30 agosto 2004

Los Rufinos de España

Filed under: General — Enrique Meneses @ 11:50

Decía Demócrito que el hombre es la medida de todas las cosas. Y tenía razón. Cuando algún joven me trae fotos de su último viaje para que las enjuicie, siempre les reprocho la ausencia de alguien, una mujer o un hombre, que me de idea de las proporciones de los monumentos que fotografiaron. Sin un ser humano que sirva de medida, los templos faraónicos parecen maquetas de pocos centímetros de altura, de esas que ofrecen los fascículos semanales a poco precio. Y sin embargo, quien ha visitado los templos faraónicos sabe que son tan colosales que tuvieron que ser construidos en honor de los dioses, a su medida. Es una civilización construida para sus dioses. El hombre solo sirve para el hormiguero que construyó las pirámides de Gizeh. Vayamos, después de Karnak, a la Acrópolis ateniense y nos encontramos con una arquitectura humana, a la medida del Hombre. Y toda la religión griega se construye sobre ese principio de que el hombre es la medida de todas las cosas. Unos dioses que se disfrazan para seducir a diosas más que apetecibles, un dios Pan borrachín y juerguista, una Diana cazadora que hubiese podido ser la Ava Gardner de la época, un Apolo-Britt, una diosa de la danza y el teatro llamada Thalía (pronúnciese Zalia), Afrodita, la chipriota, y un sin fin de dioses que son tan a la medida de los seres humanos que se engañan, guerrean, fornican, se emborrachan.

Dicho todo esto, vemos que la religión greco-romana y las otras, las fundamentalistas, faraónica y judeo-cristiana, no admiten comparación. Atenas y Roma tienen un conocimiento del ser humano, inteligente y generoso. Las demás dicen que los Dioses son inalcanzables o que nos hicieron a su imagen y semejanza, en el colmo de la arrogancia humana. Aunque se fueron suavizando desde el Jehová judío hasta el Alá de los árabes, nada que recuerde el desmadre de la cosmogonía griega.

Cuando me dicen que cómo puedo ver un programa como Gran Hermano o como el reciente de La Casa de tu Vida, siempre respondo que nada que atañe al Hombre me es ajeno. Mirar bajo el microscopio de las 625 líneas como se mueven los concursantes, es tan fascinante como pasar horas viendo como se reproduce una ameba o se observa una conjunción de planetas. De repente, en un programa que puede parecer tan estúpido y anodino como La Casa de tu Vida, aparecen unos personajes que se salen de lo que acostumbramos a ver, pero que viven delante de nuestras narices, y bastó darles vigilancia de 24 horas para que nos descubriesen un mundo esperpéntico, a lo Valle-Inclán o Solana.

Una concursante llamada Mónica, se confiesa virgen pese a que cualquiera puede verla en la cama con un novio llamado David Menaza, cargado de tatuajes y orejas anilladas al que la virgen maltrata de palabra como lo haría con sus estudiante más rebeldes. El chico lleva tres años con la tentación en su cama pagando no sabemos qué culpa ancestral. No catará el fruto de su amor más que cuando la boda sea bendecida por el cura. Mientras Malena Gracia declara que es bisexual y que disfruta de lo mejor de dos mundos. El público, en su gran mayoría, está con esas libertades que niega Rufino con las denominaciones de vicio y pecado. Ese grupo de hombres de Trento siguen queriendo imponer sus ideas a una España que hace tiempo dejó de existir. Para David, el novio ¡Un moderno suplicio de Tántalo! Los padres, especialmente el progenitor, comparten esas ideas y consideran que la sexualidad está orientada a la procreación y exclusivamente a ella. Lo que Rufino llama Ley Natural es solo una falacia puesto que si el Dios de este hombre impasible y testarudo, tuviese esa intención engendradora, habría dispuesto que las mujeres tuviesen un período de celo como las gatas. Un mesecito y ¡basta! Si nada debe impedir la procreación (condena de la masturbación porque despilfarra el semen) ¿por qué curas y monjas hacen votos contra-natura que impiden esa procreación? ¿Es aceptable la masturbación femenina puesto que no despilfarra óvulos en esas ocasiones?

Pero con todo lo que choca la mentalidad de Rufino y de Mónica, a una España moderna, que ya no comulga con teorías vaticanas ni en el caso de católicos practicantes, lo más curioso es que esta familia ha descubierto un filón de oro acudiendo a todos los programas de televisión donde se exhiben como fenómenos de feria. Recuerdo haber visto, en 1937, en el cincuentenario de la Torre Eiffel, una mujer exhibida en una urna de cristal: ¡tenía tres tetas! Pues aquel fenómeno que se quedó grabado en la mente de un niño de 8 años, no era nada comparado con un Rufino que aguanta estoico que, por abrumadora mayoría,el público votase, como ganadores de La Casa de tu vida, a dos entrañables maricones de Cádiz. El aguilucho de Isabel y Fernando saca sus garras en la persona de Rufino y su hija Mónica. Y David esperando la bendición sacerdotal para cumplir con la Naturaleza. Mientras, la caja registradora de los euros sigue haciendo ¡cling! ¡cling! en la cuenta de Rufino. ¡La intransigencia tiene un precio!

