27 Junio 2006

El juego de los espejos

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 16:41

Imaginemos por un momento un espejo que reflejase algo diferente a lo que se le ponía delante. Por ejemplo, un rostro sonriente que apareciese lloroso o crispado en la superficie del espejo. Ciertamente, esa falta de mimetismo nos llamaría la atención, acostumbrados como estamos a obtener un reflejo clónico de lo que se pone delante de ese espejo. Pues bien, se mire por donde se mire, nuestro mundo actual refleja imágenes contradictorias de lo que ha sido la Historia. No se trata de meros cambios sino de una total vuelta de calcetín del análisis de lo sucedido. A los espejos de feria que producen risa por sus deformaciones, hay que añadir ahora el de las mentiras paralelas.

George W.Bush se dirige al pueblo húngaro para decirle que la democracia que disfruta ahora es obra de la tenacidad norteamericana durante la guerra fría que facilitó el sublevamiento de los estudiantes de Budapest, este año se cumple medio siglo. Lo cierto es que la insurrección fue alentada por Radio Free Europe con la promesa de que EE.UU. intervendría en caso de que los tanques soviéticos entrasen en la capital húngara. Estos entraron en Budapest –donde cayó herido de muerte mi compañero de Paris-Match, Jean Pierre Pedrazzini, abatido por una ráfaga de ametralladora— pero los americanos, pese a los angustiosos llamamientos de los sublevados, no cumplieron su promesa de intervenir. Pedrazzini fue evacuado a Viena en un avión medicalizado y murió en Paris. El hombre que gestionó con los rusos el aterrizaje y despeje del aparato, fue Paul Mathías, un joven anti-comunista fichado y buscado por los servicios secretos húngaros y del KGB. Aprovechó la circunstancia para huir del país en el avión privado que sacaba al reportero. En Nueva York, almorzando con él en un restaurante no se privó, en voz alta, de denunciar la responsabilidad de Washington en la cruel represión que siguió el alzamiento húngaro.

En 1991, el sublevamiento de los chiíes del sur de Irak fue alentado con millones de pasquines lanzados desde los aviones americanos y con las proclamas de radio difundidas desde Kuwait, una vez liberado este país de la invasión iraquí. La represión de los chiíes por parte de Sadam Huseín fue sangrienta sin que la impidiesen las fuerzas americanas estacionadas a pocos kilómetros de la zona y sobrevoladas por la US Air Force y la RAF. La ambigua respuesta de la embajadora de EE.UU. en Bagdad, cuando en 1990 Sadam Huseín preguntó cuál sería la reacción estadounidense si Irak invadía su vecino del sur, provocó la guerra que todos conocemos.

El ”Make believe” del profesor británico Hugh Trevor-Roper, aplicado a China, es el que utiliza EE.UU. para producir efectos contrarios a los que aparentemente pretende. La desinformación juega un papel importante en este juego de espejos que transforma la realidad real en una ficticia, virtual que muchos creen que es la única verdadera. Son bastantes los que afirman que EE.UU. dejó que el ataque japonés a Pearl Harbour se produjese con el fin de sacar al pueblo norteamericano de su posición netamente no-intervencionista. Personalmente no lo creo pero tampoco creo que se haya intervenido en Irak por el peligro que representaba su posesión de armas de destrucción masiva y por ofrecer a los iraquíes una democracia a la americana.

La lista de atropellos a los fundamentos de la democracia que está realizando EE.UU. desde que George W.Bush llegó a la Casa Blanca, es impresionante. Todo vale para el poderoso tejano amigo de José María Aznar (el enemigo de tomar “atajos” en la lucha contra ETA). La inviolabilidad de las comunicaciones, la presunción de inocencia, el traslado de sospechoso para países que admiten la tortura, todo ello nos ofrece un desalentador panorama que, so pretexto de luchar contra el terrorismo, nos convierte a todos en colaboradores de Al Qaeda. El juego de las comparaciones permite enloquecer a todo el mundo. Hasta Santiago Carrillo se permite decir que la derecha española actual se parece a la de 1936. En esta subasta de sandeces, Aznar, el “caballero sin miedo y sin reproche”, como se denominaba al héroe francés, Señor de Bayard a principios del siglo XVI, acepta el suculento cargo de Consejero de News Corporation, del magnate neo-con de la prensa, Rupert Murdoch y abandona su puesto en el Consejo de Estado. Hasta aquí muy bien. Pero es que no ha dejado por eso de dar consejos al resto de los españoles como ayer mismo desde Durango.

