26 Diciembre 2003

El juicio de Sadam Husein

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 23:28

La comunidad internacional se merece un juicio a Sadam que respete las reglas de imparcialidad, publicidad y transparencia. ¿Lo desean Washington y todos los demás países que lo apoyaron con anterioridad a 1990? ¿Bush y sus asesores no buscarán el medio de que la intervención de Reagan en Irak pase desapercibida? La condena a muerte del sujeto, lo más rápida posible para que no desvele comprometedores secretos de las ayudas occidentales, sería lo más conveniente para Bush Jr.

En 1979, la caída del Sha de Irán y la llegada al poder del Imán Rujolá Jomeini y sus ayatolaes, trastocó toda la política occidental en la región. El fundamentalismo islámico ponía en peligro la existencia de las monarquías de la región y con ellas el control americano sobre el petróleo. La autorización del presidente Jimmy Carter para que el Sha fuese tratado en un hospital de Nueva York provocó la ira de las masas iraníes y el secuestro de 53 rehenes americanos de la embajada de los EE.UU. en Teherán. Tras una desastrosa operación de rescate en la que se perdieron hombres y helicópteros en el desierto iraní, Jimmy Carter asumió toda la responsabilidad y, como consecuencia, perdió las elecciones ante el republicano Ronald Reagan.

En 1980, con la venia de los EE.UU., Sadam Huseín declara la guerra a Irán. Es preciso dar una explicación previa. Hasta 1932, Irak no obtuvo su independencia de Gran Bretaña que había derrotado, en la Primera Guerra Mundial, al Imperio Otomán. Este país artificial, asentado sobre las tierras del Eufrates y el Tigris que gobernara la antigua Babilonia, tiene una estrecha costa de unos 60 kilómetros, por donde desembocan los dos ríos bíblicos en el golfo pérsico (o arábigo, según quien lo designe). No son pocos los gobernantes iraquíes que han querido ensanchar esa minúscula salida al mar a costa de Kuwait o de Irán.

En 1984, Donald H.Rumsfeld llegaba a Bagdad como Enviado Especial del presidente Ronald Reagan, y solicitaba de Sadam Huseín mejorar sus relaciones con EE.UU. ya que la guerra contra los ayatolaes iraníes coincidía con la política de Washington. La caída del Sha en 1979 había desequilibrado la región y puesto en peligro los Emiratos y reinos de la zona. El petróleo es vital para el mundo occidental y el dinero de las empresas dedicadas al oro negro y al armamento son las que más aportan a las campañas electorales de los candidatos republicanos. Sadam Huseín se convertía así en la punta de lanza de ese Occidente capitalista contra el fundamentalismo islámico de Jomeini.

Así es como los EE.UU. apoyaron a Sadam Huseín con armas de destrucción masiva e información de sus satélites. Según un informe de 1994, del Senado de los EE.UU., se le suministraron a Irak durante la década anterior, ántrax, toxinas del botulismo, histoplasma Capsulatam, causante de una enfermedad que ataca los pulmones, el cerebro, la espina dorsal y el corazón; Clostridium tetani y muchos productos más del arsenal de la química mortífera. Algunas de las empresas envueltas en la ayuda militar a Sadam Huseín, fueron la AT&T, Bechtel, Caterpillar, Dow Chemical, Dupont, Kodak, Hewlett-Packard o IBM entre otras muchas. El hecho de que Sadam gasease a las tropas iraníes no provocó la menor repulsa de los países occidentales. Todos estaban involucrados en la venta de armas, incluso químicas, a Irak, incluida España. Aquel apoyo a Sadam Huseín no solo se producía en el suministro de armas sino en la información de los satélites que reflejaba los movimientos del ejército iraní a lo largo de la frontera con Irak. En 1983, Donald H.Rumsfeld, actual Secretario de Defensa, como enviado de Ronald Reagan, pergeño todas esas ayudas. Por eso no es de extrañar la insistencia para que Sadam Huseín explicase donde tenía esas armas o probase que las había destruido. Nadie mejor que los EE.UU. para saber qué tipo de armas químicas y bacteriológicas tuvo Sadam o podía tener todavía en 2003. Pero muchas fueron utilizadas contra Irán (la guerra de 1980 a 1988 produjo un millón de muertos de los que dos terceras partes correspondieron a los iraníes), contra los kurdos en Halabja (1988) donde murieron 5.000 personas en pocos minutos, o caducaron o fueron destruidas. El caso es que Sadam Huseín no ha hecho uso de ellas contra las fuerzas norteamericanas. Cuando el Congreso americano quiso imponer sanciones a Irak por haber utilizado gases mortíferos contra los kurdos, el presidente Reagan se opuso a ello.

El proceso de Sadam Huseín permitiría, si llevado con la honradez que todo el mundo reclama, no solo explicar hasta qué punto los EE.UU. son responsables de haber armado al monstruo, sino de conocer las circunstancias poco claras de la captura del segundo hombre más buscado del mundo después de Osama bin Laden. ¿Es creíble que este poderoso dictador se hiciese construir un zulo que solo se podía abrir desde fuera? ¿Y si fuese así, lo construiría tan pequeño e incómodo? ¿Carecería de cualquier sistema de comunicación con su gente en el exterior? ¿No tendría una provisión de agua y alimentos para unos días? Lo más probable es que Sadam Huseín estuviese prisionero de alguien, probablemente un grupo de kurdos que haya negociado la delación. Si se convirtió a Jessica Lynch en una especie de Rambo femenina ¿Cómo no ha nombrado la revista TIME a los soldados que capturaron al líder iraquí como ”Hombres del Año”? La prensa americana se ha volcado para encontrar e interviuvar a esos “héroes” que tanto harían por la moral del país, pero tropieza con un muro de silencio impenetrable. La portada de la revista declara ”Hombre del Año” al Soldado Americano, sin más.

En el juicio se podría dilucidar si la embajadora de los Estados Unidos en Bagdad en 1990 asintió cuando Sadam Huseín la consultó sobre si Washington se mantendría al margen en caso de invasión de Kuwait. Aquella actitud, según testigos, sería la luz verde que animó a Sadam a emprender la aventura. Si Bush padre se detuvo en la frontera iraquí y no siguió hasta Bagdad es porque lideraba una coalición en la que participaban fuerzas árabes que se hubiesen disuelto si se sobrepasaba el mandato de la ONU. La incitación al sublevamiento, con promesa de apoyo inmediato americano, que hizo el padre del actual presidente George W.Bush, lanzando cientos de miles de pasquines sobre las zonas del sur de Irak eminentemente shiíes solo sirvieron para provocar violentas represalias por parte del régimen baazista. Las fosas comunes que se están descubriendo y que pueden albergar hasta cien mil cadáveres, son el resultado de aquella falsa promesa de apoyo de los americanos que contemplaron impasibles la represión originada por los sublevamientos.

¿Llegará vivo Sadam Huseín al banquillo de los acusados? ¿Se permitirá a sus abogados que tengan acceso a cuanta documentación pueda justificar algunas de las complicidades que tuvo el dictador en las principales capitales occidentales? El tiempo dirá si todo se esclarece o si queda en uno más de los misterios de la Historia de los EE.UU.

20 Diciembre 2003

¡Váyase ya, Sr. Aznar!