25 agosto 2004

El tercer mundo

Filed under: General — Enrique Meneses @ 11:48

Muchas veces, recorriendo países pobres, me he dado cuenta de que los problemas que les atañen no son los mismos que imaginamos desde la opulencia de los países desarrollados. Por ejemplo les acusamos de ser vagos, de solo buscan la forma de divertirse o de tener dirigentes que únicamente piensan en enriquecerse con el sudor de sus conciudadanos. No es todo blanco ni negro y los grises son difíciles de descubrir si no se tiene la experiencia directa de esos países y esas gentes. ¿Por qué se me ocurre hablar hoy de este tema? Probablemente por la victoria de Hugo Chávez que a tantos ha extrañado y….por la aparición de 8 ministras posando como modelos en Vogue

No trato de tener toda la verdad, ni de imponer la mía sino de aportar algunos apuntes basados en experiencias directas. La primera vez que salí de Europa, hace 54 años, fue para recorrerme el entonces Marruecos español en autobús. Primero fue un Tánger internacional en el que Eduardo Haro Teglen ha vivido más experiencias que yo que todavía no soy octogenario. Era la ciudad internacional de Lucky Luciano, Bárbara Hutton, Paul Bowles, Jack Kerouac y muchas excéntricas celebridades que se refugiaban allí huyendo de la rutina del progreso. El dinero abundaba en la ciudad y la gente joven no necesitaba dar el salto a la península en busca de futuro. Lo tenía allí. Cualquiera de cierta edad que haya vuelto a Tánger habrá notado la enorme diferencia. Desde entonces, y como profesional del periodismo –no como turista–, me he recorrido tantos países que hace tiempo dejé de contarlos. En todos me he mezclado con altos dirigente y con el pueblo llano. He aprendido más de putas y taxistas que de los encargados del Ministerio de Información correspondiente.

Entre las muchas cosas que he aprendido es que los pobres no están contra el lujo y el derroche porque de ello les llega lo poco que tienen. Quienes me conocen saben la opinión que tengo de la religión pero yo no diría que hay que vender sus maravillosas riquezas artísticas. ¿A quién? ¿Cómo? ¿Para qué? Hay mucha gente desafortunada que vive o malvive del turismo que genera esa riqueza arquitectónica y artística, incluida la artesanía que gira a su alrededor. El dinero queda repartido gracias a esos polos de atracción de dinero extranjero y nacional. Lo que no se reparte bien son las ganancias que produce el petróleo en Arabia Saudí, Nigeria o Venezuela y lo mismo puede decir de productos de importancia mundial como fosfatos, cobre o azúcar y café. Siempre dije que los españoles debíamos dar gracias por no tener petróleo en nuestro suelo porque ello nos obligó a desarrollar una industria turística que trae bonanza a hoteleros, bailaores, los toros, los transportes, la artesanía, los puertos de mar, nuestras manufacturas, la aviación y un sin fin de sectores que incluyen has el taxi-.burro de Mijas.

En Venezuela, entrevistando a Irene Sáenz, entonces recién ganadora de Miss Universo y hoy alcaldesa de un barrio elegante de Caracas, me di cuenta del poco interés que tenía la juventud venezolana por el interior del país, la zona amazónica. Mientas en España los jóvenes soñaban con aventuras en un exótico tercer mundo, sus contemporáneos venezolanos solo pensaban en tener el último carro (automóvil) salido de Estados Unidos o veranear en Europa en lugares señalados por la prensa especializada. El desequilibrado desarrollo de Venezuela era tal que, desde cualquier punto del lujoso centro, se veían, como en un belén, los miserables ranchitos con sus chabolas que encienden candiles de keroseno al anochecer. De noche, la miseria se disimulaba. Y si vamos a Brasil, las favelas de Río repiten el cuadro. El dinero está en manos de muy pocos y esos privilegiados son los amos de la tierra, de la educación y del crédito. Los demás son carne de cañón barata para dejarse la vida en cañaverales o bananeras. Ya escucho a quienes me llamarán demagogo mientras van del hoyo 9 al 10 de su partida de golf. Me da lo mismo. Que a un dirigente populista como Hugo Chávez, le salga limpiamente favorable el referéndum al que él mismo ha aceptado someterse, a mi no me extraña. Si la gente de los ranchitos recibe la visita de un médico cubano cuando solo estaba atendido por curanderos en tiempos de la oligarquía de los Marcos Pérez Jiménez, Carlos Andrés Pérez, Rafael Caldera o Jaime Lusinchi. Un payaso para muchos, Chávez conecta bien con esas gentes del quinqué de keroseno. Están encantados de recibir maestros cubanos, de percibir ayuda alimenticia y de ver que la clase media-alta relincha de cabreo. No quisiera un Chávez para mi país pero comprendo que lo deseen en otros lugares. Lo mismo sucedió con los líderes revolucionarios de toda América Latina. Lo malo es que, como se contaba en ¡Viva Zapata! con la inolvidable interpretación de Marlon Brando, una vez en el poder, olvidaban sus promesas.

