30 Mayo 2005

Monsieur Chauvin ha dicho “no”

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 1:10

Pensar, hablar, actuar, en términos europeos no parece que esto sea para pasado mañana. El referéndum francés ha venido a demostrar que elecciones o referenda son sistemáticamente utilizados, en toda la Unión, para fustigar al gobierno nacional con los argumentos más peregrinos. Los socialistas franceses habían decidido el “OUI” tras intensos debates entre sus diferentes tendencias. Laurent Fabius, aquel Ministro de Sanidad famoso por el escándalo de las transfusiones de sangre contaminada se saltó lo decidido en votación interna por su partido y se lanzó a favor del “NO” con el deseo de desbancar a François Hollande, el Secretario General.

Cuando los socialistas españoles ganaron sus primeras elecciones, toda la derecha se echó las manos a la cabeza ante la oleada de nacionalizaciones que nos esperaban en España. Se nacionalizó únicamente la red eléctrica, es decir, el transporte de la electricidad pero no las compañías productoras que siguieron como siempre, privadas. En Francia, con gobiernos de derechas, todavía sigue nacionalizado un importante sector económico, entre el cual se encuentra la mastodonte EdF (Electricité de France). La Socialdemocracia moderna no puede seguir las pautas del socialismo tradicional. Ha emprendido cambios importantes en muchos países europeos pero Francia sigue lastrada por grupos de presión como los “cheminots” (ferroviarios de la SNCF), los funcionarios de la sanidad o de Correos, los campesinos. Nadie quiere una Europa de capitalismo salvaje pero si que se quite el polvo que recubre un socialismo lleno de arrugas y nostálgico de la lucha de clases. Es imposible competir a nivel mundial con estructuras más sencillas, menos reglamentadas e intervenidas.

Pensar que Jean-Marie Le Pen y los trotskistas, junto a muchos de la rancia derecha que quieren que Francia siga mandando en su destino en solitario, que defienden la spécifité française, han votado lo mismo, parece una aberración que jamás se podría haber dado en un pueblo que inventó el cartesianismo. Pues se ha dado. Los soberanistas, a lo más que llegan es a la Europa de las Patrias. Más allá de eso no quieren saber nada más. No se imaginan que la banda tricolor que cruza el torso de los electos municipales, pueda ser sustituida por otra azul y llena de estrellas. Lo que solo se producirá en su imaginación. Del lado de la izquierda, sobre todo de la extrema, la “invasión” turca, la deslocalización de empresas ha sido la tabarra de la campaña electoral. Ya se han olvidado de que España y Portugal no invadieron Francia en 1986 como predecían los Nostradamus de turno. La experiencia de las ampliaciones ha demostrado que no se produce invasión de los recién adheridos. Al contrario, la llegada de inmigrantes anterior a la adhesión de sus respectivos países, hace que se detenga al abrirse nuevas oportunidades en sus mismas naciones. Llega dinero y regresan inmigrantes de larga duración que quieren rentabilizar sus ahorros y participar en el desarrollo de su país. Los emigrantes españoles en Alemania y Francia, empezaron a regresar a España después de 1986. El fenómeno contrario al que predecían los detractores de nuestra adhesión.

Las deslocalizaciones se hacen porque en un momento dado, los costos laborales empujan al empresario a buscar sitios donde se pueda fabricar bien y a menor precio. El textil chino es un buen ejemplo. Los países que no se adapten a esas situaciones, están condenados a desaparecer. La competencia no se combate poniendo barreras arancelarias sino poniendo plus valía a nuestros productos aunque solo sea en calidad de diseño o innovación tecnológica. Alemania y Francia están pasando momentos muy amargos en su crecimiento. No han tomado a tiempo las medidas necesarias para tener economías competitivas. Decir “NO” a la Constitución europea es no haber entendido nada de lo que ésta representa. En ningún caso impide las migraciones del Este de Europa hacia los 15 que ahora son 25. No va a evitar que se instalen grandes empresas francesas o alemanas en Rumania o Bulgaria o Ucrania. El analista Jacques Rupnick recordó que la Comisión Europea estima que Francia perdió 6.500 puestos de trabajo por deslocalizaciones hacia el Este pero creo 150.000 puestos gracias a los intercambios comerciales con esos mismos países.

Gracias a las subvenciones, la agricultura de la Unión Europea se ha mantenido hasta ahora y ha frenado el abandono del campo. El turismo rural va a paliar la pérdida de competencia frente a países terceros pero hay que meterse en la cabeza que esto no puede durar siempre y que, cuanto antes se den cuenta en el agro de la Unión, menos doloroso será el futuro. Los esfuerzos de Extremadura por preparar a sus habitantes en el mundo de la informática, son loables y permitirán abandonar el cultivo del tabaco a más o menos corto plazo.

