30 Agosto 2005

Irak y la transición de Bush

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 11:20

Cuando escucho decir a colegas míos ”una constitución que satisfaga a las tres etnias”, se me revuelven las tripas. ¿Diríamos que un francés o un catalán es de una etnia distinta a la de castellanos o andaluces? Ese error ya se cometía cuando se hablaba de los Balcanes como si los musulmanes fuesen turcos y no eslavos del sur igual que los serbios. Cuando los árabes invadieron el sur de España, invitados por el Conde Don Julián, encontraron una importante población en la Bética que en gran medida se convirtió al Islam ¡pero no se convirtió en otra “etnia”! Árabes y bereberes son dos etnias diferentes pero no un andaluz musulmán y un castellano cristiano.

Cuando hablamos de Irak, tenemos unos árabes cristianos, otros musulmanes divididos estos en dos ramas del Islamismo: suníes y chiíes. Todos árabes. Los kurdos sí pertenecen a otra etnia procedente, como los turcomanos, del Asia Central. La Federación que se pretende constituir ahora en Irak, no tiene por qué asustar a los suníes –muy identificados con el régimen baasista de Sadam Huseín—porque creen que este sistema de organización política del país les privaría de la riqueza petrolífera del Norte kurdo y del Sur chií donde se encuentran los yacimientos más importantes. Ese escollo es nimio si se considera que en Bagdad habría un gobierno federal, por muy descentralizadora que sea la Constitución que finalmente se adopte con el consenso de todas las partes. Las finanzas, asuntos exteriores y fuerzas armadas deben de conservarse en manos del Gobierno Federal. El reparto de la riqueza se haría sobre el número de habitantes de cada una de las 18 provincias, de las que 4 son suníes. Si la transición española tuvo el éxito que todos le reconocen a nuestra Carta Magna, fue porque todos cedieron un poco. En el caso español, la izquierda fue generosa y el neofranquismo creyó que todo estaba atado y bien atado, en unos casos y que sin Franco, su régimen era una cáscara de huevo vacía, en los demás.

En Irak, los que se sienten marginados, vencidos y descubren la arrogancia de kurdos y chiíes tras la derrota del baasismo, son los suníes. Especialmente los del clan de Tikrit adscrito a Sadam Huseín y que disfrutó de unos privilegios que se han volatilizado con la ocupación norteamericana. No solo reclaman igualdad ante el reparto de las riquezas petrolíferas sino que, además, quieren que se mantengan los principios laicos del gobierno y que la sharia no sea fuente de inspiración de la futura legislación del país. George W.Bush sabe que no podrá retirar sus tropas de Irak mientras no sea promulgada la Constitución democrática que Washington desea para dejar a sus compatriotas un sabor de boca que les haga olvidar las armas de destrucción masiva o los inexistentes contactos con Al Qaeda o el terrorismo islámico. Los suníes son los más acérrimos combatientes con los que se encuentran EE.UU. y el gobierno ad hoc preparado por la CIA y el Pentágono, precisamente los que han gobernado desde la caída de la monarquía, en 1958 y, ya en 1959 promulgaban las leyes más avanzadas del mundo árabe en defensa de la mujer. Este grupo no quiere ser marginado, desea que se reconozcan los derechos de igualdad de las mujeres y rechaza la posibilidad de que los chiíes establezcan la sharia en la región autónoma a la que aspiran. Su afinidad con la teocracia chií que gobierna en Teherán, promete problemas futuros para la nueva República Federal Iraquí y para los Estados Unidos.

El deseo de escapar del avispero iraquí, máxime cuando el reclutamiento de nuevos soldados se ha hecho muy problemático y crece el descontento popular como lo hiciera en su día la guerra de Vietnam, empujará a Washington a imponer una Constitución más o menos aceptable sobre papel pero de corta vida una vez los EE.UU. empiecen a retirarse de Irak. Los suníes, en cualquier caso, aparecerán como el sector más occidentalizado y moderno de la realidad que suceda a la marcha de los marines. Además, disfrutarán de la aureola de haber resistido al poderoso ejército extranjero y, ahora sí, aparecer como aliados de quienes combaten Israel con las armas en la mano.

27 Agosto 2005

Afganistán e Irak: por orden

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 11:18

Desde el primer momento, George W.Bush supo donde estaba el responsable del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York. Osama bin Laden socio de su familia, los talibanes (estudiantes coránicos) habían luchado durante años contra la URSS con el apoyo en dinero y armamento de los Estados Unidos. La CIA conocía y conoce a los instigadores del atentado del 11 de Septiembre de 2001. La reacción internacional fue ponerse al lado de los neoyorquinos e ir contra un régimen islamista que había sido fiel aliado de los americanos. Osama bin Laden, fundador de Al Qaeda, es saudí pero no comparte la férrea alianza de la dinastía wahabita con las familias petroleras de Texas. Las monarquías absolutas de Arabia y el Golfo son muy dóciles con Washington pero muy duras con sus disidentes nacionales. Por añadidura, la familia saudí reinante ha permitido el estacionamiento de tropas infieles (norteamericanas) en territorio sagrado donde se encuentran Medina y la Meca.

Hay que decir que las petromonarquías hacen importantes donaciones económicas cada año para las numerosas organizaciones de ayuda a los musulmanes, refugiados palestinos o simplemente necesitados. No hay Seguridad Social en ninguno de esos países y las organizaciones que solo nos aparecen como terroristas (Yihad, Hamas, Hezbolah, etc.,) actúan a la vez como combatientes antisionistas y especie de Caritas islámica. De ahí el revuelo que se montó cuando una princesa saudí remitió importantes fondos a una organización considerada beligerante en la lucha contra Israel. En el País Vasco tenemos organizaciones de apoyo a las familias de etarras que producen el mismo sarpullido a la mayoría de los españoles.