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 23:26

A José María Aznar, le debería de haber servido de lección lo sucedido a su amigo George W.Bush. Primero despreció la opinión del mundo entero para, después de cometer la pifia, suplicar ayuda a ese mismo mundo entero. El presidente del gobierno español eligió al poderoso amo del mundo porque le convenía sentirse protegido contra los posibles problemas de origen marroquí, como el del insignificante peñón de Perejil. Pero, tras elegir al tejano, decidió convertirse en su sombra y para demostrar su fidelidad, traicionó a nuestros amigos de la Unión Europea. Convencido de que el unilateralismo de Washington iba a triunfar en toda la regla y que él sería el hombre fuerte de Washington en Europa, José María Aznar dio la espalda a nuestro continente y lanzó la famosa carta de los ocho que iba a dividir la UE en vieja y nueva Europa. Era una apuesta innecesaria porque nadie le había pedido que renunciase a uno de los dos lazos, el trasatlántico y el paneuropeo. La UE, sobre todo el núcleo duro de Francia y Alemania, pretende construir una Europa que sirva de contrapeso, y aliada en plan de igualdad, con los EE.UU.. Tan pronto vio Bush que se había equivocado, que se había metido en un avispero, empezó a pedir ayuda a la denostada ONU y a esa vieja Europa.

La aventura bélica de Irak ha ido escandalosamente mal, como era de esperar. Y no hemos llegado al final de la tragedia aunque algunos hinchen el pecho considerando que lo que queda por hacer, después de la captura de Sadam Huseín, es coser y cantar. Mucho sudor y lágrimas faltan por aguantar en los meses que vienen. En nuestro país, algunos se acordarán peyorativamente del hombre que ahora hace mutis por el foro cargado de soberbia y arrogancia, como lo han descrito la oposión y algunos medios. Su testamento dice:¡Ahí os quedáis!. Mientras se marcha con paso torero, su claque pepera aplaude a rabiar al hombre que Bush menosprecia cuando, en en visita oficial a Londres, declara que el Reino Unido is our only true allied (es nuestro único aliado verdadero). Ni Italia ni España contaban para el ranger Walter, despues de haber actuado de comparsas. Aznar ha debido sentirse como ese viejo teléfono móvil del anuncio del que su dueña se deshace despiadadamente porque gasta demasiado.

Pero en Europa, a donde forzosamente tenía que ir para atender a la cumbre italiana, Ánsar se ha encontrado con que Chirac, Schröder y Blair, sin decirle nada, se reuníann para desayunar juntos antes de que empezasen las deliberaciones sobre la Constitución Europea. Nadie se acordó de invitarle. El trato que siempre tuvo España, dentro de la construcción de la UE, fue la de un país por el que todo el mundo sentía cariño y simpatía tras el fin de la dictadura franquista y el retorno de nuestro país al seno de la gran familia democrática europea. Había entre los seis de aquella Comunidad Europea (CE), el deseo de afianzar nuestros primeros pasos dándonos un papel superior al que nos corresponde por población o por tradición democrática moderna. Nuestro idioma y nuestra sangre nos hacían puente natural entre Europa y América Latina en la misma forma que Gran Bretaña lo es con Estados Unidos y Canada. En Niza, José María Aznar todavía no había traicionado la posición de la UE ante la guerra contra Irak ni había compartido con Bush el desprecio estadounidense hacia nuestro continente y las Naciones Unidas. Éramos un país simpático pero el hombre de la hosca expresión había decidido que teníamos que ser un país serio, tan serio como lo fue el franquismo donde dominaban los bigotes como el suyo.

La UE demuestra su necesidad siendo la entidad política que más se ha identificado con los deseos de su población y la de otros continentes. Hasta Gran Bretaña ha tenido manifestaciones mayoritarias en contra de la guerra de Irak. Por desprecio hacia las masas que pasean detrás de pancartas, Aznar dejó que el 90% de los españoles tuviésemos como representantes políticos, a nivel internacional, a Chirac y a Schröder. Pero testarudo, Aznar consideraba que los dirigentes de la vieja Europa y el mismo Papa Juan Pablo II, estaban equivocados. Copiando a su amigo Fidel Castro, nos dice a todos: “la historia me absolverá”

Conforme Bush lanzaba llamadas pidiendo ayuda, y su escudero le organizaba una lastimosa Conferencia de Donantes, la vieja Europa y la ONU aumentaban sus condiciones para responder al S.O.S. Entonces Washington hacía dos gestos contradictorios: declaraba que Francia, Alemania, Rusia y Canadá no podrían beneficiarse de los millonarios contratos de reconstrucción y les suplicaba que redujesen la enorme deuda que Irak tiene con ellos, especialmente con Francia y Rusia. Los países concernidos han prometido estudiar el asunto a través del Club de Paris que se ocupa de las deudas entre Estados. Pero Aznar seguía haciendo el gallito tejano denunciando a Francia y Alemania por no haber respetado el 3% de déficit presupuestario que exige el Plan de Estabilidad y Desarrollo. La coyuntura económica adversa ha hecho que estos dos países, donde sí se tiene en cuenta la opinión y el bienestar de sus habitantes, hayan optado por desentenderse del déficit y no exigir drásticos sacrificios a sus ciudadanos. Aznar ha logrado el déficit cero, incluso superávit, pero a costa de cortar servicios públicos y mantenimiento de infraestructuras deficitarios. A estas fechas del año 2003, el 70% del presupuesto de I+D no ha sido gastado y 1600 investigadores españoles escriben una carta abierta pidiendo que no se dedique la tercera parte a investigación militar. Hace unos años, le dije a una sobrina carnal que es bioquímica e investiga en la Universidad de Paris, que regresase a España porque estaba cambiando favorablemente la opinión del gobierno hacia la investigación pura. Me dijo que sus becas españolas habían sido cortadas y que vivía con las del gobierno francés. No regresó e hizo muy bien.

En este último trimestre, bajo presidencia italiana, se discutía cual sería la candidatura única que se presentaría para el ITER, el proyecto de investigación más importante después de la estación espacial internacional. Se trata de poder crear artificialmente un pequeño sol en la tierra. Frente a Canadá y Japón la UE quería presentar un solo candidato pero frente al francés de Cadarache (Costa Azul), España ofrecía Vandellós (Tarragona) donde el cierre de la central nuclear representa un problema económico importante. La revancha de la vieja Europa no se ha hecho esperar. Incluso con el arbitraje de Gran Bretaña (Aznar contaba con Bush y Blair para sacar adelante su candidatura) Francia ha ganado. Nuestra actual política científica nos condenaba por adelantado el resultado. Cadarache queda como única candidata de la UE a los 4.500 millones de euros de inversión, atraerá al sur de Francia 3.000 científicos de todo el mundo y creará 10.000 puestos de trabajo directos. El viento ha cambiado para España. Ahora que somos un país serio, nadie nos respeta. Nuestras abuela noss decían siempre que se cazan más moscas con miel que con vinagre. Como se sabe, Aznar no tenía abuela.

