14 Agosto 2004

El avispero chií

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 11:44

El Washington Post, después del The New York Times, ha entonado un mea culpa pidiendo perdón a sus lectores por haberles inducido al error en cuanto a las razones de la guerra de Irak. El propio Bob Woodward, hoy subdirector del Post, reconoce que los artículos que eran críticos ante las decisiones de Bush, nunca salieron en primera página. Más de 130, favorables a la Casa Blanca, aparecieron en primera página, lo que es el escaparate de un gran diario que, en su día, descubrió el escándalo del Watergate y apeó al presidente Richard Nixon de su pedestal. En un reciente seminario en Brasil, Jim Clancy, un veterano reportero de la CNN declaró francamente que se avergonzaba del papel representado por los medios de información estadounidenses a la hora de apoyar las mentiras de la Casa Blanca y el Pentágono. “Debimos contrastar más la información oficial que se nos brindaba” desde el gobierno.

Muchos periodistas españoles, con menores retribuciones económicas y con mucha más sabiduría histórica en los genes, no hemos tenido que pedir perdón. Al contrario. Si no fuese por lo mal vistas que están las medallas (la de Bono o la de Aznar), nos pondríamos algunas por haber dicho, antes de que empezase la guerra de Irak, que los EE.UU. iban a meterse en un avispero, que no había relación alguna entre Sadam Huseín y Osama bin Laden y que no existían armas de destrucción masiva. Todos recordábamos que, en 1991, nos llevaron a la guerra del Golfo diciéndonos que Irak tenía el cuarto mayor ejército del mundo. La realidad demostró lo contrario. De ahí nuestro escepticismo con las nuevas exageraciones. Lo malo que tiene ignorar la Historia y la Geografía, cuando llegas a la Casa Blanca y te conviertes en Imperator, es que tus deficiencias se van a ver enseguida. Tu falta de conocimientos, en el curso de tu mandato, le va a costar la vida a cientos de miles de iraquíes y a un millar de tus compatriotas. No hablo de los que andarán en sillas de ruedas hasta el juicio final, ni los que están bajo tratamiento psiquiátrico, han desertado o se han suicidado. Meter la pata, por no escuchar a los demás, debería ser castigado con cadena perpetua.

Habría que preguntar a los que alentaron la intervención armada, a los que nos quisieron hacer creer que nuestras tropas iban en misión humanitaria, a los que alegan que nosotros, en las Azores, enarbolábamos la bandera de la Cruz Roja y de la ONU y no la de España, que expliquen ahora ¿cómo, en la ciudad santa de Nayaf, los americanos están entrando a sangre y a fuego en busca de los partidarios del líder chií, el imam Muqtda Al Sadr, porque quieren ayudar a Irak a ser una democracia moderna? ¿Qué estaría sucediendo, en estos instantes, en Nayaf o Diwaniya, si nuestras tropas, encargadas entonces de toda esta zona, tuviesen que entrar en combate al lado de los marines? Los polacos, en cuya división estábamos incrustados, ya han entregado el mando de la zona a los EE.UU., no quieren saber nada de lo que se avecina. Si algunos se rieron de España y tacharon de cobardía lo que era sensatez, hoy se les debe de helar la sonrisa en más de un país. Todavía esperamos ver la que pondrá Silvio Berlusconi, si se lleva un buen revés. Cuando los italianos salieron corriendo de Guadalajara durante nuestra guerra civil, dije que no eran unos cobardes. Siempre dije que no siendo mussolinianos, hacían muy bien en no dejarse matar para satisfacción de Il Duce. Creo que los 2.600 soldados italianos destacados en Irak opinan igual que sus abuelos de Guadalajara. Y los comprendo. Por si alguien quiere decirme, además de antisemita, antiamericano y anti clerical, que soy anti italiano, le aclaro que mi segundo apellido es Miniati y mi abuelo materno era florentino.

En este momento, la situación es tal que, cualquiera que sea el resultado de la ofensiva americana en Nayaf, el mundo occidental se habrá echado encima a 80 millones de chiíes, el 10 por ciento de los musulmanes de todo el Islam, los que veneran a Alí ben Taleb, el martirizado yerno de Mahoma. El Ejército del Mahdi se enfrenta a la coalición cristiana de nuestro ámbito geográfico y aunque salgan derrotados, habrán vencido y seguirán esperando la venida del Mahdi, el Imam Escondido que aguardan desde hace siglos. Si la ignorancia de la Ley no exime de su cumplimiento, la ignorancia de la Historia se paga tarde o temprano.

Irán es una teocracia chií cuyo ayatolá Jomeini vivió exiliado en Nayaf antes de poder regresar a Qom, la otra ciudad sagrada. La mayoría de los iraquíes son chiíes y tenían tensiones con sus compatriotas suníes. Hay fuertes minorías chiíes en Siria, Pakistán y hasta en la India. La indignación, si muere Al Sadr o es destruida la Mezquita de Alí, va a ser de órdago. No solo están en marcha hacia Nayaf miles de iraquíes, suníes o chiíes, sino que el barrio de los seguidores de Alí en Bagdad es zona liberada de americanos. También hay noticias de que fuertes concentraciones de iraquíes se encaminan hacia la Zona Verde donde los estadounidenses tienen su Cuartel General. La ayuda en alimentos y armas hacia los chiíes de Nayaf está siendo enviada desde muchos lugares del país y desde el extranjero, incluso por sus tradicionales enemigos, los suníes.

El partido socialista, acaba de responsabilizar al PP de la subida de los precios en España por culpa del petróleo que ha alcanzado los 44 dólares el barril. No tiene razón. Aunque José María Aznar hubiese escuchado al pueblo español y no realizara el viaje a las Azores, hubiésemos padecido las mismas subidas del IPC. Francia y Alemania no pueden hacer nada contra ello. Lo único que se puede hacer es corregir la parte fiscal de ese precio de la gasolina. Además, el incremento de la demanda de crudo por parte de China y la India, dos potencias económicas emergentes, desequilibrará los precios con o sin guerra de Irak, Chávez o solución del problema Yukos ruso. Las acusaciones injustas me molestan siempre vengan de donde vengan. De un sofisma a una realidad: la demanda crece más deprisa que la producción.

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