Aznar se cree Aznar
Cuando un hombre se cree visionario y no alcanza a ver que perdió unas elecciones y ni siquiera es el líder de la oposición, inspira lástima. Por su salud mental, no debería haber abandonado la política para convertirse en un telepredicador de los que tanto abundan, y gustan, en EE.UU. Aznar se ve como Robert Mitchum en el papel de Harry Powell, el exaltado predicador de La Noche del Cazador. Vaga por el mundo predicando desastres y ensalzando a quienes los fabrican. Para él cualquiera que intente obtener las cosas por el diálogo y la transacción en vez de por la fuerza, es un despreciable contemporizador. Son los personajes con más testosterona los que escriben la Historia. Odia los atajos, saltarse el Estado de Derecho, a los hombres de la cal viva que se deshicieron de Lasa y Zabala, pero no dice palabra sobre los héroes del anti-terrorismo que torturan a los prisioneros o los rematan de un disparo olvidándose de lo que dice el Dios que, permanentemente, está en los labios de los neocon. Visita encantado a Vladimir Putin, un demócrata de toda la vida que defiende la civilización occidental en la frontera sur de Rusia, en Chechenia. Celebra el derribo del Muro de Berlín a la vez que ensalza el que construye Ariel Sharon en Cisjordania, defendiendo la Fe de Jehová contra un islamismo que, a marchas forzadas están creando sus amigos George W.Bush y Tony Blair. Según ellos, cada vez se vive mejor en Irak. La gente de Faluya, y pronto la de Mosul y Baquba, están preparándose para la temporada turística que no dejará de atraer a todos los amantes de las ruinas. ¿No es uno de los ingresos importantes de la economía romana?
Para José María Aznar no existen los matices. Todos los terrorismos son iguales. Lo que han hecho los marines en Faluya es defender la civilización descerrajando un tiro ¿de gracia? a un hombre que no podía defenderse. ¿Dónde están esos hermosos combates en el Oeste salvaje donde el honor estaba siempre del lado de los buenos? ¿O no era bueno ese chicarrón defensor de Occidente que disparó a un indefenso inválido? Buscaban a Al Zarqaui en Faluya, al no encontrarlo destruyeron la ciudad y ahora irán a buscarlo a Mosul, Samara o Baquba. Mientras, el gobierno títere de Bagdad reclama a los países donantes, el dinero que prometieron para la reconstrucción en la Conferencia de Madrid. ¿Alguien recuerda aquella conferencia organizada por Ana Palacio y que no ha servido para nada? Hay que ser razonables: Primero hay que conocer la extensión de las destrucciones masivas que llevan a cabo los países de la coalición y luego valorar los daños antes de mandar el dinero. Halliburton y las demás empresas estadounidenses, lo están esperando con impaciencia.
Mientras tanto, Mariano Rajoy asiste incomprensiblemente callado, a la apertura de un auténtico butrón que perfora José María Aznar desde la FAES hasta la mismísima calle Génova. Observa como Rodríguez Zapatero se deshace de las acusaciones que le hacen los Zaplanas y Aceves, salta sonriente por las trampas que le tiende García Escudero y ve como la división que denunciaba en el PSOE no es nada comparada con las que tiene en Galicia o Valencia.
Cuando José María Aznar atribuye la victoria sobre el comunismo a Reagan, Thatcher y Juan Pablo II, se olvida decir que ese mismo Papa condenó la guerra preventiva contra Irak y el muy católico fundamentalista Aznar, no le hizo ni puñetero caso. Sus correligionarios (algunos de ellos porque estoy convencido que la mayoría de los votantes del PP agradecerían que haga mutis por el foro) no pueden acusar a ZP de bajarse los pantalones en el asunto Gibraltar después de que Aznar propusiese compartir una soberanía que siempre se consideró indivisible e irrenunciable. En cuanto a Margaret Thatcher, nos gustaría que subrayase que las Malvinas son británicas for ever. Las impagables lecciones magistrales que imparte Aznar Orbi et Urbi sobre el terrorismo, hacen sonreír a la mayoría de los dirigentes europeos. El hecho de que le reciba George W.Bush antes que a Tony Blair, es una forma de desautorizar a Rodríguez Zapatero ante los insultos que este pueda haber infligido no al pueblo de los EE.UU. sino a una bandera que, en aquel desfile de nuestras Fuerzas Armadas, representaba la belicosidad del Parido Republicano y no al pueblo americano. Bush solo representa una parte de los EE.UU. que votaron el 2 de Noviembre. Pero 55 millones de esos votantes dijeron “No” a las mentiras del tejano. Este ganó sus votos en una zona conocida como el Bible Belt (El cinturón de la Biblia). El 60% de esa población cree en el demonio y el 50% en los milagros. Un 40% cree que Eva se fabricó con una costilla de Adán. No es de extrañar que el 60% crea todavía hoy que Sadam Huseín participó y es responsable del ataque del 11-S. El 80% de la población del área evangelista lectora diaria de la Biblia protestante, nunca ha tenido pasaporte. Su mundo se reduce a la distancia que va de su casa a la Iglesia y de la Iglesia a su casa. ¿Europa? ¿Cómo se escribe Europa? La admirable organización National Geographic Society, editora de la revista del mismo nombre, ha invertido millones y millones de dólares en enseñar geografía a los jóvenes estudiantes americanos que no saben ni situar su país en un mapamundi. Con esa América ignorante y no con la de las grandes universidades, los intelectuales liberales de las costas Este y Oeste, con los que se identifica José María Aznar. Bush es el anti-Estados Unidos. Jamás hubiese almorzado con actores o pensadores que no fuesen de la talla de Arnold Scharzenagger, ese culturista que tantas veces a encarnado el ideal bushiano del Presidente republicano. Sin embargo, nuestro Therminator español se llama José María Aznar. ¡Pobre Rajoy, cada vez tiene 2008 más lejano! Hablaban de la larga sombra de Felipe González…¡No escarmientan!