¿Qué va a suceder después de este desahogo de Monsieur Chauvin? Para empezar, puesto que solo pensó en sus pequeños problemas domésticos a la hora de votar “NO”, Jacques Chirac toma nota y cambia de Primer Ministro. Y le ponen otro nuevo, Dominique de Villepin o Nicolas Sarkozy, dos aspirantes a las elecciones presidenciales de 2007, igual que lo son, por el otro bando, François Hollande o Laurent Fabius. Pero como el problema está en la competitividad de las empresas francesas, no habrá mejorado la economía ni se habrá asegurado un Estado de Bienestar que, en Francia, ha llegado a situaciones ridículas. Los que critican la protección de la cuna a la tumba tienen razón de considerar que el gremialismo y la defensa a ultranza de derechos adquiridos, es un freno al desarrollo del país. La verdad está en el término medio.

En cuanto a los referenda o aprobaciones parlamentarias que quedan, hay que pensar que seguirán el calendario establecido y que en 2006 se comprobará cuantos países han aceptado esta Constitución y cuantos la rechazan. Una vez más, la Europa a dos velocidades aparece en el horizonte y lo único destacable es que haya países fundadores entre los que no han aceptado la Constitución. Pero muchos recordarán que Dinamarca rechazó una primera vez un referéndum que aprobó en una segunda oportunidad. De todos modos, si 20 de los 25 países de la unión ampliada votan a favor, la Comisión y el Parlamento europeo tandrá que decidir lo que se hace.

Por otro lado, decir que más de 450 artículos, muchos de ellos extremadamente técnicos, no pueden ser sometidos a un “OUI” o un “NO”. Y si el 92% de los representantes en la Asamblea Francesa daban el “SI” y el 54,86% del pueblo francés ha dicho “NO” es sencillamente porque hay 448 artículos y ello hace que aumente el número de descontentos por uno o por muchos de esos artículos y pocos los que aceptan los 448 globalmente. Pensemos que nuestra constitución española tiene 169 artículos y lo que costó unificar criterios. De todos modos, 220 millones de europeos ya han dicho “SI” y su opinión no puede despreciarse por el “NO” francés y el probable holandés. Un documento tan técnico no puede dejarse al juicio de 450 millones de europeos sin causar un tsunami legal. Hay que esperar que los 16/17 de junio próximo, en la cumbre de Bruselas, se encuentre una solución al problema planteado por Francia. La Unión ha ido avanzando así desde su fundación, con pasos adelante y pasos hacia atrás. Recordemos Maastricht.

26 Mayo 2005

El “no” francés

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 1:10

Los que se quejan de que Europa se está construyendo de arriba abajo, a espaldas del ciudadano, deberían reflexionar sobre los efectos que produce dejar a los pueblos de 25 países, construirlo con su sola opinión. El malestar social francés, debido a una economía estancada que no se ha adaptado suficientemente a los tiempos actuales, se va a expresar, quizá, por un NO en el referéndum de la Carta Magna europea. Esto atañe a más de 500 millones de habitantes, puesto que los países nuevos que se adhieran tendrán que aceptarla tal cual. Un pueblo tan sofisticado en política, inventor de la democracia moderna, constructor del núcleo de lo que se ha convertido en Unión Europea, olvidando sangrientos agravios con Alemania, se preocupa ahora de que pueda entrar Turquía en los próximos diez años, de que disminuyan las ayudas a la agricultura o de que Bruselas legisle sobre la fermentación de los quesos, amenaza todo el tinglado que ella misma ayudó a levantar. El voto se hace en función de los más pequeños intereses locales.

Cuando la gente está cabreada con el gobierno central, en cualquier país, toda oportunidad de votar la aprovechará para escupir su malhumor. En las elecciones locales, la construcción de un polideportivo será motivo para inclinarse a un lado u otro pero el reparto de fondos del gobierno regional o nacional, harán que se vote a tal o cual alcalde. Los franceses quieren, este domingo, dar una patada a Jacques Chirac en el culo de la Unión Europea sabiendo que con Constitución o sin ella, sus quebraderos de cabeza de ciudadano pedestre no van a solucionarse.