La ayuda del mundo desarrollado, la ayuda oficial, con frecuencia está condicionada a la compra de armamento producido en el país donante. En la mayoría de esas donaciones de Estado a Estado, existen unas condiciones que refuerzan la tiranía del gobernante y dificultan la revuelta del subyugado. ”Es un hijo de puta….pero es nuestro hijo de puta”, se decía en Estados Unidos hablando de Anastasio Somoza o de cualquier otro dirigente de América Latina. Habría que ver la lista de países que se alinean con los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, incluso España, en función de lo que se les ayuda desde el gobierno de esos países. No me refiero a las ONG que son, de verdad, el corazón desinteresado de la ayuda de la gente de clase media, directamente a la gente pobre. De todo el dinero donado por numerosos países para la reconstrucción de Irak, solo el 2,5 por ciento ha sido destinado a esos fines. El resto ha ido a parar a gastos de mantenimiento de un ejército de ocupación no deseada por la población. Y cuando digo mantenimiento de un ejército de ocupación, me refiero a los millones de dólares que Dick Cheney se embolsa con su antigua empresa de Halliburton que roba al gobierno de Estados Unidos hasta en la gasolina que trae de Kuwait o el rancho que sirve a sus soldados.

Algún día tendremos que reconocer que, sin un poco de generosidad por nuestra parte, el Tercer Mundo no puede colocar sus productos de la tierra en nuestros mercados desarrollados y salir de la miseria. Ya se que gracias al nivel de vida de nuestros agricultores, el campo europeo no se deserta y está bien cuidado, en general (¡ay! Los bosques que se queman!), pero habrá que arbitrar soluciones para que su nivel de vida sea como el actual y mejorando. Si vemos el desarrollo que están teniendo el turismo rural y la agricultura natural, o las piscifactorías en el caso del mundo de la mar, comprenderemos que es cuestión de seguir dándole al coco para que nadie pierda y los desheredados de este mundo les hagamos un hueco y dispongan de un rincón bajo el sol.

¡Escándalo en el PP! Las ocho ministras del gobierno paritario de José Luis Rodríguez Zapatero, el primero del mundo con mismo número de hombres que de mujeres, se han puesto guapas y se han vestido con la misma ropa que la moda española intenta imponer en el mundo entero. Algunos se quejan de las pieles que se veían pero a los ecologistas hay que decirles que muchas son de criadero, no de animales en via de extinción. También criamos vacas o conejos para nuestras necesidades. Nadie dijo nada por los carísimos modelos de Ana Botella, Esperanza Aguirre o Luisa Fernanda Rudí. Sin hablar del engominado Mario Conde tan imitado por la derecha española en su vestir y andares. Una industria que nos coloca en tercer o cuarto lugar del mundo,que da trabajo a cientos de miles de españoles, que solo en prêt-à-porter, representa millones y millones de euros, con un Zara o un Mango en la confección de clase pero con nombres destacadísimos en la Alta Costura española, se merece la promoción que se ha hecho en una revista de moda de ámbito mundial. Es una publicidad impagable. Llamar ridículo a ese gesto, por parte de Mariano Rajoy, retrata bien al personaje encargado de dirigir la derecha española, parte de la cual, se ha quedado con la imagen de la miliciana en bata, puño en alto y con cartucheras del Madrid sitiado por los nacionales. Yo no me reiría de los que descienden y por eso no comprendo por qué la derecha se ríe de los que suben. Están invitando a que se les saque repetidamente la boda del Escorial y que las carcajadas de entonces se reaviven. Además, en materia de vestimenta y disfraces de algunos, más vale no hablar de ridículo para no destapar los truenos de Eros.

21 agosto 2004

La última de Bush

Filed under: General — Enrique Meneses @ 11:47

Para mejorar los porcentajes de los sondeos, George W.Bush no sabe qué as sacarse de la manga. El último es pura contradicción, como señala el profesor de Yale, Paul Kennedy. Retirar 70.000 soldados de Alemania y Corea del Sur es una idea razonable en el caso de Alemania pero peligrosa en el de Corea con una República de Corea del Norte errática en su jugueteo con las armas nucleares. Como sofisma inevitable, el líder de la Casa Blanca declara que en 10 años quiere tener menos ejército y más tecnología bélica. La mano de Donald Rumsfeld, el Secretario de Defensa aparece torpe y velluda, detrás de esas afirmaciones de Bush.

Empezaron por tener tanta fe en la tecnología que los hombres del Pentágono y de la Seguridad Nacional fueron descuidando el factor humano. Del espionaje a lo John Le Carré y James Bond, hemos pasado al análisis de fotografías de satélite que, como rezaba la propaganda, ”pueden ver los titulares de un periódico que lee un moscovita sentado en el Parque Pushkin”. El resultado de los Servicios de Inteligencia de EE.UU. y Gran Bretaña, en la búsqueda de armas de destrucción masiva o pruebas del contacto de Sadam Huseín con Osama bin Laden, ha supuesto un fracaso rotundo. No sabemos lo que se estudia actualmente en la archifilmada academia militar de West Point pero alguien tendría que decir a los cadetes estadounidenses que las guerras se hacen entre ejércitos y contra ejércitos solamente, no contra terroristas y menos aún contra resistentes o población civil como sucede actualmente en Irak. Declarar la guerra contra el terrorismo, como formularon los tres de las Azores, era una frase efectista, impactante. Tan hermosa como Declarar la guerra al Hambre o al narcotráfico. En ningún caso van a servir la aviación, los misiles o los tanques. En el avispero en el que se han metido los angloamericanos, todo lo que están consiguiendo es una proliferación brutal del terrorismo en la región y en otras zonas del mundo, hacer odiosas las razones originales que condujeron a esa invasión absurda, y volver la mirada con rencor hacia un Sharon que, dentro de sus limitaciones intelectuales, intenta apagar el fuego rociándolo con gasolina.

