28 Enero 2006

Hamás se pondrá la corbata

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 15:21

La misma Ana Palacio acaba de confesar al “Finantial Times” que hay varios tipos de terrorismo. Esto no lo aceptaba su jefe de fila, José María Aznar para quien todos los terrorismos son iguales. Cuando se cometió el atentado contra el almirante Luis Carrero Blanco, por parte de ETA, muchos nos sentimos aliviados políticamente. Cuarenta años de dictadura dejaban así de prolongarse con un hombre en brazos del Opus Dei. Pero al mismo tiempo considerábamos con John Donne que “la muerte de cualquier hombre me disminuye”.

Siempre he diferenciado entre “resistencia” y “terrorismo” porque he vivido de adolescente la resistencia francesa contra el ocupante alemán. En aquel atentado de ETA, se daba el hecho de que no había libertades para reclamar la democracia. Tras la muerte de Franco, la posibilidad de exigir las ansiadas libertades con la palabra hacía inútil el uso de la violencia. El Estado de Israel se proclama en el momento en el que las fuerzas británicas abandonan Palestina que habían arrancado aquel territorio al Imperio Otomán en 1919. Durante los últimos tiempos de la presencia británica, se constituyeron diversos grupos paramilitares encargados de ocupar el mayor número posible de posiciones abandonadas por el general Sir Alan Gordon Cunningham y sus tropas. Así se formaron los grupos “terroristas” del Irgún, el Stern y otros grupúsculos judíos, considerados entonces por los británicos como criminales terroristas. El asesinato a tiros en el Hotel King David, del sueco conde Folke Bernadotte, mediador especial de la ONU, fue un acto terrorista sin paliativos, idéntico al que dio muerte a un grupo de 22 miembros de las Naciones Unidas en Bagdad entre los que se encontraba el Jefe de la Misión, el brasileño Sergio Vieira de Mello. El atentado del 17 de septiembre de 1948 y el del 14 de agosto de 2003, uno de responsabilidad sionista y el segundo por parte de los insurgentes iraquíes, son igual de condenables pero en ambos se da la circunstancia de que pretenden ser “actos patrióticos de Movimientos Nacionales de Liberación”.

El 9 de abril de 1948, un mes antes de la proclamación del Estado de Israel el 14 de Mayo, el grupo Irgún, comandado por un ex sargento del ejército británico, nacido en Polonia, Menachem Begín, llevó a cabo un brutal ataque contra el pueblo de Deir Yasín, situado entre Tel Aviv y Jerusalén. Fueron asesinados 200 habitantes, sobre 750. Entre ellos había mujeres y niños porque se pretendía sembrar el terror y hacer que huyeran los supervivientes. La voz se corrió por todo el país y pese a la ayuda que quisieron brindar a la población palestina los países árabes vecinos, el número de refugiados palestinos no cesó de crecer. Aquellos grupos “terroristas” construyeron el actual Estado de Israel (que hasta la noche del 14 de mayo no adoptó ese nombre ya que había un número de partidarios de “Estado de Sión”), y terminaron por fusionarse hasta convertirse en el actual Tsahal, ejército de Israel.

Menachem Begín llegó a ser Primer Ministro de su país y con el tiempo, junto al egipcio Anuar el Sadat (antiguo miembro de los Hermanos Musulmanes) alcanzaría el Premio Nobel de la Paz. ¿Alguien podía imaginarse semejante recorrido? De líder del Irgún responsable de la muerte de un sueco, nieto de reyes, a Premio Nobel otorgado por otro país escandinavo: Noruega. Si los judíos, sionistas principalmente, lucharon por recuperar un país perdido hacía 20 siglos, con la ayuda del terrorismo, no es de extrañar que los árabes, tras perder las guerras de 1948, 1956 (que viví como corresponsal)1967, 1973 y 1982 (contra el Líbano apoyado por los sirios), se olvidasen de los ineficaces ejércitos nacionales árabes y optasen por el “terrorismo”, primero de la OLP y más tarde de grupos como Yihad Islámica, Hezbolah o Hamas. Al Fatah, liderada por Yasir Arafat, después de tener en sus estatutos la desaparición del Estado de Israel, tuvo que renunciar a ello si quería un reconocimiento internacional como defensor de una causa digna con millones de refugiados malviviendo inhumanamente en campos fuera de su país. Muchos, aunque quedan cada vez menos de aquella oleada, desde 1948.

En la guerra de 1982, contra los fedayin que hostigaban a los judíos a través de la frontera libanesa, los judíos mandados por el general Ariel Sharon y apoyados por los partidarios del candidato cristiano a la presidencia,asesinado, Bashir Gemayel, llegaron a Beirut y permitieron que un millar de refugiados de los campamentos de Sabra y Shatila fuesen asesinados por los falangistas que creara Pierre Gemayel, padre de Bashir. El castigo fue duramente criticado por la comunidad internacional y Sharon pasó a ser el Halcón nº1 de Israel, un hombre que nunca decía Gaza y Cisjordania sino Judea y Samaria. Llegó al poder tras un acto terrorista cometido por sus propios compatriotas que asesinaron a otro ex general, el laborista Isaac Rabín. Una vez con el poder en las manos, e incapaz de traer la Seguridad y la Paz a su país, Sharon ha ido cambiando de formas de luchar. Empezó por la franja de Gaza, una zona explosiva con una densidad de población inaguantable y un paro endémico. La Autoridad Nacional Palestina (ANP), con las ayudas económicas de Europa (500 millones de dólares), EE.UU. (200) y los Emiratos del Golfo (320) había conseguido paliar los efectos del paro a la vez que se enriquecían algunos de sus líderes mediante la corrupción.

Los grupos más activos, Hamas, Yihad y Hezbolah dependen de dineros más oscuros, llevan la auténtica lucha contra Israel y han montado unos servicios asistenciales inexistentes en todo el mundo árabe. Lo que nos parece tan normal como es la Seguridad Social universal, es algo desconocido en Arabia, Egipto, Siria, Jordania, Líbano o el Magreb. El éxito del Salafismo en el Norte de África parte de bases similares. Si hemos visto cómo se evoluciona del “terrorismo” a la política, de esta al reconocimiento internacional y a la posible estatalidad, no es de extrañar que la gente de Hamás, vencedora por goleada de las recientes elecciones palestinas (76 escaños en un parlamento de 132), siga el mismo camino que siguieron los judíos primero y la OLP después. Hamas se va a encontrar con un déficit mensual de 69 millones de dólares solo en el mes de enero. Israel abonaba a la ANP 50 millones de dólares recaudados en su nombre en impuestos y tasas que no pagará si gobierna Hamás. La Unión Europea, EE.UU., Rusia y la ONU, el “Cuarteto”, ya han anunciado que no financiarán a un gobierno de Hamás cuya meta es la destrucción del Estado de Israel. Dentro de este partido, hay muchas tendencias, desde las que quieren literalmente echar al mar a los judíos hasta los que pretenden regresar a las fronteras de 1967. Ya se han producido violentos encuentros entre partidarios de Hamás, los de Al Fatah y la policía de la ANP en Jan Yunis, en el sur de Gaza. James D.Wolfensohn, el comisario especial del “Cuarteto” para Oriente Medio, que financia a los palestinos, ha declarado que no hay dinero para pagar a los 135.000 funcionarios palestinos, incluidos los 58.000 miembros de las fuerzas de seguridad. El llamamiento de Mahmud Abbas presidente de la ANP para formar un gobierno de coalición con Hamás, es una posibilidad de que los vencedores de estas elecciones, con cambios en su deseo de destruir Israel, puedan resolver los graves problemas económicos que se avecinan. Otra solución sería la financiación por parte de Irán pero no hay que olvidar que el país de los ayatolás es chií mientras Hamás, siendo un partido religioso, es suní.

Vislumbro un nuevo gobierno con mayoría de Hamás con objetivos más sensatos que los actuales, ganándose una respetabilidad internacional que evite la bancarrota, el desengaño y una posible guerra civil entre palestinos después de unos meses en el poder sin recibir ayudas. Se pondrán la corbata tarde o temprano y quizá ganen el Premio Nobel de la Paz. Jalid Mashal, el líder de Hamás exiliado en Damasco llamó a Abbas el jueves para negociar un acuerdo. Mashal tiene opiniones más flexibles que otros miembros de su partido sobre el futuro de las relaciones con Israel.

