26 mayo 2006

Efecto llamada y chalés

Filed under: General — Enrique Meneses @ 16:32

La masiva llegada de subsaharianos a Canarias ha servido, una vez más, de rifirrafe en el Congreso de Diputados entre el PP y el gobierno socialista. Ángel Acebes, ex ministro de Interior con el gobierno Aznar, responsabiliza de la actual y de la inseguridad, a los “papeles para todos” de Rodríguez Zapatero. Y lo que es peor: No tiene empacho en asimilar inmigración con los delincuentes que asaltan los chalés catalanes o los de la Sierra madrileña. Ninguna víctima ha declarado que sus atacantes fuesen negros, ni siquiera africanos. Todos coinciden en designarlos como eslavos del Este de Europa o de los Balcanes. Ninguno de ellos llegado a España por medio de pateras o cayucos. Suelen estar organizados como comandos o fuerzas especiales.

La declaración del secretario general del Partido Popular, hubiese merecido una rectificación por su parte o la de Rajoy, al darse cuenta el principal partido de la oposición de que estaba incitando a la xenofobia dentro de un país que, por ahora, se ha librado del lepenismo, aunque no sabemos por cuanto tiempo. Los delincuentes proceden principalmente de países cuyo abandono de la guerra o su acceso a la democracia, que les acerca a la Unión Europea (rumanos, moldavos, búlgaros), son recientes. Con frecuencia están asociados con españoles y asaltan ricas mansiones o practican el “secuestro express” cuando no ejercen de sicarios en el mundo del hampa español.

Varios son los factores de atracción de las migraciones espectaculares que se están produciendo en Europa y Estados Unidos. Por un lado, muy destacado, está la difusión de la televisión que alcanza vastas regiones del mundo subdesarrollado. Nuestras formas de vida aparecen en la pequeña pantalla de poblados africanos donde no hay porvenir mientras rechacemos con aranceles sus productos agrícolas. Por otro, las guerras civiles en sus países y la demanda de mano de obra en los nuestros, favorecen la aparición de las mafias dedicadas al tráfico humano. La prostitución es un negocio seguro y que necesita poco capital para montarse y prosperar. La barrera que los desarrollados construimos entre el mundo que intenta desarrollarse y nosotros, les impide avanzar. Cultivamos productos agrícolas tan subvencionados que suprimimos la competitividad de los suyos. No hay un canario que admitiría ganar por sus plátanos lo que un africano o centroamericano. Y lo mismo puede decirse de todos los cultivos que producimos bajo plásticos. ¿Cómo pueden los pescadores africanos competir con nuestros buques-factoría y sus sistemas de congelación y envasado en alta mar? Nosotros, los desarrollados, exigimos la supresión de aranceles a nuestras exportaciones pero deformamos los precios reales de ellos con impuestos aduaneros. Solo les dejamos una alternativa: Emigrar hacia el “patrón” y aceptar sus condiciones de trabajo, por draconianas que sean.

El gobierno Aznar ha alentado la privatización de todo cuanto antes formaba parte de las obligaciones del Estado. Se ha privatizado la seguridad como se han privatizado parcialmente la sanidad, la educación o las autovías y autopistas. Muchos de los chalés asaltados por las mafias del Este se han construido con mano de obra inmigrante barata y sus jardines son mantenidos por jardineros magrebíes o subsaharianos. Las zonas residenciales no reciben el número de fuerzas de seguridad que corresponden tanto a la mayor riqueza que atrae la delincuencia como a la disminución por ahorro de policía. Son millares los escoltas procedentes de la policía y de la guardia civil que se han pasado al campo de lo privado hasta el punto de que organismos oficiales tienen que contratar el personal de seguridad que necesitan. A esto hay que añadir la falta de coordinación entre policía autonómica, nacional y privada. Del mismo modo, se fomentan las colas de espera en la Sanidad Pública para facilitar el concierto con una sanidad privada mantenida en parte por el Estado. A cualquiera le parecería que, si se gastase ese dinero que se desvía a los conciertos en la Sanidad Pública, indudablemente disminuirían las listas de espera.