El ataque occidental contra el régimen talibán, que cobijaba y dejaba moverse a sus anchas a Bin Laden y sus numerosos seguidores, y que tenían declarada la guerra a los Estados Unidos e Israel, no se hizo esperar. La guerra, aparentemente, fue rápida. Los talibanes y Al Qaeda se replegaron a las montañas del Noreste, a caballo entre Afganistán y Pakistán, en las inaccesibles montañas del Hindu Kush. Aún siguen los americanos buscando a Bin Laden y al Mulah Omar. Todavía es peligroso salir de Kabul y tres o cuatro ciudades importantes. El cultivo del opio ha resucitado desde que desapareció la autoridad talibán y financia, probablemente, la lucha de Al Qaeda, una auténtica franquicia que se ha extendido como la espuma por muchos países musulmanes o con fuertes colonias de islamistas.

La guerra de Afganistán no se ha terminado. Disponer de 10.000 hombres para combatir a los yihadistas en semejante orografía es de risa. Pero Si a George W.Bush le dolió que en 1991, su padre, entonces presidente de los EE.UU., una vez liberado Kuwait, no se hubiese lanzado sobre Bagdad y logrado derrocar a Sadam Huseín. Ahora, con el pretexto de la guerra declarada al terrorismo internacional, Bush Jr ha querido acabar lo que su padre había dejado a medias. No venía a cuento pero como justificación, solo se le ocurrió decir que el dictador iraquí “era el hombre que había intentado asesinar a papá”.

De todos los países árabes, el menos religioso y fanático anti-israelí, era Irak. Si lanzó cohetes a Israel durante la guerra del Golfo es porque se vio atacado por una formidable coalición de fuerzas legalmente apoyadas por la ONU cuya carta justifica la guerra en caso de ocupación de un país por un vecino suyo. De ahí que, respetuoso con la limitación impuesta por la ONU, Bush padre se detuviese en la misma frontera de Irak, una vez recuperado el territorio kuwaití. Sin haber terminado la tarea emprendida en Afganistán, donde todo el mundo situaba las bases de entrenamiento de Al Qaeda, George W.Bush se lanzaba a una guerra contra Irak donde sabía que no podía haber armas de destrucción masiva, sometido como estaba el país al control aéreo y de los inspectores de la ONU durante toda una década. Exhausto desde que iniciara una guerra de 8 años contra Irán en 1980, apoyada por los EE.UU., con enormes indemnizaciones que pagar a Kuwait y a la Coalición militar que le derrotó, poco dado a defender la sharia y prácticamente indiferente a los movimientos anti israelíes residentes en Siria y el Líbano, Irak no aparece en aquellas fechas en ninguna acción terrorista contra el Estado de Israel.

El petróleo y su olor, embriagante para cualquier buen tejano, fueron suficiente razón para atacar un país que en numerosas ocasiones había hecho suculentos negocios con los Bush, Rumsfeld, Cheney, Wolfowich, Pearle y otros. ¿Por qué había llegado el momento de apoderarse de Irak y su riqueza petrolera? Probablemente porque Arabia Saudí está dejando de ser el sólido aliado de la Casa Blanca y haya crecido la inestabilidad interior en el reino, y los lazos existentes entre Riyadh y el terrorismo islamista sean más fuertes y peligrosos que los que tenía Sadam Huseín. Pero había que tener una pieza de recambio antes de empezar a redibujar el mapa actual de la región. Por el momento, Irán está en el punto de mira aunque, sin haber terminado el trabajo en Afganistán y en Irak, parece muy arriesgado meterse con Arabia y es mejor que ella sea minada desde su interior. Estados Unidos ya está construyendo sus enormes bases militares en Mesopotamia, en ese Irak al que han querido imponer la democracia a la americana y no se consigue consensuar una Constitución que no suponga la desmembración del Estado que mantenía unido un dictador llamado Sadam Huseín.

25 Agosto 2005

Pasarse o no llegar

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 11:17

Es difícil concebir dos personajes más diferentes que Federico Trillo-Figueroa y José Bono, anterior y actual ministro de Defensa. Tienen en común un catolicismo bien anclado en sus respectivas educaciones. El primero pertenecía al ámbito militar como jurídico de la Armada, abandonando en 1989 por incompatibilidad con una carrera política. El segundo, ha sido Presidente de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, durante varias legislaturas hasta dar el salto a Ministro de Defensa después de las elecciones de 2004.

Hombres de religiosidad notoria, penitente costalero en la Semana Santa murciana, Trillo-Figueroa y de palabra melosa con sabor a púlpito en lo referente a José Bono. Las actuaciones públicas de ambos ministros de Defensa, con motivo del accidente aéreo del Yakolev-42 en Trabzón regresando de Afganistán con el resultado de 62 militares españoles muertos, y del helicóptero Cougar, en las cercanías de Herat, en Afganistán Occidental, han sido totalmente diferentes. En ningún momento, el presidente Aznar quiso recibir a los familiares de los muertos en Trabzón. Aunque ahora, con la estrategia de acoso y derribo que ha adoptado el PP en su tarea de oposición, se exija la presencia del Presidente Rodríguez Zapatero para cualquier incidente de la vida cotidiana española, que sea para responder de los incendios en el Parque Natural del Alto Tajo, la muerte de un hombre a manos de un grupo de Guardias Civiles en Roquetas de Mar o que explique los detalles del accidente del Cougar que ha producido la pérdida de sus 17 ocupantes. Del machacón ¡Váyase, Señor González! del opositor señor Aznar, se ha pasado al ¡Que conteste a todo el Presidente Rodríguez Zapatero! , como si fuese el portavoz de su propio gobierno!