24 Enero 2006

El cole: el PP no quiere jugar

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 15:15

El PP se ha impuesto hace tiempo dos premisas que considera propicias para su conquista y retención del poder. Primero una unidad férrea que no existe cuando manejas grandes cantidades de partidarios. Lo mismo da que te llames PSOE que PP. En segundo lugar, despreciar a los pequeños y buscar la complicidad de sus rivales y alternancia natural para constituir un bloque y pactar entre los dos despreciando a los “enanos” (Izquierda Unida, nacionalistas periféricos, etc… .). Yo siempre he considerado que una democracia se juzga por el respeto que tiene a sus minorías más que por la obediencia que siente hacia las mayorías. Respetar las mayorías es de cajón y cuando no se hace como en el caso de José María Aznar ante la guerra de Irak, se paga inexorable y estruendosamente el precio. Luego se pueden buscar las excusas que se quiera. Cualquier mal perdedor hace lo mismo. La realidad está ahí.

¿Qué ha hecho “Bambi”, el “bobo”? Recoger todas las aspiraciones que se encontraba en el camino y procurar darlas salidas, una tras otra. Muchas estaban en su programa electoral y otras han ido apareciendo sobre la marcha. El resultado es que en esta partida que es gobernar España, tiene todas las cartas en la mano y el PP no tiene más que una: la del “NO” a todo. Cuando gobernó de 1996 a 2000 sin mayoría absoluta, tuvo sus mejores cuatro años. Pactaba con nacionalistas vascos, catalanes y si no lo hacía con los gallegos del BNG es porque Manuel Fraga tenía cubierto ese frente. Pero del 2000 al 2004, un PP endiosado decidió no escuchar más que a Bush y Blair, además de a Dios. No le importaba lo que decían los españoles en la calle contra la guerra de Irak, solo le interesaba codearse con los grandes de este mundo, como si ello convirtiese a España en una potencia de primer orden. El catálogo de reivindicaciones de los españoles era amplio aunque el primero era de magnitud internacional: Retirar de Irak nuestras tropas tal y como se había prometido durante la campaña electoral del PSOE. Y Zapatero la cumplió con toda celeridad. Tan poco acostumbrados a ver las promesas electorales cumplidas que el PP puso en circulación el cacareo nuestros aliados al vernos abandonar la zona “hortofrutícola” que se nos había encomendado con base en Diwaniya. No se de qué podían reírse los americanos después de su abandono precipitado de Saigón en helicóptero desde su Embajada o de Somalia tras ver uno de sus pilotos semi desnudo arrastrado por las calles de Mogadiscio. Ahora está de moda retirarse todos los componentes de la Coalición sin haber resuelto el futuro “democrático” de Irak.

Otro de los problemas que España tenía era el terrorismo etarra al que se ha dedicado también el ejecutivo con la máxima discreción y ante la extemporánea petición del PP de que se haga con luz y taquígrafos cualquier conversación o negociación que el gobierno de Rodríguez Zapatero esté llevando a cabo. Evidentemente el PP, que tan bien lo ha hecho en la lucha contra ETA durante sus 8 años de gobierno, considera que el broche final de la Paz le pertenece a Aznar, él mismo víctima de atentado etarra. Al temer que no sea así, deciden acosar a Zapatero y acusarlo de debilidad y de no hacer respetar las leyes en contra de la ilegal Batasuna. Es evidente que Batasuna y Otegui son las necesarias palancas para conseguir que la negociación del final de la lucha prospere. Detener a los etarras que negociaron con el equipo de Aznar en Zurich a los dos días de haberse roto el diálogo, no es la mejor forma de avanzar en la solución del problema vasco.

Las pensiones es otro de los puntos en los que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se ha volcado, especialmente las más bajas. La ayuda a las familias con mayores a su cargo y la mejora de los servicios sociales utilizando mano de obra inmigrante ya están en marcha. El desarrollo de unos verdaderos servicios unificados de lucha contra el terrorismo islamista (inexistentes con Aznar), la ley de protección de las mujeres contra los malos tratos, la libertad de los homosexuales para contraer matrimonio, la nueva ley de educación (LOE), la reforma del Estatuto de autonomía catalán, la devolución de los papeles de la Generalitat incautados por Franco y guardados en los Archivos de Salamanca, la regularización de 700.000 inmigrantes, etc… .En menos de dos años, era difícil realizar tantas cosas. Lo que es más extraordinario es que se haya hecho todo en medio de un crecimiento que es el doble de la media europea, con creación de empleo hasta llevarnos a la media de la UE y prosiguiendo con el “boom” inmobiliario a la vez que continuando la expansión de nuestras empresas en el extranjero.

Hay que añadir que no se ha roto la familia, ni la unidad de España, ni la Seguridad Social que no cesa de crecer, se ha pasado de 15 a 17 millones la población ocupada y hemos recibido 55 millones de turistas. Si han venido menos estadounidenses a nuestro país no hay que achacarlo al enfado de Bush con nuestro gobierno actual sino a que la Unión Europea es un área cara para el dólar americano muy devaluado frente al euro como consecuencia del enorme déficit producido por la guerra de Irak.

Finalmente, por no haber querido participar activamente en la reforma del Estatut, el PP se encuentra fuera de juego en Cataluña y Joseph Piqué desautorizado por los duros del Partido Popular. Se habla de su eminente renuncia pese al apoyo que le ha prestado Rajoy en el desayuno de este Martes. Zapatero puede recibir apoyo de ERC o de CIU, lo que desmiente a quienes aseguraban que era un títere en manos de Carod-Rovira, y la manifestación abertzale –impresionante— tuvo lugar sin gritos a favor de ETA y sin más pancartas y banderas que la ikurriña. Si no se siente que Otegui anda buscando la relegalización de Batasuna y representar el papel preponderante dentro del nacionalismo vasco por delante del PNV, más derechista, es que no se quiere analizar la realidad, obcecados con la idea de encarcelar a todo el mundo.

Las encuestas pueden hablar de empate técnico o de dos puntos por arriba o dos puntos por abajo según el medio de comunicación que ofrezca los datos pero el caso es que el PP no tiene con quien asociarse si no alcanza la mayoría absoluta mientras que el PSOE tiene candidatos haciendo cola. La pérdida de Galicia augura malos años para Rajoy en su propia tierra. Los acuerdos logrados con los catalanes, ahora deben pasar por el Congreso de los Diputados y el Senado. Sería recomendable que el PP participase activamente, y con deportividad, con sus enmiendas en lugar de jugar al victimismo y decir que los demás le aíslan. El PP debería considerar tarea prioritaria recomponer el peso que tenía en Cataluña con Piqué y Vidal-Quadra, si no quiere ser residual en dos de las tres autonomías históricas y a punto de verse desbordado en Euskadi, la tercera. Los intentos de sabotear la labor del gobierno y a la vez pedir (suplicar) un entendimiento entre los dos grandes partidos nacionales, no han dado resultados satisfactorios. El PSOE puede tener variedad de opiniones entre sus “barones” pero el PP no le va a la zaga y si no véase la estima que se tiene por Ruiz Gallardón en la reciente encuesta del ABC.Casi como la que tiene la derecha por José Bono o Rodríguez Ibarra. Si Aznar fue capaz de elevar por dos veces los porcentajes de cesión de impuestos hasta el 30% ¿por qué considera el PP que España se quiebra ahora que el gobierno lo eleva al 50%?

21 Enero 2006

Aumento de “testiculina”

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 15:14

Alguien está agitando al Ejercito desde la trastienda. No es la primera vez en nuestra Historia que “valientes” civiles manejan los hilos del guiñol engañando a algunos militares acostumbrados a considerarse salvadores de la “Patria en Peligro”. En el “río revuelto” no son pocos los que quieren ganarse una página en el “Celtiberia Show” del inolvidable Luis Carandell.