Ni los Populares ni los Socialistas son responsables de que España esté a 14 kilómetros del continente africano. Lo que sí es cierto es que el problema de la oleada de migraciones concierne a toda la Unión Europea. Turquía, Grecia, Italia, Francia, Malta, España reciben ingentes masas de hombres y mujeres jóvenes que no ven futuro en sus países. Romano Prodi. Acaba de anunciar la legalización de 484.000 “sin papeles”. Los latinoamericanos vienen en avión o lo hacen a través de Portugal o Francia. Suelen quedarse en España por el idioma, las costumbres o viejos lazos familiares. Muchos de los subsaharianos o magrebíes que ponen pie en Europa en suelo español, son francófonos y no tienen intención de quedarse en nuestro país. La zona Schengen es propicia para esos movimientos de poblaciones. España está creciendo el doble de la media europea y Francia está estancada en su crecimiento junto con Alemania.

Cuando hablamos de estas oleadas de jóvenes, no estamos designando lo más pobre o inculto de Malí, Senegal, Mauritania, Nigeria, Niger o Camerún. Nos referimos a personas que han hecho un esfuerzo económico importante para venir a Europa y que, además, tienen un nivel de educación superior a la media de sus respectivos países. Es decir, nos estamos quedando con la gente que sería necesaria para sacar de la miseria a sus países de orígen. La falta de inversiones, la corrupción de muchos de sus dirigentes, el peso de tradiciones incompatibles con la vida del mundo desarrollado, la enfermedad (sida, sífilis, tuberculosis, hepatitis) diezman esas poblaciones. Europa debe de preocuparse, sin histerísmos, de las amenazas sanitarias que representan bastantes de esos emigrantes. Por lo general son gente fuerte y preparada y lo demuestra el que algunos hayan caminado miles de kilómetros para alcanzar lo que consideran el continente de la Esperanza.

21 mayo 2006

La Iglesia de Juan Palomo

Filed under: General — Enrique Meneses @ 16:31

Después de Jorge Dezcallar, le toca el turno a Francisco Vázquez de recibir una reprimenda del Papa de turno. En un país donde el peso de la religión, afortunadamente, se está circunscribiendo al ámbito de la conciencia de cada uno, el Vaticano y la Jerarquía católica española no cesan en su empeño de marcarnos como reses primero y después de dirigirnos en todos los aspectos de la vida social de los españoles.

Cuando uno de sus hijos preclaros, nada menos que un “fundador”, descarrila, el Vaticano le reprimenda y le recomienda una cómoda jubilación fuera de los focos de la actualidad y de la acción de la Justicia Terrenal. Acaba de suceder con el mejicano Marcial Maciel, acusado de pederastia por ocho ex seminaristas. Se dice que el Estado de Derecho está por encima de todos los ciudadanos, pero no es cierto. Hay una justicia paralela dentro de la Iglesia Católica Romana que permite regañinas “para sus siervos”, donde, para los que no llevan sotana, habría tribunales y cárceles. El Fundador de los Legionarios de Cristo, fue denunciado en 1997 por seminaristas que sufrieron abusos sexuales en los años 40 y 50 en España, México, Estados Unidos e Irlanda. Pero el Vaticano hizo oídos sordos ante los desmanes sexuales de sus obispos estadounidenses y del fundador de los Legionarios de Cristo. No se puede interrumpir el ascenso hacia la santidad de un constructor de órdenes.

Juan Pablo II quiso que su papado fuese pródigo en beatificaciones y abierto al regreso de un integrismo cristiano cuyo efecto nadie puede ignorar. Hasta las iglesias protestantes de Estados Unidos han conseguido restringir la libertad sexual para la mayoría de sus conciudadanos. Nadie habla de la pederastia de sacerdotes y pastores pero sí de la censura impuesta a raíz de la exhibición del pecho de la cantante Janet Jackson en un evento deportivo de gran difusión como es el Orange-Bowl. A los religiosos pedófilos se les aparta discretamente de su parroquia mandándolos a otras pero jamás dejando que se les lleve ante la justicia ordinaria. De los conventos de monjas no hay noticias similares. Parecen más discretas las mujeres que los hombres.