Pero Aznar no había calculado todas las bofetadas que todavía podía recibir nuestro país de parte de esa vieja Europa. Para empezar, el peso que nos concedía el Tratado de Niza, lo modificaba la Constitución Europea que Giscard d´Estaing, capitaneando un millar de asesores de todos los paises miembros, incluidos españoles de los principales partidos, ha elaborado durante un año. El CIG (Conferencia Intergubernamental) que debía estudiar esta Constitución no ha escuchado las reclamaciones de España y Polonia que querían mantener el peso que les concedió Niza. Es evidente que la construcción de la Unión Europea se ha hecho derogando anteriores normas porque hay que adaptarse aun mayor número de paises, ahora a 25 naciones y luego a 30. Siempre se ha procurado no lesionar los intereses de nadie y se tuvieron especiales cuidados para con la España recién rescatada del franquismo (que no de todos los franquistas), la España simpática que no le gusta a Aznar. Lo mismo se hacía con Polonia liberada del comunismo hace poco. El presidente español dice que estuvo abierto a todas las ofertas y esperó confiado el as de la manga de un bufón como Silvio Berlusconi, el que estuvo en la boda de Ana y Alejandro. Fracasó e intentó echar la culpa a una Polonia que no tiene derecho de veto hasta el 1 de Mayor de 2004 pero ¿qué importa una mentira más o menos? Desde que aceptó el papel de mayordomo de Bush, Aznar no ha parado de mentir al Parlamento y al pueblo español. El nuevo reparto de poder es justo, sin concesiones especiales que hubiésemos obtenido de no haber tomado partido por la superpotencia americana en detrimento del contrapeso que Europa quiere construir para un mejor equilibrio mundial. Ese poder que reclama Aznar no es para construir una Unión mejor sino para asegurarse una minoría de bloqueo. Así podría impulsar su deseo de que se mencione el cristianismo en el frontispicio de la Constitución Europea, se podría prohibir investigar con células madre y se colocarían grandes crucifijos en las clases de todos los colegios, especialmente los públicos. De ahí a pedir la oración antes de empezar el día lectivo solo hay un paso. ¿Y el “creacionismo” frente a la “teoría de la Evolución”?

El problema de Aznar es que, a contrapelo de sus conciudadanos, ha adoptado el fundamentalismo cristiano de George W-Bush y considera que hay una civilización basada en el cristianismo amenazada por otra llamada Islam que utiliza el terrorismo para combatir nuestra forma de vida. Quiere imponer la mención del origen cristiano de Europa cuando nuestro cimiento es netamente griego y panteísta y redescubrimos a Platón y Aristóteles gracias al árabe musulmán cordobes y a la Escuela de Traductores de Toledo. Para demostrar cómo nos alejamos de la Unión Europea, baste comparar las actitudes de Chirac contra el porte de signos religiosos en la vestimenta cuando se atienda a la educación pública en Francia y el programa obligatorio de enseñanza religiosa en la educación española, privada o religiosa donde se enseñará que la sexualidad tiene por fin la reproducción y que la familia decente es solo la que ha pasado por la vicaría. No importa que el Papa haya estado contra la guerra y Aznar a favor. Se le hace caso solo para lo que interesa a un antiguo estudiante del colegio del Pilar. Ya ven que ni Cascos escucha lo que dicen las lecciones de religión sobre la indisolubilidad del matrimonio.

Pero aquí no concluyen las represalias por la actitud española. A la carta de los ocho que redactó en enero Aznar contra Francia y Alemania, le sucede la carta de los seis, suscrita por Alemania, Francia, Reino Unido, Holanda, Austria y Suecia. En ella se dice que los contribuyentes netos a las arcas comunitarias no están dispuestos a gastarse el 1,27% del PIB de la Unión y que se quedarán en el 0,98%. Evidentemente los más perjudicados serán España y Polonia. Además, pocos argumentos tiene Aznar despues de haber presumido de que franceses y alemanes no se habían esforzado en reducir su déficit. Ahora lo quieren hacer. Un castizo del modelo José Mari diría que ¡donde las dan las toman! La carta de los ocho, en enero de 2003, representaba un acto de traición contra la Unión Europea. Solo Polonia, candidata a ingresar en el club en mayo 2004, acompañó a nuestro país. Tras el error de haberse metido en una guerra innecesaria despreciando al cartel de los chocolateros, como los llamó Bush, y a las Naciones Unidas, con una posguerra mal organizada y más cruenta que la guerra misma, se apela a la ayuda de Francia, Alemania, Rusia y Canada. Las condiciones que imponen estos paises son razonables pero Bush solo pide sumisión. Mientras tanto, la población iarquí apede penurias de todos tipo y comprueba como ha empezado a faltarle carburante teniendo las segundas reservas mundiales de petróleo. Según la Convención de Ginebra, esa población está a cargo del país, o paises. que han invadido Irak, José María Aznar ha visto como el interlocutor de EE.UU. en la UE, no es España sino, como siempre, Gran Bretaña. Descolgado pues de un papel protagonista en esta comedia de los horrores, el gallito de pelea como lo consideran algunos sudamericanos, ha probado la hiel de la soledad más absoluta. Lejos queda el rancho tejano de Crawford y la declaración de las Azores. También es verdad que se olvidaron las pancartas y las manifestaciones contra la guerra y el chapapote.

A Aznar le han credido los enanos del circo. Es evidente que, a nivel internacional, George W.Bush era el árbol al que el presidente del gobierno español quería arrimarse. ¿No había Colin Powell resuelto de un telefonazo el asunto del peñón de Perejil? Pues otra llamadita a Chirac y el ITER venía a traer dinero y a dar trabajo a la ciudad tarraconense. Ya hemos visto el resultado del ITER y de la cumbre hispano-marroquí. Y Bruselas ha sido el desastre para la presidencia italiana porque no se pueden dejar los asuntos de un continente a un auténtico payaso fabricante de chistes malos cuando no ofensivos. El apoyo de Polonia, el único que llevábamos a tan importante encuentro (aunque Aznar creyese que Blair y Berlusconi apoyarían sus tesis), se disolverá como un terrón de azúcar en un vaso de agua tan pronto compare Varsovia quién puede contribuir más al desarrollo polaco, Alemania o España.

José María Aznar, con su cartera negra saliendo del hemiciclo tras despedirse solo de los suyos, presentaba la imagen patética de La Muerte de un Viajante. Cartera negra, negro pelo de raya trazada con cartabón, negro bigote, que en Chaplin ponía énfasis de desgraciado, pequeño rencor negro hacia sus adversarios políticos que siempre vio como enemigos. Toda una despedida de hombre cansado. Una forma de decirnos a todos: ¡Qué os den por saco!. La boda de Ana Aznar Botella con la joven promesa del tráfico de influencias, Alejandro Agag, en el tétrico monasterio de El Escorial, define al presidente del gobierno. Tan sombrío es que Gaddafi ha preferido guardar su declaración de renunciar a las armas de destrucción masiva para el sonriente Tony Blair y regalar un caballo a Aznar para facilitar su marcha. Será curioso saber cual será el futuro profesional que, en secreto, aguarda a la familia Aznar después de ese horrible palacete de la Moncloa. Los que hablan de la Fundación del PP se equivocan. El aspira a muchísimo más. Berlusconi, Blair, Bush, las tres “B” que siguen a la “A”, proveerán el futuro empresarial del Hombre de Castilla y León. El trabajo que le aguarda nos servirá para descifrar algunos de los enigmas que acompañaron sus desastrosas decisiones pasadas.

Si Rajoy aspira a gobernar este país, tendrá que hacer con respecto a Aznar lo que el rey hizo con la Ley de Sucesión de Franco. Deshacerse de hipotecas. Reconstruir nuestras relaciones con la UE, con Marruecos, con América Latina y guardar con EE.UU. un respeto prudente. De este modo estaremos con las poblaciones y no con los gobernantes. Que no tengamos que volver a escuchar en México lo de ¡Gachupines fuera!

16 Diciembre 2003

Muerto Sadam, ¿se acabó la rabia?