Cataluña y el País Vasco se convierten en las canchas donde se pretende dilucidar si Zapatero-Pavía-Tejero robó la victoria a Mariano Rajoy con malas artes organizando con “Rub al Kaba” (así lo llaman algunos exaltados aznaristas) el atentado de Atocha y el “asalto con teas ardiendo” a las sedes del PP por toda España. ETA, Al Qaeda, Mohamed VI, Polanco y Fidel Castro cometieron la espantosa matanza que dejó 191 muertos y 1.500 heridos. Si los partidos afines a los terroristas vascos (Aznar los denominaba, curiosamente, “Movimiento de Liberación Nacional Vasco, MLNV”) quieren reunirse — quizá para discutir democráticamente qué camino tomar con sus reivindicaciones y transmitir el resultado a ETA– hay la consigna de no dejarles que se reúnan. Ya sé que están ilegalizados los de Herri Batasuna o Batasuna a secas pero no deja de ser un buen mediador entre la sociedad española y el grupo terrorista.

La gente se ha olvidado ya de que José María Aznar ordenó un encuentro con Batasuna en Burgos aprovechando la huelga indefinida decretada por ETA en septiembre de 1998. En esa reunión, los representantes del entonces Presidente del Gobierno, eran el Obispo de Bilbao Juan María Uriarte; Javier Zarzalejos, secretario general de la Presidencia; el secretario de Estado de Seguridad, Ricardo Martí Fluxá y el asesor personal de Aznar, Pedro Arriola. Del lado de Batasuna: Arnaldo Otegui, Rafael Díez Usabiaga y Pernando Barrena. Batasuna sirvió para preparar el encuentro de Zurich (Suiza) que tuvo lugar el 19 de mayo de 1999. Del lado del gobierno, acudieron los mismos que estuvieron en Burgos con Batasuna. Del lado de ETA, Mikel Antza, jefe de su aparato político; Vicente Goikoetxea; Belén González Peñalva y Jokin Etxeberría, brazo derecho de Antza. Poco después de las conversaciones en Suiza, estos dos últimos fueron detenidos. ¡Seguramente porque los buscaba la Justicia! Trillo diría: “¡Manda huevos!”

Somos muchos los que desconocemos todo lo que se trató en aquellas conversaciones. Se llevaron a cabo con gran sigilo e ignoramos de quien fue la culpa de que no diesen resultado. Pero se puede asegurar que el gobierno de Aznar no ignoraba los lazos invisibles que unían a Batasuna con ETA. La organización política no estaba aún declarada “terrorista” pero se sabía que había sido instrumental a la hora de poner al habla ETA y el gobierno de Madrid. No estoy buscando responsabilidad por parte de unos u otros en el fracaso de la negociación. Esta se produjo con Juan José Rosón en tiempos de Suárez y con González en Argelia. El de Aznar fue el tercer intento. ¿Por qué se tiene que considerar que nadie debe volver a probar suerte? En su día se negoció con los “polis-milis” y todos recordamos cómo, Mario Onaindía y otros, se acogieron a la oferta de integrarse en la joven democracia española y hacer política. Los tiempos han cambiado, todos somos más viejos, incluidos los históricos de ETA que firman cartas desde la cárcel abogando por negociar el fin de la lucha armada. Aunque no hayan declarado formalmente una tregua, hace dos años que ETA no mata y puede hacerlo si quiere. Sigue extorsionando pero es que la vida se les ha hecho cuesta arriba. Hay un compás de espera, gestos por ambas partes, mas no es posible exigir a Rodríguez Zapatero que retransmita paso a paso el partido que se está jugando detrás de las bambalinas. Pero el PP no quiere dejarle gobernar.

Cuando escucho decir que hay que avisar a Francia para que impida la celebración del Congreso de Batasuna en Iparralde, me asalta la duda de si la gente del PP quiere de verdad que llegue la paz a Euskadi. Que se entreguen con armas y bagajes antes de sentarse a negociar las condiciones del “Adiós a las Armas” es una estampa que no tiene precedentes. La hemos visto en Irlanda del Norte como colofón de las negociaciones, excarcelaciones, elecciones, formación de un gobierno con representación de protestantes y católicos pero no como inicio de todo el proceso de pacificación. Y pese a los avances en el Ulster,todo estuvo a punto de zozobrar varias veces, y se produjeron atentados en el camino hacia la paz.

La AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo) es muy respetable pero ni ella ni el PP tienen que marcar las pautas que el gobierno de Rodríguez Zapatero se ha marcado en la lucha anti terrorista. Las víctimas de ayer no pueden, por cerrazón o espíritu de revancha, obstaculizar un arreglo que impida que haya más muertos. Los 900 y algo son suficientes y en la generosidad de sus familiares hay que buscar apoyo para que un arreglo, sin concesiones políticas, se produzca. El PP acusa de tibieza al Fiscal General, que no intervino enseguida para prohibir el Congreso anunciado para hoy día 21 de Enero, pero ha aplaudido a rabiar a Fernando Grande-Marlaska, un “enérgico” juez de la Audiencia Nacional. “¡Al enemigo, ni agua!” Es necesario impedir que se reúnan los de Batasuna, no sea que vayan a decidir pedirle a ETA que deje definitivamente la violencia. “Primero que condenen esa violencia” dicen los puristas de las esencias democráticas y la unidad e integridad de España. ¿Y como deciden cambiar su opinión sobre la violencia si no es discutiéndolo en Congreso? Mientras tanto, se atiza a los ciudadanos armados, o sea los militares. Se hace ver a algunos de ellos, tan patéticos como Tejero y Armada, que el desmembramiento de España ha empezado ya, que el Estatut requiere cambios de la Constitución de 1978 y que eso es el “principio del fin”. Como si el PP y la mayoría del PSOE no tuviese nada que decir en las Cortes Generales a la hora de votar. Si piensan estos indocumentados que Zapatero quiere aceptar la secesión catalana a cambio de que le apoyen a “agarrarse a la poltrona” ¿nos pueden explicar como, siendo Cataluña independiente podría esta apoyar parlamentariamente al presidente de “una nación extranjera?”

El caso es que aumente la “testiculina” en los cuarteles y que algunos oficiales miren de reojo al compañero para averiguar si le va a pisar la exclusividad sublevándose el primero o si estaría dispuesto a seguirle a él en un nuevo y “Glorioso Alzamiento Nacional” que viniese a salvar España y su integridad. En otros tiempos, los gobernantes les hubiesen dado otra guerra del Rif o un peñón de Perejil. Para que se entretuviesen.

19 Enero 2006

La exterminación como solución (II)

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 15:14

“¡Alea jacta est!” (La suerte está echada) La Justicia ha prohibido el congreso de Batasuna que tenía que celebrarse este sábado 21 de Enero en Baracaldo. Eso por la de cal, y la de arena es que Arnaldo Otegui no va a la cárcel. Pero en la tertulia de María Teresa Campos, en Antena-3, Eduardo Zaplana nos decía que si no es por la Justicia, Rodríguez Zapatero daba la independencia al País Vasco y a Cataluña con tal de mantenerse en el poder apoyado por sus minoritarios socios. El portavoz del PP en la Diputación Permanente del Congreso, Ignacio Astarloa, por su lado, declaraba: “ no puede seguir pasando que se tenga la impresión de que todo esto se produce porque existe un proyecto político que conecta con lo que está siendo la petición del terror, que es cambiar armas por naciones”. Se pueden decir todas las insensateces que se quiera siempre que no nos tomen a los demás por “bobos”.