¿Qué sucederá si Francia dice “NO” el próximo domingo? El referéndum no es vinculante para Jacques Chirac con lo que no hay razón para que el hombre dimita. Es posible que le cueste el puesto a Raffarin pero nada más. Se está corriendo la voz en Francia de que votar negativamente es deshacerse del Presidente de la República. Algunos incautos van a creérselo y ello aumentará las posibilidades de que sea rechazada la Constitución Europea. El Consejo de la UE deberá reunirse para decidir qué hacer a continuación puesto que la entrada en vigor de esta Constitución exige una unanimidad. Y el Consejo, con los jefes de Estado o de gobierno se pondrán de acuerdo y la construcción europea seguirá haciéndose de arriba abajo dada la miopía de los de abajo cuando nos dan la oportunidad de hablar. “¿Desean que se construya una escalera de emergencia contra incendios en la comunidad de vecinos?” Pregunta el presidente de la misma. “Pues NO, porque la del piso de encima pone la tele demasiado alta. Yo también voto NO porque la del tercero no pone bozal a su pastor alemán cuando lo saca al parque”. Y así un largo etcétera.

Ningún francés actual participó en la elaboración de la Declaración de los Derechos del Hombre, ninguno al igual que Montesquieu estableció como condición para la existencia de democracia la separación de Poderes ni resumió en “Liberté, Égalité, Fraternité” la trilogía de la buena gobernanza pero, sin embargo, sí aprueba todo lo que la Ilustración le dejó en herencia, herencia originada por los Enciclopedistas, una elite intelectual. Los Padres Fundadores de los Estados Unidos no se parecen en nada a George W.Bush o cualquiera de los miembros de su gobierno. Y sin embargo la Constitución que empieza con “We the People…..” (Nosotros el pueblo… .) está ahí, grabada en mármol y aprendida de memoria por cualquier colegial. Yo reprocho a la Constitución Europea que sea tan extensa. Más corta y con muchas enmiendas añadidas según las circunstancias se presentasen, la hubiese hecho más comprensible al hombre de la calle pero desde luego no es nunca una oferta electoral sino una declaración de intenciones generales. No dejo de sonreir cuando escucho a un compatriota decir que la constitución garantiza una casa y un trabajo decentes a cada español. Una cosa es que todos “tenemos derecho” y otra que nos lo regale el Estado por la cara.

Muchos de los que van a votar NO en Francia consideran que se les está machacando y se rebelan. El voto del analfabeto tiene el mismo valor que el del Académico, no cabe la menor duda de ello, pero cada tipo de elección tiene un nivel de ofertas y peticiones. Que gane el PP, el PSOE o cualquier otro partido en una ciudad de 50.000 habitantes va a depender de quien ofrece una piscina municipal o el asfaltado de las calles, y ello es normal. A nivel de Estado lo que se pone en juego tiene otras dimensiones, por ejemplo el tipo de enseñanza o la supresión del servicio militar o la mejora de la Sanidad. Ahora estamos hablando del Marco Constitucional de los Estados Unidos de Europa, donde quedan fijadas las líneas maestras de la actividad política, social, cultural y económica, de 25 países con 3.892.000 km2 y 464 millones de habitantes. La toma de decisiones mejora con el mayor peso que le concede esta Constitución al Parlamento europeo y a los parlamentos nacionales. Ya no se van a poder llegar a acuerdos por unanimidad, como cuando eran menos los países de constituyeron el Mercado Común. Pero ya se sabe que los franceses pueden sacar a relucir su malhumor hacia una clase política que les tiene desde hace varios años con tensión económica baja y se pretende resolver sus problemas rebajando prestaciones. A un francés no se le quita lo que se le dio o conquistó con sus frecuentes frondes. El galo Asterix nunca dejó de protestar a lo largo de su historia. Y está dispuesto a decir NO a la constitución, para no perder la costumbre.

22 Mayo 2005

La dictadura senil

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 1:09

Uno de los problemas que encontré en Sierra Maestra en los 4 meses que pasé con los rebeldes de Fidel Castro, a caballo entre 1957 y 58, es que no habían viajado al extranjero. Estuvieron en Colombia y México como clandestinos intentando tomar su revancha por la derrota del Moncada. Ernesto “Ché” Guevara, el más viajado, se había recorrido toda América de sur a norte hasta encontrarse en México con el grupo de conspiradores de Fidel Castro. Raúl había estado en Praga invitado por el régimen comunista en un Congreso de las Juventudes no alineadas, en realidad, pro-Moscú. El grupo de los hermanos Castro también estuvo en Bogotá cuando el famoso “Bogotazo” del que escaparon después de sembrar el caos en la capital colombiana.