Que unos empresarios sean traídos a la Audiencia Nacional por haber pagado el impuesto revolucionario a ETA nos hace buscar en la memoria cuándo vimos semejante imagen en tiempos de Felipe González o José María Aznar. Serán cientos los empresarios que pagaron sin ser molestados por la justicia. Todos recordamos al secuestrado Emiliano Revilla en 1988.

El encuentro en Burgos entre los representantes de Aznar con Otegi, preparatoria del encuentro de Zurich con ETA, se quiere presentar como una gestión para saber donde y cuando entregarían las armas pero es en aquellas fechas, ¡Oh casualidad! que 133 presos de la organización fueron transferidos a cárceles cercanas al País Vasco, algo que no es una concesión sino que lo recomiendan las propias leyes. Decir ahora que Batasuna está ilegalizada, para justificar que no se hable con ellos, es querer ignorar que sus delitos eran los mismos un día antes de la ilegalización, que representan grosso modo 200.000 votos o 15% del censo de la autonomía vasca. Se puede ilegalizar una organización pero no se puede cercenar el derecho de expresión a un español invitado por un medio de comunicación El Periódico de Catalunya, poco sospechoso de connivencia con ETA.

Todo cuanto se hizo en tiempos de Aznar, para acabar con ETA, aparece, para el PP, deformado frente al espejo de lo que quiere hacer el PSOE en este momento. Si se le hubiesen puesto los mismos obstáculos a Leopoldo Calvo-Sotelo y su titular de Interior, Juan José Rosón, para acabar con los Poli-Milis, negociando silenciosamente con Mario Onaindía y Juan María Bandrés, nunca se hubiese disuelto este sector de ETA.

Finalmente, todos recordamos que, cuando le convenía al PP, por boca del entonces ministro del Interior, Ángel Acebes, ETA carecía de credibilidad….. y era un miserable quien dijese que no era la organización terrorista la causante de la matanza del 11-M. Ahora, el mismo hombre presta toda la credibilidad del mundo a los comunicados de ETA, comunicados que están destinados a mantener la cohesión entre las diversas facciones y tendencias que están dispuestas a proseguir la lucha o las que consideran que es hora de deponer las armas. Diferentes varas para medir lo mismo.

19 Junio 2006

PP: El partido de la abstención

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 16:37

Que haya gente haciendo malabarismos con Pitágoras para no reconocer que ha perdido su apuesta, es algo que demuestra mala fe, falta de deportividad o, lo que ya sabemos, que nuestros estudiantes están a la cola de Europa en el estudio de las matemáticas.

Decir que solo el 33 por ciento de los catalanes ha aprobado el nuevo Estatuto Autonómico, es una falacia. Ningún partido político, ni en España ni en Tombuctú tiene derecho a atribuirse los Votos en Blanco y la Abstención. Ese pobre 20,7 por ciento de noes es el único que corresponde a ERC y al PP unidos en extraño concubinato que no maridaje. Haciendo extrapolaciones sobre el peso de cada uno de estos partidos en anteriores confrontaciones, se puede decir que el PP sale mal parado. En Génova, deberían preguntarse cuál es la razón para que así sea.

