¡Sois unos cabrones!
No importa si ha sido ETA o Al Qaeda, quien ha llevado a cabo la matanza de Madrid, son unos cabrones. No los llamo hijos de puta, por el respeto que siento hacia las meretrices, solo experimento cabreo y desprecio por los asesinos.
La discusión que ha girado alrededor de la autoría de la matanza, no debe hacernos olvidar que en España teníamos dos amenazas bien definidas: la de los terroristas vascos de ETA y la del grupo Al Qaeda de Osama bin Laden. El lector se habrá fijado en que utilizo la expresión terrorista en vez de resistente al hablar de los etarras. Para mi es terrorista quien siembra el terror en un país donde puede defender sus ideas sin matar, donde dispone de su estatuto de autonomía, su parlamento, su hacienda, su propia policía, sus sistema educativo, su sanidad y quiere ser un país independiente pese a que históricamente nunca lo ha sido y lleva más de 500 años de vida en común con los demás pueblos de España. Nadie ocupa el País Vasco, no hay un ejército invasor que subyuga a los vascos. Sería la autonomía más rica y dinámica de España de no ser por la lacra del terrorismo que vive de la extorsión de su empresariado. De existir una discriminación, esta ha sido positiva hasta el punto de que la mayoría de los Ministros de Asuntos Exteriores, desde tiempos de Franco han sido vascos (Lequerica, Areilza, Marcelino Oreja, Ana Palacio entre otros). Todos ellos nos han representado, magníficamente, a la totalidad de los españoles ante el resto del mundo. Se es resistente cuando la patria de uno es ocupada por un ejército extranjero y las libertades de los ocupados son pisoteadas y sometidas a la voluntad del ocupante y a sus leyes de excepción.
Argumentos que se oponen a la autoría de Al Qaeda pese al comunicado que publica el diario árabe de Londres, Al Quds al Arabi. Las comunicaciones sobre atentados suelen realizarse con videos remitidos a medios como Al Jezira TV y con la aparición del mismo Osama bin Laden, o alguno de sus lugartenientes, reconociendo la autoría de Al Qaeda. Pero no siempre ha sido así, como tampoco ETA ha reivindicado sistemáticamente sus atentados. Decir que los etarras realizan atentados selectivos de destacadas personalidades no es cierto, como tampoco lo es que Otegui afirme que siempre evitan zonas habitadas por siempres ciudadanos. Se olvida de la matanza de Hipercor (1987) en Barcelona que causó 21 muertos en el parking donde, ciertamente, no había miembros de los cuerpos de seguridad ni políticos. Argumentos que señalan a un grupo distinto a ETA es que los contemporizadores utilizados (siete se encontraron en una furgoneta robada, junto a un diskette con suras coránicas) son diferentes a los que utiliza normalmente ETA. No sabemos todavía si el explosivo es Titadyne o Goma-2 (esta última no la utiliza ETA desde hace 15 años). ¿Se han unido los dos grupos terroristas? Es poco probable. Al igual que negamos los lazos entre Sadam Huseín y Bin Laden por el laicismo del primero y el fanatismo religioso del segundo, tenemos los mismos reparos ante una colaboración ETA (izquierda/socialista/católica) y Al Qaeda (partidaria de implantar un gobierno regido por la ley Islámica, la sharia). Ya hubo intentos entre grupos palestinos y ETA y no funcionaron ni las ideologías ni los métodos.
Aunque alguna periodista (Álvarez de Toledo) pide que no se hable de a quién beneficiará el atentado en las elecciones del domingo, los periodistas que nos tragamos saliva y lágrimas pero queremos seguir siendo informadores de la ciudadanía, tenemos que analizar y hasta emitir hipótesis. Fue José María Aznar quien dijo recientemente que las familias que protestaban por la falta de claridad sobre el accidente del Yakolev 42 estaban siendo manipuladas con fines electorales. ¡Qué fácil es escudarse tras la frase, ”dejen descansar a los muertos”, y evitarse comisiones de investigación o pedir responsabilidades a Trillo! Si es ETA la responsable del atentado de Atocha, la balanza se inclinará hacia el PP en los comicios del domingo. En lugar de comparecer junto a los demás partidos democráticos, el partido del gobierno ha realizado todas sus apariciones en solitario, pidiendo que estuviesen todos con la Constitución y dejando el protagonismo de la lucha contra ETA al gobierno. La cobertura cosechada por las principales figuras del PP en estas circunstancias ha sido impresionante. Hubiese sido más justo que los demás partidos democráticos hubiesen estado al lado del jefe del gobierno que, lo recuerdo, lo es de todos los españoles desde que ganó las elecciones del año 2000.
Si fuese Al Qaeda quien había llevado a cabo este repugnante atentado, José María Aznar se vería acusado de habernos metido en la guerra de Irak contra la voluntad del 90% de la población española. Si fuese ETA, el voto se iría hacia quien ha sufrido en propia persona la experiencia de un atentado, el hombre que ha reducido a 3 el número de victimas de ETA en 2003 (este atentado de Atocha, del 11-M, ha causado tantas muertes como todas las que produjo ETA en los últimos 13 años). La posición de Rodríguez Zapatero de retirar las tropas españolas el 30 de junio si la ONU no toma las riendas, se vería reforzada si Al Qaeda empieza a fijarse en nuestro país para llevar a cabo su venganza contra los países de la coalición. Y las declaraciones del Ministro del Interior Aceves, a las 18.30 del viernes 12 es que la balanza se inclina hacia la tesis de que es un grupo islámico el responsable de la matanza.
Urge pues saber quienes son los autores porque es muy bonito decir que el terrorismo no va a mandar en el calendario político de España pero, queramos o no, cualquiera de nosotros –sobre todo los indecisos—se inclinará por una papeleta u otra según la información de que disponga el mismo domingo, en el momento de depositar su voto en la urna.
Un apunte final. Tanto el pueblo de Madrid como el de toda España, ha demostrado al mundo entero su generosidad, su capacidad de mantener la sangre fría, de su sentido de la organización en circunstancias difíciles, de huir de gritos revanchistas. Ni siquiera se pide la pena de muerte para los terroristas. Ser el primer país del mundo en donación voluntaria y gratuita de órganos y realización de trasplantes, destacar por sus ONGes repartidas por el planeta allá donde hay catástrofes que necesitan nuestra ayuda, ver las colas de donantes de sangre que se improvisaron en toda España y cubrieron las necesidades en un par de horas, la inmediata reacción de los vecinos de Atocha dando sus mantas y colchones para los heridos, arrancando los bancos públicos para convertirlos en camillas, todo ello ha demostrado que la ciudadanía española existe, que lejos quedaron los años en que éramos súbditos siguiendo un caudillo. Me impresionó escuchar a un joven ecuatoriano que pedía en Telemadrid que el gobierno ofreciese recompensa por cualquier información que llevase a la captura de los asesinos. Amigo, todavía no conoce España y usted está influido por la ley del Oeste de Billi el Niño que tanto nos metió por los ojos el cine norteamericano. Aquí, ni se venden los órganos, no la sangre ni la información sobre unos desalmados. Afortunadamente, nuestra recompensa está en el deber de ciudadanos que han cumplido con su condición. Como lo hizo el rey en un momento que nos recordaba el 23-F. Y para terminar esta Bitácora de hoy: ¡Que escena tan terrible, la de una docena de teléfonos sonando junto a los cadáveres de sus dueños sin que nadie se atreviese a contestar! Si la hubiésemos contemplado en una película surrealista, habríamos creído que era fruto de la imaginación de un guionista genial. Quizá de un Buñuel.