El centenar de rebeldes que me encontré en Sierra Maestra, en diciembre de 1957, no conocía ni los usos ni las costumbres de una vida democrática y mal podrían aplicar el Estado de Derecho en Cuba, interrumpido por Fulgencio Batista con su golpe incruento de 1952. El mismo “Ché” Guevara había recorrido en moto países donde la democracia brillaba por su ausencia y el caciquismo era generalizado. Pero había leído y razonaba que la revolución rusa de 1917 se había producido amotinando los obreros de las fábricas y la marina de guerra. Aquel método era impensable en un continente iberoamericano poblado de campesinos y sin masas obreras. El comunismo chino le parecía mejor modelo y parece que el tiempo le ha dado la razón aunque, para ello tuviese que romper con la revolución cubana. Apoyarse en los indios bolivianos, indolentes y sujetos a un conservadurismo tradicional, le costó la vida.

Si Fidel Castro no hubiese atribuido el atraso de su economía al embargo estadounidense, si hubiese comprendido que, por ahora, la única fuerza capaz de discutir con EE.UU. de tú a tú es la Unión Europea, hubiese dado el giro necesario para enderezar su revolución. Hoy, en la República Popular China es muy difícil saber si la revolución maoísta es el origen del desarrollo tan espectacular que están experimentando 1.300 millones de chinos o se está produciendo a pesar de Mao Zedong. Si Castro hubiese conocido más de cerca algún sistema democrático en la UE, hubiese descubierto que impedir que se reúnan pacíficamente un grupo de disidentes preocupados por el post-castrismo solo puede contribuir a una transición ordenada en lugar de un desembarco violento de exiliados procedentes de Florida. Dar satisfacción a los extremistas de Miami no es el camino para preservar lo positivo de su revolución. En España, la transición se hizo entre muchas tendencias del interior. El exilio desconocía bastante la realidad española de 1975. Los que pueden evitar un choque brutal tras la muerte de Fidel, están precisamente en la isla y no hay que pensar que Raúl Castro sea el hombre capaz de llevar adelante la transición de una dictadura que fue juvenil cuando daba sus primeros pasos pero que hace ya años que peca de senilismo y por ello impide que políticos y periodistas europeos acudan a la isla en busca de las claves del futuro de Cuba. En la Sierra no conseguí convencer a los líderes de la rebelión de que entre Moscú y Washington había una tercera vía: Bruselas. Y Dios sabe que desde entonces, la Unión Europea se ha desarrollado de manera que no deja lugar a dudas sobre el bloque de libertades que representa en el panorama internacional. Europa rechaza el imperialismo y acoge a millones y millones de inmigrantes de las antiguas colonias. Si España acudió en tromba a hacer fortuna a América en siglos pasados, hoy en día los pueblos que nuestro país sacó al primer plano de la escena internacional, acuden a Europa en busca de un futuro que les permita huir del caciquismo y de la miseria. Pero no es solo las remesas de dinero a sus países y pueblecitos de origen lo que representa un avance sino que están aprendiendo como funciona un sistema democrático europeo. La Unión Europea es un ejemplo –no todo lo perfecto que deseamos, pero el menos malo de los existentes, como decía Winston Churchill.

El PP reprocha a Rodríguez Zapatero que cambiase la política áspera hacia Cuba y Venezuela. Una manera de confesar que fue verdad que Aznar respaldó –aunque no inspirase—el golpe contra Hugo Chávez. ¿Qué obtuvo la línea dura prodigada por Aznar? Por lo menos, con la nueva de Rodríguez Zapatero, se ha liberado a Rivero y se ha autorizado el mini congreso de opositores al régimen. Ya es algo y es mucho. Con José María Aznar, Fidel Castro no se movió un ápice. Ahora, si el líder cubano no quiere escupir en la mano que le tendió Zapatero, deberá considerar que pone en mala situación, ante el pueblo español y la Unión Europea, a quien busca ayudarle a cambio de implantar un Estado de derecho.

17 Mayo 2005

Rajoy preso del tripartito

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 1:08

Si alguna habilidad tiene José Luis Rodríguez Zapatero es la de tener aliados entre los que escoger en cualquier circunstancia. Justo la habilidad contraria a la que tiene Mariano Rajoy siguiendo la estela de José María Aznar. El líder del PP está más solo que la una. Miento, tiene a los “Ultrasur” de su partido que no son todo su partido cuya mayoría calla. Vociferar en el parlamento y ver que nadie le hace eco debe de ser una experiencia bien amarga. En las dos legislaturas anteriores, especialmente en la última, la soberbia convirtió al Partido Popular en autista. Entre 1996 y 2000, pactaron con CIU, con el PP, con Coalición Canaria. Luego, el éxito se les subió a la cabeza y gobernaron solos creyendo que los pueblos son un rebaño de borregos que necesitan de la clarividencia de unas elites formadas en colegios de pago y con mucho master a cuesta. Cortados por el mismo patrón, la créeme de la créeme de la derecha española sigue al Inspector de Hacienda Aznar como si del flautista de Hamelin se tratase.

