simancas en la sesión de investidura que, a estas horas, le hubiera hecho Presidente de la Comunidad. Por cierto que José María Aznar se regodeó diciendo que los pancartistas que salieron a la calle a protestar contra la guerra de Irak, no ganaron las elecciones municipales y autonómicas, como pronosticaban las encuestas. Se olvidaba que elegir al alcaldable, que ha prometido un polideportivo, se hace independientemente del partido que represente. Otra cosa son unas elecciones generales como las que tendrán lugar dentro de nueve meses. Un parto que bien podría brindar las sorpresas que no depararon las elecciones del 25 de mayo.

También fue día de despedida para José María Aznar en los grandes debates del Estado de la Nación. El próximo será defendido por quien gane las elecciones de marzo de 2004. Ha querido allanar el terreno a su sucesor que, según algunos podría ser Alberto Ruiz Gallardón. Este se ha destacado en la sesión de investidura de su sucesor, ausentándose de su asiento tantas veces ocupó la tribuna el tránsfuga señor Tamayo.Un gesto que no ha pasado desapercibido. Si el actual alcalde de Madrid fuese el elegido por Aznar y la cúpula de su partido para disputar esas próximas elecciones, el estilo parlamentario daría un vuelco de 180 grados y quedaría enterrada definitivamente la era del ¡Váyase, señor González!