El cole: el PP no quiere jugar
El PP se ha impuesto hace tiempo dos premisas que considera propicias para su conquista y retención del poder. Primero una unidad férrea que no existe cuando manejas grandes cantidades de partidarios. Lo mismo da que te llames PSOE que PP. En segundo lugar, despreciar a los pequeños y buscar la complicidad de sus rivales y alternancia natural para constituir un bloque y pactar entre los dos despreciando a los “enanos” (Izquierda Unida, nacionalistas periféricos, etc… .). Yo siempre he considerado que una democracia se juzga por el respeto que tiene a sus minorías más que por la obediencia que siente hacia las mayorías. Respetar las mayorías es de cajón y cuando no se hace como en el caso de José María Aznar ante la guerra de Irak, se paga inexorable y estruendosamente el precio. Luego se pueden buscar las excusas que se quiera. Cualquier mal perdedor hace lo mismo. La realidad está ahí.
¿Qué ha hecho “Bambi”, el “bobo”? Recoger todas las aspiraciones que se encontraba en el camino y procurar darlas salidas, una tras otra. Muchas estaban en su programa electoral y otras han ido apareciendo sobre la marcha. El resultado es que en esta partida que es gobernar España, tiene todas las cartas en la mano y el PP no tiene más que una: la del “NO” a todo. Cuando gobernó de 1996 a 2000 sin mayoría absoluta, tuvo sus mejores cuatro años. Pactaba con nacionalistas vascos, catalanes y si no lo hacía con los gallegos del BNG es porque Manuel Fraga tenía cubierto ese frente. Pero del 2000 al 2004, un PP endiosado decidió no escuchar más que a Bush y Blair, además de a Dios. No le importaba lo que decían los españoles en la calle contra la guerra de Irak, solo le interesaba codearse con los grandes de este mundo, como si ello convirtiese a España en una potencia de primer orden. El catálogo de reivindicaciones de los españoles era amplio aunque el primero era de magnitud internacional: Retirar de Irak nuestras tropas tal y como se había prometido durante la campaña electoral del PSOE. Y Zapatero la cumplió con toda celeridad. Tan poco acostumbrados a ver las promesas electorales cumplidas que el PP puso en circulación el cacareo nuestros aliados al vernos abandonar la zona “hortofrutícola” que se nos había encomendado con base en Diwaniya. No se de qué podían reírse los americanos después de su abandono precipitado de Saigón en helicóptero desde su Embajada o de Somalia tras ver uno de sus pilotos semi desnudo arrastrado por las calles de Mogadiscio. Ahora está de moda retirarse todos los componentes de la Coalición sin haber resuelto el futuro “democrático” de Irak.
Otro de los problemas que España tenía era el terrorismo etarra al que se ha dedicado también el ejecutivo con la máxima discreción y ante la extemporánea petición del PP de que se haga con luz y taquígrafos cualquier conversación o negociación que el gobierno de Rodríguez Zapatero esté llevando a cabo. Evidentemente el PP, que tan bien lo ha hecho en la lucha contra ETA durante sus 8 años de gobierno, considera que el broche final de la Paz le pertenece a Aznar, él mismo víctima de atentado etarra. Al temer que no sea así, deciden acosar a Zapatero y acusarlo de debilidad y de no hacer respetar las leyes en contra de la ilegal Batasuna. Es evidente que Batasuna y Otegui son las necesarias palancas para conseguir que la negociación del final de la lucha prospere. Detener a los etarras que negociaron con el equipo de Aznar en Zurich a los dos días de haberse roto el diálogo, no es la mejor forma de avanzar en la solución del problema vasco.
Las pensiones es otro de los puntos en los que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se ha volcado, especialmente las más bajas. La ayuda a las familias con mayores a su cargo y la mejora de los servicios sociales utilizando mano de obra inmigrante ya están en marcha. El desarrollo de unos verdaderos servicios unificados de lucha contra el terrorismo islamista (inexistentes con Aznar), la ley de protección de las mujeres contra los malos tratos, la libertad de los homosexuales para contraer matrimonio, la nueva ley de educación (LOE), la reforma del Estatuto de autonomía catalán, la devolución de los papeles de la Generalitat incautados por Franco y guardados en los Archivos de Salamanca, la regularización de 700.000 inmigrantes, etc… .En menos de dos años, era difícil realizar tantas cosas. Lo que es más extraordinario es que se haya hecho todo en medio de un crecimiento que es el doble de la media europea, con creación de empleo hasta llevarnos a la media de la UE y prosiguiendo con el “boom” inmobiliario a la vez que continuando la expansión de nuestras empresas en el extranjero.
Hay que añadir que no se ha roto la familia, ni la unidad de España, ni la Seguridad Social que no cesa de crecer, se ha pasado de 15 a 17 millones la población ocupada y hemos recibido 55 millones de turistas. Si han venido menos estadounidenses a nuestro país no hay que achacarlo al enfado de Bush con nuestro gobierno actual sino a que la Unión Europea es un área cara para el dólar americano muy devaluado frente al euro como consecuencia del enorme déficit producido por la guerra de Irak.
Finalmente, por no haber querido participar activamente en la reforma del Estatut, el PP se encuentra fuera de juego en Cataluña y Joseph Piqué desautorizado por los duros del Partido Popular. Se habla de su eminente renuncia pese al apoyo que le ha prestado Rajoy en el desayuno de este Martes. Zapatero puede recibir apoyo de ERC o de CIU, lo que desmiente a quienes aseguraban que era un títere en manos de Carod-Rovira, y la manifestación abertzale –impresionante— tuvo lugar sin gritos a favor de ETA y sin más pancartas y banderas que la ikurriña. Si no se siente que Otegui anda buscando la relegalización de Batasuna y representar el papel preponderante dentro del nacionalismo vasco por delante del PNV, más derechista, es que no se quiere analizar la realidad, obcecados con la idea de encarcelar a todo el mundo.
Las encuestas pueden hablar de empate técnico o de dos puntos por arriba o dos puntos por abajo según el medio de comunicación que ofrezca los datos pero el caso es que el PP no tiene con quien asociarse si no alcanza la mayoría absoluta mientras que el PSOE tiene candidatos haciendo cola. La pérdida de Galicia augura malos años para Rajoy en su propia tierra. Los acuerdos logrados con los catalanes, ahora deben pasar por el Congreso de los Diputados y el Senado. Sería recomendable que el PP participase activamente, y con deportividad, con sus enmiendas en lugar de jugar al victimismo y decir que los demás le aíslan. El PP debería considerar tarea prioritaria recomponer el peso que tenía en Cataluña con Piqué y Vidal-Quadra, si no quiere ser residual en dos de las tres autonomías históricas y a punto de verse desbordado en Euskadi, la tercera. Los intentos de sabotear la labor del gobierno y a la vez pedir (suplicar) un entendimiento entre los dos grandes partidos nacionales, no han dado resultados satisfactorios. El PSOE puede tener variedad de opiniones entre sus “barones” pero el PP no le va a la zaga y si no véase la estima que se tiene por Ruiz Gallardón en la reciente encuesta del ABC.Casi como la que tiene la derecha por José Bono o Rodríguez Ibarra. Si Aznar fue capaz de elevar por dos veces los porcentajes de cesión de impuestos hasta el 30% ¿por qué considera el PP que España se quiebra ahora que el gobierno lo eleva al 50%?