En España, los Legionarios de Cristo, no solo han entrado en tromba sino que, junto al Opus Dei, se han disputado una clientela similar de gentes con posibilidades económicas e influencia política y social en el país. Particularmente afectados los dirigentes del PP en las comunidades autónomas que gobiernan. Todo el mundo sabe de las suculentas subvenciones a colegios concertados y del apoyo prestado a centros de enseñanza donde se permite discriminar por sexo y donde se enseña la religión en sus formas más tradicionales y pre-conciliares. El francés Monseñor Marcel Lefévre era un aperturista comparado con la Iglesia que se está instalando en España, México o Estados Unidos.

Si la gastronomía se orienta el minimalísmo, la religión se ha apuntado al puritanismo más rancio de la Historia. Todo eso frente a un integrismo musulmán que no cesamos de fustigar por su control exacerbado de las costumbres. Los colegios que segregan niños de niñas, son concertados, según CC.OO. , en un 80 por ciento de los casos. Una sociedad moderna, que circunscribe las creencias religiosas al ámbito de cada individuo, prepara a hombres y mujeres para un futuro en el que estarán forzosamente en contacto pero con una impronta de vasallaje en la parte femenina.

“Mi Reino no es de este Mundo” parece que dijo el fundador del cristianismo delimitando los diferentes Poderes pero el cristianismo –al igual que se lo reprochamos al Islam— pretende también mangonear lo que es del César. Mientras, los jóvenes españoles entre 15 y 24 años que se declaran católicos, bajan del 77% al 49% en una década. Esta misma encuesta, realizada con 4.000 jóvenes por la Fundación Santa María, bajo la dirección del catedrático de la Autónoma de Madrid, Pedro González, revela que la Iglesia inspira menos confianza que las multinacionales o la OTAN. Sin embargo el 43% admite que su deseo es casarse por la Iglesia en lo que puede intervenir un respeto a las creencias de los familiares de más edad o una exhibición de “status” social. Lo mismo sucede con las Primeras Comuniones. El negocio que gira alrededor de estos acontecimientos se incrementa con el afán competidor frente a las amistades o los colegas del trabajo. No hay ningún inconveniente en que así sea porque la sociedad tiene sus ritos y costumbres que no necesariamente han de ser racionales. Por eso mismo, la Iglesia debe respetar que la enseñanza en un país forme parte de las responsabilidades de las autoridades terrenales y que cualquier interferencia se puede volver contra el infractor.

En el mismo estudio antes citado, los estudiantes preguntados si las clases de religión les han servido de algo, han respondido, en un 49%, que “prácticamente nada” mientras el 27% declara que “de algo” y el 9% “de mucho”. A todo eso hay que añadir la empalagosa canción de Laura recomendando la virginidad hasta el matrimonio como forma de respeto a la mujer.

Y el SIDA en aumento en un continente africano donde se pide la abstinencia como profilaxis. Menos mal que los misioneros (una respetada raza aparte dentro de la Iglesia) desoyen las recomendaciones papales y distribuyen condones a todo el mundo.

15 mayo 2006

Nacionalizar la tierra

Filed under: General — Enrique Meneses @ 16:29

Fidel Castro, en Sierra Maestra, estaba obsesionado con mi experiencia egipcia y quería saber todo de la Revolución Agraria de Gamal Abdel Nasser. Yo me esforzaba por explicarle que el campo es difícil de “revolucionar” porque el campesino, para empezar, no es un buen revolucionario. No es como el obrero industrial que es fácil de reunir y enardecer para llevar a cabo una acción violenta.

Las “jacqueries”, en la campiña francesas se suceden durante la Edad Media sin consecuencias. Desaparecen con la caída del Antiguo Régimen. Los “saidis”, que constituían el grupo de Oficiales Libres que se deshizo del rey Faruk, eran campesinos del Alto Egipto y, claro está, la tierra y su propiedad representaba mucho para ellos en un país donde escasea y crece exponencialmente la población. Unas ricas familias poseían cientos de “feddans” de tierra con cultivos de alto valor económico, como era el caso de la fruta de origen europeo, especialmente, francés: manzanas, peras, melocotones. Arabia Saudí y los Emiratos del Golfo, con un gran poder adquisitivo merced al petróleo, pagaban a precio de oro las frutas y legumbres frescos adquiridos en Egipto. Los teóricos de la Revolución de Nasser diseñaron una provincia denominada El Tajerir (la Independencia) que repartieron entre unos miles de felajín uniformados con “monos” azules como si fuesen mecánicos. Lo primero que hicieron los campesinos de diseño fue arrancar los frutales, que tanto había costado aclimatar, y plantar “ful” (haba negra) que constituye la base alimenticia del campesino egipcio. Se perdieron las valiosas divisas de la venta de fruta y hortalizas europeas y solo se consiguió la supervivencia de unas familias que no estaban muertas de hambre pero si ansiaban poseer su propio terruño.