Las ambigüedades existentes hasta ahora, en lo que se refiere a la misión de las tropas españolas en Afganistán o Irak, han quedado despejadas por la confirmación del Ministro Bono que ha reconocido que nuestras fuerzas destacadas en el primer país están luchando contra el terrorismo islamista. Uno de mis críticos de anteriores Bitácoras, afirma que el ataque a las Torres Gemelas es anterior a la invasión de Afganistán. Yo no he dicho lo contrario pero mientras mi comunicante cree que el primer golpe lo dieron los islamistas, yo sostengo que al Umma, “la Nación Árabe”, se puso en pié de guerra en 1947 contra la Partición de Palestina ordenada por las Naciones Unidas. No era una partición que agradase a ninguno de los dos bandos. Recordemos que el enviado especial de la ONU, el sueco Conde Folke Bernadotte fue asesinado en el Hotel King David de Jerusalén por “terroristas” judíos. El 15 de Mayo de 1948 seis países árabes atacaron a medianoche cuando todavía muchos judíos no sabían si su país se llamaba Israel o Sión. Entonces empezó la animosidad árabe hacia los EE.UU. y el Reino Unido que habían entregado a los judíos una parte importante de Palestina. Antes de que cayesen las Torres Gemelas hubo muchos atentados en Embajadas de EE.UU. en África y de buques de su armada anclados en Adén y otros puertos.

Las fuerzas españolas de la ISAF tienen que patrullar, como lo hacían los dos helicópteros Cougar que se han visto involucrados en sendos accidentes del día 16 de Agosto. Es evidente que los 31 países que mantienen unos 10.000 hombres en Afganistán, intentan sostener el régimen de Hamid Karzai, el Presidente Interino colocado por los Estados Unidos en Kabul. Los “Señores de la Guerra”, los traficantes de opio que estaban perseguidos por los talibanes, han recuperado sus antiguos poderes tras la derrota de los clérigos. Osama bin Laden y el Mulah Omar siguen burlándose de las fuerzas aliadas que los buscan en las difíciles montañas del oriente afgano.

Eduardo Zaplana, desde el principio de su intervención, ha dejado sentado que no pretende hacer reproches a Bono como se le hicieron a Trillo con motivo del Yak-42. Pero al tiempo que decía no hacer lo mismo, repetía los eslóganes que quiere que escuche todo el país. Las explicaciones que nunca dio José María Aznar cuando era Presidente del Gobierno, se las reclama ahora a Rodríguez Zapatero, única persona que considera digna de debatir con él. Pide una Comisión de Secretos con el fin de sembrar la duda sobre los peligros que corren nuestros soldados en aquel país. Algo misterioso debemos estar haciendo cuando el enterado señor Zaplana pide el secreto después de haber reclamado luz y taquígrafos. Todo con el fin de sembrar la duda. Es más, se inventa que Zapatero apoya nuestra presencia en Afganistán para reconciliarse con los Estados Unidos por haber cumplido con la promesa electoral de retirarnos de Irak tan pronto como el PSOE ganase las elecciones. Y eso hizo. Faltaban unos días para la fecha tope de la ONU y claro, hay que agarrarse a un clavo ardiendo.

Cualquiera que recuerde el trato recibido por los familiares de las víctimas del Yak-42 y lo compare con las atenciones dispensadas a los parientes y amigos de los 17 soldados muertos, puede hacerse una idea del malestar que el PP sembró en nuestras fuerzas armadas, rechazando las quejas de quienes acabarían victimas de un aparato ucraniano sin mantenimiento supervisado por mecánicos de nuestra aviación. Por cierto, ¿cuando sabremos donde fueron a parar los 125.000 euros que representan la diferencia entre los 170.000 pactados por Defensa y los 45.000 que cobró la compañía UM Mediterráneo que se estrelló en Trabzón?

Que don Manuel Atencia, del PP, ose preguntar al Ministro Bono por el contenido de los ataúdes suena a sarcasmo cuando sabe que en el accidente del Yak-42 no se permitieron ver los muertos a los familiares y de 62 autopsias, solo las 30 que realizaron los forenses turcos eran correctas. Las otras se despacharon en cuestión de horas porque José María Aznar deseaba quitarse de encima aquel problema que se le escapaba de las manos. Ahora reclaman el distintivo rojo de muertos en combate cuando trataron a las víctimas y sus familiares como si no tuviesen vela en aquel entierro. No hablemos de las astucias utilizadas con los familiares para minimizar las reclamaciones económicas que correspondían a quienes contrataron el Yakolev.

En 1973, cuando trabajaba con LOS REPORTEROS de TVE1, salí de patrulla en el noreste de la entonces Rhodesia del Sur (hoy Zimbabwe) y puedo asegurar que ya era de rigor volar a baja altura para evitar el fuego enemigo solo que en el caso rhodesiano íbamos a 15 o 20 metros por encima de la selva y no sobre montañas. Si los españoles estamos en la zona de Herat, lo lógico es que sean rutinarias estas salidas para vigilar el área que se nos ha encomendado y evitar sorpresas desagradables. Que haya sido accidente o un ataque de los talibanes o los productores de opio, el resultado sería el mismo. Insistir en la posibilidad de un ataque solo sirve para enredar, que es la función que desempeña, de forma irritante, el señor Zaplana.

23 Agosto 2005

Preguntas sencillas

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 11:16

¿Se dijo en las Azores que los anglosajones hacían la guerra y los españoles poníamos el lado humanitario y participábamos en la reconstrucción?