Los expertos consideran que son necesarios en Irak 40.000 soldados más y los jóvenes que se habían enganchado –a cambio de 10.000 dólares—para la primavera 2005, están siendo llamados urgentemente a filas. Algunas tropas destacadas en Mesopotamia no están disfrutando de las sustituciones a las que tienen derecho como período de descanso. Decir, como afirma George W.Bush que tener a los soldados en casa, cerca de sus familias, en lugar de tenerlos en Alemania, Corea del Sur, Japón, Italia, España y docenas de otros sitios, es anímicamente muy saludable. Se olvidaba decir que los que más padecen no estar en casa cerca de sus familias son los que se encuentran en Irak. Y esos, la única forma de aliviar su situación, es enviarles refuerzos y darles descanso sustituyéndolos.

Si la retirada de las tropas españolas de Irak fue denunciado por Washington, Londres y el PP como una señal peligrosa que envalentonaba al terrorismo de Al Qaeda ¿Cómo debería considerarse el anuncio de este repliegue escalonado de 70.000 soldados americanos ante la opinión pública mundial y el terrorismo internacional? Los ingleses, que no paran de copiar a sus primos estadounidenses, van a efectuar reducciones de 35.000 hombres para invertir el ahorro en tecnología. Olvidan el papel tradicional de su célebre infantería y priorizan el láser, los satélites y las bombas inteligentes.

¿Vamos hacia un periodo de aislacionismo estadounidense? Poco probable con un War President como Bush. Entonces ¿un ejército más reducido, ágil y de rápido despliegue? Bueno, a eso tienden todos los ejércitos modernos pero la rapidez también es proporcional a la distancia desde la que parte la fuerza militar. ¿Se va a limitar el número de acciones alrededor del mundo? ¿Con el rechazo a ceder mando a otros países aliados, EE.UU. tendrá siempre las dificultades que tiene ahora para formar coaliciones? Todas y cada unas de estas preguntas son de difícil respuesta. Mientras tanto, la Unión Europea ya puede empezar a aumentar sus gastos militares y estar dispuesta a jugar un papel más destacado en la escena internacional. No podemos querer impedir la hegemonía única de los EE.UU. en el mundo y, a la vez, dejar que sean sus fuerzas armadas las únicas capaces de llevar la guerra a donde sus intereses económicos les quieran llevar. Los franceses tienen un viejo dicho según el cual no podemos quedarnos con la mantequilla y con el dinero que nos dieron por ella. O les dejamos el campo libre para que hagan lo que quieran, y seguimos como borregos, o reclamamos una multipolaridad demostrando que disponemos de la fuerza apropiada para sustentarla.

El estamento militar norteamericano, no iba a dejar colgado al Partido Republicano. El conservadurismo y las armas van siempre de la mano en los Estados Unidos, con loables excepciones. No olvidemos que el hombre que alertó contra los peligros del complejo-industrial-militar fue el general Dwight Eisenhower cuando llegó a la Casa Blanca. Ahorrando dinero, al reducir bases en el extranjero, dinero que se queda en los paises donde se encuentran situadas, el gobierno dispone de más fondos que van a la industria militar para que produzca lo último en juguetes de guerra. Es como la subida actual del petróleo, verdadera lluvia bendita para los Bush, Rumsfeld, Cheney, Powell y compañía. Los millones que se están repartiendo son de fábula. A pesar del alto crecimiento económico de los últimos cuatro años, los EE.UU. no crea empleo y sus cifras se aproximan a las de la depresión de 1932. Con George W.Bush se han destruido 2,5 millones de puestos de trabajo en cuatro años. El Departamento de Trabajo dice que se han creado solo 32.000 empleos cuando Wall Street calculaba 215.000 para el mes de julio pasado.

¿Y Europa? ¿El continente Venus, que hará si se marchan los americanos de las bases que tienen en este continente? Pues lo más probable es que se pierdan puestos de trabajo europeos que Mr Pesc debería contratar para el mantenimiento de las mismas bases, ya totalmente europeas. Quedará demostrado que la unipolaridad que pretenden los americanos es imposible. Aunque la Unión Europea dejase a EE.UU. la defensa del mundo occidental como hasta ahora, están emergiendo potencias económicas, poseedoras de la bomba atómica y gran conocimiento de las tecnologías de la comunicación. China, Pakistán, la India y el mismo Japón si se rearma por abandono de las bases americanas, no tardarán en representar voces potentes en el concierto de naciones desarrolladas. A Javier Solana le espera una labor importantísima y harto delicada como responsable de esa nueva defensa de una Unión Europea de 25 países y 454 millones de habitantes. Una tarea nada fácil pero ilusionante.

18 agosto 2004

Las viejas trampas

Filed under: General — Enrique Meneses @ 11:46

El gobierno iraquí está compuesto de hombres que se fueron a EE.UU. o Gran Bretaña a hacer fortuna. Alguno podía tener sus más y sus menos con Sadam Huseín pero en general se fueron en busca de oportunidades en la emigración. No pocos pasaron por caja para cobrar de la CIA, del FBI o del MI6. A mi también me tentaron desde el lado Sadam. En el Hotel Eurobuilding me ofrecieron espiar para el régimen de Bagdad. Callo el nombre de la persona por respeto a su hijo que era un colega nuestro residente en Londres. De todos modos, mi comunicante quería repartir conmigo la cantidad mensual asignada a esta tarea. Me reí bastante porque creo que no hay nada más incapaz de espiar que un periodista, que lo sea de verdad. Si la información que obtienes no vale nada, haces el ridículo y si vale, te precipitas a publicarla con un copyright bien grande que te señale como autor.