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 23:25

Cualquiera, dentro del Tercer Mundo, que desafíe a Occidente, es aceptado como héroe y su rostro se convierte en un icono de la noche a la mañana. Entre los árabes, esta realidad es todavía más marcada. Sadam Huseín no era una figura particularmente simpática para el hombre de la calle. Ni siquiera para los demás jefes de Estado árabes. Su falta de religiosidad choca contra un Islam que se confunde con al umma, la nación. Los españoles no tenemos por qué extrañarnos de este fenómeno, cuando Isabel la Católica fundó su idea de España, en la que entraban distintos reinos, bajo la techumbre del cristianismo. Eso la empujó a cometer los dos grandes errores de nuestra Historia: expulsar de su patria a nuestros judíos, y con ellos la medicina más avanzada y las finanzas más sofisticadas del continente, y unos musulmanes españoles, los moriscos, creadores de una agricultura de regadío que era la envidia del resto de Europa. Lideres como Ahmed el Arabi en el siglo XIX o Gamal Abdel Nasser en los años 50, han querido resucitar el viejo sueño de al umma. Todos eran conscientes de que la religión era la argamasa que uniría a la Nación Árabe. Pero el Islam ya desbordó hace tiempo los límites de la Península de Arabia como la Hispanidad dejó de ordenarse a partir de la España de Isabel y Fernando. Hoy, los musulmanes de Indonesia no tienen nada que ver con el panarabismo de Nasser pero reaccionan contra lo que consideran imperialismo anti-musulmán. En América Latina, personajes como Sandino, Martí, Fidel Castro o Ernesto Ché Guevara, se han convertido en símbolos por su rebelión contra EE.UU. y el imperialismo occidental.

Sadam Huseín en Irak, como Osama bin Laden en Afganistán, son dos productos de los EE.UU. en sus luchas respectivas contra el Irán de Jomeini o contra el Afganistán soviético. A los dos les ha armado el Pentágono y les ha empujado a usar armas que todavía derriban helicópteros americanos. La insistencia en encontrar armas de destrucción masiva se explica muy bien puesto que británicos y americanos vendieron esos productos al hoy llamado sátrapa que los utilizó sin que nadie en Occidente dijese una palabra. Sadam gaseó a los kurdos de Halibja como escarmiento por los intentos independentistas. Estados Unidos calló porque se daba satisfacción a los turcos, grandes aliados de Washington, que no desean ver un Kurdistán libre junto a sus fronteras y al que se unirían 16 millones de kurdos que ahora dependen de Ankara.

Volviendo a la situación actual, somos muchos los periodistas que insistimos en que no hay tantos partidarios de Sadam Huseín luchando contra las fuerzas de ocupación sino cientos de miles de iraquíes que no quieren la presencia de fuerzas extranjeras sobre su territorio. La encuesta de la Universidad de Oxford es tajante sobre ese punto. Consideran que combaten por sus hermanos de Palestina. Cuando los españoles luchaban contra las tropas de Napoleón, no lo hacían siguiendo órdenes de Fernando VII, ni por vengar el que estuviese prisionero de los franceses. Fernando VII le importaba un bledo a la mayoría de los españoles. Jean Moulin, el respetado jefe de la resistencia francesa durante la ocupación alemana, cayó en manos de la Gestapo, fue torturado y ejecutado, pero ello no afectó en nada a las operaciones de sabotaje, asesinato selectivo, acciones de franco-tiradores y maquis que redoblaron sus esfuerzos. De aquellos grupos diversos, Jean Moulín organizó las Fuerzas Francesas del Interior (FFI) o las Fuerzas Francesas de Liberación (FFL). Los ataques al colaboracionismo en aquella Francia eran terribles. Estaciones de policía del gobierno pro alemán de Vichy, volaban por los aires con frecuencia, igual que los puentes, los trenes descarrilaban y se mataban soldados de la Wehrmacht empujándolos en el andén del metro cuando llegaba el tren. Si Sadam Huseín, en un zulo de 1,80 m de largo, cambiando de lugar cada cuatro horas, solo con una pistola, un kalasnikov y 750.000 dólares, ha dirigido con éxito, durante ocho meses, unas operaciones de resistencia mortíferas para los americanos y sus aliados, podemos considerarlo un genio del arte militar. Si la resistencia francesa no se desmoronó con la ejecución de Jean Moulin, puede asegurarse que tampoco lo hará la iraquí con la caída de Sadam Huseín como asegura Ana Palacio.

El lunes 15, veinticuatro horas después de que se anunciase la captura de un Sadam Huseín barbudo y de descuidadas greñas, dos atentados con coches bomba se producían originando nueve muertos y 19 heridos entre miembros de la policía iraquí, una policía considerada por la resistencia como colaboracionista, como la de Vichy en 1943 o la de José Bonaparte en la España de 1808. Para José María Aznar, el terrorismo está más cerca de su final pero Donald Rumsfeld, el Secretario de Defensa, dice que Sadam Huseín será tratado como prisionero de guerra, respetando la Convención de Ginebra sobre el trato a prisioneros de guerra. Para George W. Bush EE.UU. estaba en guerra contra quienes habían derribado las Torres Gemelas. Para Aznar seguimos hablando de terrorismo para no reconocer que se han saltado todos los artículos de nuestra Constitución que regulan la declaración de guerra por parte de España. Ni hubo debate en las Cortes ni presentación de la declaración de guerra a la firma del Jefe del Estado, como es preceptivo.

Cuando, al principio de la guerra, se mostraron los tres pilotos americanos prisioneros de los iraquíes, asustados y despeinados, el gobierno de los EE.UU. denunció la violación de la Convención de Ginebra que prohíbe la exhibición humillante de los prisioneros de guerra. ¿Van ahora a protestar por la forma en que han presentado a Sadam Huseín, sin haber pasado por la barbería y con la boca abierta siendo examinado por los médicos? La busqueda en boca y pelo solo pretendía encontrar cápsulas de cianuro para suicidarse. Es una rutina establecida pero no es necesario filmarla para los medios. Mostrar al líder enemigo en las circunstancias en las que se ha hecho solo pretende desmoralizar a la resistencia pero representa un grave insulto a los millones de árabes y musulmanes que apoyan a cualquier líder que defienda la causa palestina y luche contra los que sostienen y apoyan a Ariel Sharon y al derechista partido Likud.

Seguimos deseando al señor Aznar que tenga razón por el bien de nuestros soldados pero creemos que es muy valiente arriesgando vaticinios que pueden ser desmentidos en pocas horas por algún atentado que nos toque de cerca. Las deserciones en el nuevo ejército iraquí, que alcanzan el 50 por ciento de los efectivos, no dejan presagiar días mejores para la tarea de estabilización del país. La corrupción rampante que se está produciendo en el seno del núcleo de empresas americanas encargadas de la reconstrucción y del abastecimiento de las fuerzas de la coalición, ya ha saltado a la primera página de los periódicos más influyentes de EE.UU.. Esa corrupción alcanza a Halliburton, la empresa de la que fue presidente Dick Cheney, el actual vice-presidente de los EE.UU.. Los pozos de petróleo siguen siendo saboteados pero hay quien se beneficia de la consiguiente penuria de carburante para cargar el doble de su precio el transporte de un barril desde Kuwait hasta Irak. Cualquiera que haya vivido esas desesperantes colas, máxime si se producen en el segundo productor de petróleo del mundo, sabe la irritación que producen. Y esta corrupción es solo la punta del iceberg.

