Cumbres borrascosas
La Cumbre Iberoamericana de Costa Rica, no ha reunido al número de jefes de Estado o de Gobierno que acostumbró en las 13 anteriores. Mariano Rajoy, un hombre sagaz y ponderado, ha descrito muy bien la situación: No fue ni el Tato. Como todos el mundo sabe, el Tato, Antonio Sánchez, matador de toros del siglo XIX, es mucho más importante que el rey de España. ¡Dónde va a parar! Para el PP, el gobierno de Rodríguez Zapatero se pasa la vida rectificando declaraciones desafortunadas. Esta de Rajoy y la de Zaplana sobre el atentado teledirigido para que el candidato del PP perdiese las elecciones, son de Libro Guiness. Pero ninguno va a desdecirse. Para ellos, los socialistas solo podían ganar las elecciones con el voto mortífero de Osama bin Laden. En cuanto a las relaciones diplomáticas de España con América Latina, ¿donde se va a comparar la labor de José María Aznar con la de ZP? El líder invicto del PP cambió Iberoamérica, Europa y el Magreb por el placer de poner los pies sobre la mesa del rancho de Crowford, junto al amo del mundo y presumir de correr como un gamo haciendo jogging. Todo el mundo recuerda el papel glorioso que hizo Josep Piqué con sus inclinaciones de cabeza al pié de la escalerilla del Air Force One cuando saludaba a Bush o el de Aznar pidiendo sin éxito, al mexicano Vicente Fox y al chileno Ricardo Lagos, que apoyasen la guerra de Irak en el Consejo de Seguridad de la ONU. Al recadero le gritaron lo de ¡Gachupines fuera! que no se escuchaba en México desde hacía mucho tiempo.
La XIV Conferencia Iberoamericana de San José ha venido a coincidir con el Foro de Cooperación Económico de países de Asia y el Pacífico (APEC, en sus siglas inglesas) que se ha celebrado en Santiago de Chile. Es evidente que la mayoría de Jefes de Estado y de Gobierno del continente americano tenían interés en encontrarse con un George W.Bush recién reelegido pero, principalmente con Hu Jintao, el presidente de la República Popular de China. Este país, que en sí es un bloque de dimensiones colosales, va a invertir 100.000 millones de dólares en América Latina. Los temas económicos, a escala continental, no pueden soslayarse para países que se encuentran agobiados con graves problemas de desarrollo, deuda y falta perentoria de ingentes inversiones extranjeras. Bush les habló casi exclusivamente de terrorismo y seguridad, su obsesión única. No cabe la menor duda de que se podrían haber planificado las dos cumbres en fechas distintas. Algún responsable habrá. Y no es necesariamente español. De todos modos, Vicente Fox almorzó con el rey y Rodríguez Zapatero antes de acudir a Santiago de Chile. ¿Alguien cree que lo habría hecho con Aznar?
En el año 2003, escribí en esta Bitácora que el papel del rey en cuestiones de política internacional, es una carta valiosísima para España que José María Aznar minimizó al máximo cuando sostenía su insoportable no toca que denotaba una suficiencia intolerable frente al jefe del Estado. En La soledad del Rey (La Esfera de los Libros, 2004), García Abad narra un curiosísimo episodio, que recoge Alberto Piris en su página de La Estrella Digital, que tuvo lugar en mayo del 2001, con motivo de la visita oficial a España de los Grandes Duques de Luxemburgo. Ante unos periodistas agrupados en torno a varios jefes de Estado y de Gobierno, que asistían a la recepción ofrecida en el Palacio de El Pardo, donde los invitados se alojaban, aludió Aznar a su próximo viaje a Moscú y “después, copa en mano y en un tono irónico que dejó en la mayor estupefacción a los que le rodeaban, señalando al Rey con el dedo, dijo: ‘Y a éste lo mando a Polonia’. Allí fueron, en efecto, los Reyes […] una semana después . El rey no solo habla correctamente los idiomas principales que ignoran Aznar, Zapatero o Rajoy sino que se maneja óptimamente en las relaciones internacionales y goza de un prestigio inmenso que muchos españoles no valoran, porque para los extranjeros es el hombre que hizo en 1976 la transición más increíble e inesperada. La invitación de George W.Bush a los reyes de España a su rancho de Crowford (Texas) es buena prueba de la baza importantísima que tiene el gobierno español en sus manos. Es absurdo criticar el costo de una monarquía — como si las repúblicas fuesen gratuitas —y no aprovecharlas donde más eficientes son. Ni Aznar ni Zapatero van a tener la acogida que los reyes de España van a tener en EE.UU., el Reino Unido, Francia, Alemania o cualquier nación iberoamericana o árabe. Si Rodríguez Zapatero quiere reparar lo antes posible las heridas en Estados Unidos o en Marruecos, deberá utilizar con más frecuencia al monarca. No digamos con la vieja Europa.
La importancia de las Cumbres Iberoamericanas es enorme, no sólo por las inversiones españolas en aquel continente sino por los lazos de lengua, tradición e idiosincrasia que tenemos ellos y nosotros. La fuerte inmigración que España está recibiendo es una renovación y fortalecimiento de esos lazos. La Unión Europea cuenta con varios haces de influencia a nivel internacional. España hacia la América Latina y el Reino Unido hacia la América Anglosajona. Con el mundo árabe y africano, Francia, Gran Bretaña y España pueden representar los intereses de los 25 por su conocimiento del terreno y sus lazos tradicionales. Los que preconizan un sometimiento ciego a la potencia de los Estados Unidos y los acepta como poder omnímodo e imperial están equivocados. A la vuelta de la esquina están otros bloques que van a tener un peso tan importante como el que puedan tener EE.UU. o la UE.: China e India. La hegemonía de un solo bloque no es la solución sino la colaboración trasatlántica, euro-asiática y euro-africana y musulmana. Los tiempos del dominio de una sola potencia se han terminado. Se que a los EE.UU., la última llegada al club de los Imperios, la idea de que su tiempo se acabó como se acabó el de la URSS, es dolorosa pero conviene que sean realistas. ¿Qué les ha traído la invasión de Irak? Y ya están avisando que van a por Irán y Corea del Norte. Precisamente, por sentirse amenazados, muchos países intentan dotarse del arma nuclear, única capaz de frenar al Pentágono. Pakistán, siendo una semi dictadura, ya se ha cubierto las espaldas. Lo que estará haciendo EE.UU. si ataca Irán será una huida hacia delante.