Para Fidel Castro, Cuba tenía un tercio de tierras propiedad del Estado, otro tercio pertenecía a ricos terratenientes cubanos, como su madre, y otro tercio era explotado por propietarios extranjeros que realizaban fuertes inversiones para mejorar las cosechas y exportar el sobrante al mejor precio. “Solo distribuiré el tercio que está abandonado a su suerte por el Estado. Pero ahí montaré unidades autosuficientes. El número de componentes de esas unidades, las cabezas de ganado, los tractores y caballerizas que necesite la unidad serán entregados por el gobierno.” Me hablaba de una Arcadia Feliz que, en teoría sonaba muy bien pero que en la práctica podía ser desastrosa. Aquel año 1957, Fulgencio Batista presumía de haber alcanzado una zafra (cosecha de caña de azúcar) de 6 millones de toneladas. Hay que subrayar que la población de la isla era también de 6 millones de habitantes. El país vivía, como decía Agustín de Foxá, “de los postres”: café, tabaco y ron (fabricado con el azúcar). La explotación de la minería era abandonada a empresas extranjeras como las minas de níquel (Nipe Bay Co.), donde el padre de Fidel hizo sus primeros miles de pesos. Lo demás ya lo sabemos: las confiscaciones de tierras y su nacionalización restaron incentivos y, pese al entusiasmo de los primeros tiempos, no se volvió a obtener la zafra de 6 millones de toneladas hasta varios años después de la victoria castrista. Y el precio del azúcar que pagaba la URSS era inferior al que abonaban los EE.UU. y, mientras estos últimos lo hacían en dólares liberados, los países del Comecon adquirían el azúcar y el tabaco por trueque de maquinaria y carburante así como armamento que Ché Guevara consideraba obsoleto. De ahí sus peleas con el embajador soviético.

Las experiencias de Nasser primero y de Castro más tarde, demostraron que la tierra, controlada por el Estado es un fracaso. La iniciativa privada, como en otros muchos sectores de la actividad humana, necesita del entusiasmo y la inventiva de quienes están decididos a obtener el rendimiento óptico de su negocio. El gobierno debe de ejercer una labor de vigilancia pero no un intervensionismo que, generalmente, resulta ser desastroso. En España, exceptuando algunos latifundios que obtienen su rentabilidad más de las ayudas de Bruselas que de la innovación tecnológica, tenemos experiencias muy brillantes en materia de investigación e introducción de la informática en el ámbito de la agricultura y la ganadería. Baste ver la avicultura española o la implantación de nuevos cultivos, como la soja. Evo Morales pretende acabar con el latifundio improductivo de la región oriental de Bolivia que comprende los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y en la región del Chaco. El reparto de esas tierras, en un área que ya habla de secesión dentro del país, no augura nada bueno. De todos modos, Bolivia no dispone más que de un 2 por ciento de tierras agrícolas. Los bosques y selvas representan, junto con los pastizales, el resto del país. Bolivia importa alimentos para su población. Y los hidrocarburos junto con la minería son sectores que necesitan de tecnología avanzada que solo aportan muchas de las empresas extranjeras que ven peligrar sus inversiones actuales y futuras. Puede que Rodríguez Zapatero haya suavizado las tensiones que Evo Morales ha creado con la nacionalización de Petrobras, Repsol YPF y otras pequeñas petroleras inglesas pero los inversores de todo tipo que ven peligrar su presencia en el país, están a la espera de los acontecimientos. Una medida populista reforzada por Fidel Castro y Hugo Chávez no augura nada bueno para uno de los países más pobres del mundo.

A última hora, en el Parlamento Europeo, Evo Morales lanza un desafío al BBVA, banco que administra las pensiones bolivianas y cuya gestión quiere desempeñar el nuevo gobierno indigenista. No somos pocos los que deseamos que Bolivia salga de su tradicional pobreza pero también deseamos que establezca un eficiente sistema fiscal y evite que gentes como Antenor Patiño o Carlos Aramayo, los reyes del estaño, se llevasen al mundo desarrollado fortunas equivalentes a la deuda nacional boliviana.