De los tres líderes de Occidente, Bush, Blair y Aznar ¿alguno pensó que se podía atacar a Irak y no recibir ningún zarpazo a cambio? EE.UU. ya lo habían recibido el 11-S-2001. Faltaban Madrid y Londres.

¿En algún momento Aznar dijo que nuestras fuerzas militares iban a poner tiritas a los aliados anglosajones y a la población iraquí? Siempre dijo que quería sacarnos del rincón de la Historia y ponernos a la cabeza de la lucha antiterrorista, de la guerra contra quienes desean destruir nuestra civilización.

De los países importantes que no apoyaron la guerra preventiva contra Sadam Huseín, Francia y Alemania se han librado de los ataques terroristas de Londres y Madrid. Los EE.UU. están siendo atacados allá donde aparezcan intereses suyos: sean barriadas residenciales de técnicos del petróleo en Arabia Saudí o buques fondeados en puertos de Oriente Medio.

Cuando se desean desdibujar los ataques dirigidos a España (Casablanca o Madrid) se cita el restaurante de Torrejón de Ardoz, anterior a las Azores, teniendo buen cuidado de no mencionar la frecuente presencia en el establecimiento de soldados norteamericanos de la Base. El caso de Bali, se explica por el tradicional turismo australiano que allí acude. Australia forma parte de la Coalición anglosajona en Irak.

La polémica de sí nuestras fuerzas armadas ¿son una ONG con uniformeo unas unidades de combate que participan en una guerra legal (autorizada por la ONU y apoyada por la OTAN) o pretendemos participar al lado de nuestros aliados fuera de cualquier decisión internacionalmente avalada?.El PP ha dado las dos versiones para justificar nuestra presencia en Afganistán y en Irak. Con eso de que todos los terrorismos son iguales , no sabemos si es lo mismo que la ONU pida fuerzas de intervención rápida o médicos militares sin fronteras.

Si los dirigentes reunidos en las Azores no han presentado las pruebas que demostraban que Sadam Huseín disponía de terribles Armas de Destrucción Masiva (ADM) ¿No va siendo hora de que presenten excusas a sus conciudadanos por haberles engañado consciente o inconscientemente?

Si Rodríguez Zapatero estaba equivocado retirando nuestras tropas de la zona hortofrutícola de Diwaniya (Irak Central) ¿cómo explicar que casi todos los demás países de la coalición hayan manifestado su deseo de retirarse de Irak? El mayor número de muertos que ha padecido España por el afán de codearnos con Londres y Washington, se ha producido durante el mandato de José María Aznar. Aunque siempre se filmaban escenas de médicos y hospitales militares, estuvimos siempre en misión estrictamente de ocupantes, tanto en Afganistán (justificada por la ONU y la OTAN) como en Irak (únicamente decidida por Aznar y sus peligrosas amistades).

Si las acusaciones del Consejero madrileño por el PP, señor Lamela, de 400 casos han quedado en nada ¿a quien tienen que reprochar los familiares de enfermos terminales el que se les haya disminuido a estos los paliativos que antes se les administraba? ¿No es la eutanasia la que se discute con las decisiones de Lamela?

La masiva presencia de Obispos en defensa de la familia con motivo de la aprobación del matrimonio de los gays y lesbianas contrastó con la solitaria aparición de un obispo en la minoritaria manifestación contra el hambre en el mundo. ¿Es más importante que dos homosexuales se casen y puedan adoptar niños o que se ponga coto a las injustificadas hambrunas de África?

19 Agosto 2005

El perro de presa

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 11:06

El sistema de oposición que lleva a cabo el PP recuerda la actitud de esos perritos callejeros que te agarran el bajo del pantalón y no te sueltan por más que hagas volar al animal con patadas. No sueltan presa. En la estrategia del PP se trata de tomar cualquier episodio de la vida ciudadana, el apaleamiento de un ciudadano en un cuartelillo de la Guardia Civil en Roquetas de Mar, el incendio de la zona norte de Castilla La Mancha o el accidente del helicóptero del Ejército en Afganistán. Todo se presenta como una batería artillera que defienda otros acontecimientos de la etapa en que gobernaba José María Aznar y el actual equipo dirigente del PP. Por ejemplo, el Prestige se comparará con el incendio forestal que causó 11 muertes, la paliza mortal a un ciudadano por parte de 9 Guardias Civiles, se emparejará con el supuesto deseo del PSOE de desmilitarizar la Benemérita. Claro, no podía faltar la comparación de los 62 militares muertos en Trabzón cuando regresaban de Kabul y los 17 fallecidos en el accidente del helicóptero Cougar, al sur de Herat, en Afganistán Occidental.

El brutal atentado de las Torres Gemelas, puso al mundo entero del lado de los EE.UU., víctima como en tiempos de Pearl Harbour, de un enemigo traidor. Todo indicaba que la organización Al Qaeda, fundada por el saudí Osama bin Laden, era responsable de los casi tres millares de muertos habidos en el corazón financiero de Manhattan. Sin embargo, aún no se ha explicado por qué, el único avión autorizado a sobrevolar los EE.UU. después del atentado, además del presidencial, sacó del país a la acaudalada familia Bin Laden, amiga y socia de los Bush desde hacía años. Osama y su organización habían luchado junto a los talibanes contra los soviéticos en Afganistán y ahora se revolvían contra sus antiguos aliados y socios estadounidenses. De Kabul había partido la orden que destruir, el 11-S, dos rascacielos, símbolos del poderío económico de los EE.UU.. El zarpazo de EE.UU. y sus aliados, al régimen islamista que protegía a Al Qaeda y le daba cobertura y apoyo militar en la montañosa región vecina de Pakistán e Irán, no se hizo esperar. Sin embargo, pensar que tan vasto y difícil territorio quedaba controlado es puro voluntarismo.

