18 Marzo 2005

El modelo “Burlesconi”

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 0:42

Un hombre que domina los medios audiovisuales de su país, que ha usado todas las triquiñuelas posibles para construir una fortuna que le permitiese comprarse el primer puesto ejecutivo de Italia, es el actual representante de la Nueva Europa. En ella se incluye Juan Manuel Durao Barroso, el hombre que ha sustituido a Romano Prodi al frente de la Comisión Europea. Berlusconi tiene andares parecidos a los del Duce en los años cuarenta. Frente a la adversidad se presenta como una roca, mejor dicho, le gustaría ser una de las figuras de Mount Rushmore, en Dakota del Sur, codeándose con Jefferson, Lincoln y Theodore Roosevelt, con su cabeza de 20 metros de altura. Primero dio prueba de firmeza frente a los secuestradores de Giuliana Sgrena la periodista de Il Manifesto para luego pagar unos millones de euros y lograr su liberación aunque a costa del agente de inteligencia Nicola Califari, muerto por el fuego amigo de una patrulla americana. “No se pacta con los terroristas”, decía, pero llegaba a un acuerdo. Se protesta enérgicamente ante el Pentágono y toda Italia ve como su líder trata de tu a tu a George W.Bush al pedir una investigación por parte de una Comisión Conjunta. El gobierno español señala la diferencia con la reacción de Aznar y Ana Palacio ante el asesinato de José Couso en el Hotel Palestine de Bagdad.

En un programa de televisión, Il Cavallieri anuncia que las tropas italianas de la Coalición, se retirarán de Irak a partir de Septiembre. El pueblo italiano aplaude. Dice Silvio habérselo dicho a Tony Blair y a George W.Bush y que están de acuerdo. Incluso llega a declarar que el pueblo inglés y el italiano desean la retirada de sus respectivas tropas. Antes ya lo han hecho 14 países que tenían contingentes más pequeños que el italiano. Todo el mundo denuncia que la decisión de Burlesconi es electoralista. El presidente americano y el líder laborista, en realidad, le han echado un rapapolvo al Murdoch italiano. Antes de eso, alguno de nuestros tertulianos hablaban de la finezza italiana comparándola con la precipitación española. Los políticos están tan acostumbrados a que no se respeten las promesas electorales, una vez las elecciones ganadas, que el año que transcurrió desde que Rodríguez Zapatero hiciese la promesa y el momento en que cumplió lo prometido, ha dejado boquiabierto a todos los que estaban acostumbrados a gobernar de farol. La espantada de Silvio Berlusconi, una vez recibido el consabido rapapolvo del Imperator, le ha obligado a desdecirse de la manera más cobarde y sumisa. ¿Le extraña a alguien que en la reunión Tripartita de Paris con Putin no haya sido invitado semejante veleta? Los que hablan de la pérdida de peso de nuestra política internacional desvarían. Lo que si es cierto es que José María Aznar no cesa en su afán de desprestigiar a quien ahora es su Presidente trayendo a través de FAES a un ideólogo de la guerra preventiva, Richard Perle que viene a Madrid a criticar nuestra salida de Diwaniya.

Lo malo que tiene Estados Unidos y algunos de sus aliados incondicionales es que siguen tratando a los países europeos como naciones bien separadas y distintas. Les cuesta pensar que en la Nueva Europa pretendemos que Eslovenia y Bélgica o España sean como Arizona y Carolina del Norte o Florida. Se niegan a vernos como un área geopolítica homogénea con capital en Bruselas, una Constitución en vías de aprobación por los 25 y negociando para ampliarnos tanto en población como en extensión geográfica. Aznar y su equipo de exteriores, negándose a que la UE sea un contrapeso a la potencia estadounidense, se olvidaban que el mundo árabe-musulmán de la cuenca mediterránea, depende de esa UE mucho más que de Washington. Tienen mucho peso las remesas de los emigrantes, la ayuda al desarrollo, la inmensa mayoría del flujo turístico, los lazos culturales, la Historia, los 14 kilómetros que les separan de Europa por el Magreb. Cuando un personaje como Berlusconi hace prueba de obediente servilismo ante el tejano, manda dos señales confusas al mundo. Por un lado, que acepta un vasallaje que rechazaron Chirac, Schroeder y Rodríguez Zapatero. ¡Buena cuña nos mete Bush con la ayuda del italiano para dividirnos! En segundo lugar que la opinión de los pueblos no tiene por qué respetarse de la manera tan tajante como lo hicieron Francia, Alemania y España después del 14-M. El peso político de ZP en Europa, en Marruecos y ante los pueblos iberoamericanos es infinitamente superior al que teníamos cuando Aznar comprometía 1300 hombres en una operación de castigo a Sadam Huseín que luego se ha querido camuflar de ayuda humanitaria y de reconstrucción porque llegábamos tarde a Irak o nos hacíamos los remolones. No es de extrañar la amistad que une a Silvio Berlusconi y a José María Aznar y su yerno Agag. Para ellos, el señorito del cortijo se llama George W.Bush y no hay que permitir que se constituya un poder paralelo, por aliado que sea, que pueda desafiar la unilateralidad de los EE.UU. De ahí que la ONU no interese nada más que para compartir gastos de la guerra pero no para que decidan con su voto minúsculos países sin peso específico. Cuando aparezcan China y la India con más fuerza en la escena mundial, los norteamericanos estarán muy contentos de tener una Unión Europea, poderosa e influyente, como aliada a la hora de competir con el poderío emergente de los dos colosos asiáticos.

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

Suscripción RSS a los comentarios de la entrada. TrackBack URI

Deje un comentario

Clicky Web Analytics