En tiempos, se decía que Felipe González seguía dirigiendo al PSOE desde la sombra. Ahora vemos que José María Aznar, pese a dejar dos Guardianes de las Tablas de su Ley, Acebes y Zaplana, encargados de la ortodoxia, también resucita y vocifera un día sí y otro también. Como cree que las hemerotecas no sirven para nada y que la gente tiene la memoria corta, acusa a Zapatero de querer pactar con ETA y de no querer decir nada ni al resto de las fuerzas parlamentarias ni a la ciudadanía. El 3 de noviembre de 1998, el señor Aznar anunció que había iniciado contactos con el entorno de los terroristas. Los denominó, algo inaudito cuando nos indignábamos con la expresión foránea de “independentistas”, como Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) sin que la oposición socialista le hiciese ningún reproche ni exigiese luz y taquígrafos. Hablando de los contactos con el entorno de ETA, Aznar decía el 4 de noviembre: Alguien tenía que comenzar, alguien tiene que dar la señal, y eso no es una responsabilidad compartida, sino que es una responsabilidad estrictamente intransferible. Al día siguiente, el 5 de noviembre de 1998, anunciaba Aznar que estaba dispuesto “al perdón y a la generosidad” si ETA aceptaba el resultado de las elecciones y renunciaba definitivamente a las armas.

El hecho de que Rodríguez Zapatero quiera emprender su propio camino hacia la pacificación, como lo hicieran todos sus predecesores, y que quiera hacerlo con el mayor consenso, levanta una polvareda destinada a dificultar su tarea. Sería un desastre, según los hombres del PP, que el presidente de un gobierno socialista llegase a donde no llegaron sus predecesores como pensaron que era un desastre que se demostrase que no era ETA la autora de la matanza de Atocha. Cualquiera que sea el resultado que obtenga Zapatero, será producto de un esfuerzo y una tarea común. Nadie regateará los avances del PP en el debilitamiento previo de ETA y que fue el resultado de un Plan antiterrorista propuesto por los socialistas y aceptado a regañadientes por el PP. Cuando Aznar y Rajoy dicen que no se puede traicionar a los muertos se olvidan de la larga lista de socialistas caídos bajo las balas o las bombas de los etarras.

Decir que España ha sido puesta en almoneda es ignorar la Historia de este país o tergiversar su trayectoria para cumplir fines partidistas. España no la hunde nadie, ni siquiera todos los españoles a la una. ¡Es insumergible! La política del miedo es bien conocida de quienes pretenden gobernar sin que les rechiste el pueblo. Es el modelo Bush que tanto le ha favorecido a Aznar hasta que se dio el batacazo por no creer en los miedos que nos anunciaba y preparar a las fuerzas de seguridad contra el islamismo. Estamos esperando que el señor Aznar, como ha hecho hasta la CIA, confiese que ante las cámaras de televisión nos pidió que creyésemos en lo que decía sobre el peligro inminente que representaba Sadam Huseín. Cuando Rajoy dice que Zapatero le ha engañado dos veces ¿no quiso decir que el PP nos engañó desvergonzadamente sobre las armas de destrucción masiva para justificar las ambiciones proconsulares de su líder? Va a tardar mucho tiempo este país en olvidar la testarudez con la que el señor Acebes nos decía que era ETA la autora de la matanza. Es el mismo rostro, más bronceado, del ex Ministro del Interior que pretendió engañar a todo el país siguiendo instrucciones de un Comité de Crisis ad hoc, cuyos componentes eran especialistas, hoy desacreditados, de la comunicación.