Si miramos el mapa político de España, veremos que en el País Vasco, el PNV cumple con el retrato robot de la derecha, incluida la patronal y los empresarios de Neguri. En Cataluña, CIU representa ideas muy parecidas a las del PP en esa Comunidad, incluido el mundo empresarial. Por Galicia –recorriendo las llamadas autonomías históricas—no existe un equivalente a CIU o PNV por lo que el terreno de juego ha sido siempre del PP. De existir una pugna de izquierdas sería el BNG y el PSOE quienes serían los contendientes. Pero eso se acabo porque el solemne bobo regatea en corto mientras Mariano Rajoy juega a la patada larga colgada en el área. Las minorías suelen ser las victimas de los gobernantes en busca de una página en la Historia con mayúscula. Rodríguez Zapatero, tanto en la vida cotidiana como en la política, quiere estar a bien con todo el mundo. Para satisfacción de tamaño XL ya cumplió con la promesa de retirar nuestras Fuerzas Armadas de Irak. Ahora, dos años más tarde, los valientes países de la coalición no saben cómo salir del avispero iraquí y contemplan un aumento de suicidios, deserciones y actos indignos en sus soldados que exigirán psicoterapia para remozar su prestigio de antaño.

No reconocer la existencia de fuerzas nacionalistas en una España que se hizo a partir de entidades más o menos independientes antes de los Reyes Católicos, es plantearse los problemas de nuestro país sobre bases voluntaristas pero erróneas. Suárez, González y Rajoy han sido conscientes de la importancia de esos movimientos nacidos ante el temor a la globalización y que existen en otros países. Aznar y Rajoy han decidido retener el agua en sus manos sin que se les escape a través de los dedos. Cualquier forma de convivencia que no sea la ”unidad de destino en la eternidad” es inaceptable para nuestros conservadores españoles. Piden libertad económica, libertad de despido pero absoluta uniformidad y respeto a la norma como si esta no existiese para marcar cauces pero siempre interpretados a la luz de la lógica.

Hay mucha gente que tacha, a quienes alabamos a veces a Alberto Ruiz Gallardón, como “asquerosos sociatas que solo deseamos desmembrar el PP y España”. Las corrientes que constituyen el Partido Popular son aplastadas por los Acebes, Zaplana o Aguirre, el ala dura de esta formación. Véase el deseo de Jaume Matas en Baleares de equipararse a Cataluña abortado por Génova. La ductilidad del Alcalde de Madrid suena en los oídos de muchos de sus correligionarios como cobardía, entreguismo. Ser macho es no apearse del burro, no dar la razón a los demás ni por fair play. Ya en tiempos de Aznar hubo algunas admiradoras suyas que pidieron entusiastas, ante las cámaras de televisión, que se le midiesen o sopesasen sus partes. Y es que en algunos lugares el tamaño si importa.

Los no votantes en este referéndum catalán, como en cualquier elección, carecen del derecho de criticar el resultado. Su obligación moral –en algunos países conlleva multa el absentismo—era ir a votar. Eso sí, lo pueden hacer cuando quieran dentro del horario establecido por ley. La subida de votantes en las últimas horas, no puede achacarse a partidarios del SÍ, quizá eran votantes del NO. Los señores Josep Carod- Rovira y Mariano Rajoy, en este momento solo pueden aceptar los resultados del referéndum de Autonomía 2006. La democracia no les permite otra opción.

Algunos sostienen que si el 90% del parlamento catalán aprobó el texto inicial, el resultado del referéndum debería haber sido un 90% de síes. Esto es un absurdo ya que el texto que ha salido de aquel parlamento autonómico, ha sido pulido y enmendado antes de lograr la aprobación del Congreso de los Diputados en Madrid. Ahora, después del referéndum con 75% del voto favorable a la redacción final de los representantes de toda España, solo falta el dictamen del Tribunal Constitucional para que todo quede legalmente en orden. Los 4 millones de votos recolectados por el PP (una señora decía en Cádiz: ”yo firmo contra Cataluña” y el marido corregía lo que la esposa afirmaba), además de ser ilegales eran un auténtico engaño puesto que se decía desde el PP que el nuevo estatuto rompía la unidad de España. Habría 17 Españas y la gente mayor (menos yo y algunos más) se echaba a temblar. Estaban a las puertas del verano de… ¡1936!

