No se han enterado
El 14 de Marzo, hubo dos posturas bien claras: Los que querían que fuese ETA la autora del atentado de Atocha y los que querían que fuese Al Qaeda. Lo escribí el viernes 12. El cruce de acusaciones de mentiroso entre el gobierno y los demás partidos políticos pareció una estrategia del PP para retrasar la confesión de que era ETA hasta el lunes 15 mientras que la del PSOE e IU era la de que se enterasen los votantes de que era la consecuencia de nuestra presencia en la coalición liderada por Bush la responsable de ese tremendo y mortífero ataque en la estación de Atocha. No se puede decir que mentían los medios de Polanco ni tampoco los que apoyaban al gobierno. El PP, lo único que hizo no es mentir sino retrasar la información relativa a los islamistas. Ninguno de los dos bandos estaba mintiendo. Uno deseaba evitar que el atentado afectase a sus posibilidades de victoria en las elecciones y el otro a que su oposición de más de un año a la presencia española en la Coalición, mostrase las consecuencias de no haber escuchado el clamor de un 90% de la población española. Repito lo ya escrito con anterioridad: Ese 90% opuesto a la guerra contra Irak no podía ser exclusivamente del arco parlamentario menos el PP. Había mucha gente del PP que veía como un error el aliarse con un hombre como Bush. Una cosa es la disciplina formal del partido de derechas y otra que en ese partido no haya gente que discrepe de las decisiones que el gobierno de José María Aznar ha tomado sin consenso desde que obtuvo la mayoría absoluta.
Si el PP ha perdido las elecciones, cuando creía que las tenía ganadas -aunque sin repetir mayoría absoluta–, no se debe al acto terrorista o a la supuesta manipulación mediática de la opinión pública. Han sido una serie de errores cometidos por el gobierno de Aznar lo que ha llegado a colmar el vaso de los ciudadanos. Hubo un sistemático incumplimiento de las promesas que se hicieron en los programas electorales del PP (televisión pública en manos de un equipo profesional ajeno a la política, comisiones de investigación, transparencia en la acción del gobierno, etc…). La condena de TVE por manipulación con motivo de la Huelga General, el rechazo de una comisión para investigar el accidente del Prestige cuando la Asamblea Francesa llevó a cabo la que reclamaban los españoles, el asunto del Yakolev 42 con 62 militares muertos por desidia del Ministerio de Defensa, el sistemático apoyo a los ediles que se permitieron abusos de índole sexual, el escándalo financiero del Presidente de la Diputación de Castellón, la negativa a presentar dimisiones cuando en la oposición insistían con los socialistas en que dimitiesen sin aguardar a las sentencias de la justicias, todo ello ha venido a demostrar que el PP estaba por encima del Bien y del Mal y que José María Aznar solo tiene que responder ante Dios y ante la Historia. Esa prepotencia se sigue viendo ahora que están en la oposición. Cuando los socialistas han pedido al gobierno en funciones que consulte cualquier decisión que no sea de trámite, no estaban exigiendo que fuese por escrito sino simplemente que se consultase. Por ejemplo, querían evitar la compra de armas por importe de 4.176 euros ordenada por Trillo estando este ministro en funciones. Pues bien, Aznar pidió por escrito la orden de relevar a los soldados según estaba previsto por su propio gobierno cuando se les envió a Diwaniya. ¿Qué se pretendía exigiendo la orden por escrito al gobierno en funciones sino poner en apuros a los vencedores del 14 de Marzo? Una vez más, el tiro les ha salido por la culata y los militares y sus familiares le han debido tomar algo más de cariño a este partido centrista que tanto se envuelve en la bandera rojo y gualda y no suelta la palabra patriotismo de la boca. Ya, con la manera de tratar a las familias de los muertos del Yakolev, el PP y, especialmente Federico Trillo-Figueroa, se granjearon la antipatía de muchos miembros de las Fuerzas Armadas.
