ZP: “Homo habilis”
El “Estatut” está listo para su aprobación por el Congreso de los Diputados. El Presidente Rodríguez Zapatero había anunciado que lo aceptaría (para su discusión en el Parlamento Español) tal y como saliese del “Parlament” catalán. Produjo un gran escándalo aquel anuncio por que todos, socialistas, populares y demás partidos, veían numerosos puntos de inconstitucionalidad. Pero no había razón para asustarse dado que quedaban muchas vallas que saltar antes de su aprobación definitiva. Se consultó al máximo órgano Constitucional que dio su opinión sobre un documento que ya, en aquel momento, no se parecía al salido de Cataluña por los cambios introducidos. Ahora se dispone de un texto que aprueban todos los partidos del arco parlamentario menos el PP. Y este sigue quejándose de que “se le aísla”, que “se desmembra España”. Es como el conductor suicida que cree que todos los demás están equivocados porque van “en dirección contraria”.
El Partido Popular y los Socialistas han pactado un estatuto valenciano a plena satisfacción de ambas partes. Y en el se especifica que podrá acogerse a cualquier ventaja que obtenga otro estatuto autonómico. Todo perfecto. Sin guerra ni crispaciones. ¿Por qué no puede suceder lo mismo con el “Estatut” de Cataluña?
ETA, en un comunicado que, según todos los indicios, parece pactado entre los intermediarios de ambas partes, ofrece “alto el fuego permanente”. Y eso después de mil días sin muertos aunque sí con extorsiones. El PP había intentado desmontar el optimismo de los socialistas diciendo que “ellos conversaron con ETA en Suiza tras una tregua” y no obtuvieron resultados. Puede que en ninguna de las varias ocasiones anteriores, ETA estuviese tan débil. Pero el PP insiste. Son ganas de marear la perdiz: un “alto el fuego permanente” es más que una “tregua” que, además, Mayor Oreja declaró tramposa. La cara de Rajoy y sus escuderos, Zaplana y Acebes, en los escaños de su partido, era todo un poema ante el anuncio institucional de Zapatero. No sabían qué hacer, si alegrarse o volver a exhibir la rabieta que les embarga desde que perdieron las elecciones del 14-M. Al PP, ETA siempre le pilla a contrapié, como en Atocha.
La política estadounidense se basa en el empleo de la fuerza en lugar de la diplomacia. Ellos mismos consideran que los europeos somos Venus (diosa del Amor) y ellos Marte, (dios de la Guerra). Aznar, en juicio precipitado, consideró que el “carry a big stick” (lleva un buen palo) de Theodore Roosevelt, debía de ser el eje de nuestra política, interior y exterior. La ha aplicado con Fidel Castro, con Marruecos, con Irak, con Francia y la UE, con ETA, con el PSOE desde la oposición. El PP ha adoptado esta doctrina de su Aznar-Lama y no la suelta aunque le esté perjudicando en todas las ocasiones. No se ha roto España con un “Estatut” que aspiraba a 100, sabiendo que se quedaría en 80 o menos, y los partidos “españolistas” ofrecieron 20 para alcanzar finalmente un 60. En cualquier zoco árabe,y desde los tiempos de los fenicios, se regatea así en toda compra y venta. La familia sigue viva aunque se haya ampliado su ámbito a los homosexuales y lesbianas, la LOE mantiene unos niveles siempre bajos de nuestra educación, el “despilfarro” atribuido por la derecha a los socialistas, no se ha producido.
Si alguien puede acabar con ETA, ese alguien es José Luis Rodríguez Zapatero por su manera tenaz y serena de abordar los problemas. No está anunciando que el camino vaya a ser fácil. Durará mucho tiempo y se necesita que todos los partidos políticos de España apoyen al gobierno, que nadie piense que se va a colgar una medalla por terminar con una pesadilla de 40 años. Lo que se obtenga habrá sido fruto de los esfuerzos de derecha, izquierda y centro. Sin embargo, Mariano Rajoy declara el mismo día 22 de Marzo, al conocer los términos del comunicado de ETA: “Este alto el fuego que ahora se nos anuncia es una pausa, no una renuncia a la actividad criminal. Supone reafirmar su voluntad de seguir existiendo, no se arrepiente de nada y no pide perdón a las víctimas”. Sigue considerando que ETA es un grupo de niños malos a los que el director de los salesianos debe reclamar antes que nada, que se arrepientan y pidan perdón. Eso antes de empezar el largo camino de la Paz. Los familiares de las víctimas deben ser resarcidos, honrados, respetados pero, en ningún caso, se les puede dejar intervenir en delicadas negociaciones. Es comprensible que el dolor subsista y no desaparezca nunca pero si ya no se produjesen más muertes ni extorsiones, los 772 muertos habidos (ignoro por qué algunos mencionan 1.200) son demasiados pero han servido para impulsar esfuerzos que terminen con la pesadilla. La meta es que no haya ningún muerto más, ninguna familia destrozada. El deseo de venganza es muy bíblico pero justamente los sentimientos ético-religiosos, morales, intentan frenarlo.
El sistemático enfrentamiento del PP con el gobierno de Rodríguez Zapatero, está aportando más quebraderos de cabeza, a sus dirigentes centristas y a su masa de votantes, que réditos. La cúpula guardiana de las esencias aznarianas no cesa de acusar al gobierno de no tener un programa claro y definido pero el Estado Mayor del PP actual solo tiene una obsesión: decir NO a todo lo que proponga el gobierno. Y cree que gana adeptos criticando hasta la equiparación de salarios de hombres y mujeres para idéntico trabajo y calificaciones. Tener por referencia de su éxito como Oposición a la Patronal de Cuevas o a la Conferencia Episcopal, es lanzarse por un terraplén muy peligroso electoralmente hablando. Su apoyo a ZP en el tema de ETA podría mejorar la imagen de un Partido Popular profundamente cabreado desde su derrota por haber despreciado la opinión española en el tema de Irak. Rectificar es de sabios.