El PP quiere aplastar a ETA de la que dice Eduardo Zaplana, en la misma tertulia, que está haciéndose fuerte nuevamente. Dos años después de no haberse producido ningún atentado con resultado de muerte. Qué sigue la presión de ETA para cobrar el “impuesto revolucionario” es comprensible, precisamente porque necesitan dinero. Las Fuerzas de Seguridad siguen deteniendo etarras, en Francia y en España. Dejar las armas antes de empezar a hablar, no lo ha hecho ningún grupo terrorista antes de haberse sentado a hablar con quien tiene la fuerza. En este momento los americanos están contactando con los insurgentes en Irak para que se separen de los extranjeros venidos en apoyo de la lucha contra la Coalición. Incluso han negociado el regreso de algunos mandos del Baaz para que ayuden al nuevo gobierno iraquí. No sabemos qué se hubiese discutido en ninguna situación similar (independencia de Argelia, IRA o las FARC), de entregar previamente las armas. Hacerlas callar, por supuesto, y es posible que la actual falta de víctimas mortales sea consecuencia de las señales percibidas para ello pero antes hay que sentarse a hablar. El mismo Aznar lo hizo en Suiza y antes Felipe González en Argelia. El Sinn Fein tenía prohibido aparecer en las televisiones del Reino Unido hasta que se decidió, en el 10 de Downing Street, desbloquear la situación.

En el País Vasco, sabemos que hay unos 150.000 abertzales. Lo sabemos porque han podido votar a diversas formaciones políticas que actuaron como tales en las diversas elecciones. De cerrárseles esa salida, evidentemente votarán por formaciones nacionalistas o no votarán. En ambos casos no les interesa ni al PSOE ni al PP marginalizarlos. Cuando este partido dice que se ha ofrecido muchas veces a apoyar a Rodríguez Zapatero y que no dependa para gobernar de las minorías independentistas, se les ve el plumero. Dan a entender que una coalición a la alemana permitiría gobernar el país sin imposiciones de ERC en Cataluña y en el resto de España. ¡Vamos, a Zaplana solo le falta añadir que hubiesen votado la LOE junto al PSOE, la ley del matrimonio de Homosexuales y Lesbianas y todo lo que lleva legislada la mayoría parlamentaria actual!

Al PP, que lo hizo muy bien con ETA durante sus ocho años de gobierno, le debe asustar la idea de que el PSOE logre un acuerdo con las fuerzas nacionalistas y que el fin de la violencia se selle dejando la imagen de un “débil y bobo” presidente como artífice de la paz. Rajoy y el PP buscan afanosamente estar asociados a ese posible fin de ETA, los dos solos, Mariano y José Luis, subidos al cajón superior del podio. No quieren a nadie más. Si fuese por ellos, y ya lo he dicho otras veces, copiaríamos el sistema anglosajón, especialmente estadounidense: dos partidos alternándose en el poder. Lo malo es que en Estados Unidos, Demócratas y Republicanos votaron por invadir Irak y es muy difícil ahora que el partido de Bush encuentre verdadera oposición en las próximas elecciones. El éxito del PSOE el 14 de Marzo de 2004 se debió a que encabezó la oposición popular (dicen que hasta un 56% de votantes del PP) que estaba contra esa guerra. Que prometía repatriar a nuestras tropas y que denunciaba una alineación absoluta al presidente George W.Bush.

En España no hay una masa crítica de antiamericanos pero si de españoles que resienten cualquier acto imperialista por parte de Washington. El PP quiso olvidar las raíces del descontento latinoamericano hacia EE.UU.. Soy “persona non grata” en la Cuba de Fidel Castro pese a que algunos me reprochen no hablar de derechos humanos violados en la tierra de Martí. Debo decirles que rechacé la política del dictador Castro desde que tomó el poder el 1 de Enero de 1959 pero que antes de hablar de derechos humanos en la entrañable isla, tengo en fila y esperando medio centenar de países con peores marcas democráticas.

¿Nos imaginamos al PP dejando a Zapatero llevar a cabo su política exterior totalmente opuesta a la que llevó Aznar en América? ¿Visualizan la imagen de Evo Morales de Bolivia en la escalinata de la Moncloa con un sonriente José María Aznar tendiéndole la mano? España está deseando que los problemas se resuelvan sin acritud y con magnanimidad. La política debe de ser como un partido de tenis en el que el vencedor, quitándose gorra o banda de la cabeza, corre hacia el contrincante derrotado tendiéndole la mano para felicitarle. Una especie de “Rendición de Breda” en minúsculo. En “Gran Hermano”, Jesús, uno de los buenos jugadores de este “Reality Show” dice que en el ajedrez, hay que ir a por el rey del adversario y no detrás de sus peones, alfiles, caballos, torres o dama. ¿Quién le habrá enseñado a jugar al ajedrez a este muchacho? Precisamente hay que deshacerse de todo el entorno que defiende al rey antes de que este caiga. Con ETA, eso lo hicieron Baltasar Garzón y José María Aznar eliminando los apoyos del entorno. Ahora se trata de que el ámbito político de ETA se dé cuenta de que ha llegado la hora de que tomen el relevo del brazo armado. Solo Batasuna, o cualquier denominación equivalente, puede realizar la sustitución de las pistolas y la Goma-2 por la política. Exigir que antes de cualquier conversación condenen la violencia, de que antes de sentarse en una mesa de negociación acudan al cuartelillo de la Guardia Civil a entregar las armas de ETA, no solo es desear que no haya un punto final a esta masacre que ha dejado casi un millar de muertos inocentes en el camino, sino que no tiene parangón con ningún otro final de hostilidades conocido. Pedir al interlocutor que reconozca que estaba equivocado antes de que se siente a hablar, me parece lo contrario de lo que dicen los cánones en materia de negociación.

18 Enero 2006

Memoria y reflexión

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 18:03

Al escuchar cosas que se dicen en tertulias, blogs, medios de comunicación o en el Parlamento, hay dos respuestas de nuestro cerebro: la primera es establecer comparaciones con situaciones anteriores parecidas y la segunda es colocar un hecho dentro del área reflexiva de nuestro cerebro. La noticia de que la extrema derecha ha logrado constituir un grupo dentro del Parlamento Europeo gracias a la entrada de Rumania y Bulgaria en la UE-27, invita a la reflexión. Países sometidos durante décadas a una dictadura conservan importantes núcleos partidarios del autoritarismo, pero que España no ha colaborado en ese hecho (?) Son necesarios 20 miembros de similares ideas políticas para constituir un grupo político en el Parlamento de Estrasburgo. Francia con su Front Nacional, Italia con Lista Mussolini, Bélgica con el flamenco Vlaams Belang o la Gran Rumanía. Ninguno de estos partidos admite claramente que el Holocausto tuviese lugar y no quieren la entrada en la UE de Turquía. Suelen ser xenófobos y partidarios de devolver los inmigrantes a sus países. ¿Hay alguien en España que no conozca gente que encaja en este retrato?

Todos sabemos que tenemos neonazis, que hace poco veíamos grupos falangistas brazo en alto cantando el Cara al Sol, Blas Piñar honrando la memoria de Augusto Pinochet. Entonces ¿donde se esconden quienes venden literatura hitleriana, quienes reparten palizas a mendigos o extranjeros de color? Solo se me ocurre pensar que ocupan una parte minoritaria dentro del PP. En este partido se dan cita tantas tendencias que abarcan el reflejo completo de la sociedad española. Así es difícil plantearse políticas centristas si no se empieza por deshacerse del lastre de la extrema derecha.

Cuándo el presidente Rodríguez Zapatero habló a los españoles con un optimismo que iba a ser contradicho 24 horas más tarde con el atentado de ETA ¿Es razón para pedir perdón en el Congreso de los Diputados? ¿Lo hicieron Suárez, González o Aznar antes de ZP? ¿No es una prueba de que las informaciones de que dispone el presidente demuestran que no está al corriente de las intenciones de ETA? ¿Alguien le ha pedido perdón por haberle acusado de aceptar la autodeterminación y entregado Navarra? Cuando se contempla a Mariano Rajoy insultar a un hombre que no solo no le insulta sino que quiere que colabore en la derrota del terrorismo ¿no se nota detrás de un pacífico tribuno del XIX la larga mano de la extrema derecha de su partido? Una de las afirmaciones erróneas que se han oído estas semanas es que “nunca, jamás, en ningún conflicto se ha negociado con los terroristas. ¡Ni memoria ni reflexión! Quienes sostienen esta postura no explican cómo se realizaron las anteriores rendiciones sin haber dialogado o negociado su final. Siempre habrá etarras que no querrán poner fin a “su lucha armada”. ¿Cómo se arrinconan los terroristas para que no tengan más salida que entregar las armas y salir con las manos en alto camino de la cárcel? Un sector de españoles pide a gritos que sea así como se termine con la lacra pero también hay quien cree que existen los Reyes Magos.

