Se equivocan fuera de España
Algo que los analistas extranjeros no pueden comprender es por qué se ha dado, en las urnas, un vuelco tan brutal que ha derribado a los conservadores en España. Se hablaba de la pérdida de la mayoría absoluta del PP pero nadie se imaginaba que hubiese más de un millón de votos de diferencia entre Rodríguez Zapatero y Aznar. Esos centenares de colegas que han desembarcado en Madrid el 11 M, precipitadamente, cuando solo pensaban hacerlo el 13 para informar de las elecciones del día siguiente, se han equivocado en algunos análisis mientras sus medios de comunicación ya atribuían a Al Qaeda la autoría de la masacre de Atocha. El gobierno se negaba a creer la inocencia de ETA que proclamaba Otegui pero tampoco daba crédito al comunicado de la Brigada Abu Hafs al Misr. Se empecinaba en una sola versión (ETA)que avalaba la desaparición de la kale borroka y que solo hubiese habido 3 muertos el año pasado. Varios comandos que se dirigían a Madrid han sido detenidos. El PP mostraba (y sigue mostrando) un excelente historial en la lucha contra los etarras. Además, los manuales al uso dicen que el voto acude a los conservadores y fuertes en momentos de zozobra y miedo. En estas circunstancias, en EE.UU. suelen designar a su presidente, como War President (Presidente de Guerra). Como se ve, la mitología del general Custer y el Septimo de Caballería sigue presente en el imaginario de los estadounidenses, aunque se trate de un cingalés que recibió su ciudadanía anteayer.
”¡Ha votado Al Qaida!” dicen algunos periódicos conservadores, incluido el Corriere de la Sera, ahora de Berlusconi. Una derecha retrógrada intenta deslegitimar la victoria del PSOE, otra nos quiere presentar como cobardes que hemos vendido nuestras alianzas por comprar la neutralidad de Osama bin Laden. El temor al contagio agarrota a los americanos. España solo le prestaba un 1% de las fuerzas presentes en Irak pero Washington consideraba que éramos un perfecto reclamo y un arma para socavar fuerzas que no le seguían ciegamente como Aznar. . Colaborábamos en poner verdes a franceses y alemanes, presionábamos a Fox de México y a Lagos de Chile para que votasen en el Consejo de Seguridad lo que quería el señorito de Texas. No lo consiguió. Como correveidile, Aznar no tenía precio.
“El vuelco” se ha producido porque, como dice el proverbio español, las mentiras del gobierno intentando mantenernos engañados hasta después de las elecciones, era la gota que desbordaba el vaso. Rajoy mintió cuando dijo que el petróleo que se escapaba del hundido Prestige “eran cuatro hilillos de plastilina”. Aquellos “hilillos” ensuciaron las playas y mataron la fauna desde La Coruña hasta el Bassin de Arcachon francés. La Asamblea Nacional gala ordenó una investigación y acudieron los técnicos y expertos españoles. Conclusión: la forma de tratar el problema por parte de España no era la correcta. El barco no debío jamás enviarse a alta mar y menos con mal tiempo. Aquí se impidió una comisión de investigación y se acalló la cólera de los profesionales del mar y del turismo, con subvenciones y ayudas. También nos dijeron que el avión Yakolev 42 que se estrelló en Turquía regresando de Kabul, había sido contratado a través de una empresa colaboradora de la OTAN, con la garantía de esta y que lo utilizaban todos los demás países europeos. La OTAN desmintió la relación formal con UMM, ni su obligación de revisar esos aparatos. Solo Noruega había utilizado una sola vez la línea aérea entre Oslo y Kabul. Pertenecía a un joven libanés de 27 años que había adquirido unos viejos aparatos rusos, a plazos y con dudosas revisiones y certificados del gobierno ucraniano. Toda una garantía para nuestros hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas. San Federico Trillo-Figueroa, realizó un ahorro económico para las cuentas de Rodrigo Rato y su Déficit Cero. Tampoco ha ahorrado lágrimas a los familiares de los muertos. Ha negado que existiesen quejas de los mandos del Ejército más allá de las pruebas presentadas por algunos mandos. Este gobierno ha cacareado su eficacia hasta la náusea. Fíjense que los familiares de las victimas del Yakolev aún no saben si han enterrado a su pariente o al del vecino y ahora confiesa Trillo que los turcos tienen los ADN que pueden resolver el embrollo. Pero Aznar dijo que “había que dejar tranquilos a los muertos”. ¡Eso se llama “pachorra”! Pero no acaban ahí las mentiras. Con todo aplomo, el señor Aznar nos juró y perjuró que existían armas de destrucción masiva. Solo repetía lo de dos grandes líderes mundiales, Bush y Blair. De dos cosas una: o nos tomaba por tontos a todos los españoles o era el más tonto de la escena internacional que comulgaba con las ruedas de molino de Bush, Rumsfeld, Powell o la Rice. No es necesario decir que no estaba con el 93% de los españoles que no se tragaron lo que Aznar nos contaba y salieron a la calle contra la guerra que nos pretendían imponer. Aunque quisiera sacarnos del rincón oscuro de la Historia, Aznar se olvida que cuando él y sus amigos de las Azores van, el pueblo español está de vuelta. Eso es muy difícil de comprender para los comentaristas de los medios americanos. Ellos siguen la máxima de Right or Wrong, my country (Con razón o sin razón, mi patria). Es lo primero que aprendió Aznar en sus clases de inglés. Y le gustó para inculcárnoslo a todos los españoles. El tiro le salió por la culata.