Este tipo de personajes sobrevivieron feeding (alimentando) esos servicios de información con noticias falsas, exageradas o distorsionadas para que el sueldo quedase justificado y siguiese el chollo. Así, Washington y Londres, con vistas a un posible futuro, elaboraron toda una teoría de peligrosas relaciones y conexiones terroristas de un líder que siendo cabeza del Baas iraquí, primo del sirio, mantenía fuertes tensiones con Damasco. Un hombre cuyo laicismo se aproximaba, por ejemplo, al de un país occidental como Francia. De ahí que ningún especialista en temas de la región se haya creído en ningún momento las informaciones sobre los lazos de Osama bin Laden con el raís iraquí. Un primer intento de formar un gobierno que sustituyese el Virreinato de Paul Bremer, colocando a Ahmed Chalabi, antiguo agente de la CIA, fracasó cuando se descubrieron los lazos que le unían al odiado Irán de los Ayatolaes y aparecieron, como por arte de magia, pleitos con la Justicia, falsificación de billetes de banco y comunicación a Teherán de las claves secretas de los americanos. Otro hombre de los americanos, Iyad Alaui se enfrenta con la tarea de reducir la insurrección del líder chií, Múqtada al Sáder en la ciudad sagrada de Nayaf. El ejército del Mahdi no cesa de crecer. Vienen de todas partes. El general de artillería retirado, Alberto Piris, considera que no tienen nada que hacer contra un ejército como el norteamericano. Señala que suníes de Faluya están llegando a Nayaf para adiestrar a estos fanáticos desarrapados. No comparto del todo la opinión de mi experto colega. En la mente tengo la victoria de otro Mahdi, a finales del siglo XIX, en Jartum, donde murió el general Charles Gordon tras perder a sus mejores soldados y oficiales frente al ejército de desarrapados que se reunieron en torno a El Mahdi, el Esperado dentro del chiísmo.

Dar muerte a Al Sáder o destruir la Mezquita-Mausoleo de Alí, para los americanos sería una metedura de pata de consecuencias incalculables. Un ejército cristiano destruyendo un santuario que atrae anualmente millones de devotos y donde la gente que tiene los medios se hace enterrar en su inmenso cementerio, el mayor –o uno de los mayores—del mundo. Entonces se recurrirá a un ejército nuevo iraquí y una policía nacional formada por los invasores. Algo así como unas fuerzas de seguridad que hubiesen creado los nazis para defender el régimen de Petain contra la resistencia dirigida por Jean Moulin. ¿Y qué puede suceder? Pues alguna de las dos cosas tan temidas: la destrucción de un lugar venerado por millones y millones de creyentes y/o la elevación al martirologio de un clérigo que ni mucho menos tenía hasta ahora la importancia de un Gran Ayatolá Sistani, más transigente pero enfermo en Londres con una dolencia cardiaca. La disyuntiva se presenta mal para los americanos cualquiera que sea el desenlace de la operación. Pero previendo el problema que se les puede venir encima, no solo han tomado el control de todas las fuerzas que estaban supuestamente a las ordenes del gobierno títere de Bagdad sino que han lanzado el bulo, por boca del Ministro del Interior de ese gobierno, de que hay 25 terroristas extranjeros que se dirigen a Nayaf para asesinar a Al Sádar y destruir la Mezquita de Alí. Es una jugada que a todos nos parece infantil pero que para los estrategas de la Inteligencia estadounidense es absolutamente eficaz y forma parte de sus tradiciones. Crear un pretexto que permita poner el esparadrapo antes de la herida es una vieja táctica de la CIA. Se toma la zona céntrica de Nayaf sin que muera Al Sádar y sin destruir la mezquita y han ganado la partida. Muere el líder chií y/o se destruye el Mausoleo de Ali y son terroristas de Al Qaeda que han querido provocar un enfrentamiento entre suníes y chiíes. Ni los EE.UU. ni el gobierno de Bagdad tienen la culpa de lo sucedido. Si el lector recuerda, hace unas semanas, George W.Bush lanzaba un aviso urgente a sus compatriotas y elevaba el nivel de alerta: Al Caeda preparaba un atentado en EE.UU. de la dimensión del 11-S. Como la prensa americana empieza a liberarse de la influencia de la Casa Blanca, se denunció que la noticia que originaba el pasar al color naranja de alerta tenía……¡más de dos años de antigüedad! Pero muy útil para frenar la caída en picado de Bush en los sondeos. Recordará también el lector que insistimos en varios artículos de que ante las catástrofes, contrariamente a lo que sostiene el PP, la población se une al poder establecido, no juega a hacer cambios como el que hubo en España después del 11-M.