La sesión del lunes 15 en el Congreso de Diputados no ha podido ser más patética. Un partido que aspira a gobernar otra vez, que ya lo hizo y no acabó con ETA, pretende demostrarnos cómo hay que hacer para terminar con ellos. Se considera que solo hay una solución para acabar con ETA y que esa solución es la suya, la que respaldan los 9.360.512 votantes que obtuvo el PP en 2004. Se olvida que el PSOE consiguió 10.909.687 a los que hay que añadir 3.592.378 votos de los demás partidos del arco parlamentario. Difícil lo tendría el PP, si no obtuviese la mayoría absoluta en unas elecciones legislativas porque esos votos de los partidos nacionalistas no sienten demasiada simpatía para el equipo que lidera Rajoy. De 1996 a 2000, los populares supieron lo que era contar con esos apoyos. Su victoria absoluta en 2000 les hizo gobernar sin contar con nadie más, con arrogancia, prepotencia y llevándonos a una guerra considerada ilegal por la comunidad internacional. Ahora, el PP dice que se le quiere aislar cuando es ese partido el que no quiere juntarse con nadie más. Rajoy, en el Congreso, no pretendía colaborar sino gobernar desde la oposición utilizando para ello a Rodríguez Zapatero. Una de las exigencias que pone en su hoja de ruta es impedir que el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) no participe en las próximas elecciones autonómicas por considerar que representa a la ilegalizada Herri Batasuna. Memoria: ¿Quién legalizó dicho Partido al inscribirlo y autorizar su funcionamiento? Ángel Acebes, Ministro del Interior de José María Aznar. ¿Quién dijo que sería generoso si ETA dejase de matar? José María Aznar. El deseo de adelantar las elecciones y recuperar la Moncloa es hoy tan parecido como la tabarra que le dieron a Felipe González para que se marchase.

El colmo de lo inaceptable fué cuando Rajoy sentenció:”Si usted no cumple con lo que quieren los terroristas, entonces ponen bombas;y si no hay bombas es porque ha cedido”. Lo adecuado habría sido pedir perdón por esto y por acusar a ZP de haber entregado Navarra y aceptado la autodeterminación. ETA y los batasunos han metido la pata hasta el corvejón. Decir que se mantiene el alto el fuego después de explotar una furgoneta cargada de explosivos en la Terminal 4 de Barajas es una contradicción. Parece como si dos sectores etarras hablasen cada uno por su lado. Uno mantiene la tregua y el otro la rompe pero los dos dicen que se mantiene. Arnaldo Otegui y su equipo podrían haberse desmarcado de la banda terrorista condenando el atentado del que, seguramente no sabían nada de antemano, como Rodríguez Zapatero. El hecho de que 24 horas antes el presidente no supiese nada del inminente atentado y se mostrase esperanzador es algo que, en la vida, le puede suceder a cualquiera. Sobretodo si no mantiene con ETA la complicidad que le atribuyen los del PP. La credibilidad de ETA y Herri Batasuna se había forjado a lo largo de 3 años sin atentados. Ahora, van a costar muchos más si quieren volver a una mesa de negociaciones. Pero sea como sea, ETA no se extinguirá de forma diferente a como se han extinguido otros muchos movimientos terroristas. Basta observar los resultados de Israel para liberar a sus soldados presos de Hezbolá y Hamás y obligados a negociar su liberación con ellos como se negocia en Afganistán e Irak. No es cuestión de energía y decisión. Es cuestión de cabeza. Memoria y Reflexión.

14 Enero 2006

La exterminación como solución (I)

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 14:28

Confieso que los “reality shows” me interesan porque permiten analizar la salud ciudadana del país mejor que las encuestas del CIS. Que sea “Gran Hermano” o “La Casa de tu Vida” los dos programas permiten estudios comparativos, aunque rara vez parecidos, sobre la feroz pugna entre los concursantes y las reacciones del público a la hora de votar expulsiones.

Por ejemplo, después de contemplar la saña en los ataques para conseguir la victoria a cualquier precio, vemos como un público, superior en número al de cualquier encuesta, reacciona premiando o castigando a los concursantes de forma contraria a lo que estos esperan.

Cuando una clase social se considera única propietaria de las virtudes cívicas y se lanza a la calle para “defender a la familia” que considera amenazada porque gays y lesbianas quieran legalizar sus uniones como los demás, millones de mensajes SMS brindan la casa de sus sueños a una pareja de homosexuales gaditanos. Cuando en Gran Hermano ven que se comete una injusticia contra alguno de sus participantes, la reacción ciudadana es tajante. A la calle el infractor. En esta edición 2005-2006 de GH se está acosando a un joven cubano que solo lleva dos años en España y cuyo pecado es ser demasiado enamoradizo. El chico es acusado de querer estrangular a Saray, una joven de salud delicada. Todo el mundo vió en pantalla que no hubo tal intento y la mentirosa fue expulsada. Los de la casa lo nominan constantemente, sin haberle ahorrado insultos a todas horas, para ser expulsado y, reiteradamente, el público lo salva. A él y al compañero español que lo defiende incansablemente.

Una jovencita de 20 años, niña “pija” si las hay, cuyo padre la anima transmitiéndola el mensaje de que “los amigos de Madrid y Marbella te apoyan”, y que besa con unción su moto Honda de gran cilindrada, ha insultado, hasta acabar con el vocabulario de la mala educación, al inmigrante. El público, por un 72,8% la ha expulsado.

Creo que se podrán hacer muchas encuestas sobre el racismo en España pero se demuestra que los españoles no están por cebarse contra gentes que –al igual que nosotros antaño—dejan atrás su patria por buscar un mejor futuro. Muchos extranjeros nos ayudaron y hoy nos toca a nosotros dar una oportunidad a los demás.

¿Qué tienen que ver unos concursos televisivos, que muchos consideran “televisión basura”, con la exterminación? Creo que bastante. Para empezar, las dos formas de contemplar el fin del mayor problema terrorista que hemos padecido durante 35 años: el de ETA. El PP parte de la base, compartida con George W.Bush, de que los pueblos quieren gobernantes enérgicos, duros con el delincuente más que con el delito. La crispación es imprescindible para justificar la vuelta al poder de un partido que atrajo sobre nuestro país las iras de un islamismo extremista como reacción al alineamiento del gobierno de Aznar con Bush. Acusar a Rodríguez Zapatero de haber alcanzado el poder mediante las malas artes de Rubalcaba y de los socialistas que salieron a la calle a pedir explicaciones al gobierno sobre la autoría de la matanza, mereció la expulsión de la Moncloa, como le ha sucedido el jueves pasado a Sara de Lucas, que no dejó un instante de insultar a Dayrton y a Pepe en las últimas semanas, con gran regocijo de sus partidarios, seguros de que el cubano se iba a la calle, y creyendo que los espectadores iban a aplaudir las provocaciones, la grosera verborrea y el mal disimulado clasismo de la muchacha.

Que sea en la política española o en los mencionados “reality shows” la reacción de la gente es muy parecida. La mala fe se castiga, el juego sucio se condena y, quien no es capaz de juzgar el grado de tolerancia del pueblo español, suele ser eliminado. Mariano Rajoy está desbordado por su ala derecha en la que un vociferante Ángel Acebes, siendo demócrata, da la sensación de ser un aprendiz de Hitler por su excitación a la hora de atacar al cuello de Rodríguez Zapatero. Mariano Rajoy tiene dos opciones: ver que su lugar-teniente le está haciendo la cama para desplazarlo y optar por serenar los ánimos de su partido, o calentarse él mismo la boca y elevar el tono aún más para situarse por encima del coro de su “Panzer Divisionen”.