12 Diciembre 2003

El pirómano bombero

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 23:24

La capacidad de sonrojo de algunos es tan ilimitada como el espacio sideral. El Amo del Mundo, ha decidido que quienes tienen derecho a reconstruir Irak son solo aquellos países que han contribuido, de un modo u otro, a destruirlo. Ya saben: en la próxima oposición al Honorable Cuerpo de Bomberos solo se admitirán pirómanos con unos cuantos años de experiencia en incendios provocados. Reconstruir sin antes haber hecho sus pruebas de destructor es totalmente inadmisible. ¿Cómo vamos a aceptar en el Cuerpo Nacional de Policía a quienes jamás hayan cometido un asesinato? ¿Se imaginan un cuerpo de policía compuesto por miembros de la Cruz Roja? ¡Inaceptable!

El presidente Bush, después de destruir Irak en busca de unas armas inexistentes y unas conexiones entre el régimen laico baazista y el ultrareligioso Al Qaeda, y no encontrar ni una cosa ni la otra, con el mismo descaro con el que sirvió a sus hombres un pavo de plástico el día de Thanksgiving day (el día de Acción de Gracias) tan sagrado para sus compatriotas como la Navidad, dice ahora que solo pueden beneficiarse del negocio de reconstruir Irak aquellos que colaboraron previamente a destruirlo. Entre estos países, está el nuestro. Esos sinvergüenzas de franceses, alemanes, rusos y canadienses que se negaron a colaborar en la destrucción, no tienen ningún derecho a beneficiarse de la reconstrucción que se paga con el petróleo de los invadidos por Fuerzas Humanitarias. Ya lo avisó en España JEB Bush, el hermano que falsificó las elecciones para que George W. fuese presidente en vez de Al Gore. Nos lo dijo bien claro. Podíamos hacer negocios muy buenos si nos poníamos del lado de los Rangers de Texas. Y nuestro ínclito presidente se tiró a la piscina sin comprobar si había agua. Quería sacarnos del rincón de la Historia en el que nos metió Felipe González para ponernos a la cabeza de Europa y del Imperio. Le decíamos que estaba fuera de cuestión atacar a un país amigo que no solo no nos había hecho nada sino que bastante desgracia tenía con ser gobernado por un dictador. De eso sabíamos mucho los españoles, de dictadores, y de algunos Aznáres destacados en el antiguo régimen.

Y a Francia se le dijo aquí, por plumas indignas de esta noble profesión, que los franceses no adoptaban esa postura antibelicista por razones morales sino por los negocios que tenían en aquel país árabe. Lo que Francia, Alemania, Rusia y Canadá tienen en Irak es un montón de dinero que les deben y que les gustaría recuperar, aunque no les den trabajo a sus empresas para esa reconstrucción. Pues ¡No se lo van a creer! Después de comunicarles que no tendrán acceso a los contratos de reconstrucción por no haber contribuido a la previa destrucción, James Baker III, encargado por Bush para arreglar el problema de las deudas iraquíes, les solicita que perdonen las deudas que Irak tiene con ellos: 100.000 millones de dólares. Vamos que después de darles una ostia, les reclamamos un beso. Cuando les digo que hay que tener una cara de cemento, no exagero ni un ápice. Y nuestro Ánsar, “el victorioso” en árabe, ya tiene contentos a los del acero vasco con los subcontratos (es decir migajas) y a los de Repsol y Cepsa. Un triunfo ¡oiga! Mandamos al ejército español a una zona sin peligro, una tranquila zona parecida a la huerta murciana, hortofrutícola ella, tan querida por Trillo, ese costalero del Opus que tanto se identifica, junto con Ana Palacio, con los ayatolás de Diwaniya y Nayaf. Solo 1.300 soldados nuestros, y otros tantos salvadoreños, hondureños y demás centroamericanos, están allí, no para destruir sino para incrementar la cifra de resultados de nuestras principales empresas españolas, amigas de Aznar como el presidente de Halliburton lo es del vice-presidente Cheney. Por cierto esa empresa está acusada de aumentar en 67 millones de dólares la factura al Pentágono por el catering a los soldados que incluía carne en descomposición. No solo han alimentado mal a sus soldados sino que han cobrado el doble de su precio el suministro de carburante que traen de Kuwait a Irak. Pero Halliburton pertenece a una serie de empresas americanas que ya han sacado tajada de los millonarios contratos de reconstrucción, son los que dieron a George Bush el dudoso triunfo en el 2000, y van a darle más dinero en el 2004 para sus campañas electorales. Son los mismos que le ayudaron los que se cobran ahora sobre la miseria del pueblo iraquí. Eso se llama economía neoliberal

México y Chile han sido apartados de esos beneficios fabuloos que esperan al Presidente de la República Española, porque en el Consejo de Seguridad prefirieron la decencia a la cobardía. Como dice el presidente de algunos españoles: “España tiene que ser un país serio…..” “Debemos salir del rincón de la Historia….” Y alinearnos con un perseguido por la justicia llamado Silvio Berlusconi, (el que hacía cuernos con los dedos detrás de Joseph Piqué en la célebre foto), con la República de Tonga, las Islas Marshall y con una Polonia que todavía no ha perdido el miedo a los rusos, aunque sean los de Putin. Los dos países que han apuñalado a los pueblos de Europa, incluido el Reino Unido, que con más del 80% (93% en España) se opuso a la guerra de Irak. Aznar y Polonia quieren tener el mismo peso que quienes representaron la voluntad popular en el Consejo de Seguridad.

Este José María Aznar es el que acude a la cumbre del Viernes 12, a reclamar el puesto “que le corresponde a España. Después de levantarse contra una Europa que, quiera o no, la construyeron Alemania y Francia y no Francisco Franco ni su pariente Manuel Áznar, quiere llegar con pretensiones de gran líder tras el éxito de Marraquech. Un gran líder que no se atreve a decir si nuestra intervención en Irak es militar, civil, de ONG o de grupo folclórico en uniforme caqui. Que declara acto terrorista la muerte de siete miembros “militares” del CNI para poderles dar una pensión a sus familias por “acto terrorista” y una medalla del Mérito Civil en vez de la militar con honores militares, y rechaza que se pueda castigar a los soldados americanos que asesinaron a José Couso. A las ceremonias que se ofrecen en Arlington a los cadáveres de soldados americanos, no asiste Bush ni su amigo Aznar recibe a los nuestros en Torrejón de Ardoz. Si atiende Berlusconi a sus carabinieri, provisto de un pañuelo lavado con OMO para cuidar su lacrimal. Aquí, nuestros muertos los recibe un Trillo al que le han hecho una chaqueta de camuflaje menos lucida y cutre que las que se llevan en las fiestas levantinas de Moros y Cristianos. Cuando habla del mimetismo de los caidos del CNI se olvida decir que él también se mimetiza en pequeño Bush cuando visita a las tropas Hondureñas…..¡digo de El Salvador!

Desde luego que si me hubiesen encargado ir a la cumbre de Buselas para reclamar a la denostada Vieja Europa, el puesto que le corresponde a España, se me caería la cara de vergüenza. Menuda papeleta, discutir con los que intentaron impedir la destrucción de un país presentándose como un eficiente miembro de la Coalición que derrotó a Sadam Huseín. Lo siento por mi país, pero deseo fervientemente, por ética, que nos den en Europa, el peso que nos merecemos los ciudadanos, no el que pretenden nuestros dirigentes.