La enfermiza obsesión por la uniformidad del país que el PP aplica en sus filas, es mucho más endeble de lo que aparenta. La animosidad de Aznar –“el señorito” como lo denomina Fidel Castro—hacia el líder cubano, no se parece en nada al caluroso contacto de Manuel Fraga a Raúl Castro, hermano del presidente de Cuba. Fraga es el hombre que puso a Aznar a la cabeza del PP, el que rompió la carta de dimisión previa del Inspector de Hacienda. Me he preguntado cuantas veces se ha debido arrepentir don Manuel de aquel “No hay tutelas ni hay tu tías” que pronunció aparatosamente, mientras destrozaba la servil misiva del nuevo líder, ante las cámaras de televisión en el Congreso de la Gaviota. Y mientras todo lo que hace el actual gobierno es interpretado en clave de electoralismo, el bueno de don Manuel que tan bien conocemos los periodistas, renqueando y a la pata coja y sin necesidad de condones, se marcha a Argentina para buscar unos votos que nadie como él sabe cosechar con el dinero de la autonomía gallega. ¡A ver qué gallego le va a reprochar que haga promesas a los gallegos de ultramar cuando todos tienen un montón de familiares que tuvieron que irse al exilio económico! Y cuando el “accidente” del Prestige, el señor Aznar brilló por su ausencia en las playas ennegrecidas de Galicia mientras el rey se metía en el chapapote y Fraga y Cascos cazaban o pescaban.

Sinceramente, la figura de Ruiz Gallardón no cesa de crecer, porque hay otra derecha civilizada, mientras una Esperanza Aguirre alineada con el “tripartito” Aznar-Acebes-Zaplana, no deja de señalarse como cuando acusa a Rodríguez Zapatero de ser “culé”. Flaco favor al Real Madrid que ya consideran muchos como el equipo del gobierno, y flaco favor para los madrileños que, al igual que los catalanes, amamos el deporte y felicitamos de todo corazón a un equipo y una afición que ha sabido ganar la Liga con todos los merecimientos. En el deporte, cuando se gana, se tiende la mano al vencido, como en Breda. José Luis Rodríguez Zapatero tendió la mano a Mariano Rajoy pese a las insultantes palabras que el líder de la oposición acababa de dedicar al PSOE por “traicionar a los muertos”. Todavía Zapatero, pese al exabrupto, siguió ofreciendo su mano. Algún día la necesitará el PP para no verse arrinconado en todas partes. Ya empezó la cosa en Canarias y el PSOE no ha querido aprovechar la circunstancia. Cuestión de talante.

12 Mayo 2005

Traicionar a los muertos

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 1:07

Los muertos siempre representan un papel importante después de su deceso. Cuando no sirven para ganar una batalla contra los moros, permiten mostrar en público lo respetuosos y bien nacidos que somos. Sin embargo hay muertos de primera y muertos de segunda y tercera. No es lo mismo ser víctima del terrorismo etarra que del islamista. Los primeros son, ellos y sus familiares, víctimas que, por llevar más tiempo en la Asociación correspondiente, tienen reservado el derecho de admisión en la misma. No entra en ninguna cabeza que sea necesario tener otra Asociación que sea específicamente para las víctimas del 11-M. En la primera abundan políticos, magistrados, militares y miembros de las Fuerzas de Seguridad. En la segunda, aunque solo sea por la hora temprana y por haberse producido en trenes de cercanías, nos encontramos con estudiantes, trabajadores e inmigrantes adormilados que acudían a sus obligaciones diarias. Cuando el Gobierno de Rodríguez Zapatero nombra a un hombre del calibre de Gregorio Peces-Barba, que no quiere acudir a una manifestación partidista de la Asociación liderada por Francisco José Alcaraz, a la que no se ha invitado a la de Victimas del 11-M presidida por Pilar Manjón, es porque las dos se enfrentan. Con buen criterio, el Alto Comisionado decidió no asistir a esa manifestación por no ser unitaria.

Que Mariano Rajoy, con ese regreso al estilo José María Aznar que tanto gusta a la extrema derecha, haya sacado las víctimas del terrorismo y diga que Rodríguez Zapatero las “traiciona” por recibir al Lehendakari en la Moncloa o no haber ilegalizado al Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK), raya en el cinismo. Con ello niega legitimidad al Presidente electo de la Autonomía Vasca al que su mentor Aznar no recibió en años cuando era presidente. Reprocha al gobierno socialista no ilegalizar un partido que fue inscrito en el registro correspondiente por Ángel Acebes sin reclamarles entonces ninguna condena expresa del terrorismo de ETA. Exige ahora que José Luis Rodríguez Zapatero cuente lo hablado con Ibarretxe cuando, por dos veces, el Partido Popular, entonces en el poder, se entrevistó con Otegui primero en Burgos y con ETA misma en Suiza sin haber soltado prenda. En aquellas circunstancias nadie escuchó al partido socialista en la oposición reclamar luz y taquígrafos como lo hace ahora el PP. Lo que ellos no hacían cuando estaban en la Moncloa, ahora lo exigen con la arrogancia propia de quien se considera propietario del poder.

