La sangre de los demás
La sangre de los demás siempre ha sido la más barata. Si nadie nos pide permiso para nacer ¿con qué permiso se nos empuja a morir? Es una falacia decir que nuestros soldados caídos lo han hecho por defender a España. Una mentira que no se como no revuelve las tripas de los españoles ocupados por una elecciones que se basan en ponernos zanahorias delante de las narices para que, como burros, sigamos votando a los mismos de siempre. En esta campaña electoral –y da igual que sea Rajoy o Bush– se va a hablar de seguridad ciudadana, de pensiones, del acceso a la vivienda, de contratos de trabajo-basura, de lo insolventes que son los otros, lo mal que lo hicieron, la falta de programa creíble.
Hace muchos meses, mencionamos que, en 1996, cuando llega el PP al poder, 7.000 policías se jubilaban y había, por consiguiente, otras tantas plazas que proveer. No se hizo nada y la seguridad ciudadana se resintió duramente conforme pasaban los años. Ahora Mariano Rajoy se olvida del déficit 0 y promete 32.000 plazas de policía en los próximos cuatro años, cuando sabe que la academia que los forma, solo puede sacar unos 400 titulados por año.
La oferta de pisos baratos también se convierte en una Carta a los Reyes Magos. Crear una Agencia Nacional del Suelo cuando la subasta de este es el ingreso más importante (40%) de los ayuntamientos y comunidades autónomas, no parece posible siendo unos del PP y otros del PSOE. De todos modos, cabe preguntarse que si todo esto es posible ahora, por qué no lo fue en los ocho años que lleva el PP en el poder y si lo impidió entonces el déficit 0 ¿por qué ahora si? ¿Se abandona el equilibrio presupuestario como hicieron Francia y Alemania? ¿Se ha descubierto una nueva fuente de ingresos que permite, incluso, seguir bajando impuestos?
Pero con mucho, lo más indecente de todo es no reconocer que se ha mentido al pueblo español con las razones para meternos en una guerra que nada tiene que ver con nuestra seguridad o nuestros intereses. Ya lo han ido reconociendo todos, uno tras otro, David Kay, el último responsable de buscar armas de destrucción masiva, ha declarado que estas no existían después de 1990. Colin Powell ha afirmado lo mismo pero ya se empieza a hablar de que esas armas han sido llevadas a Siria olvidándose de que el Partido Baaz sirio y el de Irak siempre han estado en muy malos términos pero basta que se llamen igual para que se les suponga una criminal complicidad entre ambos. También el tono de la prensa norteamericana ha cambiado. Ya no se denominan terroristas sino insurgentes a quienes hostigan diariamente a los ejércitos de ocupación en Irak. Solo el grupo íntimo de Bush, como Dick Cheney en Davos ysus colegas de gobierno, siguen utilizando la expresión terroristas. Y por supuesto Aznar y su gobierno. El goteo de muertes es constante entre las fuerzas de ocupación y pasa ya de las 500 desde que Bush anunció el fin de la guerra. Mientras, el discurso político hecho de halago y llamamiento al sacrificio, disciplina, abnegación de un ejército que se encuentra en Irak no como ejército de ocupación sino para la ayuda humanitaria y la reconstrucción del país. Ana Palacio dice que la prueba de que no hemos hecho una guerra es que llegamos cuando esta se había terminado y empezaba la ocupación. Esto es una forma inconsciente de recalcar las carencias de nuestras fuerzas armadas que nos obligan a alquilar aviones a Ucrania y a llegar tarde tanto en esta como en la anterior guerra del Golfo, amparada por la ONU. No tenemos más capacidad de reacción que en casos como el de Perejil. Aquí, la prensa afín al gobierno sigue sosteniendo que en Irak se combate al terrorismo como si los iraquíes fuesen incapaces del patriotismo que han tenido otros países europeos cuando se han visto ocupados. Desde hace un año (31 de enero de 2003) está funcionando La Bitácora y ese es el tiempo que llevamos diciendo que no había armas de destrucción masiva en Irak, que no existían lazos entre el régimen de Sadam Huseín y Al Qaeda y que en 1991 se demostró que Irak no poseía el cuarto ejército más poderoso del mundo como interesadamente sostenían los halcones de Washington. No es por presumir pero no hay nada que no hayamos dicho que no se fuese confirmando día tras día. Todavía se discute en las tertulias periodísticas de nuestro país, si la situación actual es de guerra o de ocupación. Desde que viví la guerra mundial en Francia, no distingo guerra de ocupación. Los mismos historiadores sostienen que la Segunda Guerra Mundial fue de septiembre de 1939 a mayo de 1945. Para Francia, siguiendo la actual teoría de los estrategas militares de salón, la guerra duró unos meses puesto que el blitzkrieg llevó a la Wehrmacht a desfilar por los Campos Elíseos parisinos a los pocos meses de iniciadas las hostilidades. La guerra no termina hasta que no concluye la presencia de las tropas enemigas en el país invadido. Nuestra guerra de Independencia no concluyó con José Bonaparte en el Palacio de Oriente.