Lo inteligente sería que el PP hiciese un profundo examen de todos los errores que ha ido cometiendo durante estos últimos cuatro años. El grupo Prisa (El País, Canal+, la SER) y la televisión privada Telecinco, no son una fuerza decisiva en este país pero tampoco lo son, a favor del gobierno, la COPE, el grupo Vocento (ABC y muchos diarios más), RNE, TV1, TV2, Antena 3, Telemadrid, Canal 9 de Valencia, TVG de Galicia, Si de un lado estaban Gabilondo o Llamas, del otro defendían al PP los Sainz de Buruaga, Jiménez Losantos, Anson, Zarzalejos, Campmany. Los debates de los dos candidatos de 1993, Aznar y González, se han vuelto a emitir recientemente en el programa de Fuentes. Llama la atención que un jovencísimo José María reclamase debates a Felipe González desde uno de esos debates y que, desde entonces, nunca más se haya producido otro entre los dos líderes. Aznar no ha recibido en muchos años ni al líder de la oposición ni a los de Autonomías que no gobernara su partido. Ha repetido muchas veces que se iba y que Mariano Rajoy era su sucesor y que él no intervendría en nada. Quería escapar de la acusación que hacía a González de estar detrás de Borrell o Almunia. Y además de designar a su sucesor con el método franquista del dedo, sigue orientando a su sucesor para que coloque a parte del equipo derrotado por una diferencia de 1.279.175 votos, en la nueva directiva que habrá de oponerse a Rodríguez Zapatero y reconquistar el poder en 2008. Ni se ven fisuras, ni corrientes críticas ni deseo de hacer acto de contrición ante la ciudadanía. Se cree en el contubernio comunista y judeo-masónico (entiéndase Polanco y Cia) y se quedan tan anchos. Para el PP, los apoyos que recibe el PSOE para la investidura de Zapatero, son otras tantas hipotecas que llevarán al desmembramiento de España. No era así cuando ellos pactaban con CiU, Coalición Canaria o el mismo PNV y la UPN navarra. Para el PP, el pluralismo solo debe notarse en los trajes regionales y el folclore, como en tiempos de Pilar Primo de Rivera y Lula de Lara.
Deberían, ya que se han autoexcluidos en las Cortes hasta el punto de sacrificar la presidencia del Senado por falta de generosidad, analizar lo que el PSOE está montando tranquilamente y con un acierto que nadie le otorgaba a Bambi hace unas semanas. Que Pedro Solbes (tan alabado por Aznar y su equipo económico) se haga cargo de la cartera que tuvo Rodrigo Rato hasta el 13 de Marzo, que tanto gustaba cuando, como Comisario en Bruselas, criticaba a Francia y Alemania por no atenerse al déficit Cero, ha tranquilizado a la clase empresarial y a la banca. Uno de los sectores que la derecha consideraba suyo por herencia genética. Botín se apresuró a felicitar a Zapatero a las 24 horas de su victoria. Ahí no es nada. Y la Bolsa ha reaccionado como no se lo imaginaban los expertos del PP. Si todo lo hizo tan bien el gobierno de Aznar ¿por qué esta derrota tan clara y rotunda? ¿Es posible que el atentado por sí solo haya producido ese vuelco tan tremendo? ¿No suele el pueblo agruparse alrededor de su gobierno en momentos dramáticos? ¿No fue así con George W.Bush tras el atentado del 11-S? Creo que lo primero que debe hacer el PP, y sin esperar a su Congreso de Octubre próximo, sería dejar hablar libremente a todos sus miembros en la necesaria catarsis y establecer una lista de errores que se fueron acumulando a lo largo de 4 años de mayoría absoluta y de absoluto desprecio hacia la voluntad del pueblo. Rodríguez Zapatero ya está aleccionando a sus diputados para que escuchen la voz de la calle y la trasladen al hemiciclo. El partido que traerá la ruptura de España empieza, antes de la investidura de Rodríguez Zapatero, por atraerse a las autonomías y recordar que la soberanía pertenece al pueblo. Jamás se demostró tanto esta verdad como el 14 de Marzo de 2004 por la noche.