Cualquiera que tenga dos dedos de frente se da cuenta de que si Rodríguez Zapatero acaba con ETA (reconociendo lo mucho y bien que hizo el PP durante sus 8 años de gobierno en esta materia), se aseguraría la Moncloa para las dos siguientes legislaturas por discretos que fuesen sus demás logros. Si la suerte de las elecciones del 14-M dependía de que fuese ETA o Al Qaeda la responsable del atentado de Atocha, las elecciones siguientes, Referéndum de la Constitución Europea y elecciones vascas, deberían haber convencido al PP de que no ganaron los socialistas gracias a Osama bin Laden sino que antes se habían producido una serie de elementos que inclinaron la balanza hacia el PSOE. La declaración de guerra a Irak en compañía de Bush y Blair en contra del 90% de los españoles, la poca atención de Cascos y Fraga, cazando y pescando, cuando el Prestige, la muerte de 62 militares en Turquía por haberlos metido en un avión barato y subcontratado para ahorrarse dinero, la forma arbitraria en la que se entregaron los cadáveres a las familias, el desprecio a los geólogos aragoneses cuando denunciaban el trayecto elegido para el AVE a Zaragoza, Gescartera, todo ello había preparado el terreno para votar la alternancia en la Moncloa. No deberíamos estar recordando todos estos acontecimientos del pasado pero Mariano Rajoy, en su réplica a Rodríguez Zapatero, ha ido repitiendo hasta la retahíla la falta de limpieza en la obtención del triunfo socialista el 14-M. La sombra de Aznar, desde el video de la FAES hasta los libros que va publicando recientemente o las entrevistas que concede a publicaciones extranjeras y sus clases en la Universidad Georgetown, empuja a un sector del PP, el más derechizado, a querer dar caña al gobierno.

Pensar que el escenario del final de la lucha contra ETA es el diseñado por Acebes, Zaplana y Rajoy en vez del que, lógicamente, prevé Rodríguez Zapatero, es utópico. Las guerras no terminan así, como ellos quieren. Cuando se firmó la rendición de Alemania, ahora se han cumplido 60 años, los prisioneros de ambos bandos regresaron a sus casas, menos los máximos responsables que fueron juzgados en Nuremberg. La guerra había terminado. El dolor de las víctimas de ambos lados, de cualquier nacionalidad que fuese, hubo que dejar que el tiempo lo mitigase. Llamar radical a José Luis Rodríguez Zapatero, por parte de un Mariano Rajoy que cada vez se parece más a un Yahvé vengador, suena a alineamiento con Aznar del moderado que creíamos ver en el líder de la oposición pero descubrimos que está prisionero de la cuadrilla de cancerberos dejados por un dolido Ánsar que nunca reconocerá que había cavado, él mismo, su propia tumba política. Hay quien cree que esta actitud es la que permitirá al PP recuperar un gobierno que consideran que les fue arrebatado con malas mañas pero el país no está para funanbulismos. Cuando Rajoy dice que España se rompe por culpa del Tripartito catalán, se olvida que gobernaron con ayuda de CIU y del PNV en su día. No hay nada como la Memoria para desbaratar los brillantes ataques dialécticos de un parlamentarismo hecho de cara a sus propios correligionarios.

1 Mayo 2005

El PP y la tabarra de Acebes

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 1:05

El Partido Popular tiene una manera tosca de presentar los actos propios y los de su competidor más directo, el PSOE. Si estuviesen en el gobierno (algo que hubiese sucedido si Rodríguez Zapatero no hubiese pactado el golpe de Estado con Osama bin Laden), la nevada famosa hubiese sido imprevisible y la mayor en medio siglo. Además, hubiesen augurado dichas para el sediento campo español.Un atasco de entonces hubiese sido prueba de que la economía del PP había enriquecido a los españoles. Como ahora ha hecho un sol estupendo y ha coincidido un puente madrileño que es un auténtico acueducto, los atascos han servido para decir una frase que Ángel Aceves y el PP deberían borrar de su lenguaje: “lamentable incompetencia y falta de previsión”.

Si alguien ha sido incompetente y falto de previsión, ese ha sido José María Aznar en sus ocho años de gobierno. España no estaba preparada para una catástrofe como la del Prestige pese a haber vivido otras dos mareas negras en tiempos de Franco y de González. La incompetencia fue la del señor Cascos ordenando que llevasen a alta mar un petrolero que todavía estaba entero pero que el oleaje, lejos de la costa, hundió. La competencia fue tal que tuvimos que pedir barcos succionadores del crudo vertido al mar a países como Bélgica, sin ninguna tradición marinera y con costas muy inferiores a nuestros más de 3.000 Km. Hasta el ejército belga llegó antes a las playas gallegas que el que estaba al mando del señor Trillo-Figueroa.