En Afganistán, se juega con cartas marcadas también. Se autoriza a los caza-recompensas a moverse libremente en busca de Osama bin Laden y de los millones de dólares ofrecidos, vivo o muerto, (mejor muerto para que no hable de sus relaciones con la familia Bush), por el hombre cuyos familiares fueron autorizados a abandonar los Estados Unidos cuando a ninguna nave aérea se la permitía aterrizar o despegar del país tras el 11 S. De repente, se descubre en Kabul un chalet alquilado por un antiguo miembro de las fuerzas especiales de EE.UU. donde había media docena de secuestrados que eran sistemáticamente torturados para que ofreciesen información sobre el paradero de bin Laden. Por supuesto que las autoridades americanas se precipitan y dicen que nadie ha encomendado semejante tarea a Jonathan Jack Idema, Brent Bennett y Edward Caraballo. Los tres fueron descubiertos por los servicios secretos afganos. Se les incautaron 500 documentos, 200 videos y al menos 400 fotografías relacionados con la actividad en aquella cárcel privada. Hasta el 22 de Julio pasado el Ejército de los EE.UU. no reconoció haber tenido contactos con los caza-recompensas. Junto a los tres americanos, cuatro intérpretes afganos que transcribían y traducían los interrogatorios en el curso de los cuales las víctimas eran colgadas por los pies, cabeza abajo, durante horas y torturadas para hacerles hablar. Probablemente tiene razón Idema cuando afirma que todo está hecho de acuerdo con el Pentágono pero el sistema es el sistema. ”Si le capturan, arrégleselas como pueda. Nosotros no sabemos nada y negaremos conocerle y, por consiguiente, cualquier responsabilidad en lo que usted haga. ¡Buena suerte!”

Las viejas trampas, como lo fuera la famosa Ley de Fugas, sirven para cometer los crímenes de Estado más horrendos apareciendo los instigadores como limpios y legalistas dirigentes de la política democrática de un país que presume de ello.

14 agosto 2004

El avispero chií

Filed under: General — Enrique Meneses @ 11:44

El Washington Post, después del The New York Times, ha entonado un mea culpa pidiendo perdón a sus lectores por haberles inducido al error en cuanto a las razones de la guerra de Irak. El propio Bob Woodward, hoy subdirector del Post, reconoce que los artículos que eran críticos ante las decisiones de Bush, nunca salieron en primera página. Más de 130, favorables a la Casa Blanca, aparecieron en primera página, lo que es el escaparate de un gran diario que, en su día, descubrió el escándalo del Watergate y apeó al presidente Richard Nixon de su pedestal. En un reciente seminario en Brasil, Jim Clancy, un veterano reportero de la CNN declaró francamente que se avergonzaba del papel representado por los medios de información estadounidenses a la hora de apoyar las mentiras de la Casa Blanca y el Pentágono. “Debimos contrastar más la información oficial que se nos brindaba” desde el gobierno.

Muchos periodistas españoles, con menores retribuciones económicas y con mucha más sabiduría histórica en los genes, no hemos tenido que pedir perdón. Al contrario. Si no fuese por lo mal vistas que están las medallas (la de Bono o la de Aznar), nos pondríamos algunas por haber dicho, antes de que empezase la guerra de Irak, que los EE.UU. iban a meterse en un avispero, que no había relación alguna entre Sadam Huseín y Osama bin Laden y que no existían armas de destrucción masiva. Todos recordábamos que, en 1991, nos llevaron a la guerra del Golfo diciéndonos que Irak tenía el cuarto mayor ejército del mundo. La realidad demostró lo contrario. De ahí nuestro escepticismo con las nuevas exageraciones. Lo malo que tiene ignorar la Historia y la Geografía, cuando llegas a la Casa Blanca y te conviertes en Imperator, es que tus deficiencias se van a ver enseguida. Tu falta de conocimientos, en el curso de tu mandato, le va a costar la vida a cientos de miles de iraquíes y a un millar de tus compatriotas. No hablo de los que andarán en sillas de ruedas hasta el juicio final, ni los que están bajo tratamiento psiquiátrico, han desertado o se han suicidado. Meter la pata, por no escuchar a los demás, debería ser castigado con cadena perpetua.

Habría que preguntar a los que alentaron la intervención armada, a los que nos quisieron hacer creer que nuestras tropas iban en misión humanitaria, a los que alegan que nosotros, en las Azores, enarbolábamos la bandera de la Cruz Roja y de la ONU y no la de España, que expliquen ahora ¿cómo, en la ciudad santa de Nayaf, los americanos están entrando a sangre y a fuego en busca de los partidarios del líder chií, el imam Muqtda Al Sadr, porque quieren ayudar a Irak a ser una democracia moderna? ¿Qué estaría sucediendo, en estos instantes, en Nayaf o Diwaniya, si nuestras tropas, encargadas entonces de toda esta zona, tuviesen que entrar en combate al lado de los marines? Los polacos, en cuya división estábamos incrustados, ya han entregado el mando de la zona a los EE.UU., no quieren saber nada de lo que se avecina. Si algunos se rieron de España y tacharon de cobardía lo que era sensatez, hoy se les debe de helar la sonrisa en más de un país. Todavía esperamos ver la que pondrá Silvio Berlusconi, si se lleva un buen revés. Cuando los italianos salieron corriendo de Guadalajara durante nuestra guerra civil, dije que no eran unos cobardes. Siempre dije que no siendo mussolinianos, hacían muy bien en no dejarse matar para satisfacción de Il Duce. Creo que los 2.600 soldados italianos destacados en Irak opinan igual que sus abuelos de Guadalajara. Y los comprendo. Por si alguien quiere decirme, además de antisemita, antiamericano y anti clerical, que soy anti italiano, le aclaro que mi segundo apellido es Miniati y mi abuelo materno era florentino.

