20 Enero 2004

Nos hemos liberado de Francia

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 21:20

Lo ha dicho José María Aznar y hay que creerle. ¡El nunca miente! Nada menos que desde el siglo XIX, España ha estado dominada en su política exterior por Francia. Y nosotros sin enterarnos. ¿Recuerdan como Francia nos arrebató Cuba, Puerto Rico y Filipinas? ¡Hay que ver! No solo la política exterior ¡José María Aznar se queda corto al tratarlos de pérfidos (su abuelo lo decía de la pérfida Albión! ¿Qué me dice de cómo se portó Francia con nosotros en Marruecos? Ellos sostienen que si no es por ellos, no hubiésemos conseguido el desembarco de Alhucemas. ¡Qué descaro! Para los críticos diré que mi padre recibió una bala en la cabeza en el combate de Sbu-Sba, en 1922 como voluntario de Regulares. ¡También se atreverán a decir los franchutes que nos sacaron las castañas del fuego en la lucha contra ETA! Si finalmente el GAL era una oportunidad de castigar a Francia por todas sus maldades ¿por qué se enfadaría Aznar en la oposición contra ellos si compartía sus ideas sobre la perversidad de Francia?

¿Algún español ha oído hablar alguna vez de que se detuvieran etarras en Francia? ¿No han sido los Estados Unidos quienes han vigilado a los vascos de Nevada e Idaho y que arrestaron a montones de ellos mientras Francia les regalaba la Titadyne para realizar atentados en España? De siempre Francia nos ha querido mal por celos. Incluso ha querido minar nuestra moral enviando a mediados de los años cincuenta, chicas en bikini a nuestras playas. ¡La Guardia Civil no daba abasto poniendo multas y obligando a las desvergonzadas a cubrirse! Los varones españoles aplaudíamos y defendíamos a nuestras mujeres que vestían de negro y gustaban de las espesas medias color chapapote. Eran las madres de nuestros hijos y había que respetarlas como Santas esposas.. Para otras necesidades teníamos las casas de putas con putas disfrazadas de francesas pero que te hablaban en andalú.

Qué tiempos aquellos en que éramos la reserva espiritual de Occidente y vinieron los rojos con piel de cordero y se fueron al garete el decoro, los bigotitos negros, los trajes negros, las corbatas negras y el crucifijo en la mesa del despacho y encima de la cama conyugal junto a la Dolorosa con el corazón atravesado por media docena de puñales. Había desaparecido el saludo a la romana que tan bien le salía al Berlusconi de la pre-guerra pero manteníamos nuestras esencias. La mujer en casa y con la pata quebrada seguían junto con Calderón, siendo los guardianes del honor familiar de entre-pierna y, por ende, del patrio. ”Hubo en la Historia un hombre nefasto que se llamó Juan Jacobo Rousseau!” gritó José Antonio Primo de Rivera, ese faro de los valores de la Cristiandad muerto porque Franco no quiso canjearlo por el hijo del general Miaja. Si un árbol da demasiada sombra, conviene sacrificarlo para que lleguen los rayos del sol a la tierra.

José María Aznar sabrá mucho de fiscalidad pero de la Historia Contemporánea no tiene ni la más puñetera idea. ¿No tiene ningún zarzalejo o arístegui a mano que le explique que el 90% de los españoles estuvo con el perverso Jacques Chirac en el asunto de Irak? ¿Qué durante toda la crisis de la guerra, la que sostuvo bien alto la bandera azul con sus 12 estrellas, fue Francia? (¿Es cierto que la embajada de España en Washington es la única comunitaria que no enarbola la azul de la UE?) ¿Qué salvo la derecha franquista y sus herederos, todos los demás soñábamos con Europa desde que teníamos uso de razón?