El mismo señor Cascos, entonces Ministro de Fomento, no se encomendó ni a Dios ni al Diablo a la hora de estudiar el trazado del AVE de Madrid a Barcelona. La alerta de los geólogos aragoneses sobre las trampas en el suelo de su comunidad, fue despreciada por un hombre cuya formación técnica no admite la duda. El no solo fue incompetente sino que preveía una velocidad como la del “socialista” AVE Madrid-Sevilla y resulta que no puede pasar de los 200 Km/h. El PP en la Oposición acusó al gobierno de Felipe González de corrupción tanto en la construcción del AVE como en la Expo de Sevilla. Los tribunales han decretado que no hubo tal corrupción aunque si se pagaron primas por concluir todo en la fecha prevista. Los presupuestos del AVE Madrid-Zaragoza-Lérida han desbordado todas las previsiones tanto técnicas como económicas. Todavía queda por dilucidar si algún día tendrá la puntualidad y rentabilidad del Madrid-Sevilla. Tampoco estaría mal examinar por qué han intervenido empresas italianas como Ansaldo en la señalización de esta línea teniendo en cuenta la estrecha amistad de Berlusconi con la familia Aznar-Agar.

Los previsores gobernantes del PP quisieron descongestionar las salidas de Madrid y crearon las radiales que iban a resolver el problema de los diarios atascos, entre otras, la que conduce a Guadalajara, colapsada siempre en horas punta de salida y entrada de los polígonos industriales de esa provincia. Las radiales se costearon con la iniciativa privada y son de peaje, como era de suponer. Pues bien, no han aliviado nada y el negocio es ruinoso porque no se ha alcanzado más de un tercio del tráfico previsto. Verán que la palabra previsión sigue siendo “gafe” para el PP, especialmente para quienes han de dar la cara ante el país, Aceves y Zaplana, aunque el señor Trillo echa de menos sus momentos más gloriosos, el del manda huevos y la sensible broma de tirar un euro a una colega que le preguntaba sobre el accidente del Yakolev-42. El único que rió su propia gracia, fue el señor que hace unos días pedía a Marín que tuviese más sentido del humor. Este mismo señor, portento de la previsión, sabía que los noruegos, colegas nuestros en la OTAN, habían rechazado el uso de este aparato ucranio después de su primer vuelo a Kabul. Nosotros, “previsores” ni nos molestamos en estudiar la docena de quejas de los militares que acabaron en un cajón del despacho del Ministro. Federico Trillo-Figueroa sí había previsto que, para acallar al país por un accidente debido al ahorro ordenado por el gobierno de Aznar, que los funerales se llevasen a cabo apresuradamente y en fecha señalada con participación del rey. Si no se habían terminado las identificaciones de los cadáveres, daba igual. Se entregaban unos féretros recubiertos con la bandera española y sanseacabó. Estaba previsto el funeral aquel día y el PP….. ¡cumplió!

Cuando José María Aznar apareció en las Azores junto a George W. Bush y Tony Blair, creíamos que tenía previsto que Al Qaeda atentaría contra los intereses y la población española. También suponíamos que había creado una rama especializada en terrorismo islámico en el cuerpo de policía nacional y Guardia Civil y multiplicado el número de intérpretes de árabe. Cuando Aceves acaba de decir que el gobierno del PSOE solo piensa en la foto, olvida mencionar la más famosa y trágica de nuestra reciente Historia: la de las Azores. Si recordamos la manera en que el Gobierno Aznar trató el atentado de Casablanca, solo podemos preguntarnos por “la lamentable incompetencia y falta de previsión” que hubiese podido evitar la masacre del 11-M. Tony Blair puso hasta tanques en el aeropuerto de Heathrow y colocó su ejército en estado de alerta. En cuanto al manejo de la información entre el 11 y el 14 de Marzo de 2004, el señor Aceves, Ana Palacio y el mismo Aznar llamando a los medios de comunicación españoles y extranjeros, no se mostraron ni competentes ni previsores. Por supuesto que se amparan en el complot de Marruecos y el PSOE, con ayuda de ETA pero cuando llevan otras dos elecciones perdidas además de la que les sacó de la Moncloa y les mantiene muchos puntos por detrás de los socialistas en la intención de voto, deberían analizar mejor cual fue el cúmulo de errores que les arrebató el poder. Hace un año. Ahora tienen elecciones en Galicia. Veamos como capean el temporal.

Clicky Web Analytics