30 Octubre 2003

Izquierdas: medio vaso vacío

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 23:01

Quien crea que las recientes elecciones de Madrid pueden extrapolarse, está muy equivocado. Solo se pueden comparar resultados de elecciones similares, locales con locales, autonómicas con autonómicas y legislativas con legislativas. En cada caso, los perfiles del candidato varían según la proximidad que tienen con relación al votante. Es evidente que el alcaldable que haya prometido un polideportivo en su ciudad, se llevará más votos que el que haya prometido rebajar las tasas de la basura.

Las recientes elecciones autonómicas de Madrid, dejando a un lado el escándalo de los dos tránsfugas del PSOE que han dado la victoria al PP, no se pueden extrapolar por la sencilla razón de que solo en unas legislativas se pueden cambiar las cosas a nivel nacional. Pretender retirar las tropas españolas de Irak votando a Simancas era una estupidez. Hacerlo en Marzo de 2004 será lo más sensato si se vota a Rodríguez Zapatero. Entonces no será el momento de pensar en el polideportivo o en las tasas de la basura y sí en la rebaja de impuestos, el déficit cero, nuestro alineamiento con Washington o nuestra frialdad de relaciones con la UE. Decir que el 20 de Mayo el PP no sufrió demasiado castigo, cuenta habida de las multitudinarias manifestaciones que hubo en la capital y en toda España, era absurdo. ¿Cómo se iba a castigar a la elegante y pacífica Esperanza Aguirre por nuestra política exterior o recompensar a Rafael Simancas con el fin de castigar la prepotencia del Cesar de la Moncloa?

Sin embargo, aún no se han calmado los nervios del suspense del recuento en Madrid cuando inmediatamente Ruiz Gallardón ha mostrado el verdadero rostro del PP. El impuesto de bienes inmuebles (IBI) subirá una media de 34 euros en 2004. Pero además, se recurrirá al endeudamiento triplicándolo con relación a años anteriores. Vemos así como el PP se vanagloria de reducir impuestos y mantener las cuentas con un déficit cero cuando en la práctica hace lo contrario de lo que promete en sus programas electorales. Con un experto en temas fiscales como el señor Aznar no es de extrañar que nos bajen los impuestos y nos suban las tasas. La diferencia moral entre ambas cosas es sangrante. Si usted rebaja los impuestos, las grandes fortunas se lo agradecerán (sistema George W.Bush), Si con ello pierde ingresos, recupérelos con las tasas que solo afectan al consumidor medio. Por ejemplo. Alberto Ruiz Gallardón incrementará las tasas de aparcamiento (los adinerados llevan chofer que volverá a recoger a su patrón a la hora indicada o dará vueltas a la manzana hasta que encuentre un hueco). El precio del agua sufrirá un aumento de tasa que no afecta al güisqui, el impuesto de circulación de vehículos después de gastarse 15 o 20 millones de pesetas en un coche de lujo es lo que los norteamericanos llaman peanuts, cacahuetes.. La entrada al Teatro Español subirá un 23 por ciento y a los polideportivos, 9 por ciento. Con ello se construirán obras que el pueblo recordará en siglos venideros. Este sistema ya fue utilizado por Mussolini, Stalin y Hitler, y para quien quiera ejemplos más cercanos, que acuda al Valle de los Caídos o vea los “hermosos” Nuevos Ministerios.

El sistema José María Aznar para ganar elecciones es bien conocido. Se repite hasta la saciedad lo de ¡Váyase, señor González! y, por aburrimiento, los españoles le hicieron caso a la hora de depositar su voto. Para mantenerse en el poder, el sistema es similar:”Peor lo hicieron ustedes, los socialistas”. Esperanza Aguirre ha acusado a la izquierda madrileña de repetir una mentira, lo de la trama, queriendo convertirla en verdad como recomendaba Joseph Goebbels, el ministro de propaganda de Hitler. Los pobres socialistas están todavía con el complejo de culpabilidad que les desarrolló el PP en los años que precedieron la victoria de Aznar. Cuando un periodista como yo quiere tener información sobre realizaciones de la etapa socialista, me las veo y me las deseo para obtenerlas. Cada vez que he llamado a la puerta de antiguos dirigentes de los gobiernos de Felipe González me dan la callada por respuesta. El PSOE ha querido adoptar los modales finos del barrio de Salamanca para contrarrestar la actitud agria y barriobajera del PP en su etapa de opositor. Rodríguez Zapatero es versallesco y mucha gente le agradece que no haya copiado los exabruptos de Aznar que empezaron en la oposición y siguen en el gobierno de la chulería (no atribuible a todos sus colaboradores pero si a él y tres o cuatro ministros de todos conocidos). El Partido Socialista Obrero Español tiene que quitarse los complejos y empezar a machacar las mentes de las nuevas generaciones mostrando lo que era la España que recibía en 1982 y la que entregaron en 1996. ¿Recuerda alguien aquella acusación de que el PSOE había perdonado mil millones de pesetas en impuestos a sus amiguetes? Se demostró más tarde que era una falsa acusación pero los votantes ya habían decidido quien nos llevaría a la prosperidad y nos sacaría del rincón oscuro de la Historia en el que estabamos olvidados. El PP se escuda en las mejoras que ha realizado en los últimos siete años pero olvida que las realizó a partir del cuarto piso del edificio y no desde el sótano como lo hicieron los sociatas. Tiene mérito, pero menos que el de los pioneros del cambio social verdadero. Y aunque sus economistas retuerzan las cifras, sus colegas alemanes tienen razón en decir que España presume de unos resultados económicos olvidando que recibe el 1,2 por ciento de su crecimiento. Hacer escarnio de la situación alemana y francesa le ha valido a Aznar el rapapolvo de Gerdhart Schroeder que le ha cantado las cuarenta. Un cuarto de ese 1,2 por ciento lo da Alemania.