Decir que el PSOE, autor de la proposición del Pacto Antiterrorista que, tras dudarlo, aceptó José María Aznar, ha roto el mismo Rodríguez Zapatero es faltar a la verdad. Cuando se produce el atentado del 11-M 2004, el gobierno del PP no convoca al Partido Socialista como era preceptivo sino a un grupo de expertos en comunicación y al propio Acebes, ministro del Interior entonces, para ver qué se le decía al país. La unidad de los dos grandes partidos de nuestro espectro político debía haberse escenificado alrededor de una Mesa de Crisis del Pacto Antiterrorista y no de un núcleo de personas encargadas de estudiar el orden y el ritmo con el que se iba a informar al pueblo. El libro publicado recientemente por Heraldo Muñoz, ex embajador chileno en la ONU en el momento del atentado del 11-M, revela las presiones ejercidas por España para que el documento del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas declarase que el ataque fue “cometido por ETA”. Alemania y Rusia se resistieron ya que jamás en estas condenas oficiales se mencionaba la autoría, pero acabaron aceptando la apremiante sugerencia de Ana Palacio con una fórmula de compromiso que añadía la palabra “presuntamente cometido por ETA”. Aquel mismo día 11 de marzo ya hubo indicios de que el atentado era de los islamistas. Que la SER anunciase atolondradamente que había un suicida no añade ni quita nada al hecho de que, desde nuestro compromiso de las Azores, muchos alertamos de las consecuencias de un acto que nos iba a acarrear muchos problemas además de romper drásticamente con una política internacional que ni Franco se atrevió a corregir durante 40 años: 1º) amistad incondicional con el mundo árabe hasta el punto de retrasar al límite el reconocimiento del Estado de Israel por parte de España, 2º) estrechamiento de los lazos tradicionales con los países hispanoamericanos, incluido el régimen de Fidel Castro (Fraga ha mantenido sus lazos con Cuba hasta hoy). 3º) Máximo acercamiento a la Comunidad Europea aunque no se consiguiese la adhesión. Finalmente, acuerdo con EE.UU. para ceder bases militares al Presidente americano Dwight Eisenhower que prolongó con ello, de 1953 a 1975, la dictadura en nuestro país. Todo eso, José María Aznar lo desmontó con la “Carta de los Ocho” (R.U.,España y 6 países de Europa del Este… ¡la crema del europeismo!) por la que se daba vida al concepto de “Nueva Europa” frente a la Unión Europea que pasaba a ser la “Vieja Europa”. Todo un acto de fe por parte de un núcleo de votantes del PP que creía realmente que salíamos del “rincón oscuro de la Historia” para situarnos a la derecha de Dios.

10 Enero 2006

Algunas despedidas chirrían

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 14:27

A punto de jubilarse dentro de dos meses, el Teniente General José Mena Aguado ha provocado una despedida sonada pero perjudicial para él y sus compañeros de armas. No es el primero que lanza una arenga alertando al paisanaje de los peligros que amenazan la Patria.

El Partido Popular se agarra a cualquier suceso, grande o pequeño, para hostigar al gobierno de Rodríguez Zapatero. Eduardo Zaplana y, en este caso, Gabriel Elorriaga, han metido la pata al querer justificar la declaración de José Mena por la situación creada con motivo de la discusión de la reforma del Estatut. La crispación la crean los dirigentes del PP para, a continuación, acusar al gobierno socialista de romper la unidad de España. No me creo que un Teniente General, hablando en Sevilla el día de la Pascua Militar, en representación del rey, se pronuncie de una manera tan torpe a la hora de decir, taimadamente, que España está a punto de romperse y el artículo VIII de la Constitución encarga a los tres ejércitos impedir toda secesión. “Quiero expresar las inquietudes y preocupaciones de cuantos formamos parte de las Fuerzas Armadas en los momentos que estamos viviendo”. Como la tesis de la desintegración de España es la que sostiene en solitario el Partido Popular, que hasta hace unas semanas se ha negado a participar en la sana discusión parlamentaria del tema, el segundo mando militar ejecutivo de España, ha llevado a cabo un acto partidista a favor de la oposición de Rajoy. En ningún caso mencionó en la arenga que los militares estarían a disposición de lo que dijese el poder civil sobre el asunto. Es el gobierno de España quien ordenaría –en el caso hipotético de un conato de secesión—lo que las Fuerzas Armadas tendrían que hacer, no los militares.

La prensa adicta a Génova intenta quitar leña al asunto alegando que los militares pueden opinar como “un dentista” se ha dicho en la tertulia de María Teresa Campos (A3). Puede hacerlo pero no expresarlo públicamente en un acto solemne, institucional, revestido de uniforme y medallero y ostentando la representación del Rey. Algunos se han apresurado a decir que don Juan Carlos estaba diciendo lo mismo. En primer lugar al rey le corresponde constitucionalmente la jefatura suprema de los ejércitos además de la representación de la unidad de España y a ella se ha referido sin decir si está o no está Cataluña en peligro de secesión. El rey no ha adoptado ninguna posición partidista. El Teniente General ha amenazado y coaccionado al gobierno y a las Cortes Generales en su discurso.

Justificar las palabras del Teniente General don José Mena, como ha hecho primero Gabriel Elorriaga (igual que todo aquel que se ve perdido por su locuacidad, afirmando que lo que dijo se tomó “fuera de contexto”) y después, moderando el tono, Eduardo Zaplana, eso si que merece una comparecencia en el Congreso de Diputados para que expliquen si justifican que algunos militares se consideren candidatos a “Salvapatrias”. Condenar lo dicho por Mena, al mismo tiempo que lo comprenden por la situación creada por el gobierno de Rodríguez Zapatero, es una manera de desmarcarse de la metedura de pata de Elorriaga y, al mismo tiempo, insistir en que España se rompe.

Por último, que dejen, unos y otros de mencionar si tienen 10 u 11 millones de votos detrás de ellos. Hasta las próximas elecciones ninguno de los dos partidos mayoritarios sabe cuantos están con el PP y cuantos con el PSOE. Barajar cifras del 14 de Marzo de 2004 es una falacia.

Mariano Rajoy quiere urgentemente un encuentro con José Luis Rodríguez Zapatero para pactar los cambios que se pueden introducir en el estatuto resultante que salga del Congreso de los Diputados. Como si fuesen los Demócratas y Republicanos o los Tories y laboristas de los dos grandes países anglosajones. Sus partidarios colocan a Rajoy en el bondadoso papel de conciliador que desearía un gobierno “de salvación nacional”. El PSOE y el resto de los partidos del arco parlamentario, no están por la labor después de que el PP reclamase enfáticamente que se devolviese el documento catalán sin admitirlo a trámite. Como reclamaron sin éxito que se hiciese con el Plan Ibarretxe antes de que se discutiese en el Congreso. Ahora Rajoy quiere reengancharse al tren que estaba perdiendo. No quiere participar en el debate al mismo nivel que los demás partidos pequeños de la oposición. Pero se olvida que el PSOE se apoya en todos esos pequeños que no verían con buen ojo un entendimiento extra-parlamentario entre Zapatero y Rajoy, los dos grandullones de la clase.Si alguien puede controlar a los Carod Rovira y al nacionalismo catalán, esos son el vituperado “Bambi” y su “talante”.

Los que vociferan por la supuesta destrucción de España arrastran muchas gentes sencillas a las que se les encoge el corazón oyendo a los José Mena de turno poniendo su espada al servicio de la Patria, Una e Indivisible. Pero como dentro de unos meses haya un estatuto que satisfaga a todo el mundo, incluido el “Parlament” de Cataluña, algunos no van a saber por qué España sigue donde siempre ha estado desde hace 5 siglos y el partido que les dijo que estábamos al borde de la guerra civil, tendrá que explicar por qué sus previsiones no se cumplieron.

Ahora quieren desquitarse de que no apareciesen armas de destrucción masiva como José María Aznar dijo que había. “Podéis creerme” decía mirándonos directamente desde la cámara de Telecinco. Ahora hablan de la fragata “Álvaro de Bazán” que según ellos está en la guerra de Irak cuando por acuerdo con la US Navy, se están comprobando los poderosos sistemas AEGIS de defensa de este tipo de buques de la serie F 100. Estas comprobaciones no pueden hacerse solamente en laboratorio sino en un ambiente real que es lo que está haciendo. De todos modos, quienes aseguraban que habíamos destruido los lazos transatlanticos con Estados Unidos han comprobado que después de que el rey y a la reina fueran invitados al rancho de Bush y del excesivo encuentro de José Bono con Donald Rumsfeld, se añade ahora escoltar al portaviones “Theodore Roosevelt”. La ruptura prevista por el PP no se ha producido. Una vez más, profecía incumplida. Creo que aciertan más Rappel y Aramis Fuster que los estrategas de la calle Génova.