Una cosa es defender los legítimos derechos de un país miembro de la Unión Europea y otra buscar a toda costa la posibilidad de reunir minorías de bloqueo que impidan a esa UE avanzar dentro de la laicidad, con la mayor libertad posible en la investigación sobre células madre, la escuela pública universal o la defensa común europea en colaboración siempre con los Estados Unidos pero con la capacidad de ser un contrapeso que haga reflexionar al que sea inquilino de la Casa Blanca. Si hubiese existido esa unanimidad y cohesión entre todos los miembros de la Unión, los EE.UU. y sus aliados de la Nueva Europa no hubiesen metido la pata con Irak como lo han hecho, por no decir el ridículo más espantoso.

A José María Aznar le gusta tanto la compañía de los fuertes y poderosos que quiere estar igualado al núcleo duro de la construcción europea, despues de haber apuñalado por la espalda en las Azores a esa misma UE. Ese núcleo fuerte se construyó hace muchos años sobre unos millones de muertos a lo largo de tres crueles guerras entre ambas orillas del Rin.

8 Diciembre 2003

El Rey arquitecto

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 23:24

Cuando todo el mundo celebra los 25 años de la Constitución de 1978, la más duradera de nuestra Historia, se habla de lo que unos u otros cedieron. Que si la derecha de Fraga pactó con el diablo con rabo de Carrillo, que a los nacionalismos históricos se les había concedido demasiado, que si no fueron exigentes con la forma de Estado, olvidándose de restaurar la Segunda República. Hubo hasta algún inspector de Hacienda destinado en La Rioja que criticó la Constitución implacablemente en la prensa local. Incluso, ahora que algunos quieren darle a la Constitución varios retoques, los hay que vuelven a mencionar la forma republicana de Estado como la más moderna para una Europa unida y moderna. ¿Forma más moderna, amigo Raúl del Pozo? ¿Es de anteayer la República de Atenas?

En virtud de la Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado, cuando muere Franco, el entonces Príncipe de España pasa a reinar con el título de Juan Carlos I de España. En aquel momento en que era proclamado Jefe del Estado, heredaba todos los poderes de un dictador que padecimos durante 40 años y que había alcanzado el poder a sangre y fuego. Era repugnante que su régimen se perpetuase aunque fuese a través de un joven que ni siquiera ostentó el título de Príncipe de Asturias que corresponde a los herederos de la Corona. Como bastantes antepasados suyos, el Borbón pudo perfectamente aceptar el legado y ser un rey absolutista o, educado en los tiempos modernos, ser un rey constitucional e instaurar una monarquía parlamentaria. La elección de cualquiera de los dos caminos estaba en sus manos. Pero don Juan Carlos había nacido en el exilio, como tantos hombres y mujeres de su generación. Su padre era un exiliado que, para cualquiera que lo visitase en la portuguesa Villa Giralda, de Estoril, hubiese encontrado las puertas abiertas y una familia de clase media en sus recursos y actividades. Las chicas iban a diario a sus cursos de enfermería en Lisboa y don Juan de Borbón se desplazaba en un modesto Volkswagen Escarabajo. Luego vino la separación del hijo que se vino a educar (y a formar, según Franco y su régimen) a España. Viví como periodista la pugna del padre intentando que los franquistas no lavasen el cerebro de su hijo y contrarrestando las ideas autoritarias por las de una democracia moderna.

Franco y su gente no consiguieron borrar la influencia paterna, al contrario, más insistían y menos conseguían desarraigar la educación sw Don Juan inculcada hasta en los reencuentros vacacionales. Muchos han ignorado ese drama que, en cualquier familia, hubiese representado una ruptura padre-hijo. Franco ofrecía a Juan Carlos todos los poderes que el dictador acumulaba en su condición de Dictador. Don Juan preconizaba la sustitución del régimen fascista por una monarquía en la que él sería rey de todos los españoles. Hay que recordar como les hervía la sangre a quienes ironizaban: ”¿y también rey de Carrillo y de la pasionaria?” Para los franquistas era don Juan Carlos, Juanito, el Breve. Cualquiera que haya visto el abrazo del rey a don Santiago Carrillo durante la celebración del XXV Aniversario de la Constitución o el que siempre ha dado a Felipe González, el líder socialista de la Transición, descubre las claves fundamentales que han permitido estos 25 años de democracia, progreso y cambio total de España.

Cuando se habla de todos los prohombres de una u otra ideología que han hecho posible la Transición Española se habla mucho de todo el mundo pero ¡qué poco se le reconoce a don Juan Carlos ser el auténtico arquitecto del cambio! Esta fabulosa transformación de la sociedad española, que tanta admiración produjo en Vicente Fox, el Presidente de México, es producto de una sociedad a la que la Monarquía ha devuelto su protagonismo. Algunos dan por hecho que una serie de hombres obligaron al rey a tomar un camino y no otro. No fue así. Podíamos habernos encontrado con una monarquía franquista instrumentada por Franco que dejaba todo ”atado y bien atado”. Estos últimos 25 años hubiesen sido una dictablanda a lo Primo de Rivera con un Movimiento Nacional tan longevo como el PRI mexicano. Aún a costa de desavenencias con su padre, Juan Carlos no cedió el puesto a su progenitor, mucho menos familiarizado con la realidad española de aquel momento. Y tuvo razón el hijo y así lo reconoció quien nunca fue Juan III de España.

Tengo familiares con blasones que no apreciaron nada que el rey Juan Carlos no tuviese una Corte como siempre la hubo. Que no se alojase en el Palacio de Oriente y que no empezasen los bailes reales con una aristocracia a lo vienés. Ni siquiera don Juan Carlos quiso ocupar el Pardo, un lugar que para los que peinamos canas nos resulta, como mínimo, especialmente antipático. Tuvo que ser Felipe González el que cometió la torpeza de pasar unas breves vacaciones a bordo del Azor, el barco preferido del Generalísimo. Se le perdonó la bisoñez política del abogado laboralista sevillano y entonces jefe del Gobierno socialista. Una serie de aciertos del joven rey fastidiaron a la rancia aristocracia pero nos alegró a la mayoría de los españoles. La boda del entonces Príncipe de España con doña Sofía de Grecia, que cubrí fotográficamente para el ABC y Blanco y Negro con mi hermano Augusto, despertó simpatías entre quienes habían visto crecer a Juanito lejos de la casa de sus padres. Los nacimientos de Elena, Cristina, Felipe, han sido acontecimientos que el pueblo español ha recibido con cariño. Si en cualquier familia española nos enternece ver crecer a los hijos de nuestros vecinos y verlos pasar de niños a adultos y luego padres y madres, ¿como no va a producir similares sentimientos una familia real discretamente expuesta en los medios de comunicación a lo largo de medio siglo? Esa ha sido la trayectoria de una familia cuyo jefe se deshizo, en una operación sin precedente histórico, de los poderes dictatoriales que heredó de su predecesor en la Jefatura del Estado. Adolfo Suárez y cuantos de derechas, centro e izquierda colaboraron con el rey en desmontar el andamiaje del Estado Autoritario merecen el reconocimiento de todos los españoles pero, entre todos ellos, el rey se lleva la palma a la hora de sacrificar poderes y satisfacer las justas ambiciones de los demás devolviendo la soberanía al pueblo.

