Una solución federal USA
Acaba de morir con 63 años, Vivian Malone, la primera mujer que entró en la universidad de Tuscaloosa (Alabama) el 11 de Junio de 1963. Yo estaba allí. Llegué la víspera procedente de Nueva York y en el autobús que nos llevaba a un grupo de pasajeros del aeropuerto a Montgomery, la capital, ya tuvimos una idea de las relaciones interraciales del Estado: Una cruz ardiendo en medio de la carretera, nos obligó a detenernos un cuarto de hora,hasta que terminó de arder. El Klu-klux-klan nos daba la bienvenida.
El motto de Alabama es Audemus jura nostra defendere (Osamos defender nuestros derechos). La ironía es que los negros intentaban aplicarsela a ellos mismos contra el violento parecer de los blancos. Delante de la entrada del Foster Auditorium de la Universidad, solo para blancos, nos encontramos a la mañana siguiente, en semi-círculo, medio centenar de periodistas. Un atril situado en medio, delente de la puerta principal y un desafiante gobernador George C. Wallace esperaban la llegada de los federales con Vivian Malone, la joven negra que quería matricularse. Contrariamente a lo que he leido en la necrológica de El País, Wallace no había pactado nada con Nicholas Katzenbach, el brazo derecho de Robert Kennedy, ministro de Justicia de entonces. Detrás del gobernador se encontraba el Coronel Lingo, jefe de la Guardia Nacional de Alabama en uniforme azul marino. Sobre medio día, y despues de tres horas de espera, aparecieron unas limousines negras con banderín. Al ascender la escalinata Katzenbach, seguido de varios miembros del FBI y de la joven de 21 años, Vivian Malone, el gobernador extendió su mano para detener la comitiva y reiteró que el Estado de Alabama era soberano y no aceptaba la imposición de Washington sobre los derechos civiles de los negros. Katzenbach sacó de su bolsillo un documento que leyó delente de todo el mundo. Este ordenaba al desafiante gobernador que dejase el paso franco para que se matriculase la joven negra nacida en Mobile, Alabama. Al negarse Wallace una vez más, Ketzenbach se dirigió al coronel Lingo y le comunicó que el Presidente John F.Kennedy había firmado la orden de movilización de la Guardia Nacional de Alabama y le concedía una hora para que él y sus hombres cambiasen el unforme azul marino por el de color caqui del Ejército de los EE.UU. A continuación se retiró con su séquito y la joven Vivian Juanita Malone.
Los periodistas tuvimos que aguardar una hora sin movernos de nuestra posición ganada a fuerza de codazos. A la hora exacta, Katzenbach y su gente reapereció en la entrada de la Universidad. Esta vez, el coronel Lingo y varios de sus hombres, estaban detrás del representante del MInisterio de Justicia a una prudente distancia. Hasta los vehículos eran del US Army
– Cedo ante el avasallamiento de Washington reiterando que Alabama es un estado libre y soberano.
Dió un paso al lado y la comitiva penetró en el edificio donde nos estaba vetada la entrada para que no recogiésemos el acto de la matriculación de Vivian para estudiar la carrera de empresariales que concluyó años más tarde. Tuvo que ir a clase escoltada durante mucho tiempo por policía y se la puso un chofer para llevarla y traerla. Los estudiantes blancos abandonaban la clase cuando ella llegaba. Aquel mismo dia de su matriculación, el dirigente activista por los derechos humanos, Medgar Evers, moría tiroteado en la puerta de su casa en Jackson (Misisipi).
En 1996, paraplégico por un atentado y ya ex-gobernador, George C. Wallace pidió perdón a Vivian Malone entregándole un premio al coraje demostrado 33 años antes. La forma de resolver un problema como este en los Estados Unidos dará que pensar a muchos de nuestros políticos de uno y otro bando y demuestran cómo funciona el sistema federal, ante problemas como el que he contado, en esta democracia americana.