Finalmente, recordar a Evo Morales que España no estuvo “expoliando” a Bolivia durante 500 años, sino que la independencia del país se produjo 171 años después de la llegada de los españoles al territorio de los quechuas y aymaras. El robo sistemático de las riquezas del país lo realizaron los “cholos”, los criollos en detrimento del indigenismo. Y recordar a los occidentales que la hoja de coca no es la cocaína sino una planta euforizante que ancestralmente utilizan los indios del altiplano para combatir el mal de altura, el sorojchi. Para ellos, además de medicinal, la hoja de coca es también una planta sagrada, vital en la cultura andina.

11 mayo 2006

¡Qué caro es ser pobre!

Filed under: General — Enrique Meneses @ 16:28

Hace algo más de medio siglo, un anuncio de los llamados “por palabras”, apareció en la prensa de los Estados Unidos. Rezaba: “Cómo ganar un millón de dólares. Método garantizado. Envíen un dólar a la dirección postal….”. Con los primeros dólares recibidos, el anunciante multiplicó el número de anuncios a la vez que enviaba un misterioso mensaje a los que le habían enviado el dólar: “Haga como yo”. La gente pensaba que les habían tomado el pelo pero, por un dólar, no se iban a meter en pleitos contra el autor del anuncio.

Un día, uno de los engañados que era abogado, puso una demanda por estafa. Su irritación y el ser su propio letrado, le predisponían a ir a los tribunales para condenar al presunto delincuente. La sorpresa fue grande cuando se descubrió que más de un millón de personas le habían enviado su dólar con lo que demostró que “su método” era correcto.

Después de 25 años en el mercado, Fórum Filatélico ha estallado, al mismo tiempo que su rival Afinsa. El tinglado se basaba en la existencia de una serie de sociedades que adquirían sellos y los colocaban hasta al 900 por ciento de su valor. Facturas de empresas con sedes en diversos países de Europa, resultaron ser inexistentes. Hay, por parte de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre han manifestado dudas sobre la autenticidad de algunos sellos. Estas dos empresas, a través de otras sociedades interpuestas, se autovaloraban los sellos haciendo que alguien comprase por 1.500 euros lo que solo valía 175. Era el sistema “Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como”.

En 2002, el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, el órgano encargado de regular y examinar a las Auditorías, había sancionado por irregularidades a Gestynsa y Carrera Auditores, precisamente las encargadas de auditar las dos empresas filatélicas. El expediente sancionador fue comunicado el pasado Abril (2006) a la Fiscalía Anticorrupción que ha presentado la querella contra Fórum Filatélico y Afinsa. ¿Cómo es posible que desde 2002 a 2006 no se hayan tomado las medidas pertinentes para detener el expolio de pequeños ahorradores? Llama la atención la poca vigilancia que existe sobre estos chiringuitos montados en el sistema piramidal. Si alguien llama a mi puerta y me ofrece un producto sobrevalorado pero se me dice que puedo obtenerlo gratuitamente conque otras cinco personas, amigas o familiares míos, adquieren otros tantos lotes, lo primero que voy a pensar es que un montón de personas se van a quedar colgados en un momento dado. Hay cadenas de esas de todo tipo, hasta para obtener buena suerte si mandamos un mensaje a 10 personas amigas nuestras.

La Banquera de Dios se hizo famosa en Portugal, hace un cuarto de siglo, por la alta rentabilidad de los depósitos que le traían las personas más modestas del país vecino. Con los últimos depósitos recibidos se liquidaban los suculentos intereses prometidos por los depósitos anteriores. Y así hasta que había que pagar globalmente más intereses que la cantidad que representaban los depósitos nuevos. Y ahí revienta la burbuja.