En este momento, la situación es tal que, cualquiera que sea el resultado de la ofensiva americana en Nayaf, el mundo occidental se habrá echado encima a 80 millones de chiíes, el 10 por ciento de los musulmanes de todo el Islam, los que veneran a Alí ben Taleb, el martirizado yerno de Mahoma. El Ejército del Mahdi se enfrenta a la coalición cristiana de nuestro ámbito geográfico y aunque salgan derrotados, habrán vencido y seguirán esperando la venida del Mahdi, el Imam Escondido que aguardan desde hace siglos. Si la ignorancia de la Ley no exime de su cumplimiento, la ignorancia de la Historia se paga tarde o temprano.

Irán es una teocracia chií cuyo ayatolá Jomeini vivió exiliado en Nayaf antes de poder regresar a Qom, la otra ciudad sagrada. La mayoría de los iraquíes son chiíes y tenían tensiones con sus compatriotas suníes. Hay fuertes minorías chiíes en Siria, Pakistán y hasta en la India. La indignación, si muere Al Sadr o es destruida la Mezquita de Alí, va a ser de órdago. No solo están en marcha hacia Nayaf miles de iraquíes, suníes o chiíes, sino que el barrio de los seguidores de Alí en Bagdad es zona liberada de americanos. También hay noticias de que fuertes concentraciones de iraquíes se encaminan hacia la Zona Verde donde los estadounidenses tienen su Cuartel General. La ayuda en alimentos y armas hacia los chiíes de Nayaf está siendo enviada desde muchos lugares del país y desde el extranjero, incluso por sus tradicionales enemigos, los suníes.

El partido socialista, acaba de responsabilizar al PP de la subida de los precios en España por culpa del petróleo que ha alcanzado los 44 dólares el barril. No tiene razón. Aunque José María Aznar hubiese escuchado al pueblo español y no realizara el viaje a las Azores, hubiésemos padecido las mismas subidas del IPC. Francia y Alemania no pueden hacer nada contra ello. Lo único que se puede hacer es corregir la parte fiscal de ese precio de la gasolina. Además, el incremento de la demanda de crudo por parte de China y la India, dos potencias económicas emergentes, desequilibrará los precios con o sin guerra de Irak, Chávez o solución del problema Yukos ruso. Las acusaciones injustas me molestan siempre vengan de donde vengan. De un sofisma a una realidad: la demanda crece más deprisa que la producción.

12 agosto 2004

La cobardía española

Filed under: General — Enrique Meneses @ 11:30

Según el hispanista británico Paul Johnson,en declaración a La Nación de Buenos Aires, España es un país que le ha decepcionado mucho. “Los españoles se comportaron como unos cobardes respecto de Irak”. El hombre, por su profesión, debería conocer los antecedentes que llevaron al Presidente Rodríguez Zapatero a retirar nuestras fuerzas de Diwaniya. Olvida que un año antes de las elecciones del 14 M, el partido socialista había situado en su programa electoral esa retirada. ¿Cual era la razón para rechazar una intervención armada contra Irak de la mano de británicos y estadounidenses? En primer lugar que el pueblo español, como otros pueblos europeos del Sur, no son tan crédulos como los del Norte, especialmente los anglosajones. El cuento de qué viene el lobo nos lo solemos tomar con bastante calma y hasta cachondeo. Reaccionamos con parsimonia, contrariamente a los anglosajones que corren en todas direcciones y acumulan víveres, agua, pilas y cinta aislante para bunkerizarse. Si examinamos bien esa reacción, veremos que corresponde a pueblos que no han sufrido guerra sobre su suelo. En el caso británico hace siglos que no han combatido en su tierra contra ningún extranjero. Solo la batalla de Inglaterra (aérea) fue, en los últimos siglos, sangriento drama bélico. En Estados Unidos, salvo los asesinos en serie se desconoce tanto la lucha terrestre contre un enemigo extranjero como los bombardeos implacables que tan bien conocieron Madrid, Guernica, Barcelona y muchas ciudades más durante la guerra civil española. Madrid tuvo tres años de asedio franquista. Tuvimos cerca de un millón de muertos entre los dos bandos. Llevamos 30 años de atentados de ETA con cerca de un millar de muertos y seguimos llevando nuestra vida diaria con calma y orden. Dejó a los extranjeros con la boca abierta contemplar el comportamiento de los madrileños en el atentado de Atocha que costó 190 muertos y 1.500 heridos. Nada comparable con el histerismo que se apoderó de Manhattan el 11 S. Además del desprecio a la voluntad de los españoles, el gobierno de Aznar arrastraba el desastre del Prestige y los 62 muertos del avión Yakolev 42 alquilado a bajo precio para respetar el Deficit Cero, más importante que la vida de nuestros soldados. Finalmente, el engaño sobre la autoría del atentado para influir en las elecciones a favor del PP.