La ONU, la OTAN, se lanzaron contra el régimen talibán que amparaba al responsable de la matanza del 11-S- 01. Sin más explicaciones, el gobierno de Aznar apoyó la operación y envió un contingente español, no en misión humanitaria sino de acuerdo con los compromisos que nos impone nuestra pertenencia a los dos organismos político y militar a los que pertenecemos. No hubo movimientos significativos de resistencia a nuestra participación en la liberación de Afganistán del islamismo militante de los talibanes. Todo esto sin que cayese Osama bin Laden en manos de los aliados y que este se refugiase en la Zona Tribal fronteriza, a caballo entre Afganistán y Pakistán donde todavía siguen él y sus más cercanos.

La intervención española en Afganistán no ofrece dudas en cuanto a la legitimidad internacional. No así el acuerdo de las Azores en el que tres países y el anfitrión portugués, hicieron caso omiso del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y declararon, unilateralmente, la guerra a Irak. La mayoría parlamentaria de la que José María Aznar hacía uso y abuso en su segundo mandato, nos metió en esa guerra preventiva pese a que el 90% de los españoles estuviese en la calle declarándose en contra. No hay pues que comparar, como quiere el PP, intervenciones como la de los Balcanes o Afganistán con la invasión de Irak en busca de supuestas armas de destrucción masivas. Al no haber encontrado el menor rastro de tan peligroso arsenal, la argumentación fue variando y resultó que la guerra contra Sadam Huseín, bruscamente, interesaba para restablecer una democracia a la occidental en un país dictatorial pero alejado de luchas yahidistas.

Comparar el accidente del Yak-42, un aparato rechazado por nuestros aliados noruegos después del primer viaje que hicieron en el mismo aparato y trayecto, con el accidente del Cougar, nuevo y revisado de nuestro helicóptero, es absurdo. Son dos cosas distintas. Un aparato ucranio en manos de una sospechosa compañía UM Mediterránea, propiedad de un libanés de 27 años, costó 170.000 euros de alquiler pero a la empresa solo se le pagaron 45.000 después de subcontratar 6 veces el precio pactado por el Ministerio de Defensa español. ¿Dónde fue a parar la diferencia entre el precio acordado y el que percibió el último tenedor? ¿Podíamos haber utilizado líneas charter españolas con el mismo presupuesto, como se hace ahora?

Mariano Rajoy considera excesivo el despliegue de gestos en torno al accidente del helicóptero. Desde luego contrasta con las prisas con las que se quiso tapar el asunto del Yakolev-42. De no dejar ver los cuerpos de las víctimas a sus familiares en el caso Yak-42, a darle a estos todas las garantías que permitan a los 17 muertos del Cougar estar seguros de que reciben el cuerpo de los suyos, va una gran diferencia. Evidentemente, la recepción de Getafe no ha permitido la entrega de medallas de se hicieron a los 62 militares muertos en Trabzón. Que se haya esmerado el nuevo gobierno en no caer en los errores del anterior no es ganas de meter el dedo en el ojo del PP sino de que cuando ocurran las inevitables desgracias, tengamos previstos los medios para resolverlas mejor que las anteriores. De la Comisión parlamentaria del 11-M, pese a los obstáculos del PP, se han sacado suficientes conclusiones como para mitigar o evitar futuros atentados islamistas. Por lo menos se sacó eso en claro. Lo mismo puede decirse del protocolo nacido del accidente del Yak-42. Lo que si hay que reconocer que la identificación de los 17 del Cougar se presentaba menos complicada que la de los 62 del Yak-42 al tener allí el testimonio de sus propios camaradas. Pero eso no explica que 30 de las víctimas del Yak fuesen perfectamente identificadas por los forenses turcos mientras fueron erróneas las realizadas por nuestros expertos presionados por la superioridad para acabar con el problema cuanto antes.

Seguí entera por televisión la llegada del Hércules con los cadáveres. Era Telemadrid, poco sospechosa de favorecer al gobierno socialista, y las imágenes de Mariano Rajoy, Eduardo Zaplana y Miguel Ángel Acebes, brillaron por su ausencia. Alegan no haber sido invitados. En esta ocasión también han querido que todo se olvide y pase deprisa. No es modestia sino deseo de disentir y criticar. Eso sí, no sin antes exigir que sea Rodríguez Zapatero quien de explicaciones ante la Diputación Permanente del Congreso y no el ministro de Defensa José Bono. En catástrofes similares o mayores, José María Aznar nunca compareció ante el Parlamento español. La exigencia de Rajoy es uno más de los mordiscos del perrito callejero y peleón que no suelta presa.

16 Agosto 2005

Irak: el Tercio Maldito

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 11:05

Puede decirse que quien más se parecía a nuestros sistemas políticos occidentales, ha sido quien más se ha resistido a la invasión de EE.UU. y de sus aliados. El Irak de Sadam Huseín, siendo una dictadura –como lo han sido las del Cono Sur en su momento—era el que mejor respetaba los derechos de la mujer dentro de todo el mundo árabe, exceptuado el Líbano. Era el país más laico de todo Oriente Medio. Aunque los dirigentes eran, oficialmente suníes, se les consideraba poco practicantes. El clan de Tikrit estaba muy apegado a los lujos orientales y al dinero fácil del capitalismo occidental. El Partido Baas, fundado por Michel Aflak era, en Irak y en Siria un contrapeso al radicalismo islámico.

