¡Ya está bien, Sr. Sharon!
El truco es muy sencillo. Cualquier crítica que se haga al gobierno de Israel, se tacha de antisemitismo y se convierte al autor, por arte de magia, en discípulo del doctor Josef Mengele. Un nazi completo. Algunos veteranos del periodismo hemos vivido semejantes engaños. Los mismos alemanes de la Wehrmacht fueron acusados de asesinar a los oficiales polacos prisioneros suyos y enterrarlos en la fosa de Katyn. Más tarde se descubrió que los culpables habían sido los comunistas rusos para preparar el terreno a la llegada a Varsovia de un régimen afín a Moscú. Ustedes, señor Sharon, están reconstruyendo un mapa bíblico que no existió ni se correspondía con una nación tal y como se entiende hoy. La mala conciencia de la Alemania liberada del nazismo, y del resto de Europa, ayudó en lo que pudo a afianzar el joven Estado de Israel. Y no solo Alemania, el mundo entero les comprendió y apoyó sus guerras contra la coalición árabe que deseaba echarles al mar. Ustedes tenían derecho a regresar a una tierra que abandonaron hace dos mil años derecho que niegan a unos palestinos que huyeron aterrorizados por las bandas del Irgún y Stern en 1948. El derecho al retorno es solo para ustedes. Un judío del Bronx neoyorquino tiene más derechos que un palestino de Bersheva. Fueron ustedes terroristas cuando expoliaron las tierras de los palestinos que nada os habían hecho para merecer ese trato. Los jóvenes de hoy se escandalizan de que la resistencia iraquí haya asesinado en Bagdad al Enviado Especial de la ONU, Sergio Vieira de Melo. Ya nadie recuerda al sueco Conde Folke Bernadotte, tan Enviado Especial del Secretario General de la ONU como el brasileño asesinado en 2003. El primero fue muerto por los terroristas del Stern, el grupo Lei o cualquiera de los muchos grupos judíos que aterrorizaban al campesinado palestino para hacerles evacuar sus tierras abandonando todas sus pertenencias. El informe del sueco sobre la actuación judía en Deir Yassin era demoledor para los sionistas. En esa masacre se encontraba Menachem Begín, más tarde Primer Ministro de Israel y….¡Premio Nobel de la Paz! Si con los nazis ustedes tuvieron que abandonar Centro-Europa y refugiarse en América, millones de palestinos que nada tuvieron que ver con la Shoá se han visto obligados a abandonar sus tierras, sus casas y sus recuerdos para malvivir, desde hace ¡56 años! en campos de refugiados. Si ustedes han mantenido fresco el recuerdo de Eretz Israel ¿pueden imaginarse lo fresco que permanece el dolor de quienes abandonaron Deir el Yassín, hace cincuenta y seis años?
Un pueblo como el judío que tanto ha sufrido a lo largo de la Historia, que ha contribuido a crear una defensa internacional de los derechos humanos con su participación activa en todas las luchas por la libertad de los pueblos, me deja atónito cuando levanta un muro que personifica lo contrario del alma judía: la comprensión y el diálogo. Cuando terminen de leer este texto, no me importa que me crucifiquen con el escupitajo de antisemita. Un día elegí ser débil con los débiles y fuerte con los arrogantes. Nunca pensé que me encontraría un arrogante judío de su talla, señor Sharon. Está despreciando Europa al insultar a Francia y pedir que sus judíos abandonen la tierra que les acogió en este viejo continente para ir a un Israel en el que hasta sus pilotos rechazan ametrallar a la población palestina. ¿Recuerda el judío en silla de ruedas que fue arrojado por los fedayin desde el buque Andrea Doria donde realizaba un crucero de placer? Ustedes han lanzado, hace poco, un misil contra una casa de Gaza que se ha derrumbado sobre las endebles espaldas de un viejo palestino, probablemente sordo, que estaba también en su silla de ruedas. Al judío millonario del crucero, se le hizo una película como se rodó antes otra (EXODUS) para relatar la odisea de los refugiados judíos de la Alemania derrotada. ¿Quién hará la película de los refugiados palestinos de Sabra y Shatila? ¿Serán los estudios fundados por Goldwyn y Mayer? Ustedes disponen de los medios audiovisuales, de la prensa, de la banca de EE.UU. y pueden presentar como malo a quienes quieran. Al cabo de unos años, Rambo aparecía aliado a los rusos para luchar contra el integrismo taliban después de haber luchado con los talibanes contra el demonio ruso. Alemanes y japoneses hacía una década que habían dejado de ser malos. Tenían familias y sentimientos. Ustedes tienen en EE.UU. las llaves del cielo, las del infierno y las del purgatorio. Están disparando contra edificios donde no hay prueba de que haya ningún miembro destacado de Hamás. Luego declaran que uno de los muertos era un importante líder del terrorismo palestino. Los periodistas lo llamamos maquillaje. Y su conciencia se queda tranquila. No la mía, porque no me creo una sola palabra.
Soy un ferviente europeísta. Quiero un continente unido que sirva de faro al resto de la Humanidad, incluidos los EE.UU., un continente que tiene las huellas indelebles de Maimónides, de Spinoza, de Mendes-France, de Einstein, de León Blum, de Berenboim, de Rubinstein, de Chagall, de tantos y tantos judíos que fueron y serán artífices de esta construcción que es la Unión Europea. Es cierto que no tenemos la potencia militar de los Estados Unidos. Somos Venus y ellos Marte. Ellos os dan dinero y armas y nosotros os compramos y vendemos productos. Nuestro comercio con Israel es muchísimo más importante que el que Tel Aviv (me niego a cambiar la capitalidad mientras no haya paz justa) tiene con los USA, si descontamos el armamento que Washington vende en comodísimos plazos. Es tal el peso del lobby judío en EE.UU. que yo no considero que la única potencia hegemónica en el mundo de hoy sean los Estados Unidos: es Israel quien manda hasta en las elecciones presidenciales americanas. Además, cuando se buscan las armas de destrucción masiva en Irak, solo se han equivocado de dirección……están todas en Israel donde me gustaría que las tres religiones del Libro, los hijos de Abraham, pudiesen vivir en Paz, Salam o Shalom.
Un último consejo, señor Sharon, deje con su actitud de tanque Sherman de insultar a Europa y fabricar antisemitismo. Un día podríamos cortarle los privilegios comerciales que disfruta Israel cuando nos vende las naranjas palestinas y otros productos de aquellas tierras. La UE se puede cansar y decir: ¡Ya está bien, Señor Sharon!