El Comandante de la Guardia Civil, Gonzalo Pérez García, estaba adiestrando a policías iraquíes cuando fue tiroteado por unos ladrones a los que perseguía en Al Hamza. ¿No parece extraño que estuviese solo un hombre perteneciente a un cuerpo que se caracteriza por ir siempre en parejas? ¿Se emprende una persecución contra un número superior de enemigos sin antes pedir refuerzos? ¿Hemos enviado a nuestros hombres y mujeres para detener a grupos de ladrones de muebles como sostiene la posición oficial? ¿No era un ejercicio práctico demasiado arriesgado?
Hasta ahora, todos los muertos españoles caídos en Irak se han producido en circunstancias bien extrañas mientras se nos muestran siempre las mismas imágenes de la Plus Ultra como si nuestros soldados no se moviesen de su base. Parece un ejercito sitiado. Es como si el gobierno hubiese tenido miedo a tener pérdidas humanas que podrían ser, como lo son en EE.UU. y en Gran Bretaña, serios escollos en años electorales. Dejemos de dar coba a los militares españoles que es una forma muy ruin de decirles tu calla y muere que lo estás haciendo por la Patria….por la Patria de Sadam, de Bush o de Blair pero, desde luego, no por la española.
En la subasta electoral que estamos viviendo, no quisiera que se perdiesen de vista las cosas que más deben preocuparnos además del trabajo, la seguridad ciudadana y la vivienda o la educación: la suerte de nuestros soldados y de sus familias. La juventud dice que no vale la pena votar porque todos son iguales. Algunos son más iguales que otros porque no votar es dar otra vez más el poder a quienes lo tienen en este momento y a los responsables de habernos metido en una guerra de la que no sacaremos nada en limpio, aunque si Repsol. Ya se habla del Directorio tripartito de la Unión Europea (Chirac, Schröder, Blair). De él se han excluido a Aznar y Berlusconi, la Nueva Europa. En su fastuosa visita a Londres, Bush mencionó al Reino Unido como su más fiel y creíble aliado. ¿Pudo alguna vez José María Aznar, en un momento de enajenación que espero transitoria, creer que entre España y Francia o Alemania, los EE.UU. y el Reino Unido elegirían a nuestro país? El mismo Berlusconi no ofrece la más mínima confianza a los dos dirigentes anglosajones. Total: Haremos dueto con Polonia, país que, como cualquier observador sabe, pronto se disputará con España los dineros de la ayuda de Bruselas. Hemos vuelto al rincón de la Historia donde estábamos (según Aznar) con la diferencia de que, en el camino, hemos perdido la amistad y confianza de Francia y Alemania, nos hemos convertido en la piedrecilla en el calzado de Europa y, entre Afganistán e Irak, hemos perdido 72 soldados y tenemos uno más en coma irreversible en un hospital de Madrid. ¡Toda una proeza, este cambio de nuestra política exterior! Pero verán como un país, que se decía antaño, sentimental y poco apegado al dinero, se ha vuelto serio y vota porque tiene trabajo o porque le importa un pepino la suerte de sus compatriotas. Recuerden como el dinero del PP hizo olvidar el desastre del chapapote en Galicia. La derecha todo lo arreglará con dinero, hasta la agresión sexual de un alcalde del PP a una niña de 16 años.
P.S. Hay rumores de que el CNI (Centro Nacional de Información), que perdió 8 de sus hombres en Irak, colabora con EE.UU. en la guerra sucia (eliminación selectiva de dirigentes baazistas involucrados o no con la guerrilla actual en Irak).Se rumorea en algunos medios norteamericanos. No estaría mal alguna aclaración del CNI. Lo que si se sabe seguro es que los israelíes están dentro de Irak colaborando con las tropas especiales asignadas a la eliminación física de elementos terroristas…..como en Israel! Los hombres de la Task Force 121– fuerzas especiales sacadas de la Army Delta Force, Navy Seals y paramilitares de la CIA– se entrenaron en Fort Bragg (Carolina del Norte) con sus colegas israelíes y luego pasaron a completar el curso en el mismo Israel. Los comandos judíos están en Irak asimilados al Ejército USA. ¿También los españoles del CNI? Dejo la pregunta en el aire. De ser afirmativa la respuesta ¿se imaginan la cara de asombro de los padres del GAL acusados de saltarse el Estado de Derecho y tomar atajos en la lucha contra ETA?