Durante más de una década, 1991-2003, la aviación militar anglo-norteamericana ha patrullado por encima del paralelo 36º y por debajo del 33º. El resto se dejaba a Sadam Huseín y su régimen. Se trataba de proteger una minoría kurda al norte y una mayoría chií al sur. Hasta aquí todo correcto si no fuese porque ambas zonas sustraídas a la acción militar del gobierno de Bagdad, son las ricas en yacimientos petrolíferos. Como muchos que pensamos desde el principio que el interés por Irak no era la destrucción de inexistentes armas de destrucción masiva, el petróleo era el único aliciente de George W.Bush y sus amigos petroleros de Texas. Véanse mis Bitácoras desde el 31 de enero de 2003. Pingües beneficios se hicieron mientras se montaba la guerra que Papa Bush no concluyó al liberar Kuwait. La Operación Petróleo por Alimentos favoreció a no pocos políticos tanto del entorno de Sadam Huseín como del núcleo neocon de la Casa Blanca y de la ONU. Y algunos países más se beneficiaron de la corrupción a que se prestaba semejante esquema diseñado por la ONU con buenas intenciones pero dejado en manos de los mismos que iban a robar a mansalva en él.

Cuando el dinero y la ganancia obnubilan a las personas, se suelen producir distorsiones indeseadas en la previsión de las consecuencias. Por ejemplo, los kurdos se acostumbraron al autogobierno y hasta consiguieron lo que hacía un siglo no había sido posible: los Barzani y los Talaban, dos familias tradicionalmente rivales a muerte, unieron sus fuerzas para crear un sucedáneo de Estado Kurdo. Los EE.UU. no se preocupaban por la repercusión que esto podría tener en Turquía, su gran aliado de la OTAN con un problema de 16 millones de kurdos y Diyarbakir por capital in pectore. El 20% de la población iraquí, los kurdos del norte, ya tiene muy consolidada su autonomía que no ha llegado a independencia por la obstrucción norteamericana.

Por el sur, los chiíes fueron empujados por Bush padre para sublevarse contra Sadam Huseín. Como sucediera en la Hungría de 1956, Washington prometió ayuda al sublevamiento pero luego se rajó. Doscientos mil chiíes iraquíes pagaron con sus vidas el haberse sublevado contra el sátrapa de Bagdad. Esos chiíes representan el 60% de la población total del país y los suníes un 20%, como los kurdos. Una Constitución que satisfaga a las tres partes no parece fácil cuando se acumulan obstáculos y reparos de todo orden. De autonomía para los kurdos, de aplicación de la sharia como conjunto de leyes y su administración, de reparto de las riquezas del país de manera equitativa y de reforma de las costumbres que reducen el estatus de la mujer al nivel que se encuentra en las repúblicas islámicas cuando Irak ha dado libertades homologables a las de la mujer occidental y producido científicas, artistas y arquitectas destacadas internacionalmente.

La redacción de una Constitución, cuya fecha tope de presentación se produjo sin resultado el lunes 15 a medianoche, tiene un aplazamiento de una semana. Hasta el 22 de agosto. Para ello hay que conciliar federalismo con Estado Unitario, laicismo con el Islam como fuente de toda legislación, reparto desde el principio de las riquezas o control central de los ingresos y posterior reparto según las necesidades de cada una de las tres partes del país. Algunos piden confederalismo entre kurdos y árabes (independientemente de que sean suníes o chiíes), otros quieren un Estado laico para todo el mundo y que solo se aplique la sharía entre chiíes y no en zonas kurdas o suníes. De todos modos, la destrucción del baasismo, que solo es una forma árabe de socialismo, por el hecho de ser el partido de Sadam Huseín (aunque no lo creó él sino que viene de la época del general Kassem que derrocó la monarquía hachemí de Irak en 1958), ha desvertebrado el régimen anterior pero también su funcionariado y administración del Estado. Los EE.UU. van a hacer poco por defender a los suníes que les han combatido y combaten hasta ahora con fiereza en Faluya y en todo el centro de Irak. Y, sin embargo de las tres partes de que se compone el país, es la última que se ha unido a la redacción de la Constitución, la más cercana a la democracia que quieren instaurar EE.UU. y Gran Bretaña, pero es precisamente, la que más se está oponiendo a la presencia de fuerzas extranjeras en Irak y la que mimaba Sadam Huseín. ¡Paradojas de la Historia! Los EE.UU., más cercanos a los chiíes de los ayatolás hermanados al régimen que gobierna en Irán y, enfrentado a muerte con el demonio estadounidense. Sacar de la chistera el conejo que sirva al 20+20+60 de la población de Irak puede lograrse. Lo malo es predecir cuanto tiempo duraría vivo el animal.

13 Agosto 2005

Lo nuestro es mío y lo mío también

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 11:04

Es curioso ver como el asunto de Roquetas de Mar ha vuelto a sacar a relucir el mayor o menor amor por la Guardia Civil de nuestros conciudadanos según sean de uno u otro partido. “Echar a la Guardia Civil a los pies de los caballos”, parece una frase muy fuerte por parte de Ignacio Astarloa, portavoz del PP. Lo que él y sus correligionarios pretenden decir es que los únicos que quieren y defienden a la Benemérita son la derecha única y verdadera, la de José María Aznar. La imagen que se desea dar a la ciudadanía es que los socialistas, en el fondo, desean quitar a la Guardia Civil su carácter de Instituto Armado. Para los amantes de ”Ley y Orden” es precisamente la dependencia jerárquica de la Benemérita al mando de un general del Ejército lo que imprime valor y sacrificio digno de respeto. Lo cierto es que los socialistas no se han empeñado demasiado en ”desmilitarizar el cuerpo y sí de establecer un mando supremo que ponga la información de la Policía Nacional y la de la Guardia Civil en conocimiento de un mismo organismo coordinador. Nada más sensato y que no implica cambio alguno en la estructura jerárquica del Instituto Armado. Otras izquierdas quieren darle a los miembros de la Guardia Civil un grado de libertades de que ya gozan los demás ciudadanos aunque para conseguirlo sea necesario restar algo de la rígida disciplina del Cuerpo.