Este tema no puede ser partidista. Todos los gobiernos desde la transición, han omitido la férrea vigilancia de estos “chiringuitos” disfrazados de empresas exitosas y que dirigen hombres hechos a sí mismos. En España faltan Inspectores de Trabajo, de Hacienda, del Banco de España, de Adulteración de Alimentos, de Falsificaciones. El libre mercado no significa que cada cual puede andar por la vida estafando a los demás. Hay quien sostiene que los estafados eran avariciosos que no se daban cuenta de que no hay “duros a cuatro pesetas”. Pero es que cuando el escándalo de la colza, la gente que fue víctima de aquella criminal adulteración, solo buscaba llegar a finales de mes con menos ahogo. Aquí, con el Forum y Afinsa sucede algo parecido. Hay gente con pequeñas pensiones y escasas posibilidades de asesorarse y a la vez tienen una necesidad apremiante de mejorar sus ingresos.

Hay llamadas telefónicas que nos dicen que hemos ganado un apartamento en tal o cual localidad de la costa levantina y que solo tenemos que pagar los gastos de notaría. ¿Alguien investiga esos sorteos ficticios? ¿No es posible una inspección estatal y autonómica sobre todo el abanico de ofertas sospechosas que hay en el mercado? Aunque la insolvencia se haya anunciado como total para las dos empresas de inversiones en filatelia, hay edificios y terrenos propiedades de los administradores y estos deben responder hasta el último céntimo con su fortuna. Y si hay testaferros, seguirles la pista hasta el final. Es probable que sea pequeña la cantidad que pueda rescatarse para los damnificados. Las autoridades que han pecado por falta de previsión y de legislación reguladora además de estricta vigilancia, deberán arbitrar fondos para aliviar el desastre que se ha abatido sobre familias con pocos o ningún recurso.

3 mayo 2006

Nacionaliza que algo queda

Filed under: General — Enrique Meneses @ 16:24

El próximo 26 de julio se cumplirá medio siglo desde que Gamal Abdel Nasser nacionalizase el Canal de Suez en 1956. Su sueño faraónico consistía en construir la presa más grande del mundo, el Sadd-al Ali. Yo vivía entonces en El Cairo pero me sorprendió el anuncio estando en el Sudán. La ayuda prometida por Estados Unidos y el Banco Mundial, había sido retirada por Foster Dulles, el Secretario de Estado americano. La razón no tenía mucha consistencia pero, detrás de la decisión estaban las incursiones de los fedayin en territorio de Israel cometiendo atentados-relámpago y desapareciendo en la oscuridad de la noche. Los judíos devolvían la moneda, con similares métodos en Gaza, entonces en manos de Egipto. Un año antes, la retirada de las tropas británicas del Canal de Suez había dejado sin control la entrada al Sinaí por parte de los comandos egipcios.

Meses antes estuve entrevistando a los ingenieros alemanes de la empresa Hochtief que habían realizado los estudios de viabilidad de la construcción de la Gran Presa de Asuán, que se situaría a unos 6 kilómetros aguas arriba de la presa de 1902 construida por los ingleses. Las dimensiones del Sadd-al-Ali son tan gigantescas, que representan 18 veces la cantidad de material utilizado para la construcción de la Gran Pirámide de Keops. Tendría 4 kilómetros de un extremo a otro y una altura de 111 metros. El lago artificial que se formaba, tendría una longitud de 500 kilómetros. Esto significa que el limo que desde hace millones de años constituye la riqueza del suelo egipcio, quedaba atrapado en la presa y no alcanzaba la tierra cultivable. Para hacerse una idea, Egipto tiene una extensión igual a Francia y España juntas pero su tierra habitable y sus cultivos, igualan la extensión de Suiza o de Extremadura. Ahí se agolpaban millones de seres humanos que lograban 13 cosechas anuales, desde el “ful” (haba negra) de su dieta habitual al arroz, algodón, caña de azúcar, etc…. “A estos obstáculos –me dijo el ingeniero—Nasser responde que la energía eléctrica producida por la presa permitirá dar fertilizantes gratuitamente a los campesinos.”

Catorce metros de rico limo constituían una de las tierras más fértiles del mundo y se las convirtió en unas tierras como las de cualquier otro lugar del planeta. Las célebres crecidas del Nilo dejaban de gobernar la civilización nacida en sus márgenes. Habría agua a voluntad y no cuando se produjesen las llegadas del Nilo Azul arrastrando la vegetación etiope desde el Lago Tana hasta el Mediterráneo. Según los técnicos alemanes, una serie de pequeñas presas hubiesen costado menos, no obligarían a dragar a precio de oro el limo que se acumularía río arriba. La electricidad que produce el Sadd-al-Ali podía, en aquel entonces, vender megavatios hasta las industrias sudafricanas.