Al Reino Unido le ha defendido durante siglos un Canal de la Mancha que le separaba del continente. Sus batallas siempre las llevó a cabo en tierra de otros. Los muertos civiles los ponían los demás. Cuando se han tallado su Imperio colonial, lo han hecho principalmente luchando contra pueblos desarmados y con niveles de civilización tecnológica inferior. Ya se utilizaba la ametralladora contra los zulúes de África del Sur a finales del siglo XIX. Nada comparable con la tecnología militar de que disponían los españoles frente a civilizaciones avanzadas como la maya, azteca o inca en los siglos XVI y XVII. Apoderarse de Gibraltar en nombre de un aspirante al trono de España que perdió la guerra de sucesión demuestra que no se tomó aquella plaza en nombre del austriaco sino para quedarse vigilando la ruta de Suez. Eso se ha llamado siempre rapiña. En las guerras de la península contra Napoleón, no se qué hubiese hecho Gran Bretaña sin la ayuda inestimable de los guerrilleros españoles y de parte de su ejército.

Muchas películas se ruedan en Gran Bretaña y Estados Unidos magnificando hechos históricos que no hubiese descrito Stefan Zweig en sus Momentos Estelares de la Humanidad. Pero hay uno que hubiese merecido la pena: la huida de los ingleses ante el avance alemán en Francia y su reembarque precipitado en Dunkerque. Cuando sus compañeros de armas franceses quisieron embarcar en los mismos buques británicos rumbo a Inglaterra, los ingleses los rechazaban a patadas echándolos al mar y, con frecuencia, a los campos de prisioneros en Alemania nazi. Pero de esas páginas gloriosas no se hacen películas. Solo se nos mete en la cabeza las heroicas imágenes de un general Custer cayendo derrotado ante un puñado de indios siux Oglala, en Dakota del Sur pero no el asesinato de hambrientos mujeres, niños y ancianos Teton siux que en el duro invierno de 1890 pidieron ayuda al Séptimo de Caballería y 200 de ellos fueron masacrados el 29 de diciembre de 1890. He visto sus tumbas en Wounded Knee, en la reserva de Pine Ridge.

Cuando se habló de imponer una guerra a Sadam Huseín, los españoles nos pronunciamos en más de un 85 por ciento en contra. No comprendíamos cómo, si Osama bin Laden estaba en Afganistán, se tenía que atacar a Irak, un país que llevaba 11 años vigilado con inspectores de la ONU y con su territorio sobrevolado constantemente por las fuerzas aéreas de Estados Unidos y Gran Bretaña. Lo de ”que viene el coco” en España no se lo creen ni los niños de pecho. No es pues cobardía que un partido gane unas elecciones, no porque Osama bin Laden haya votado a favor del PSOE con la matanza de Atocha, sino porque cumplió lo que había prometido. Para un admirador de Margaret Thatcher como Paul Johnson, es evidente que solo la testosterona merece respeto y la ex Primera Ministra del Reino Unido, tenía esta hormona en demasía. Dar la orden de hundir el Crucero “General Belgrano”, que se encontraba fuera de la zona de exclusión militar decretada por la propia Gran Bretaña, fue un acto de cobardía, máxime cuando el alcance de los cañones del crucero argentino era de 20 km y se encontraba a 91 millas de la flota inglesa. Ni siquiera se avisó a Buenos Aires o a la Cruz Roja Internacional para que socorriese a las victimas, ni se prestó ayuda a los náufragos heridos. Los muertos fueron 323 y ellos permitieron la reelección de la señora Thatcher. Su gran amigo Ronald Reagan puso a disposición de la Armada Británica toda la información de sus satélites espías. La heroicidad de la marina británica, en esa ocasión, fué incluso discutida en el parlamento de Westminster.

Ser cobarde no es cumplir con la palabra dada más de un año antes de la masacre de Atocha.Es una valentía y gesto de independencia de George W.Bush y sus intereses petroleros. El porcentaje de españoles que estaban en contra de aquella guerra prueba que la gente del PP, liderado por Aznar entonces en el poder, compartían con la mayoría de los españoles de centro, derecha e izquierda, el rechazo a aquella guerra no autorizada por las Naciones Unidas. El pueblo británico también se manifestó en contra pero fue cobarde a la hora de gritárselo a Tony Blair. Prefirieron seguir leyendo Alicia en el País de las Maravillas. George W.Bush se ha aprovechado de cierta cobardía de sus compatriotas y, desde luego, cierta lentitud a la hora de descubrir la verdad que la Vieja Europa había descubierto un año antes. Afortunadamente, puede que ese error de reelegir a Bush, no se produzca porque empiezan a abrir los ojos, especialmente con el despertar de sus medios de comunicación y Michael Moore y su Fahrenheit 9/11. Puede que el señor Johnson se haya olvidado de la deshonrosa imagen de los americanos reembarcando apresuradamente en Saigón en sus helicópteros, con lo que se ponía fin a una guerra injusta y claramente perdida frente a un pueblo manifiestamente peor armado que los GI norteamericanos.

Señor Paul Johnson, la época imperial de Gran Bretaña hace tiempo que terminó, lo mismo que la española o la francesa. La americana es la actual y no ha comenzado demasiado bien.Los USA iniciaron su ascensión mintiendo sobre el sabotaje del Maine en el puerto de La Habana y así nos arrebataron los restos de un imperio, como antes habían expoliado a México.La investigación posterior norteamericana demostró que España no era culpable pero nos quitaron Cuba, Puerto Rico, Filipinas, Guam y las Islas del pacífico. ¡Como para que ahora nos creyesemos lo de las armas de destrucción masiva! En todos los imperios que han sido hubo cobardías y heroicidades. Al recordar las de los demás, Mister Johnson, no se olvide de Dunkerque, por favor.