El asunto del apaleamiento de Juan Martínez Galdeano ha dejado ver ese y otros aspectos del ambiente social de algunas zonas de nuestro país. La aparición de gritos de ”Viva la Guardia Civil”, cuando nadie se mete con el cuerpo sino con un teniente Rivas acusado de colaborar junto a 8 subalternos en la muerte de quien acudía al cuartelillo en busca de ayuda, es una prueba de en la mente de algunos, existe una izquierda perversa que desea suprimir un estamento que goza del aprecio de la mayoría de los españoles. La Guardia Civil es ”de ellos” , como lo era aquella camisa vieja (azul), desabrochada para exhibir un torso de anciano nostálgico con crucifijo y pistola en mano como hace 70 años. Me recuerda la despedida reciente de un general que envió un e-mail a sus compañeros incitándoles a mantener la unidad de España y ofreciéndose el primero para regresar en su defensa. Hasta ese punto había llegado el desvarío del militar jubilado.

Pregonar la Patria Única e indivisible para, a continuación, hacer suyos todos sus símbolos, es práctica habitual de la derecha del PP. Defender una situación en la que viven los miembros de la Benemérita y sus familias, encerrados en sus casas-cuartel, es una forma de perpetuar la custodia de la propiedad por parte de una Guardia Civil que vive en la endogamia y en el culto a la camaradería. Que un informe interno, sobre una actuación irregular, pueda ser investigado por los mismos supuestos culpables, parece de una total ineficacia y condenado al archivo sin consecuencias. Exactamente lo contrario que necesita la Guardia Civil para purgar los elementos tóxicos que aparezcan en el Cuerpo. La Benemérita ha cambiado mucho desde los tiempos del Duque de Ahumada. Airear sus casas-cuarteles, recibir retribuciones que les permitan vivir como cualquier ciudadano, con sus derechos y obligaciones.

Esos símbolos que el PP quiere defender a rajatabla, lo mejor que puede hacer es no apropiárselos, sacarlos de la lucha política diaria. Ni banderas, ni himnos ni fuerzas armadas o de Seguridad pertenecen a la derecha o la izquierda. Cuando necesiten adaptarse a nuevos tiempos, debe de hacerse buscando el máximo consenso y solo tocarlas en la medida en la que incrementan su eficacia o satisfacen a la mayoría de los ciudadanos.

10 Agosto 2005

Irán no es Irak

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 11:02

Dentro del tablero de ajedrez que representa Oriente Próximo, Irán es una pieza importante, de una orografía muy endiablada y con una población chií que representa el 93,9% de sus 65 millones de habitantes. En Irán cabe 3,75 veces la extensión de su vecino iraquí y multiplica por 3,60 su población. Decir que una operación militar preventiva contra el antiguo Imperio de los Persas sería como las de Afganistán e Irak es, desde cualquier punto de vista, una locura. Con la ayuda de los Estados Unidos, Sadam Huseín se atacó al Irán de los ayatolaes, después de que Washington hubiese desestabilizado el régimen de Reza Pahlevi. Desde los tiempos del izquierdista y nacionalista Mossadegh, los Estados Unidos han estado –probablemente por ignorancia—olvidándose de sus propios intereses. Apoyar a Pinochet en Chile y facilitar la caída del Shá a favor de unos integristas que estaban exiliados en las cercanías de Paris no parece haber sido una jugada brillante por parte de los EE.UU. Pero habiendo visto como se apoyaba a los talibanes para echar de Afganistán a los rusos, cualquier jugada del Pentágono y del Departamento de Estado parece posible.

Sadam Huseín no solo ha sido el amigo árabe de las corrupciones del grupo que actualmente rodea a George Bush, era el mandado para contener el chiísmo iraquí y el independentismo kurdo sino que era el único capaz (con la ayuda norteamericana) de mantener una guerra abierta con su vecino iraní y, si conseguía ganarla, ampliar su desembocadura del Tigris y el Eúfrates al golfo Pérsico, El célebre Chott el Arab, objeto de viejos litigios. Pese a haberles ayudado a deshacerse del Shainshá (Rey de Reyes) Reza Pahlevi y su odiosa policía secreta, la SAVAK, los iraníes han guardado un justificado resquemor contra Washington. No contra lo americano pero si contra unos dirigentes que un día te ayudan y al otro se ponen del lado de tu vecino Irak. Un millón de muertos cerraron aquella guerra de 1980 a 1988 sin ganancia por parte de unos u otros.

El episodio de los rehenes de la embajada estadounidense en Teherán y la posterior operación tipo Rambo que ordenó Jimmy Carter para rescatar a sus compatriotas, constituyó un fracaso espectacular con los helicópteros USA ardiendo en las arenas del desierto. La sensación de haber infligido una lección a los norteamericanos, no dejó de gustar a todos los iraníes. La situación en la que George W.Bush se encuentra atrapado en el Irak pos-Sadam también les gusta. Saben que si de democracia a la americana se trata, los chiíes iraquíes saldrán siempre favorecidos por su peso específico en la distribución religiosa de su población. Tanto las ciudades santas de Qom o Kerbala a cada lado de la frontera son veneradas por ambas poblaciones aunque una sea árabe y la otra iraní (cosa que algunos colegas confunden con cierta frecuencia). La unión del chiísmo de ambos países podría representar una pesadilla para todo Oriente Medio.