Repítase cuantos kilómetros de autovías había en 1982 y cuantos en 1996 y las que eran de pago y las gratuitas, dígase cuantas becas, cuanta inversión se hizo en investigación, cuanta sanidad se universalizó, cuantas pensiones recibieron de la UCD y cuantas dejaron. Macháquese con datos sin molestarse en pedir al señor Aznar que se marche porque ya sabemos que se va al dorado puesto que le tiene reservado el Imperator. Es tal el afán de presumir de realizaciones que nos gastamos 12 millones de euros en que Pedro Duque, vestido de banderita española, se de una vuelta de una semana por el espacio acompañado de un enjambre de moscas del vinagre. Como algún millonario norteamericano hizo antes que él. Alquilamos un tanque alemán Leopard para exhibirlo en un desfile de nuestras Fuerzas Armadas, se nos escacharra el caza-bombardero Eurofighter como si se tratase de un AVE de Cascos cualquiera. Se quiere comparar la Conferencia de Donantes con la que organizó el PSOE y que reunió, por primera vez en la Historia, a todos los componentes del rompecabezas de Oriente Medio, la Conferencia de Madrid que abrió el camino de los Pactos de Oslo y fue un éxito rotundo. Se acusó a los socialistas de corrupción tanto en la Feria Internacional de Sevilla como en la construcción del AVE Madrid-Sevilla. Los tribunales han limpiado el buen nombre de Jacinto Pellón y nadie de sus acusadores le ha pedido perdón. Igual que sucedió con Demetrio Madrid, presidente de la Junta de Castilla y León obligado a dimitir bajo falsas acusaciones del PP. ¿Han visto muchas dimisiones de altos cargos en el caso Prestige, en el de Gestcartera, en el de Zamora, en el del Yak-42, en el de Eurobank, en el del lino? Pues bien, quizá con menos comisiones, el AVE Madrid-Lleida es un desastre reconocido por todo el mundo, con unos retrasos cuyo costo deja chicas las comisiones que pudo haber en su predecesor y mientras este funciona como un reloj suizo, el engendro que pretende llamarse AVE de corral, yendo a 200 km/h, acumula costosos retrasos y, probablemente, inconfesables comisiones. ¡Y Cascos sin dimitir!

Las nuevas generaciones de votantes solo saben lo que les machaca el PP, que había 4 millones de parados con los socialistas, que las pensiones peligraban, que había un millón de funcionarios más, etc… mientras modesto y avergonzado, el PSOE calla sus realizaciones. ¿Recuerda alguien que el éxito de las Olimpiadas de Barcelona se debió en parte al PSOE y al alcalde socialista de la Ciudad Condal, Pascal Maragall?

Ahora, se nos dice que se crean millones de empleos (¿o son millones de contratos para un puñado de personas que se despiden el viernes y se recontratan el lunes por la mañana?), se pasa por alto las advertencias de la OCDE sobre la precariedad del trabajo en España, que la afiliación a la Seguridad Social ha subido de forma extraordinaria y se olvidan de que los inmigrantes, lo primero que hacen es buscarse papeles para justificar su antigüedad en España. Legislan contra el inmigrante y saben que es el que pagará nuestras pensiones y mantiene los salarios bajos con relación a la UE. Se les acusa de traer delincuencia y los vemos atendiendo ancianos o niños cuyas madres trabajan. También, con el cambio de peseta a euro, ha habido bastante economía sumergida que ha aflorado y ha regularizado su situación y aparece en las gloriosas cifras de población activa. Hasta el señor Tejada se afilió a la Seguridad Social en una copistería, para hacer bulto. Un colega, César Vidal, en la Tertulia política de María Teresa Campos (Telecinco, 13,45 h. diario), afirma que si las cosas no fuesen tan bien en España no acudirían desde fuera dos millones de personas a buscar trabajo. ¿De verdad hay quien cree que es la situación española la que los atrae? ¿No será que somos tierra de paso hacia otros países tan pronto obtengan permiso de residencia aquí? Sería absurdo que los marroquíes se fuesen en patera a Holanda o Suecia teniendo a España a 14 kilómetros de las costas de su país. Pero es la dialéctica del PP la que los españoles debemos aprender a descifrar y analizar antes de creernos sus contenidos. Ana Palacio dice que los recientes atentados en Irak que causaron 40 muertos y más de un centenar de heridos, son “consecuencia del éxito de la Conferencia de Donantes” (¿o es de Tunantes?). Verán, los terroristas partidarios de Sadam no quieren que entre dinero en Irak para imponer la democracia de las Azores. Haber conseguido unos 7 mil millones de dólares, algunos en prestamos, ha sido tal éxito que unos cuantos bandidos se han suicidado en coches y ambulancias bombas. ¿No han hecho ustedes la conexión neuronal que como un relámpago cruzó la mente de Ana Palacio? ¿Perciben la sutil reflexión? ¡Pobre cuerpo diplomático español, tan bien preparado y tan mal dirigido! ¡Y no digo nada de nuestras Fuerzas Armadas!

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