El noviazgo del Príncipe de Asturias con una periodista divorciada e hija de padres divorciados ha caído muy bien a la mayoría de los españoles. Solamente ese dato permite contemplar la distancia que hemos recorrido en un cuarto de siglo desde las críticas a la ley del divorcio hasta una futura reina de España en segundas nupcias. Claro que, enseguida, algunos han declarado que si es así ¿por qué no tener una república si el Príncipe se comporta como cualquier ciudadano? Discutir ahora de si la monarquía cuesta dinero es absurdo. Baste ver lo que cuestan muchas presidencias republicanas. Un presidente de República es, forzosamente, un político adscrito a un partido que lo aupa a la máxima magistratura, igual que su Primer Ministro. La representación del Estado, como en el caso de Italia o Alemania, es un puesto decorativo del que se ignora el nombre del titular. Solo en las repúblicas presidencialistas, como EE.UU.o semi-presidencialistas, como Francia el personaje que ostenta el cargo es bien conocido de todo el mundo. ¿Cuesta menos la presidencia de esas repúblicas que la Zarzuela? ¿Es más representativo un señor que llega a la Jefatura del Estado, para un período determinado de años, con compromisos e hipotecas tanto familiares como partidistas o un monarca educado para representar dignamente a un país desde su más tierna infancia y que ejerce una imparcialidad absoluta? La preparación de un futuro rey es más larga y completa que la de cualquier presidente electo. No digamos nada de algunos presidentes latinoamericanos que todos conocemos. Hasta en Francia, país republicano por excelencia, el presidente Chirac ha sido objeto de críticas por asuntos económicos correspondientes a su etapa de Alcalde de Paris y el pueblo francés no deja de pirrarse por las monarquías de los demás países. Cuando Raúl del Pozo o Rafael Torres preconizan la república como forma moderna de gobernar, se olvidan de Suecia, Noruega, Dinamarca y Holanda, países demócratas y a la cabeza de la ciencia, la cultura o los adelantos sociales, inexistentes en muchas repúblicas, incluso europeas.

3 Diciembre 2003

Don Tancredo Aznar

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 23:23

Con la misma tenacidad que pedía insistentemente a Felipe González que se fuese, José María Aznar nos repite que lo que se combate en Irak es el terrorismo internacional. No hay quien le apee del burro. Para él todos los terrorismos son iguales, ergo ETA debe ser combatido por todos los medios. ¿Está pensando en que George W.Bush le preste la 82 División Aerotransportada? Que recuerde lo que le sucedió a la retaguardia de Carlomagno en Roncesvalles donde murió Roldán, no por manos musulmanas sino vascas.

Su empeño en confundir terrorismo y resistencia se explica al principio porque creyó que todos los españoles estaban sensibilizados como él en la lucha contra ETA y le comprenderían mejor. Las encuestas le demostraron que 93% de sus compatriotas no creían en la existencia de armas de destrucción masiva ni en lazos entre Sadam Huseín y Al Qaeda o con la resistencia palestina. Lo mismo que Bush declara que Sadam Huseín quiso asesinar a su papá y no perdona al sátrapa de Tikrit, Aznar debería decirle a los españoles que estamos en Irak porque un día ETA quiso matarle y se llevó un susto impresionante. En 1947, un judío llamado Menachem Begin era considerado por los británicos un terrorista, militante del terrorista grupo Irgun Zvai Leumi. En 1977 alcanzaba la victoria política con el Likud y constituía el gobierno que habría de firmar la paz con Egipto en 1979. Un año más tarde, Anuar el Sadat y él obtenían el Premio Nobel de la Paz. Conviví cuatro meses en 1957 con Fidel Castro, Ernesto Ché Guevara y un centenar de hombres que Batista consideraba bandidos y terroristas y hoy ocupan el poder en la isla desde hace 45 años. Algunos de aquellos considerados entonces terroristas, como Huber Matos, viven ahora en Florida y se llevan muy bien con JEB Bush. Alguien debería ampliar los conocimientos del señor Aznar que, en geopolítica e Historia contemporánea de Oriente Próximo y Caribe, se limitan a un curso intensivo por correspondencia. Sobre todo que no le aclare las ideas Gustavo de Arístegui si no queremos que la empanada del presidente se convierta en hogaza.

Jim Hoagland, compañero de Aznar en el curso por correspondencia de CEAC, más que terroristas, considera a los atacantes de un convoy americano que transportaba unos millones de dólares de la paga de los militares destacados en Irak, como bandidos. Para el imaginario infantil de los americanos, aunque sean periodistas del Washington Post, el viejo Oeste y los ataques a la diligencia de la West Fargo, siguen vivos en la realidad iraquí de hoy. El sheriff y sus ayudantes impidieron el asalto a la diligencia dejando decenas de bandidos muertos, algunos de 12 años.

Suponiendo que en 1945, los Aliados hubiesen decidido acabar con un régimen que había producido un millón de muertos y fué apoyado por los famosos líderes del terrorismo mundial, Adolfo Hitler y Benito Mussolini, y que hubiesen invadido España, tras intensísimos bombardeos de nuestras ciudades, para traernos la democracia ¿que hubiese sucedido? Lo más probable es que pocos hubiesen aceptado aquella situación y se hubiesen echado al monte, a practicar un tipo de lucha, la guerrilla, cuyo nombre ha pasado en español a todos los idiomas, contra las fuerzas anglo-americanas. Washington y Londres hubiesen llamado a esos guerrilleros españoles que se opusiesen a la democratización impuesta por terceros: terroristas.

Para que vean lo complicado que es el asunto, nadie se pone de acuerdo en la denominación del enemigo:¿Terroristas? ¿Bandidos? ¿ex Guardias Republicanos de Sadam Huseín? ¿Resistentes? ¿Insurgentes, como los denomina parte de la prensa americana? ¿guerrilleros? Según la definición que se adopte se tendrán que tomar medidas diferentes. Por ejemplo, si para Aznar el terrorismo es el origen de todas las muertes que se producen violentamente en Próximo-Oriente, igual que en Euzkadi ¿Habrá que utilizar las mismas armas para combatirlo en España que en Irak? Si para el 85 por ciento de los españoles la guerra de Irak no ha resuelto nada sino que ha empeorado todo (lo ha dicho hasta Ana Palacio) ¿Se le puede decir a ese pueblo que estamos allí para imponer una democracia contra el deseo del 80% de los iraquíes que no quieren tropas extranjeras y las consideran fuerzas de ocupación (encuesta sociológica, Universidad de Oxford, Noviembre 2003)? ¿Es posible que solo don Tancredo Aznar tenga razón? Antes, los manicomios estaban llenos de enfermos que se creían Napoleón y hasta Dios. Menos mal que se suprimieron esos establecimientos porque iban a empezar a aparecer enfermos que se creyesen Aznar lo mismo que van a nacer cientos de miles de niñas llamadas Leticia, con “z”.. Personalmente creo que el atentado de ETA que sufrió Aznar en Madrid, le dejó marcado de forma obsesiva y no se le debe de juzgar por eso. Es una experiencia traumática. Otra cosa es que sea justificable a la hora de mandar españoles a una guerra por resentimiento que nada tiene que ver con los problemas del Oriente Próximo.

Si en vez de terrorismo fuese resistencia, sin dejar de combatir los actos de agresión, se pondría el énfasis en hacer comprender rápidamente a la población de Irak que sus condiciones de vida iban a varíar dramáticamente en pocas semanas. Aunque sea bajo el fuego enemigo, es preciso restablecer el agua potable, la electricidad, los teléfonos, unos medios de comunicación libres,el suministro de gasolina (¡es iróníco que Irak sea el segundo productor mundial!), poner a funcionar las escuelas, los hospitales, alistar hombres que se quedaron sin trabajo por la guerra, para realizar tareas retribuidas de reconstrucción de viviendas, reparación de carreteras, etc. Reconstituir los cuerpos de bomberos, la policía, los servicios sanitarios, el profesorado desde la primaria a la Universidad. En una palabra, menos patadas en la puerta de los hogares de los ciudadanos, menos adultos reducidos a fuerza de culatazos y niñas esposadas.