Finalmente, si España no se rompe y Baleares, Valencia, Castilla y León se adhieren a las nuevas fórmulas de autonomía catalana ¿qué futuro le espera al PP en el mundo de los videntes?

14 Junio 2006

Los cambios de imagen

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 16:35

Según sople el viento, la imagen de los países, de su Historia, de sus gentes, ha ido cambiando. En una introspección elemental, podemos ver como los españoles hemos pasado por muchas etapas que nos eran más que negativas.

Una alimentación a base de garbanzo y patatas, poco ejercicio, piel curtida por un sol a veces implacable, un desprecio casi general a la cultura y un excesivo cariño al casticismo, han pasado a incrementar nuestra estatura, producir mujeres de pasarela, deportistas de elite, cocina con estrellas Michelín, hambre popular de cultura y educación. Recuerdo siendo joven que las casas de obreros no solían tener libros o vinilos de música culta. Se hacía un cine candorosamente chabacano y un teatro costumbrista. En medio de la mediocridad, los fulgurantes destellos de unos nombres que brillarían a nivel internacional.

De repente aparecieron las colas nocturnas de padres obreros decididos a obtener una plaza escolar para sus hijos, los fascículos coleccionables se convertían en libros de consulta adquiridos en cómodos plazos, el prêt-à-porter borraba el negro de los lutos eternos de nuestra geografía puebleril. Nos llama la atención el pañuelo en la cabeza de las inmigrantes musulmanas y olvidamos los que cubrían a nuestras mujeres de clase humilde. Ir a clase haciendo equilibrios en los topes de los tranvías, se cambió por las mobilettes primero, los scooters más tarde y, finalmente el automóvil.

Con los cambios habidos en el transcurso de una generación, España ha sabido ponerse a la cabeza de muchos países que habían tardado un siglo en llevar a cabo sus transformaciones actuales. Amigos franceses que conocieron la España de los años 50, cuando yo alcancé la mayoría de edad de entonces (21 los hombres, 23 las mujeres) se quedan asombrados recorriendo los lugares que ellos conocieron hace poco más de medio siglo. Encuentran un dinamismo del que Francia carece en este momento. Descubren ganas de vivir, ausencia de apatía, imaginación, arte, excelencia en el deporte, en nuestros festivales. España se pasea por el mundo sin complejos, con un cine que embelesa a los extranjeros, con un empresariado capaz de dominar en Iberoamérica, de crecer en los cinco continentes. Que Ferrovial sea la mayor gestora de aeropuertos del mundo es algo que suena a ciencia-ficción, que la banca española devore pequeños bancos hasta en el mismo Tejas, que el TALGO cruce veloz el Estado de Oregón, o decenas de científicos españoles destaquen en los centros de investigación estadounidenses mientras el castellano avanza imparable como segunda lengua internacional, que estemos entre los tres países con mayor atracción turística del mundo, todo ello debería hacernos reflexionar sobre lo quejicosos que podemos ser.

Donde antes el fútbol era el único tema de discrepancia entre españoles, ahora se ha insinuado la crispación política. Yo lo siento mucho pero si los madrileños ganan a los catalanes en un partido de fútbol o al revés, comprendo la alegría de unos y la búsqueda de excusas de otros pero si juega la selección española contra Ucrania o cualquier otro país, Iker o Pujol o cualquiera del equipo que dirige Luis Aragonés, son aupados por todo el país. Los dos programas más vistos en toda la televisión española el domingo 11 de junio han sido protagonizados por un deportista de Balear y otro de Asturias. Pero la audiencia era española a lo alto y ancho de este país que “se rompe”. Si la economía sumergida hubiese salido a la luz del día, hace tiempo que España estaría en el G-8 pero si en 2005 hemos construido en nuestro país la mitad de casas que en toda la UE y la mayoría de los billetes de 500 euros están en España, podemos comprender por qué somos más ricos de lo que muchos se creen. Y eso que todavía recibiremos 31.000 millones de euros de aquí al 2013, segundos en cantidad después de Polonia.

