Aznar y el te de las cinco
Mi abuelo materno, un ingeniero florentino llamado Augusto Miniati, solía decir que nunca se deben reducir los gastos sino aumentar los ingresos. Siempre me he guiado por este principio de economía de andar por casa. Hacer planes a partir del dinero de que se dispone es anticipar el fracaso en el mismo proyecto inicial. La fórmula de mi abuelo era:planificar holgadamente lo que se quiere hacer, con su costo real y sus dificultades previsibles. Y luego buscar la suma que se necesita
En España, se ha buscado con ahínco el déficit cero olvidando que es una meta pero no un camino. No gastar más de lo que se recauda es razonable pero también lo es no tocar a los gastos imprescindibles y su incremento vegetativo anual. Buscar los medios de financiación de esos gastos públicos, se convierte en prioridad de un gobierno que tenga sensibilidad y sentido común porque cualquier deterioro de las condiciones de vida del ciudadano se convierten en votos contrarios. Aquí hemos cortado por lo sano para que los números cuadrasen a la vez que se reducían impuestos a los más ricos. No se aumentaban plantillas de la policía aunque se incrementase la delincuencia, se suprimían becas a estudiantes extranjeros que se quedaban colgados con sus doctorados, se posponía el pago de salarios a nuestros investigadores, se retrasaban reformas imprescindibles en la red ferroviaria, se distribuía el presupuesto del AVE en subcontratas subcontratadas, se alquilaban los aviones más baratos del mercado ex soviético para transportar nuestras tropas, se alquilaba un tanque alemán Leopard para una operación de imagen del Ministerio de Trillo-Figueroa y un sinfín de operaciones parecidas, todas encaminadas a sacralizar el Dios Déficit Cero. Y gracias al 1,2 por ciento de aportación comunitaria a nuestras arcas (8.400 millones de euros), hemos conseguido hacerlo algo mejor que los demás colegas de la Unión Europea. Lo malo es que si se analizan los parámetros en los que se mueven ellos, los de la vieja Europa, se nos cae la cara de vergüenza. A nosotros, a los ciudadanos españoles que vemos como las pensiones de invalidez y otras se discuten al céntimo aquí en España mientras los demás europeos disfrutan de prestaciones en cuantías muy superiores a las nuestras, que promocionamos la natalidad con 100 euros mensuales cuando esa cantidad es muy superior en Francia que en nuestro país. Basta con ver lo que le cuesta a un matrimonio joven independizarse y disponer de un piso digno, luego lo que significa el coste de las guarderías, los extras de los colegios, los libros de texto, etc….. Recortes que permiten que la deuda de RTVE alcance los 6.600 millones de euros en 2004.
Ya veo a los economistas del PP caerme encima con sus tecnicismos. Uno de ellos me dijo en cierta ocasión que no tengo ni puta idea de economía. Tienen toda la razón pero también les diré lo que sostenía mi abuelo:que no pongo huevos… ¡pero se cuando están frescos!
Pues bien, Jacques Chirac y Gerdhard Schröder decidieron no hacer caso de la primera parte del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y relanzar la economía comunitaria sobre la base de 10 grandes proyectos comunitarios que reanimen la actividad y permitan, más tarde, buscar el déficit Cero y la estabilidad. Pero a José María Aznar no le ha gustado nada que, por una vez que hacemos bien los deberes, aunque sea a trompicones, la profesora los cambie por otros diferentes.
Y la reunión de Berlín del Sábado 20 de septiembre, a la que los dos países del eje motor de la UE han invitado a Blair pero no a Aznar, ha servido para demostrar lo que muchos sabíamos desde hace tiempo: España es una potencia mediana que mueve mucho el culo –y en el caso del ex ministro Piqué, la cabeza, como esa horterada de perros de juguete que llevan algunos en la bandeja trasera de sus automóviles—para pretender salir del rincón de la Historia. Lo más que ha hecho Tony Blair, por su compañero de bel canto de Las Azores, es decirle:No te preocupes Chema que el domingo, camino de Nueva York, Cherie y yo te invitamos a nuestro “rancho” de Chequers a tomar el té y te repito lo que han dicho esos dos en Berlín. Y tu me cuentas lo de Gadaffi, que todavía no me puedo creer el “cacho” de caballo que te ha regalado, ese pura sangre llamado “Rayo del Lider”…..¡Qué acierto de nombre!
La verdad es que a José María Aznar, le empiezan a ningunear por todas partes. Creíamos que tras su retiro de Marzo 2004, el asiento del flamante Presidente de la Unión Europea estaba diseñado para su augusta persona, máxime cuando ahora toca al centro-derecha ser favorecido en el equilibrio dirigente de Bruselas. Pues no parece que el cariño que le tienen Chirac y Schröder vaya a favorecer esa candidatura. Según los expertos, el próximo viaje a Florida del Presidente de la República Española tendría que ver con un proyecto aglutinante de los restos de nuestro viejo Imperio en las Américas. Esto es una advertencia para chicanos, indios Pueblo, boricuas y “gusanera” cubana. ¡Que viene Aznar!



