Memoria y reflexión
Al escuchar cosas que se dicen en tertulias, blogs, medios de comunicación o en el Parlamento, hay dos respuestas de nuestro cerebro: la primera es establecer comparaciones con situaciones anteriores parecidas y la segunda es colocar un hecho dentro del área reflexiva de nuestro cerebro. La noticia de que la extrema derecha ha logrado constituir un grupo dentro del Parlamento Europeo gracias a la entrada de Rumania y Bulgaria en la UE-27, invita a la reflexión. Países sometidos durante décadas a una dictadura conservan importantes núcleos partidarios del autoritarismo, pero que España no ha colaborado en ese hecho (?) Son necesarios 20 miembros de similares ideas políticas para constituir un grupo político en el Parlamento de Estrasburgo. Francia con su Front Nacional, Italia con Lista Mussolini, Bélgica con el flamenco Vlaams Belang o la Gran Rumanía. Ninguno de estos partidos admite claramente que el Holocausto tuviese lugar y no quieren la entrada en la UE de Turquía. Suelen ser xenófobos y partidarios de devolver los inmigrantes a sus países. ¿Hay alguien en España que no conozca gente que encaja en este retrato?
Todos sabemos que tenemos neonazis, que hace poco veíamos grupos falangistas brazo en alto cantando el Cara al Sol, Blas Piñar honrando la memoria de Augusto Pinochet. Entonces ¿donde se esconden quienes venden literatura hitleriana, quienes reparten palizas a mendigos o extranjeros de color? Solo se me ocurre pensar que ocupan una parte minoritaria dentro del PP. En este partido se dan cita tantas tendencias que abarcan el reflejo completo de la sociedad española. Así es difícil plantearse políticas centristas si no se empieza por deshacerse del lastre de la extrema derecha.
Cuándo el presidente Rodríguez Zapatero habló a los españoles con un optimismo que iba a ser contradicho 24 horas más tarde con el atentado de ETA ¿Es razón para pedir perdón en el Congreso de los Diputados? ¿Lo hicieron Suárez, González o Aznar antes de ZP? ¿No es una prueba de que las informaciones de que dispone el presidente demuestran que no está al corriente de las intenciones de ETA? ¿Alguien le ha pedido perdón por haberle acusado de aceptar la autodeterminación y entregado Navarra? Cuando se contempla a Mariano Rajoy insultar a un hombre que no solo no le insulta sino que quiere que colabore en la derrota del terrorismo ¿no se nota detrás de un pacífico tribuno del XIX la larga mano de la extrema derecha de su partido? Una de las afirmaciones erróneas que se han oído estas semanas es que “nunca, jamás, en ningún conflicto se ha negociado con los terroristas. ¡Ni memoria ni reflexión! Quienes sostienen esta postura no explican cómo se realizaron las anteriores rendiciones sin haber dialogado o negociado su final. Siempre habrá etarras que no querrán poner fin a “su lucha armada”. ¿Cómo se arrinconan los terroristas para que no tengan más salida que entregar las armas y salir con las manos en alto camino de la cárcel? Un sector de españoles pide a gritos que sea así como se termine con la lacra pero también hay quien cree que existen los Reyes Magos.
La sesión del lunes 15 en el Congreso de Diputados no ha podido ser más patética. Un partido que aspira a gobernar otra vez, que ya lo hizo y no acabó con ETA, pretende demostrarnos cómo hay que hacer para terminar con ellos. Se considera que solo hay una solución para acabar con ETA y que esa solución es la suya, la que respaldan los 9.360.512 votantes que obtuvo el PP en 2004. Se olvida que el PSOE consiguió 10.909.687 a los que hay que añadir 3.592.378 votos de los demás partidos del arco parlamentario. Difícil lo tendría el PP, si no obtuviese la mayoría absoluta en unas elecciones legislativas porque esos votos de los partidos nacionalistas no sienten demasiada simpatía para el equipo que lidera Rajoy. De 1996 a 2000, los populares supieron lo que era contar con esos apoyos. Su victoria absoluta en 2000 les hizo gobernar sin contar con nadie más, con arrogancia, prepotencia y llevándonos a una guerra considerada ilegal por la comunidad internacional. Ahora, el PP dice que se le quiere aislar cuando es ese partido el que no quiere juntarse con nadie más. Rajoy, en el Congreso, no pretendía colaborar sino gobernar desde la oposición utilizando para ello a Rodríguez Zapatero. Una de las exigencias que pone en su hoja de ruta es impedir que el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) no participe en las próximas elecciones autonómicas por considerar que representa a la ilegalizada Herri Batasuna. Memoria: ¿Quién legalizó dicho Partido al inscribirlo y autorizar su funcionamiento? Ángel Acebes, Ministro del Interior de José María Aznar. ¿Quién dijo que sería generoso si ETA dejase de matar? José María Aznar. El deseo de adelantar las elecciones y recuperar la Moncloa es hoy tan parecido como la tabarra que le dieron a Felipe González para que se marchase.
El colmo de lo inaceptable fué cuando Rajoy sentenció:”Si usted no cumple con lo que quieren los terroristas, entonces ponen bombas;y si no hay bombas es porque ha cedido”. Lo adecuado habría sido pedir perdón por esto y por acusar a ZP de haber entregado Navarra y aceptado la autodeterminación. ETA y los batasunos han metido la pata hasta el corvejón. Decir que se mantiene el alto el fuego después de explotar una furgoneta cargada de explosivos en la Terminal 4 de Barajas es una contradicción. Parece como si dos sectores etarras hablasen cada uno por su lado. Uno mantiene la tregua y el otro la rompe pero los dos dicen que se mantiene. Arnaldo Otegui y su equipo podrían haberse desmarcado de la banda terrorista condenando el atentado del que, seguramente no sabían nada de antemano, como Rodríguez Zapatero. El hecho de que 24 horas antes el presidente no supiese nada del inminente atentado y se mostrase esperanzador es algo que, en la vida, le puede suceder a cualquiera. Sobretodo si no mantiene con ETA la complicidad que le atribuyen los del PP. La credibilidad de ETA y Herri Batasuna se había forjado a lo largo de 3 años sin atentados. Ahora, van a costar muchos más si quieren volver a una mesa de negociaciones. Pero sea como sea, ETA no se extinguirá de forma diferente a como se han extinguido otros muchos movimientos terroristas. Basta observar los resultados de Israel para liberar a sus soldados presos de Hezbolá y Hamás y obligados a negociar su liberación con ellos como se negocia en Afganistán e Irak. No es cuestión de energía y decisión. Es cuestión de cabeza. Memoria y Reflexión.