Viendo que americanos, ingleses y Banco Mundial retiraban su oferta de financiación, Gamal Abdel Nasser decidió obtener los medios económicos de la nacionalización del Canal de Suez. Los 100 millones de dólares que abonaba el tráfico en ambas direcciones, serviría para la financiación y los soviéticos podrían aportar la tecnología siendo los autores de la gigantesca presa del Dnieper. La nacionalización del Canal produjo una sonrisa despectiva en los técnicos extranjeros que trabajaban para la Compañía. La dirección de Paris ordenó a sus pilotos una huelga de brazos caídos con el fin de hacer fracasar la nacionalización. Hay que decir que vivían como reyes con sus viviendas ajardinadas, abundante servicio doméstico, escuelas en francés o inglés y pocas horas de trabajo al día. El canal es como una autopista recta sin ningún obstáculo. El piloto subía a bordo del primer barco del convoy de media docena de buques de todo tipo y realizaba el trayecto de Port Said (entrada Mediterráneo) hasta Ismaelíeh (mitad del recorrido). Ahí le relevaba un compañero que solo hacía el trayecto de Ismaelíeh a Suez, salida al Mar Rojo. “Es la cosa más tonta que puede producirse en la navegación marítima”, me contaba un piloto bilbaíno que fue contratado por el gobierno egipcio y que había navegado por los siete mares. “Es tan recto y sin obstáculos el camino que el piloto se toma unas ginebras con el capitán del primer buque del convoy mientras deja la conducción al piloto del barco. Unas seis horas de trabajo y un automóvil de la compañía te devuelve a tu casita a jugar al golf. Y sueldos de fábula con tiendas europeas a tu disposición… ¡igual que los PX americanos!”

La prensa extranjera acudió varios días a Port Said esperando el primer accidente de barcos formando convoy para entrar en el Canal. Habían acudido pilotos de medio mundo, desde canadienses a españoles expertos en el Cabo de Hornos y otros lugares más peligrosos que Suez. Al cabo de dos semanas, no quedaba ningún periodista con su teleobjetivo apuntando al lugar donde se esperaba el primer incidente. No lo hubo. Los pilotos de la Compañía de Suez deberían haber sabido que los egipcios sabrían llevar muy bien los convoys por menos dinero y con menos privilegios. Muchos de los ayudantes de piloto eran egipcios y los que, realmente, dirigían el tráfico mientras el “señorito” se tomaba sus ginebras con el capitán del buque y contaba chistes.

Han transcurrido muchos años, varias guerras con Israel y Egipto sigue ahí, con sus dificultades pero con el orgullo de haber construido la presa y haber nacionalizado el Canal. La Compañía de Suez, en Paris, ha diversificado sus actividades financieras y sigue satisfaciendo a sus accionistas.

Bolivia está emprendiendo un camino difícil con la nacionalización de sus recursos. Durante más de un siglo, Antenor Patiño y Carlos Aramayo esquilmaron el país sacando de sus minas de estaño miles de millones de dólares. Aramayo era el accionista número uno de la Imperial Chemical Industries de Londres. Cuando escribí mi libro, “Fidel Castro”, en 1966, me invitó a almorzar en Paris para decirme que mis datos no eran correctos y que su inversión en obras sociales era muy elevada. No pudo negarme que el dinero que Patiño y él tenían en el extranjero, invertido en empresas anglosajonas principalmente, equivalía a la deuda de Bolivia con los organismos financieros internacionales.

Llegar a un acuerdo con España será beneficioso para ambos países aunque, la asistencia técnica del sector petrolífero venezolano es suficiente para asegurar la producción de gas. A Evo Morales no le interesa enajenarse a los inversores españoles porque ello repercutirá en las inversiones del resto de la Unión Europea. En muchos países, el petróleo fue nacionalizado pero las compañías llegaron a acuerdos satisfactorios con los gobiernos sobre bases más justas. El reparto de los beneficios es lo que permite tales acuerdos. Tirar demasiado de la cuerda ahuyenta al inversor que se lleva su dinero y tecnología a otra parte.