Si miramos Francia, veremos que tiene mejores servicios sociales que nosotros aunque tenemos la segunda longevidad del mundo y somos primeros, también a nivel mundial, en trasplantes de órganos. La globalización asusta más a los franceses que a nosotros y la pérdida de privilegios en el funcionariado francés se resiente como la muerte de un sistema que parecía la panacea universal. Parece que una mujer, Ségolène Royal, socialista, rechaza algunos de los nefastos experimentos de sus correligionarios y viene con idea tan frescas como la Tercera Vía de Tony Blair aunque este, al dejarse embaucar por George W. Bush, dilapidó todo el caudal de credibilidad y esperanza que traía al Reino Unido.

Portugal, nuestro entrañable vecino, no consigue deshacerse –ni con derechas ni con izquierdas—de un atraso parecido al que teníamos cuando ambos nos deshicimos de nuestras dictaduras. El fado (el hado) es un símbolo depresivo que pesa mucho sobre los portugueses. Ellos han vivido en la segunda mitad del siglo XX el desmoronamiento de su imperio colonial como nosotros nos venimos abajo con nuestro 98.

De los Estados Unidos, se ha escrito mucho –incluso en este blog—unos para ensalzar unas virtudes que afortunadamente constituyen las raíces de su democracia y otro para criticar el cesarismo de algunos de sus dirigentes, no precisamente los más representativos de su pueblo. La guerra de Vietnam constituyó un cambio de rumbo. El americano medio vio como su poderoso país podía ser derrotado por unos asiáticos pequeños y mal nutridos. Los 55.000 muertos y los 100.000 heridos fueron un alto precio pagado para que Vietnam acabase siendo lo que ellos mismos querían ser. Desde entonces, la irreflexiva reacción del gobierno americano ante el atentado islamista de las Torres Gemelas de Nueva York se ha convertido en un nuevo quebradero de cabeza para un líder cuyo único mérito es ser hijo del anterior. En Somalia, la muerte y arrastre del cadáver de un soldado americano hizo que Estados Unidos abandonase precipitadamente el país donde habían desembarcado con la parafernalia propia del cine bélico de Hollywood. Hoy, en el cuerno de África, aparece un nuevo Estado que impone la sharia y se convertirá en una nueva base terrorista de Al Qaeda. El dólar está siendo vapuleado por países que tienen el grifo del petróleo y que piensan que el euro es una moneda menos caprichosa que el billete verde, tradicional refugio de los países pequeños y de los peces gordos.

Y nosotros… ¿seguimos quejándonos de todo? Algo de vicio, digo yo.

6 Junio 2006

Dos situaciones comparables

Archivado en: General — Enrique Meneses @ 16:32

El último caso de crispación provocado por Acebes ha sido por autorizar Rodriguez Zapatero que el PSE contacte con Batasuna para preparar el diálogo que el gobierno quiere entablar con ETA con el fin de poner un término al terrorismo vasco. Patxi López conversa con Arnaldo Otegui y el griterío estalla en las filas más belicosas del PP. Recordarles antecedentes es algo difícil porque no hay más sordo que el que no quiere oír. El Gobierno británico, con John Major primero y Tony Blair después, habló con el Sinn Fein para poder llegar a negociar el fin de la lucha en Irlanda del Norte cuando el brazo político estaba considerado ilegal y organización terrorista.

Cita a ciegas en la ciudad del chocolate Casimiro Garcia-Abadillo Publicado en El Mundo el 22 de mayo de 2005

Javier Zarzalejos, secretario general de la Presidencia de Gobierno; Ricardo Martí Fluxá, secretario de Estado de Interior, y Pedro Arriola, asesor de Aznar en su condición de presidente del PP, fueron designados por el presidente del Gobierno como «interlocutores» ante una eventual reunión con ETA apenas unos días después de que la banda terrorista declarase una tregua indefinida que comenzaba a tener efecto desde el 18 de septiembre de 1998.

