Mitad de curso y primavera
Los estudiantes, a mitad de curso, suelen fijarse más en la hermosura de la naturaleza floreciente, el aligeramiento de ropa de chicos y chicas y en las noches más cortas que en cómo llevan sus estudios. En una legislatura, gobierno y gobernados, sin olvidar la Oposición, hacen balance de los dos años transcurridos y cada cual saca sus conclusiones.
Es un hecho que el gobierno de Rodríguez Zapatero ha dado numerosos pasos en su afán por satisfacer grupos minoritarios. La Oposición, como es natural, se pregunta qué urgencia tenían los homosexuales por casarse. El número de mujeres maltratadas por sus parejas no es excesivo en términos de porcentaje y, por hacer oposición, se quiso equiparar a los hombres maltratados por sus mujeres que son, todavía menos numerosos que ellas. La ley anti-tabaco produjo descontento en quienes, siendo jóvenes, no quieren preocuparse por su buena o mala vejez. Según ellos “se restringen libertades”. El divorcio Express, naturalmente, es criticado por una oposición que, al día siguiente de aprobarse, se precipitará para lograr su separación de “Su Santa”, como la denomina Elvira Lindo. Y es que la tardanza, en romper el lazo matrimonial, favorece los malos tratos y hasta la muerte. Las medidas importantes fueron la retirada de las tropas españolas de Irak y aunque la oposición dice que polacos e italianos cacarearon al vernos marchar, ahora están haciendo sus petates como una docena de países de la Coalición sin que nadie hable de cobardía. Y en EE.UU. ya alcanzan mayoría los que consideran que la guerra de Irak ha sido un desastre por la falta de previsión tanto en el apoyo que iban a encontrar sus soldados al “liberarlos” de Sadam Huseín como en la errónea evaluación de la resistencia iraquí durante la ocupación. Poco acostumbrados a que se cumplan las promesas electorales, la inmediata retirada de nuestro ejército, llamó la atención. A este hay que añadir que se ha reparado el escándalo de los muertos cambiados del Yak-42 y se han mejorado las condiciones económicas de nuestros militares.
Las leyes sociales, aunque sea por grupos minoritarios, han ido aliviando situaciones enquistadas desde décadas y a veces siglos. Subir las pensiones más bajas, por ejemplo. La situación injusta de la mujer, discriminada en el acceso a puestos de responsabilidad, y con retribuciones hasta un 40% inferiores a las del hombre por el mismo trabajo y capacitación; la retribución por cuidados a familiares dependientes, son otros tantos temas que vienen a solucionar problemas de minorías pero que, todas esas minorías juntas, representan la sociedad española.
Por el lado de la oposición, insistir en que se siga investigando la conexión entre ETA y los yihadistas permite (¿hasta cuando?) hacer que se hace oposición sin hacerla, en el sentido estricto de la palabra. Hasta Berlusconi se ha contagiado del sistema reiterativo ad infinitum para desautorizar a Romano Prodi. En Estados Unidos, Kerry no insistió en el pucherazo de Florida que dio la victoria al único presidente de Estados Unidos que, a mitad de su segundo término, solo tiene el 32% del apoyo de sus conciudadanos.
La LOE ha permitido tímidamente, separar la religión –todas las religiones—de la enseñanza pública. Eso sí, el gobierno ha mantenido el costo elevadísimo de apoyar una educación elitista de Colegios Concertados, muchos de los cuales están en manos de movimientos cristianos ultra-católicos. La separación entre chicos y chicas o pedir dinero a los padres so pretexto de mejorar la educación de sus hijos y marcar la diferencia con la educación pública, es anticonstitucional y clasista. La educación concertada recibe fondos del Estado para que la inversión por alumno sea la misma que en la pública, es decir gratuita para alumnos de uno u otro centro. Si piden donaciones a los padres en las concertadas, rompen la igualdad.
El Estatut catalán ha representado el mayor choque entre los dos grandes partidos nacionales. El valenciano se ha consensuado suavemente, como la seda, por lo que la crispación entre la Autonomía de Madrid y el gobierno central parece más producida por la diferencia de talante entre Francisco Camps y Esperanza Aguirre. La dificultad de alcanzar el consenso en la renovación del Estatuto Andaluz sigue siendo a través del mismo presupuesto: “que lo de nacionalidad es el paso anterior al Estado y a la Independencia”. Bastante ridículo por ambos lados. Lo probable es que cada vez que Cataluña y Euskadi obtengan algo de Madrid, los demás van a pedirlo también para ellos. Y es que las autonomías con lengua propia, más que la independencia, lo que quieren es no parecerse a las demás. Hay quien necesita poco para sentirse superior.
Dentro de lo que se ha aprobado hoy viernes, está la Ley de Dependencia. Es una ley que realmente va a afectar a mucha gente. Los que necesitan asistencia y los familiares que se sacrifican por prestarla gratuitamente, renunciando a sus propias legítimas ambiciones. Yo me he metido mucho con José María Aznar pero quiero destacar lo magníficamente que Ana Botella lleva los Servicios Sociales de Madrid. Una cosa no invalida la otra.
Otro problema que está en el asador es el “el alto el fuego” de ETA. Ha tardado la Oposición del PP en reconocer que hay razonables razones para esperar que la Paz no está lejos pero, pese a la comunicación entre Zapatero y Rajoy, el partido de Génova no cesa de meter palos en las ruedas. Cuando no es exigir que depositen las armas antes de hablar (cosa que no hizo el IRA en Irlanda del Norte), es negarse a que intervenga ningún mediador extranjero o insinuar que la entrega de Navarra está ya pactada entre Batasuna y el gobierno de Madrid. Por más que el Presidente del Gobierno repita que el triunfo sería de todos los españoles y que no se cederán contrapartidas políticas, el PP quiere agitarse para estar en primer lugar del escenario.
En cuanto a la segunda parte del curso, a la vez que se concluyen leyes que han quedado por cerrar en el Parlamento, urge empezar a discutir el tema de la financiación de las administraciones locales. Si hay alguien que está cerca de los ciudadanos y tiene a su cargo el gran peso de los servicios que requiere la población, esos son los municipios y alcaldías. La estrechez de sus economías está llevando a escandalosas recalificaciones de terrenos o, en el caso de las costas, saltarse a la torera las leyes que las protegen. El caso de Marbella es el de una independencia financiera que dejaba manos libres a los corruptos y permitía la existencia de gente como Juan Antonio Roca. ¿Cómo debe repartirse el dinero entre tres niveles de administraciones públicas? Ese es un importante debate que requiere legislación y, sobre todo, vigilancia del Estado español. Descentralizar España y permitir que en Cataluña, Barcelona ejerza una capitalidad abusiva, no es de recibo. Lo mismo puede decirse del País Vasco, Galicia o Andalucía.
En términos generales, me parece que tiene razón Newsweek cuando dice que el éxito de Zapatero es gobernar con la izquierda en lo social y con la derecha en lo económico. También se nos recuerda que tenemos amenazas importantes a medio plazo: el déficit de nuestros intercambios comerciales con el resto del mundo, nuestra falta de productividad, la dependencia que tenemos del oro negro y el peligro de un desastre en el sector inmobiliario.