Yo tenía 6 años cuando llegué a Francia y desde la Côte Basque veía los combates navales de republicanos y franquistas y me entristecía mientras los demás niños jugaban en el Club Micky. En el jardín de nuestra casa, en Chiberta, cayó un avión franquista procedente de Londres y cargado de armas. A los niños no nos dejaron acercar. Y yo, a pocos kilómetros de donde se mataban mis compatriotas, sentado en clase, al lado de un tal Patrick de la Sota, hijo de separatistas vascos que la profesora asignó a mi lado para ayudarme con el idioma francés. Sin recursos económicos, mi padre fundó una agencia de prensa en Paris y allí vivimos la guerra mundial con la ocupación alemana que tanto admiraba una parte de la sociedad española. Somos cientos de miles los españoles, que por bien nacidos lo somos, que agradecemos a Francia habernos dado asilo y, a los peques, educación gratuita y, en mi caso, mis primeras lentes de miope, siendo extranjeros. Hice mi preparación para la Primera Comunión en la Iglesia de Notre Dame de Passy, fuera de las horas de clase de mi escuela comunal de la rue Chernovitz. Mis compañeros judíos o musulmanes (pocos entonces) se educaban religiosamente en sinagoga o mezquita. Al principio del curso se nos entregaban los libros con la recomendación de cuidarlos bien. Los teníamos que forrar por cuenta nuestra y devolverlos al final del curso. Se guardaban en un armario y servían para los alumnos del curso siguiente.

Es importante este tema que forma parte de una promesa electoral del PSOE. Los libros eran elegidos por una comisión independiente y el feliz editor que se veía encargar el libro hacía millonarias tiradas que permitían abaratar el costo unitario para el Ministerio de Educación. Todos los educados en Francia hemos tenido la Historia de Michelet o la georgrafía de Demangeot. Recuerdo el día en que unos oficiales de la Wehrmacht entraron en mi clase y recogieron nuestros libros de Historia. Nos los devolvieron una semana más tarde mutilados. Donde ponía que el responsable de la guerra franco –alemana de 1870 era Bismarck, aparecían pegadas nuevas páginas sustituyendo las originales y afirmando que este prusiano era el hombre que quiso unificar Europa…. ¡vamos, un adelantado! Aquello era el nazismo que nos iban a imponer a los europeos y con el que soñaban algunos en España. ¿Es necesario cambiar los libros anualmente para introducir la última novedad en la materia? ¿No se pueden hacer cuadernillos baratos para ejercicios con participación escrita del alumno? ¿Es imprescindible que los editores se forren haciendo inservibles los libros de este año del hermano mayor y sea necesario adquirir otros nuevos? La competencia real debe de hacerse entre profesores de cada materia para conseguir que su libro sea elegido para toda España y ese curso. Solo cuando sea necesario reimprimir el libro por deterioro se puede poner al día con los últimos adelantos. Les aseguro que un niño de 11 años no necesita saber lo que está haciendo el robot Spirit en Marte. La televisión y los padres o el periódico son suficientes para tenerle al corriente de los adelantos.

Algún día, todos los que hemos disfrutado de la hospitalidad de Francia, o de Mexico o de Argentina, deberemos gritar nuestro agradecimiento abiertamente, sin complejos como gusta proclamar nuestro saliente presidente de Gobierno ¡que no de España! Y lo digo sin ningún reparo, La Marsellesa es el segundo himno de todos los españoles que nos hemos tragado 40 años de franquismo y vemos con preocupación gestos, expresiones, formas de actuar que recuerdan períodos que creíamos felizmente olvidados. Financiar la Fundación Francisco Franco, para unos cuantos nostálgicos, y rechazar un homenaje a las víctimas de la dictadura o colaborar en la apertura de fosas comunes de la depuración franquista, es toda una forma de ser y de pensar. Y por favor, cuando se habla de ingratitud francesa hacia EE.UU. por la participación americana en el desembarco de Normandía, que no se olviden de LaFayette y de los franceses que murieron por la independencia de los EE.UU. frente a los colonialistas británicos. Y esos libertadores, a nosotros no nos trajeron el Plan Marshall para reconstruir España sino que prolongaron la dictadura con el abrazo de Eisenhower a Franco, abrazo entre generales, debidamente retribuido con las bases de Torrejón, Morón, Rota, Zaragoza….

Si alguien quiere organizar ese homenaje a Francia, que cuente conmigo a pesar de mis 16 horas diarias de oxígeno.

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

Suscripción RSS a los comentarios de la entrada. TrackBack URI

Deje un comentario

Clicky Web Analytics