5 Noviembre 2005

Bush, desde el circo de las Azores a hoy

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 12:26

Estaba cantado que el sino de los asistentes a la reunión de las Azores, no iba a ser tan brillante como lo proclamaban. José María Aznar había tenido la precaución de anunciar su retirada despues de dos mandatos y, aunque su partido perdiese las elecciones de 2004 por su apoyo al César Bush, él puede decir que se perdieron por su ausencia en el cartel electoral. Tony Blair no solo ha batido el record de ministros de su gabinete que, por una razón u otra, han dimitido como consecuencia de la intervención británica en la guerra de Irak sino que hasta tuvo el suicidio de un experto en armas de destrucción masiva. Actualmente, la rebelión de un nucleo importante de líderes del laborismo, están oscureciendo el final de su carrera política. Los escándalos del entorno de George Bush en la Casa Blanca, están despertendo una opinión pública que suele ser más lenta en cambiar de opinión sobre el Comandante en Jefe de sus Fuerzas Armadas, que en la de su Presidente. Un ignorante en política exterior, como demostró ser Bush ante la televisión en un exámen somero llevado a cabo por un periodista, consiguió, a base de falsificaciones de documentos y de compra de voluntades, engañar a sus socios de las Azores y al medio mundo más incauto. Muchos eran los que confiaban en la capacidad organizativa de los estadounidenses. Otros sabíamos de lo lenta que es para cambiar de opinión la ciudadanía en ese gran país. La prensa de élite en EE.UU. se compone de media docena de periódicos llamados “de calidad”. The New York Times, The Washington Post, Los Angeles Times y unos cuantos más, son diarios de reducida tirada que no equilibran el peso de los medios de “provincia” de la América rural que dominan en todo el territorio estadounidense. No es nada raro que esos diarios pongan en primera página la boda de la hija del alcalde mientras EE.UU. lleva a cabo operaciones militares en otro lugar del planeta. Con la guerra de Vietnam, el pueblo norteamericano aguantó 56.000 muertos antes de detener la sangría. Con la guerra de Irak, las primeras movilizaciones y manifestaciones callejeras, han empezado al alcanzar los 2.000 soldados muertos. Las víctimas civiles o colaterales, en ambas guerras solo son lamentadas por las organizaciones civiles de Derechos Humanos, menos fuertes en EE.UU. de lo que debieran ser. El presidente George W.Bush, el hombre que quiso enmendar la plana a su padre saltándose las reglas de la ONU que su progenitor respetó, que ignoró la opinión contraria del general Norman Schwarzcopf, vencedor en 1991 de Sadam Huseín, está en plena caida libre según las encuentas de su país. No solo la credibilidad de los hombres de la Vice-Presidencia que han mentido sobre la venta de uranio del Niger, falsificando pruebas en apoyo de sus tesis, sino que tambien está cansando a las clases medias de su país con los recortes de gastos “excepto para defensa” y “seguridad”. El 20 por ciento de la población más rica de EE.UU. ha sido favorecida por los recortes de impuestos, en pago por el apoyo financiero durante las elecciones presidenciales. El 15% de la población, es decir 45 millones de personas han visto los recortes empujarles hacia la pobreza y la marginación. Los dos programas de asistencia al ciudadano, Medicaid (ayuda a los ingresos más bajos) y Medicare (a los mayores de 65 años sin recursos) están siendo combatidos por la mayoría republicana en el Congreso. En el primer caso, eliminados sus ahorros y en el segundo aumentando el pago de una parte de los servicios médicos y farmacéuticos que alcanza los 3 dólares y llegará a los 5 en 2008 por cada uno de ellos. El americano medio tiene que aguantar un gigantesco déficit en las cuentas nacionales. Hace dos años, extrañaba la pasividad del estadounidense medio ante las señales de alerta que venían de numerosos países amigos y hasta aliados de EE.UU. Hoy despiertan ante la forma inadecuada de comportarse de su gobierno y las gentes que componen el entorno inmediato del Presidente. Las encuestas muestran que el 40 por ciento considera a Bush honesto cuando hace 18 meses era el 53 por ciento. El 58 por ciento tiene dudas sobre su honestidad. Es la primera vez, en toda su presidencia que la mayoría ha puesto en duda su integridad personal. El procesamiento de I.Lewis Libby, el brazo derecho del Vice Presidente Cheney, por la intoxicación de la CIA en el caso Plame del uranio del Niger, viene a sumarse al rechazo de la candidata a presidir el Tribunal Supremo, la abogada de Bush, por sospecharse que sea lesbiana. Osama bin Laden y Al Zarqaui siguen sueltos cuatro años despues de haber proclamado la guerra al terrorismo internacional. Dos países, Afganistán e Irak solo aparentemente tienen gobiernos viables. La retirada de tropas estadounidenses no tiene fecha y el reclutamiento de soldados que puedan sustituir a los que han sobrepasado su tiempo de enganche, es cada vez más problemático. Los segundos mandatos de los presidentes de EE.UU. suelen servir para colocarles en las páginas de Historia como autores de grandes hazañas. En el caso de George W.Bush, puede que el futuro lo recuerde como un Richard Nixon más. Algunos dirán que también Bill Clinton estuvo a punto de sufrir el impeachment por haber mentido. Dijo que no había tenido sexo con Mónica Lewinsky y es que, para él, una felación no es fornicar. Y se salvó.

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