6 Enero 2006

Irak: “tercer año triunfal”

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 13:33

En tiempos de la guerra civil española, la correspondencia solía utilizar eslóganes destinados a repartir ánimos a un bando u otro. Del lado de “los nacionales”, debajo de la fecha, se exhibía ese primer, segundo o tercer año triunfal que marcaba el avance de los insurrectos africanistas y sus tropas “moras”. Por miedo a la censura, hasta los “desafectos” ponían el latiguillo epistolar. Se inicia el “Tercer Año Triunfal” de George W.Bush.

Cuando anunció el 1 de Mayo de 2003, la victoria sobre Sadam Huseín desde la cubierta del portaviones “Abraham Lincoln”, ataviado con un vistoso uniforme de piloto de caza, había perdido solo 160 hombres suyos y de su coalición internacional.

El fin de la guerra era tan verdad como el “fin de la Historia” anunciado por el pensador americano Francis Fukuyama. Convencido de que el partido político baaz era de religión suní y sustentaba al dictador, Bush y sus asesores se empeñaron en acabar con ellos. Así se concentró la lucha en las áreas de islamismo más tibio y mayor porcentaje de partidarios del laicismo árabe.

La población chií aboga por un estado islámico donde la sharia impere sobre la vida de los habitantes de Irak. El baaz es el socialismo a la árabe y el hecho de que cayese en manos del clan suní de Tikrit no significa que sea una ideología con base étnico-religiosa. Todo el mundo, incluidos algunos kurdos, medró en las inmediaciones del poder bagdadí en tiempos de Sadam Huseín.

La resistencia suní, ofrecida por la insurgencia en Faluya contra la ofensiva americana, no tiene nada que ver con el voluntarista análisis del gobierno de George W.Bush. Hace tiempo que Guardia Republicana, insurgencia nacional-islamista y “brigadas internacionales” combaten “al invasor, al ocupante”. Dos fenómenos se han dado en los casi tres años de esta absurda guerra: En primer lugar un peligroso favoritismo hacia dos de los tercios que componen Irak, el chiísmo (60%) y los kurdos (20%), alentando su odio hacia el centralismo de Sadam Huseín y sus partidarios suníes (20%). Grosso modo, se corresponde esta visión del gobierno americano con las zonas de exclusión aérea que establecieron en 1991, por encima del paralelo 36º y por debajo del 33º, es decir, los kurdos al norte y los chiíes al sur. En segundo lugar, las elecciones han transcurrido razonablemente bien en cuanto a participación pero los atentados siguen siendo diarios y las represalias americanas indiscriminadas aunque se presenten una boda o un funeral como “peligrosas concentraciones de yihadistas” en las que han muerto “dirigentes destacados” de Al Qaeda. De algún modo hay que disimular los enormes “daños colaterales” que produce una aviación poco respaldada por los servicios de inteligencia y guiándose solo por las apariencias.

Las colas para alistarse en el nuevo ejército iraquí que ha de sustituir a las fuerzas de la coalición, se nutren de gente joven sin trabajo desde que la guerra vino a “liberarles de la tiranía y traerles la felicidad que da la democracia”. Es un nuevo ejército que está pagando un sangriento tributo antes de haber empezado a ser operativo. Estados Unidos ¿está seguro de que la instrucción y las armas que se le entrega a esos hombres no se pondrán al servicio de la insurgencia? ¿Están seguros el Pentágono y el Departamento de Estado de que no están armando la guerra civil que se vislumbra desde hace tiempo? Osama bin Laden, seguramente sigue vivo pero arrinconado en la esquina más inhóspita de la Zona Tribal de Pakistán, junto a la frontera nororiental de Afganistán. En esa situación, el líder, internacionalmente reconocido como Raís de Al Qaeda, está neutralizado y no interviene en los asuntos de Irak. El hombre que dirige la resistencia contra Estados Unidos, no es el único que manda. Ni siquiera parece tener contacto con Bin Laden. Hay ayatolaes como Muqtada al Sadr que disponen de importantes masas de seguidores armados que defienden el chiísmo pero que son objeto de ataques de otros iraquíes como acaba de suceder en la sagrada ciudad de Kerbala. Al mismo tiempo, otro atentado suicida entre los suníes de Ramadi elevaba a 140 los muertos del día 5 de enero. A ello hay que sumar 7 soldados norteamericanos muertos cuya suma total eleva el número de sus muertos a 2.189 y el de heridos a más de 15.000.

Esta situación se produce cuando se está intentando constituir un gobierno de unidad nacional para el que el presidente de Irak, el kurdo Jalal Talabani, pide que se haga hueco a los suníes, principal fuerza en guerra contra el ocupante extranjero. Unos creen que ese gobierno en el que todas las facciones tengan cabida, permitirá la retirada de los ejércitos extranjeros. Otros piensan que la causa del islamismo radical está ganando la batalla y que ello se debe a la presión diaria de los atentados. Abu Musab al Zarqaui era un pandillero jordano de la ciudad de Zarka, cerca de Amman donde se encuentran estacionados los blindados de la Legión Árabe. Para este matón de barrio, la refinada educación de Bin Laden y su clase social son tan detestables como los mismos americanos. El Califato que propugna el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, de origen argelino, considera a Al Zarqaui su jefe natural. Preconizan una interpretación literal del Corán. Mientras los chiíes se alinean detrás del gran ayatolá Ali al Sistani o bajo las ordenes del ayatolá Al Sadr, Irán se frota las manos sabedor de que controla el chiísmo radical de Irak, su aliado natural.

George W.Bush, el hombre que no quería escuchar a nadie cuando decidió ir a la guerra contra Irak con el apoyo de Tony Blair y José María Aznar, ahora empieza a escuchar en su país como crece la oposición a la presencia de sus soldados en Irak y se reclama el regreso de los mismos a EE.UU. ¿Recuerdan cuando en España, algunos decían que anunciar el regreso de nuestras fuerzas era mandar una señal de aliento a “los terroristas” de Bin Laden? Ahora es el propio Bush el que habla de un calendario para el regreso, refiriéndose a los 30.000 hombres y mujeres que envió de refuerzo para las elecciones legislativas del 15 de Diciembre 2004. De los demás no sabe cuando podrá devolverlos a sus hogares. Rodríguez Zapatero tuvo más olfato que el gobierno de Aznar. Francia y Alemania ni siquiera mandaron sus soldados. Por lo pronto, tras los españoles y holandeses, el mes pasado se marcharon los búlgaros y ucranianos. Italia ha iniciado la retirada y Polonia ha anunciado que pronto empezará a reducir su presencia en la zona “hortofrutícola” de Irak. Corea del Sur ya ha devuelto a casa un millar de soldados y el resto lo hará a finales de 2006. De los 50.000 soldados de la fuerza internacional solo quedan en Irak 20.000. La soledad de EE.UU. puede llegar a ser insoportable si todos sus aliados abandonan la “guerra contra el terrorismo internacional”. Ni siquiera los beneficios del petróleo pueden compensar la sangría puesto que el sabotaje de los oleoductos es constante y difícil de impedir. Ayer mismo en Kirkuk, el petróleo ardía en lugar de fluir normalmente.

