La Humanidad amputada
El porcentaje de mortandad, entre hombres y mujeres, es desfavorable al sexo llamado “fuerte” excepto en tres años que se corresponden con la pubertad femenina. Curiosamente, es la época en que suelen producirse apariciones de vírgenes y otros fenómenos más o menos parapsicológicos. La longevidad de los seres humanos se ve netamente favorecida, en cualquier sociedad, si se es mujer. Mi madre solía decir que “si no fuese por los ovarios, la mujer sería prácticamente indestructible”. Puede que científicamente esto no sea del todo cierto pero si es ilustrativo de la maravillosa complejidad del cuerpo de la mujer.
Las circunstancias que propician la reproducción humana, son muy diferentes entre hombres y mujeres hasta el punto de moldear el carácter de ambos en direcciones no siempre parejas. La rapidez con la que el hombre deposita su semilla y la lentitud de la gestación van a determinar el carácter, temperamento y capacidad analítica de los dos sexos. Llevar en su seno una nueva vida, durante nueve meses, requiere una gran dosis de paciencia y sentido de la responsabilidad. El circulo de libertad de la mujer, en tiempos de la caverna, abarcaba lo que su vista a fin de prevenir el ataque de alimañas contra su cría. La del hombre cubría la media jornada de marcha alejándose con la caza para regresar en el día con el alimento diario. El contacto constante con los hijos y la ausencia del hombre, desarrollaron unas cualidades excepcionales en la administración de recursos y organización social de la familia.
Los siglos, en ciertas regiones del mundo, han permitido la evolución liberadora de la mujer y ello ha moldeado bastante el comportamiento del hombre. En otros lugares, las dos terceras parte de la Humanidad siguen manteniendo a la mujer presa de su condición social que no de su capacidad cognoscitiva. El aprendizaje del gobernante, a través de los tiempos y países, se ha ido desarrollando conforme se ejercía el poder. La mujer sabe gobernar genéticamente. Ha desarrollado sus dotes de organización y gobierno de madres a hijas desde el alba de los tiempos.
Transcrito a nivel de una comunidad, es decir, a la gobernanza de un colectivo humano, la mujer está preparada para desarrollar todas las funciones que se requieren. Es “ministra” de prácticamente todas las ramas de un “gobierno” a escala familiar. Ministra de Sanidad, con la capacidad de curar y consolar, con un poco de salivilla, a un niño por una “pupa”. Ministra de Justicia dando a cada hijo e hija lo que le corresponde. Ministra de Alimentación,Ministra de Sanidad, Ministra de Finanzas (90% de los ingresos familiares), Ministra de Educación (primeras lecturas y apoyo en los deberes), Administradora de la diplomacia y el orden entre hermanos o estos y el padre. Ministra de Asuntos Sociales y Comunidad de Vecinos. Una Familia se rige, a escala celular, igual que una macrocomunidad de seres humanos. Organizar la vida de un país de 45 millones de habitantes no es muy diferente a llevar una casa con una pareja de adultos y tres o cuatro niños, más abuelos.
Aquellos países donde el machismo relega a las mujeres a una posición de ciudadanas de segunda, ocupan sistemáticamente las últimas posiciones en la clasificación del desarrollo. Decía el Ministro de Franco, López Rodó, autor del Plan de Desarrollo de 1956, que España alcanzaría la democracia cuando tuviese 2.000 dólares de renta per capita. En realidad –y aunque lo que voy a decir pueda escandalizar a muchos jóvenes—la democracia se alcanzó cuando las mujeres pudieron entrar solas en bares y cafeterías, cuando pudieron abrir una cuenta corriente, viajar sin permiso del marido y vieron su mayoría de edad igualada con la del hombre.
Son muchos los que reprochan al Islam el trato que da a la mujer pero se olvidan que entrar en una Iglesia sin velo, con manga corta o falda por encima de la rodilla, es lo que vivieron las madres de los que tenemos 60 o más años. Solo hace 75 años que en España, la mujer tiene derecho de voto. El asesinato de una mujer por haber “deshonrado a la familia” se ha practicado en nuestro país como se sigue haciendo en bastantes países musulmanes. También allí están cambiando las cosas. Baste recordar las recientes imágenes de las jóvenes cairotas manifestando su alegría ante las cámaras de la televisión egipcia porque su país ha ganado la Copa de África de fútbol. El Líbano no tiene nada que ver con Afganistán a la hora de juzgar la condición femenina. Un burka en Beirut es tan raro como un puesto de helados en el Polo Norte.
Un país que no puede considerarse desarrollado, Bangladesh, musulmán y con costumbres tan bárbaras como desfigurar por despecho a las mujeres con ácido, ha tenido la suerte de que un economista, Muhamad Yunus, haya tenido la idea de crear el Grameen Bank para prestar minicréditos a los pobres, especialmente mujeres. Esto empezó en la década de los setenta y en la actualidad tiene 2 millones de clientes, 90% de los cuales son mujeres. Los préstamos se hacen a pequeños grupos de cuatro o cinco personas embarcadas en proyectos con visos de funcionar. En la actualidad, 35.000 aldeas de Bangladesh reciben tales créditos sometidos a intereses de mercado para eliminar el carácter caritativo de las operaciones. Se Trata de créditos sin más avales que la honradez de la persona. La tasa de devolución de los préstamos es del 97% frente al 35% de incobrables que tiene la banca tradicional en ese país. El Grameen Bank ha terminado con los “prestamistas-tiburones”, tan frecuentes en países pobres. En España, los minicréditos funcionan y la reina es Presidenta del organismo correspondiente. Yunus es Premio Príncipe de Asturias de 1998.
El desarrollo de un país o una sociedad, es proporcional al grado de ayuda que se brinde a la mujer para ser económicamente libre y, sobre todo, poder ejercer su maternidad a la vez que da rienda suelta a una capacidad creativa ignorada por el machismo de cierta masculinidad mal entendida. Basta ver el salto enorme que ha realizado España en cuando la mujer y el hombre se han puesto a trabajar, codo con codo.
En 1968, entrevisté en Riad al rey Faisal II de Arabia Saudí (más tarde asesinado por un familiar). Le hice mi primera pregunta a lo bestia:
“¿Qué hace usted para educar a las mujeres de su país?” Me miró en silencio con la cara de asco que siempre le caracterizó.
“Abrí una escuela para mujeres en el sur del país y a los dos días, teníamos que llevarlas en autobús con cortinas en las ventanas y con un tanque delante y otro detrás. A pesar de eso apedrean el autobus todos los días”.
Volviendo a España, ahora hace falta que la Patronal acepte ofrecer mismo salario a hombres y mujeres con igual calificación y trabajo. Es una manera de poner más dinero en el mercado que beneficiará a las mismas empresas que ahora cedan refunfuñando para borrar una injusticia.
A todas las mujeres, mis mejores deseos en el día de hoy. El futuro de la Humanidad está en vosotras y en África. No me cansaré de decirlo. Y ahora, si quieren, llámenme “lesbiano”.
P.D. Los “blogueros” debemos respetar también a las mujeres que nos hacen el favor de opinar, la mayoría de las veces con más sensatez que nosotros.