Ni España ha pactado con Bin Laden para salvar nuestro pellejo, ni abandonamos la OTAN ni esto se parece a Munich. Ha sido el acusar a ETA, cuando ya se sabía que había una línea de investigación islamista abierta con la furgoneta (jueves, primera hora de la tarde) y el tipo de explosivo utilizado (no era Titadine), lo que ha indignado al pueblo de Madrid. Intentar que llegásemos a votar lo que al PP le convenía, utilizando la retención de datos (que ya difundían los medios de comunicación extranjeros) como si fuésemos unos ignorantes sin contacto con la realidad electrónica internacional, fueron el detonante. Esto equivalía a mentir una vez más. Desde que un ministro llamado Sancho Rof, de UCD, nos explicó que el problema de la colza era el de “un microbio que si se cae al suelo se mata” o la inefable ex-ministra de Sanidad, Celia Villalobos, que nos decía como cocinar la carne para sortear el problema de las vacas locas, tenemos una larga experiencia de ministros que nos han dado explicaciones simplistas a los problemas acuciantes de los ciudadanos. La colza representó muchísimos muertos y lisiados.
José Luis Rodríguez Zapatero, ZP, tenía en su programa electoral la retirada de las tropas españolas de Irak, de una guerra que España no ha declarado, ni tampoco las Naciones Unidas.Siempre dijo que nuestra retirada se produciría si la ONU no retoma las riendas de la situación en Bagdad. Ya parece que Bush y Annan están dispuestos a buscar una resolución que satisfaga la exigencia española. Nosotros, con Zapatero, solo hemos adoptado la posición de Francia, Alemania y muchos más paises de la vieja Europa. Un partido político, el PP, con mayoría absoluta, ha querido presentar nuestra intervención como una operación humanitaria para devolver la democracia a un país que ha sufrido, durante 23 años, la terrible dictadura de un Sadam Huseín al que le vendieron armas H.Rumsfeld, Cheney y otros, y que tuvo ilustres lobistas en España, según parece hasta alguien que es embajador actualmente y que habría cobrado 9.5 millones de barriles de petróleo por ayudar a levantar las sanciones que la ONU había impuesto a Huseín después de la guerra de 1991. Si querían la libertad del pueblo iraquí y su democratización ¿por qué no lo dijeron en las Azores al exponer sus motivos para intervenir en Irak?
Con más de 30 años de experiencia de terrorismo en España, es difícil que un país como EE.UU. o su recadero Aznar nos vengan a decir cómo se combate el terrorismo. El pueblo español trajo al poder al PP porque consideraba que González había utilizado malas mañas para combatir a ETA. Resulta que las que avala Aznar en Irak, son más aparatosas y brutales. Son las policías, los servicios de inteligencia (en España se ha ignorado al CNI a la hora de acusar a Huseín de poseer terribles armas de destrucción masiva y, sin embargo hemos perdido 9 espías sobre el terreno ¿lo entiende alguien?). También la colaboración internacional de estos servicios secretos son los que pueden ganar esta batalla y José María Aznar lo sabe muy bien puesto que durante sus 8 años de gobierno ha conseguido doblegar a ETA y reducir a 3 muertos (2003) las victimas de “nuestro” terrorismo. No se le pueden achacar las 201 de Atocha más que indirectamente por haber comprometido a nuestras fuerzas armadas en Irak. Jamás se puede luchar contra el terrorismo con los caza-bombarderos y los tanques. Si esta fórmula de Bush es la buena ¿por qué Aznar no ha enviado a la División Brunete y la Legión, apoyados con la Fuerza Aérea para acabar con los etarras? Sencillamente porque Aznar no es tan tonto como algunos creen.
Del Trío de las Azores, ya ha caído uno. Bush caerá en Noviembre. Blair está missing desde el fin de semana pasada. El cobarde, no es el pueblo español. Por la salud mental de los propios americanos, EE.UU. necesita de una Unión Europea fuerte y que sea contrapeso de la arrogante hegemonía de Washington. No porque estemos en contra del pueblo americano sino porque la combinación de su dinamismo con la cautela y experiencia de la vieja Europa puede evitarles muchos errores. Con el seguidísmo de Aznar, Berlusconi y Blair, Bush corría el riesgo de meterse cada vez más en las arenas movedizas de un Oriente Próximo que ninguno de ellos conoce más que de “limousine” en “limousine”. A veces, los zapatos en los empedrados de las ciudades enseñan más que el cristal ahumado de los vehículos de lujo de la administración que nos acoge para que escuchemos lo que a ella le interesa.
Hay quien cree que estamos en vísperas de una guerra civil, que las dos Españas han resucitado. Interpretan la calma y falta de alegría en las calles como signo de tormenta. Sencillamente este es un pueblo que sabe guardar el dolor y que es todo lo alegre que se quiera pero es más solidario que nadie y sabe cuando es hora de llorar y tiempo de reír. Los que están propagando bulos sobre un posible golpe de Estado, incluido el admirado Almodóvar, están haciendo un flaco favor a la democracia. El PP es un partido democrático aunque, a veces, haya tomado medidas autoritarias. Es una infamia propagar rumores sobre algo que si el rey no lo aceptó el 23 F, no lo va a aceptar ahora, de nadie. Haber pospuesto las elecciones, suspendido las garantías constitucionales, impuesto el toque de queda y llamar a los marines son medidas que reclama la histeria. Aquí, solo el fútbol calienta a la gente en una final de Copa.