La guerra civil está a la vuelta de la esquina, en Irak. Preocupación en Ankara con la semi-independencia del Kurdistán iraquí que puede inspirar y dar aliento a los 16 millones de hermanos de la región kurda de Turquía. Chiíes divididos entre unos ayatolaes y otros. Teherán apoyando al sector más radical de estos. Suníes predicando el odio al extranjero occidental, especialmente estadounidense, y dispuesto a derribar el conservadurismo elitista de Arabia Saudí y los países del Golfo. A todo esto, nadie sabe el verdadero número de muertos dentro de la población iraquí. Bush adelantó tímidamente 30.000. Diez por cada muerto en las Torres Gemelas de Nueva York. Eso en un país como Irak que no tenía nada que ver con el atentado del 11-S de 2001. Pero son muchas más las bajas de la población inocente. La misma que dispone de 4 horas diarias de electricidad cuando en tiempos de Sadam Huseín no había restricciones eléctricas o de carburante y donde se practicaba la mejor medicina del mundo árabe. Ahora se opera sin anestesia.

Y mientras, en Estados Unidos se practican escuchas sin permiso judicial a los ciudadanos susceptibles de tener algo que ver con Al Qaeda, se tortura autorizadamente supuestos enemigos “para evitar muertes de americanos”, por la misma razón, asesinato de electricista brasileño antes de preguntarle su nombre, etc… . Donde está en peligro la democracia no es en Irak u Oriente Medio. Es en los mismos países occidentales. El senador republicano John McCaine, ex prisionero del vietcong que lo torturó durante la guerra de Vietnam, ha sublevado al Congreso exigiendo la inmediata erradicación legal de la tortura.

Se dice que el segundo mandato de los presidentes estadounidenses sirve para retocar su biografía en los libros de Historia. En el caso de George W. Bush parece que contra más quiere arreglarla, más la ensombrece.

3 Enero 2006

Hace sólo 20 años

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 13:32

En 1986 España ya no era la de 1945 cuando padecimos un embargo por parte de todos los países menos Argentina. Muy lejos quedaban las penurias del primer franquismo, el Plan de Desarrollo de López Rodó, la muerte del Caudillo, el regreso de algunos exiliados y emigrantes de la maleta de cartón. César Vidal asegura que los españoles iban a Alemania o Francia o Bélgica con contratos. ¡Dios mío qué manera de distorsionar la Historia! Confundir la solicitud de técnicos que se hacía a través del Instituto de Emigración con los indocumentados que llenaban los trenes de “sin papeles” españoles, es absurdo.

Hombres y mujeres se las apañaban sobre el terreno, ayudándose unos a otros con el idioma o con los trucos para sobrevivir. Las “pateras” canarias que habían emigrado clandestinamente hacia Venezuela, los gallegos o asturianos que reclamaban desde Cuba a familiares de Lugo o de Langreo.

Una España triste, gris, de trajes que se arreglaban de los padres para los hijos, de pan negro con cuerda del saco de harina o salvado. Los presos con el cabello cortado al cero, de monos azules como único vestuario, de coches canibalizados, de películas heroicas sobre la Raza, Inés de Castro, la Reina Santa o Marcelino, Pan y Vino.

En 1986, llevábamos una década de libertad con sobresaltos. Los viejos habían alertado cien veces a los jóvenes con volver a las andadas. “¡Igual que en el 36!”, proclamaban después de la matanza de los abogados laboralistas de Atocha o cuando los ultras disparaban en las manifestaciones de estudiantes de izquierdas. Un ejército con mandos africanistas y orgullosos de su “victoria sobre el comunismo internacional”, otros más jóvenes como Alberto Piris, Fernando Reinlein, J. Luis Crespo, Luis Otero, algunos de ellos fundadores de la UDM (Unión Democrática Militar), que hablaban de un ejército nuevo, sometido a un gobierno civil electo por el pueblo.

La entrada de España en la entonces Comunidad Europea, levantaba todavía muchas dudas en los miembros fundadores. Les había sorprendido que la muerte de Franco no hubiese provocado una nueva guerra civil. Para muchos franceses, por ejemplo, el viejo dicho de “vérité en de-ça des Pyrénnées, erreur au-delà” (verdad en este lado de los Pirineos, error del otro lado), era más que una frase literaria, era un axioma.

La fama que teníamos era la de un ejército tan golpista como los latinoamericanos, sangre caliente, religiosidad medieval, machismo a ultranza, hidalgos que despreciaban el trabajo, juerguistas, sanguinarios en nuestro espectáculo nacional, poco productivos, despilfarradores, corruptos. Aquel disco que lanzaba “Diario 16” de “Libertad sin Ira” reflejaba muy bien lo que creíamos ser: un injusto sambenito. Éramos “gente seria hasta en la cama”.

Nuestra renta por habitante era tan baja –el 74% dela media de los 15=100– que nadie pensaba que alcanzásemos a los demás países. Estamos en el 90 sobre la misma base y sobrepasamos la media en la UE=25. Cuando los países miembros aprueban los criterios de convergencia en Mayo de 1998, Francia y Alemania creen que no podremos cumplirlos. Para los países ricos del Norte somos, despectivamente, el “Club Med” (club mediterráneo) pero no solo cumplimos sino que lo hacemos mejor que otros. El euro resulta ser tan fuerte y sólido o más que el entonces adorado “marco alemán”. Las economías de la locomotora franco-alemana se ven frenadas en sus exportaciones y, por ende, en su desarrollo y hasta perjudicadas por esa fortaleza en el empleo y España logra crecer al doble que quienes eran modélicos hasta entonces, y bajar de la media nuestra tasa de paro.

En 1986 teníamos 773 kilómetros de autovías gratuitas. Hoy, veinte años más tarde, hemos alcanzado 6.267. Los fondos europeos han financiado 4 de cada 10 kilómetros que hemos construido. Nuestros lazos con la Unión Europea han crecido como nuestro PIB. El 90% de las inversiones que llegan a España provienen de la UE, el 87% de nuestros turistas y el 66% de nuestras importaciones mientras el 74% de lo que exportamos va a nuestros socios. Hemos recibido 150.000 millones de euros en estos 20 años para el desarrollo regional, para la agricultura, para la formación y como Fondos de Cohesión. España, con gobierno socialista o del PP, ha roto la fama de ingobernabilidad que teníamos en el resto de Europa. Polonia y otros países de los 10 de la última ampliación están acudiendo a España para copiar lo que hemos hecho en estos 20 años. Durante este período de tiempo, Europa nos ha aportado un 1% de nuestro PIB –a la vez que se beneficiaba con su penetración en un mercado muy consumista como es el español—pero el resto ha sido fruto del esfuerzo de nuestro trabajo.

Tengo amigos extranjeros que visitan regularmente España desde hace 40 años y que me visitan en todos sus viajes. Están asombrados del dinamismo y de la alegría en las calles de este país y se extrañan de que el pesimismo, que predomina en algunos de sus países, esté muy extendido en España en medio de grúas, tuneladoras, andamios, construcción de autovías o de trenes de alta velocidad.

– Enrique, me dice un amigo mío, editor francés jubilado, “hace unas décadas teníais un Manolo Santana recoge-pelotas genial, un Ballesteros, antiguo “caddie”, un Julio Iglesias, un Alfredo Kraus. Uno de cada cosa en todas las actividades. De repente, es la “Armada” de tenistas que todo el mundo teme, es el Barcelona, el Real Madrid, la magnífica Olimpiada de la Ciudad Condal, escritores, golfistas, maratonianos, campeones mundiales de F1, de motorismo, de “rallies”, de baloncesto, domináis la Opera, la arquitectura. ¿Os habéis vuelto locos? Tenéis la segunda longevidad del planeta, el record mundial de trasplantes, una Seguridad Social envidiada por otros países de primera línea, la industria turística más avanzada, segundos inversores en América, primera banca europea… . Pero ¿cómo podéis ser tan pesimistas sobre vuestro futuro?”

Añado yo. En los últimos cuatro años, la avalancha de inmigrantes que vienen a nuestro país, y que estamos absorbiendo ya regularizados en puestos de trabajo que ningún español quería, son la prueba de que han descubierto un país de libertades, de avances sociales, con escasa discriminación racial, donde gentes de todas partes pueden labrarse un futuro a la vez que ayudan a España a seguir creciendo.

Y ahora, a esperar los comentarios de mis lectores diciéndome que a mi edad no tengo derecho a ser optimista. Les regalo la sopa del abuelo. Yo me moriré con un vaso de vino medio lleno.

Clicky Web Analytics