La libertad de mentir
Cualquiera que haya viajado por el Níger, se dará cuenta de que hubo minas de uranio, ya abandonadas por los franceses, cerca de la frontera del Chad, y mucho polvo hasta ir de Agadez a Tahoua y la capital, Niamey. Es un país de lo más pobre del Sahel. Allí es donde George W. Bush, su gobierno más el británico y el nuestro, sostenían que se aprovisionaba Sadam Huseín en uranio enriquecido. ¡Nada menos! La falta de imaginación nunca fue una característica de los tontos.
Ahora, un país que hace unos años estaba a la cabeza de los que salían del subdesarrollo, Irán, está buscando hacer lo que los nigerinos (no confundir con los nigerianos) ya hacían en el 2002. Si hubiesen dicho que Huseín se intentaba abastecer de Uranio-235 ruso, se podía haber defendido la tesis de que el dictador iraquí era una amenaza para el mundo. Se fueron a buscar para su mentira ¡nada menos que el Níger! Lo mismo podían haber dicho Haití.
Ahora, sin haber reconocido que ha fracasado rotundamente en Irak, George W.Bush, el que habla con Dios, ha recibido un nuevo mensaje. Antes de que Irán disponga de uranio enriquecido con el isótopo U-235, se deben destruir los puntos vitales de la nuclearización de los ayatolaes. El Pentágono y la CIA están estudiando la planta de enriquecimiento de Natanz o las facilidades de conversión de la planta de Isfahán como “targets” para sus bombas inteligentes, aquellas que conocimos en Bagdad en 1991. No contemplan una invasión terrestre pero dan a entender que un intensivo bombardeo de puntos estratégicos, tanto en lo político como en lo militar, es posible. Sería una locura meterse en un territorio tan extenso como Irán (1.648.000 km2, más de 3 veces España) y una población de 62.304.000 habitantes. Para que se hagan una idea, Irak tiene 435.052 km2 (algo menos que España) y 22.219.000 habitantes. Los dos países tienen parecido PIB: 1.033 dólares y 1.036 en el caso de Irak. Y ya Irak es un nuevo Vietnam para los americanos. Basta pensar que durante la guerra de 1980-88 entre Irak e Irán, murió un millón de iraníes y seguro que esdtán dispuestos a sacrificar un par de millones más por defender su país.
Si actualmente Irak está metido en una auténtica guerra civil de tipo religioso –suníes contra chiíes—en el caso de Irán, los EE.UU. se iban a encontrar con una población chií muy compacta y orgullosa. Los iraníes son persas, el prototipo de arios que tanto gustaban al nazismo. Les une a los árabes semitas, solamente la religión y esta en su rama chií, la que espera la aparición del imam oculto. Ciro el Grande fue, en los tiempos pre-islámicos, hace más de 3.000 años, el gobernante más importante de su tiempo. Los griegos sufrieron notorias derrotas frente a los ejércitos persas pero de Alejandro Magno permanecen huellas de helenismo en el país de los zigurats. Queda muy poco de la religión autóctona, la zoroatra, dentro de Irán. Son más numerosos en Mumbai (Bombay, India). Se dice que los tres “magus”, o sabios astrónomos persas, descubrieron una estrella especialmente brillante que siguieron hasta llegar a Belén.
He querido hacer este preámbulo para mostrar un país con una gran fuerza de carácter, con una sensibilidad que ha producido innumerables poetas y que tiene en Las Mil y Una Noches el conjunto de relatos más famoso de la Historia. Es un antiguo libro persa llamado Hazâr Afsâna (los Mil Mitos). El compilador y traductor de estas historias al árabe es supuestamente el cuentista Abu abd-Allah Mohamed el-Gahshigar en el siglo IX. La caída del Sha de Irán (como su reinstalación en el trono) fue obra de los americanos que antes derribaron al izquierdista Mossadegh.
Como malos aprendices de brujo, los especialistas en geopolítica del Pentágono y del Departamento de Estado, son incapaces de comprender que la energía nuclear de uso militar no se debe a una necesidad de carburante en el cuarto productor mundial de petróleo sino que es un salvavidas para que EE.UU. no se atreva a atacarles igual que han hecho con Irak. Washington no ataca la horrible dictadura de Corea del Norte porque sabe que Pyongyang tiene la bomba atómica. Si atacó a Irak es porque sabía que no la tenía. Su prisa es debida a que sabe que si él ha creado la teoría de la “guerra preventiva”, los pequeños han creado la suya, la bomba atómica casera y el sacrificio de los más fanáticos de sus hijos.
Creo que el no financiar las necesidades de los palestinos, hasta que Hamás reconozca el Estado de Israel, debe corresponderse con una sincera decisión de los judíos de abandonar, con calendario respetado, los territorios que ocupan desde hace ¡39 años, nada menos! Poner presión en los más débiles sin exigir nada a cambio de los más fuertes, es, según mi manera de ver, vergonzoso. Si la presión se pone en ambos, si se les exige que olviden el Código Hamurabi y diseñen un calendario urgente y justo de abandono de los territorios ocupados, la paz es posible. Lo que no se puede pedir es que el hambre amenace a los más desvalidos para que sigan claudicando.
Las últimas noticias es que George W.Bush desmiente que tenga intención de atacar Irán. Solo es un globo-sonda y que, salvo Israel, no iba a encontrar suficientes países del Este Europeo para constituir una Coalición que derribase el régimen de los ayatolaes. También persiste en la memoria de los estadounidenses, el recuerdo de los rehenes de la Embajada USA y el fracaso de sus fuerzas especiales aerotransportadas que acabaron en el desierto iraní.




