Irak: dar gato por liebre
El lunes 28 de Junio de 2004, en la Green Zone súper- protegida, el Pro-Cónsul americano, Paul Bremer, ha entregado la soberanía a los iraquíes, un gobierno perfectamente domesticado por Washington y en el que coinciden viejos conocidos de la CIA como Iyad Alawi. Casi todos antiguos compañeros de negocios de los dirigentes americanos, clones de Karzai en Afganistán. Hablan inglés con acento yanqui y se pliegan hábilmente ante cualquier sugerencia de George W.Bush y su equipo. Hasta el último momento se ha negociado la inmunidad de las tropas americanas, unos 140.000 hombres, y se han añadido los contratistas que suministran al ejército norteamericano cuanto necesita. Principalmente la ex-empresa del vive presidente Dick Cheney, Halliburton. Los hombres de negocios occidentales interesados en la reconstrucción de Irak, brillan por su ausencia. Algún que otro civil contratado, como un italiano, ha pasado malos ratos cuando no ha dejado su piel por un puñado de dólares.
Los que decían que Rodríguez Zapatero debería haber aguardado hasta el 30 de junio de 2004 para retirar nuestras tropas de Diwaniya, se dan cuenta de que hay resolución de las Naciones Unidas pero las fuerzas de la coalición que suman 165.000 hombres y mujeres de una retahíla de países, siguen bajo el mismo mando americano que permitió las torturas de Abú Ghraib. Esos países que siguen ciegamente la política de Washington en Irak, saben perfectamente lo del maltrato a los prisioneros y no ignoran lo que sucede desde hace más de dos años en Guantánamo. Ser cómplices de semejante atropello de todas las Convenciones y usos de la guerra, no es para presumir de ello. España no abandonó Irak por cobardía sino por coherencia con los deseos de todo un pueblo (85%) y por ética. El PP ganó las elecciones de 1996 al PSOE, por los GAL. Había que vencer a ETA “sin tomar atajos”.
Mariano Rajoy pretende preguntar a ZP por qué podemos mandar soldados a Afganistán o Haití y los retiramos de Irak. Hacer la pregunta puede hacerla. Está en su derecho pero que nos explique él si considera que la ONU autorizó la invasión de Irak si Bush, Aznar y Blair no llegaron ni a presentar el borrador de resolución ante la amenaza de veto por parte de Francia. También saca el PP a relucir la guerra de 1991 que fue perfectamente legalizada por Naciones Unidas al tratarse de un país, Kuwait, invadido por un vecino, lo que representa una flagrante violación de la Carta Fundacional. Acto de guerra condenado por el máximo organismo internacional. La coalición de entonces (recuerden que intervinieron Francia y España, entre muchos más) englobó hasta países miembros de la Liga Árabe, como Egipto. El señor Rajoy olvida que todas las intervenciones militares de España en el extranjero se han producido dentro de los marcos legales de la ONU o de la OTAN. Nunca por la decisión de tres dirigentes occidentales concertados en las Azores. Ni la OTAN ni el Consejo de Seguridad de la ONU autorizaron ninguna operación en Irak en 2003. Y decir que la nueva resolución 1546 legitima la guerra contra Irak es una interpretación torticera. Habla de transferencia de poderes a un gobierno provisional nombrado ad hoc por Washington. Los ejércitos de la Coalición dejan de ser de Ocupación y pasan a ser una Fuerza Internacional, con el mismo mando americano pero solicitada por el gobierno de Alawi a quedarse en el país para restablecer el orden.
En Estambul ha quedado que la OTAN está dispuesta a colaborar con la ONU para formar el nuevo ejército iraquí pero Francia, Alemania y España han declarado que la formación se efectuará fuera del territorio de Irak. ¿Qué son chinches los europeos? Cualquiera que tenga dos dedos de frente y otros dos de dignidad comprende que no hay instructores militares, de estos tres países, capaces de acatar ordenes de las fuerzas norteamericanas sabiendo que disponen del mando real sobre el país y que lo han ejercitado, con inmunidad, impunidad, y con tan poco respeto por las convenciones de Ginebra y hasta los Acuerdos de Viena que protegen a las representaciones diplomáticas por parte de los ejércitos de ocupación.
El cambio se ha producido 48 horas antes de lo previsto para evitar una oleada de atentados pero ello solo ha permitido que Paul Bremer abandonase Bagdad poco después de traspasar la soberanía al nuevo gobierno iraquí. Los soldados que guardan el perímetro de la Green Zone, retiraron las alambradas de espino como gesto más teatral que sincero. El embajador Negroponte de los EE.UU. ocupa ya la Embajada en la República soberana de Irak y dispone de un ejército de funcionarios compuesto por un millar de expertos encargados de dirigir, de verdad, un país con 165.000 soldados dependientes de una embajada extranjera. Todo esto no garantiza la seguridad que tanto necesita el país. El pueblo iraquí no es tonto y sabe que serán soberanos cuando el último soldado extranjero abandone el país. Nadie duda de eso no se hará antes de 2007 o 2008, como pronto. Mientras, todo este tinglado escapa a cualquier control de la ONU o de la OTAN por lo que, como decía Lampedusa, hay que cambiar todo para que todo siga igual. En castellano decimos que nos han dado gato por liebre.