¿Por qué un país como Irán, rico en petróleo, necesita desarrollar su capacidad nuclear si no es para exhibir una fuerza que impida a EE.UU. y sus aliados atreverse a invadirlo? Todo el mundo observa como Washington se pone guantes blancos para tratar con Corea del Norte, como obvia la dictadura de Pervez Musharraf de Pakistán, en cuyo territorio se forman los más peligrosos terroristas islámicos, y como corteja a la República India ofreciendo a la mayor democracia del mundo apoyo en cuestión de energía nuclear.

Mamad Ahmadineyad, no solo está intentando desafiar a los Estados Unidos sino que las negociaciones con la Unión Europea deberían ser suficientes para apartar el peligro de Washington pero quizá el nuevo presidente iraquí quiera desafiar a todo Occidente. El fracaso de la gestión del triunvirato de la UE en Oriente Medio tendría consecuencias graves para la causa que sostienen los europeos, la de la resolución de los problemas por vía pacífica. Ahmadineyad, y quienes le han votado, deberían también sopesar la importancia de tener a Gran Bretaña, Francia y Alemania, en nombre de los 25, a su lado en caso de amenaza norteamericana. No creo que EE.UU. invadiese Irán como ha hecho con Irak o Afganistán pero si puede destruir las instalaciones sospechosas de llevar acabo investigaciones nucleares sin supervisión internacional.

6 Agosto 2005

Como decíamos ayer…

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 11:00

una ambulancia, creíamos que eran cosas del pasado. ¿Recuerdan aquellos tres jóvenes que fueron de Santander a Pechín (Almería) para asistir a una Primera Comunión del hermano de uno de los tres, un fatídico 10 de Mayo de 1981? Confundidos por la Guardia Civil con un comando etarra, fueron torturados y posteriormente eliminados para borrar cualquier huella de los hechos. Como suele suceder, todo salió a la luz aireado por el PSOE de Felipe Gonzáles. Entonces en la oposición. La UCD se defendió argumentando el reciente asesinato del General Valenzuela y, sobre todo, el golpe del 23-F que se produjo unos meses antes. La Historia se repite y en un mismo rincón de España: Almería.

Al arco parlamentario español va a tener que tomar decisiones muy importantes sobre la Guardia Civil, un cuerpo que goza de la confianza de los españoles y que no puede ni debe verse en entredicho por unos cuantos indeseables esparcidos por cuartelillos de nuestra geografía. Una democracia avanzada, como se supone que es la nuestra, tiene que depurar rápidamente, y con claridad cristalina, los comportamientos ultra de algunos de sus miembros. Ni corporativismo ni obediencia debida.

En Londres se asesinó a un joven electricista brasileño de 27 años, Jean Charles de Menezes (algún lejano familiar de la rama portuguesa de los Meneses como lo era el Conquistador de Ceuta), sencillamente porque levantó sospechas. Nadie ha comprendido cómo, a un individuo de rasgos magrebíes del que se sospecha que lleva una bomba bajo las ropas, se le deja acceder a un autobús primero y a la estación de Metro Stockwell donde se le abate de 8 disparos, siete de los cuales directamente a la cabeza. Dicen los expertos que es a la cabeza a donde hay que disparar para evitar que explote la posible bomba. Pero el hombre estaba ya caído en el suelo cuando le dieron muerte. No se le harán reproches al policía porque cumple las normas de actuación de las Fuerzas de Seguridad en la lucha contra el terrorismo. Los derechos del individuo no cesan de restringirse en aras de la seguridad colectiva. Se parte de la expresión guerra contra el terrorismo para movilizar ejércitos. No cabe en cabeza con dos dedos de frente que unos uniformados, con estructura jerárquica, se enfrenten con un ejército de sombras que se mueven a su antojo en escenarios que les son bien conocidos y con las complicidades pertinentes. Si lo que pretende el terrorismo islamista es que la forma de vida de nuestras sociedades occidentales se resquebraje y caiga hecha añicos, lo conseguirá si cambiamos libertades por seguridad.

Utilizar al ejército para proteger lugares estratégicos es útil como medio disuasorio y para destinar a otras funciones a los profesionales de la policía, no lo es tanto como operativo. La lucha contra-terrorista consiste en infiltrar los núcleos revolucionarios y permitir el desmantelamiento de importantes sectores de la estructura revolucionaria, además de secar las vías de financiación y dificultando el apoyo del entorno. La legislación que se fue construyendo alrededor de los etarras gracias a la perseverancia y habilidad del juez Baltasar Garzón y al pacto Anti-Terrorista suscrito por el PP sobre ofrecimiento del PSOE. Las redes financieras, las escuelas o “madrasas”, los parentescos entre detenidos y entorno, la vigilancia de lo que dicen los ulemas en las mezquitas, todo ello favorecerá esa lucha, que no guerra entre unas sociedades que dejaron que se pudriese el problema de Palestina e Israel y favorecieron, y siguen haciéndolo, el rencor y amargura que hoy invade millones de jóvenes musulmanes sin futuro mientras negociamos con los sátrapas que ciegan ese futuro pero disponen del petróleo que nos hace tanta falta.

Nota No puedo dejar pasar esta ocasión para agradecer a quienes se han interesado por mi salud y deseado verme regresar a La Bitácora. Que a los 75 años haya pasado por primera vez por un quirófano, no me permite presumir de precoz aunque para los especialistas, estar en casa en vísperas de que se cumpla un mes de mi rotura de cuello de fémur y haya aprendido a valerme de las muletas, incluso caminar con una sola, tiene cierto mérito. Seguramente las obras que agujerean Madrid de punta a punta tardarán más en concluir que yo en reponerme del todo. Para algunos amigos, me sienta bien el Titanio, aunque suene al pasar los controles policiales. De todos modos ¡no confundan Titanio con Titadyne!

Clicky Web Analytics