9 Diciembre 2005

Las cloacas del Imperio

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 13:07

Se decía de la mujer del Cesar que no solo tenía que ser virtuosa sino parecer que lo era. Desde pequeño me fascinaba un país capaz de tener hombres como Gary Cooper, John Wayne, Burt Lancaster, Gregory Peck y tantos otros que representaban una forma de ser directa, sin dobleces, con principios pero sin prejuicios. Lo justo era un valor superior que fuese luchar contra la discriminación racial o la prepotencia de los mafiosos o los magnates de la banca. Vi a una docena de ellos en la Marcha Negra sobre Washington. No lo creerán, hasta el mismo Charlton Heston leyó el manifiesto de la Actor´s Guild (sindicato de actores) delante de la estatua de Abraham Lincoln, antes de llegar a ser Presidente de la American Rifle Association. Marlon Brandon traía un “cattle prodle”, un tubo con capacidad para 5 potentes pilas que utilizan los vaqueros de hoy para dirigir el ganado. Aquel instrumento, pensado para animales de 500 kilos, lo utilizaba la policía de Birmingham, Alabama, para dispersar a los manifestantes negros, dejándoles importantes quemaduras.

Conforme ha ido transcurriendo el tiempo, los modelos de héroes se han ido difuminando. Los villanos han dominado la escena política y aunque la mayoría de la población responde a buenos instintos y educación moral básica, algunos de los que se dedican a la política han dejado de ser rectos personajes influidos por las mismas leyendas que me vieron crecer. Cuando hablé del altruismo de Brando a Dennis Banks, Presidente de AIM (American Indian Mouvement), por el terreno valorado en 10 millones de dólares que el actor había donado a los Siux, el oglala me dijo riendo en Custer City (Dakota del Sur): “Dio una señal de 100.000 dólares y nos dejó que pagásemos las demás mensualidades. La promoción que obtuvo le valió millones de dólares.”

Los EE.UU. solo podían luchar en guerras justas en las que aportaba el soplo de la democracia y la decencia. La Libertad de Prensa y de Opinión están garantizadas en su primera enmienda. Pero a partir de un pecho aparecido durante dos segundos en CBS Television durante una actuación de Janet Jackson, se decidió que los programas con riesgos de decir o presentar algo considerado “indecente” por los puritanos, se dispondría de un desfase, un tiempo entre el acto y su retransmisión. La censura de “Big Brother” entraba en funcionamiento en “the Land of the Free” (la tierra de los libres). Esa misma táctica se aplica al juicio de Sadam Huseín, no sea que vaya a acusar a Cheney, Rumsfeld o Bush padre, de connivencia en muchas de las tropelías de las que se acusa al ex dictador iraquí.

Cuando EE.UU. se negaron a ratificar la creación del Tribunal Penal Internacional, alegaron que por ser ellos quienes son, sus soldados se verían atacados por cazadores de indemnizaciones. En realidad, no podían aceptar un TIP que pudiese echarles en cara utilizar Guantánamo como una prisión libre de interferencias de los tribunales estadounidenses. Pero hay más, la base en territorio cubano está demasiado a la vista de todo el mundo como para poder torturar sin ser visto. Lo mismo sucede en Irak después de Abu Ghraib. ¿Solución? Con dinero se compra todo. Cárceles secretas en países que se consideran en deuda con EE.UU. por haberles librado del comunismo y que, todavía, no han asimilado los escrúpulos de la UE-15. Probablemente los torturadores serán los mismos que trabajaron con Ceausescu o Jaruzelski.

El secuestro en Milán de un imán apodado “Abu Omar”, y su traslado a Egipto, después de haber alertado a la policía italiana para despistarles, es insultante para el pueblo italiano y para un aliado como Berlusconi. Ha sido el Diario de Mallorca, a principios de año, el que primero habló de los sospechosos viajes de la CIA a través de España pero todo el resto de la UE ha presenciado el mismo trasiego de seres encadenados que volaban hacia los especialistas en hacer “cantar” a los prisioneros. Para la Casa Blanca, el honor de Estados Unidos sigue limpio aunque la prensa americana ha informado ya sobre el escándalo. No importa que a un herido iraquí se le descerraje un disparo para rematarlo. Ni son combatientes protegidos por la Convención de Ginebra ni hay superiores capaces de condenar su acción. Aquel soldado que, “valientemente”, remataba a un hombre herido, probablemente no ha recibido ni un solo reproche.

Condoleezza Rice ha venido a Europa, ignorando todavía lo muy sensibilizada que está la UE en relación con los derechos humanos. Pero también sabía al llegar que cada país tiene su cadaver en el armario. La Canciller Ángela Merkel no ha querido ser dura con ella, recomponer las relaciones entre las dos orillas del Atlántico es una de las líneas de su política exterior. La misma actitud conciliadora ha encontrado la Secretaria de Estado americana en los demás ministros de Exteriores de la OTAN y de los miembros de la Unión que se dieron por satisfechos con las explicaciones de la “Señorita Arroz”, como la llamó el rey Juan Carlos bromeando en cierta ocasión. Miguel Ángel Moratinos se salvó por ausencia porque la papeleta de unos ministros renunciando a defender uno de los principios que distinguen a Europa del resto del mundo, y al que se aferran la mayoría de sus pueblos, como es el respeto de los derechos humanos, es lamentable, por lo menos en mi opinión. Cuando todas las capitales europeas se indignaban por lo denunciado desde Palma de Mallorca, resulta que el ciudadano alemán Al Masri fue apresado por la CIA con la colaboración de la seguridad germana. Más de un país ha debido colaborar en otras ocasiones y por eso les interesaba a todos dejar de lado sus principios y reanudar la “interesante” colaboración con EE.UU. Véase el resultado económico obtenido por Rumania que ha llenado de júbilo a su presidente Traian Besescu, tras el encuentro de este y Condoleeza Rice. ¡Cuatro bases americanas en su país!

Menos mal que la Cámara de los Lores, como máximo tribunal de justicia en el Reino Unido, ha decidido no admitir pruebas, ante este órgano supremo de la Justicia en Inglaterra y Gales o cualquier otro tribunal del país, que hayan sido obtenidas por medio de tortura o malos tratos, en su territorio o en cualquier otro país extranjero.

Y a ninguno de los ministros de exteriores europeos, que asistieron a la cena con la enviada de George W.Bush, se le ocurrió preguntar a Condoleezza Rice que si no torturan y está prohibida la tortura en las leyes de su país, como ella ha repetido a lo largo de su viaje, ¿a qué se debe el trasiego de prisioneros en costosos vuelos charters? ¿La CIA no sabe interrogar y buscar pruebas sin torturar? ¿No se denunció hace meses que había directrices muy concretas sobre la forma de “ejercer presión extrema” durante los interrogatorios en Guantánamo primero y Abu Ghraib despues, firmadas por Donald Rumsfeld?

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