Algunos piensan que el llamamiento de Rodríguez Zapatero para que se involucren en la reconstrucción de Irak la Liga Árabe y la Conferencia Islámica, es un gesto inútil porque ambas organizaciones regionales no son democráticas. El diablo, que es el menos demócrata del universo de todas las religiones, si puede ayudar a salir del atolladero, debería ser bienvenido por un Aznar que, con los brazos cruzados y voz cada vez más mayestática, rodeado de un coro de incondicionales bien distinto de las plurales voces socialistas, afronta el Destino sin dar su brazo a torcer. A eso se le llama infalibilidad papal aunque el Papa, Juan Pablo II ya se pronunció repetidamente contra esa guerra estúpida y sin sentido.

1 Diciembre 2003

¿Caídos por Alá y EEUU?

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 23:23

Ante todo, respetar y compartir el dolor de los familiares de estos siete españoles muertos en una emboscada en la carretera Jackson que los llevaba de Bagdad a Diwaniya, Estar todos juntos detrás de nuestras Fuerzas Armadas y hacerles extensivo ese dolor que sentimos independientemente de nuestras ideas y opiniones.

. Cuando el Presidente José María Aznar habla de todos los españoles de bien es porque se dispone a atacarnos a todos los que, desde antes de esta estúpida guerra hemos dicho que el Trío de las Azores nos estaba tomando el pelo. Y de los tres, que eran cuatro con Berlusconi, el más inocente en el sentido bíblico de la palabra, era nuestro inefable presidente de gobierno. No comprendió desde el principio que el ataque a Irak era la forma del gallo tejano de demostrar a su país que EE.UU. también sabe devolver los golpes. La revancha en caliente suele dar pésimos resultados. Lo malo es que nadie dijo a nuestro gallito hispano que la familia Bush tenía un contencioso con Sadam Huseín y que este estaba separado de Osama bin Laden por su agnosticismo y laicidad. Irak no tenía nada que ver con las Torres Gemelas y el que quiera establecer una relación que aporte las pruebas. ¡Si son como las de las armas de destrucción masiva, estamos aviados! George W.Bush ha querido no solo disipar el estupor en el que quedaron sus conciudadanos después de los atentados del 11 de Septiembre de 2001 sino, según propia confesión, dar una lección al señor que quiso matar a papá. ¿Tenía algo que ver España o su ejército con la supuesta venganza? ¿Hemos mandado a 1.300 soldados españoles a una pacífica zona hortifrutícola de Irak para castigar al hombre que quiso asesinar al papá de George? ¿Cuándo dice Aznar que quienes han llevado a cabo la emboscada son terroristas es consciente de que los atacantes iban selectivamente a dar muerte a un grupo de militares de los servicios secretos del CNI y que no estaban sembrando el terror sino combatiendo a lo que consideran ejército de ocupación por mucho que nuestro presidente denomine a la coalición fuerzas humanitarias y de reconstrucción? ¿Puede Ana Palacio decir que estas muertes son consecuencia del éxito de la Conferencia de Donantes?

Si no se define el adversario, difícilmente se le puede vencer. El objetivo en una guerra tiene que objetivarse perfectamente antes de lanzarse a dar palos de ciego. Si se insiste en que los actos que llevan a cabo los iraquíes contra las fuerzas y organismos extranjeros que ocupan el país, son actos terroristas, lo que hay que enviar allí son fuerzas policiales. ¿Por qué no se manda el ejército a luchar contra ETA si esta es también una organización terrorista? Porque con muy buen criterio se sabe que no se combate el terrorismo con tanques sino infiltrándolo, aislándolo de su entorno social y cortándole sus finanzas. Los éxitos logrados en España en los últimos años deberían invertir las posiciones y que fuese José María Aznar el que explicase a George W.Bush sobre los métodos para combatir con éxito las organizaciones terroristas.

Lo que sucede es que hay en Irak unas fuerzas multinacionales que ocupan el país so pretexto de que querían liberarlo de Sadam Huseín y eliminar sus armas de destrucción masiva. Ahora, se habrán fijado los lectores, tanto Aznar como sus socios solo hablan de haber liberado un pueblo oprimido por un tirano sanguinario De armas no se ha vuelto a hablar, ni de amenaza inminente a Occidente, y lo que si se repite machaconamente es que los atentados y las emboscadas son obra de Al Qaeda, cuando no se dice que son sadamitas. Habría que preguntarse si Sadam Huseín no ha tendido una trampa de principiante a los más famosos estrategas militares del mundo occidental. Yo lo veo así: El raís bagdadí sabía que nada iba a detener a los americanos, mucho menos las Naciones Unidas. Mektub (Estaba escrito). El amontonamiento de fuerzas en el vecino Kuwait pasaba de cien mil hombres cuando se reunía el Consejo de Seguridad para ver si se le daba más tiempo a Hans Blix y sus inspectores pero no se desplaza una fuerza como la estadounidense tan lejos de su país, con portaviones y material super-pesado, para llegar a un acuerdo de última hora y no hacer la guerra. Se puede hablar de munición que iba a caducar, como han hecho algunos, de la llegada de los grandes calores del verano en el desierto como hicieron otros, el caso es que lo que está sucediendo actualmente en la posguerra tiene toda la pinta de haber sido una gigantesca trampa tendida a los brillantes generales de West Point. Armas, dinero, hombres perfectamente organizados y dirigidos jerárquicamente, sofisticado armamento y unos servicios de inteligencia eficientes, todo podría haber sido preparado durante los meses que precedieron la cinematográfica invasión del país. Una lección que la Historia debería haber enseñado a esos dirigentes, que ignoran y desprecian a los débiles, es que David venció con una honda y una certera pedrada a Goliat. Que por llamar terroristas a los palestinos que los demás consideran resistentes, los halcones de Israel llevan años combatiendo a un enemigo lleno de suicidas, como si fuese un ejército igual que el Tsahal. Ese error les tiene empantanados e impide que los israelíes puedan vivir en paz y prosperar rodeados de países amigos, especialmente, los palestinos.

Los americanos salieron de Vietnam pagando un precio elevadísimo para que hoy, siendo comunista el país que quisieron proteger del comunismo, reciba un importante turismo de antiguos combatientes de EE.UU. que acuden a un país que sigue siendo comunista y que los recibe encantado como buenos portadores de dólares. Han salido del Líbano cuando ese precioso país de olorosos cedros se convertía en un infierno. Lo han hecho de Somalia cuando vieron a sus soldados muertos arrastrados por las calles de Mogadiscio. ¿Dónde está la deshonra por abandonar Irak ordenadamente y que resuelvan los problemas entre suníes, chiíes y kurdos? No lo harán los EE.UU. por el petróleo iraquí que no había ni en Vietnam ni en Somalia ni en el Líbano pero a nosotros ¿qué nos importan los negocios de Repsol o Cepsa en Mesopotamia? Yo no quiero que muera ningún soldado español que no sea por defender a España si esta es atacada. Y señor Aznar, me considero tan bien nacido como el que más y siendo agnóstico, aplaudí a Juan Pablo II pronunciarse contra la guerra en tanto usted, antiguo pilarista y ferviente católico, no le ha hecho ni puñetero caso al Vicario de Cristo.

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