El obispo de Zamora, Juan María Uriarte, fue propuesto por ETA (y aceptado por el Gobierno) como «intermediario» para llevar a cabo los contactos iniciales. Zarzalejos y Uriarte fueron los encargados de mantener una línea caliente que funcionó a plena satisfacción a partir de finales del mes de octubre de 1998.

A mediados del mes de noviembre, ETA hizo llegar una carta a Aznar a través del conducto oficial (es decir, monseñor Uriarte) en la que la organización ponía de manifiesto su deseo de establecer «un canal permanente de comunicación». El 16 de diciembre, Zarzalejos respondió en nombre de Aznar que aceptaba el establecimiento de dicho canal y dio a conocer, como pedía ETA, los nombres de los tres interlocutores que eventualmente participarían en una hipotética reunión con la organización: el propio Zarzalejos, Arriola y Martí Fluxá. Los tres tenían un denominador común: eran personas de la plena confianza del presidente. […..]

El nombramiento de los interlocutores lo hizo personalmente Aznar.No consultó su decisión con nadie. La discreción era fundamental para que el proceso que se iniciaba no se viera abortado innecesariamente. Ni siquiera sus vicepresidentes (Francisco Alvarez-Cascos y Rodrigo Rato) tuvieron noticia de la constitución de una comisión interlocutora con ETA, ni mucho menos de la identidad de sus miembros.

Aznar, siempre preocupado por cuidar las formas, optó por que la comisión actuara en representación suya, y no del Gobierno, precisamente para no tener que dar cuentas a sus ministros de los pasos que se iban dando y preservar así la confidencialidad del proceso.

El Gobierno accedió a poner negro sobre blanco los nombres de los designados como interlocutores y, finalmente, en abril de 1999, ETA hizo llegar un mensaje, a través del que ahora es obispo de San Sebastián, dándose por satisfecha con la respuesta recibida. El contacto estaba, pues, a punto para producirse. ETA puso como condición para el mismo que el lugar, el día y la hora de la reunión fueran de su exclusiva competencia por motivos de seguridad. Los representantes del Gobierno aceptaron […..]

El 16 de diciembre, Zarzalejos respondió en nombre de Aznar que aceptaba el establecimiento de dicho canal y dio a conocer, como pedía ETA, los nombres de los tres interlocutores que eventualmente participarían en una hipotética reunión con la organización: el propio Zarzalejos, Arriola y Martí Fluxá. Los tres tenían un denominador común: eran personas de la plena confianza del presidente. […..] El nombramiento de los interlocutores lo hizo personalmente Aznar. No consultó su decisión con nadie. La discreción era fundamental para que el proceso que se iniciaba no se viera abortado innecesariamente. […..]

Por fin, el 19 de mayo, Uriarte, Zarzalejos, Fluxá y Arriola partieron desde Madrid, por vía aérea, hacia Ginebra (Suiza).Sólo sabían que iban al país alpino, pero desconocían la hora y el lugar exacto de la reunión. Una vez allí, Uriarte iría recibiendo instrucciones sobre las coordenadas de la cita. Monseñor, que iba vestido para la ocasión con traje y corbata, era la única vía de contacto con los terroristas.

Ya en Suiza, ETA cambió en dos ocasiones el sitio al que debían dirigirse. Ninguno de los cuatro hombres que salió de Madrid hacia Ginebra a primera hora de la mañana sabía por tanto la localidad donde se iba a producir la reunión, asumiendo un evidente riesgo, ya que Interior no montó ningún dispositivo especial de protección o seguimiento.La delegación se movía de un lado a otro en taxi y todos sus miembros, a excepción de Uriarte, llevaban apagados sus móviles.

Por fin, ETA dio el nombre del lugar donde finalmente tendría lugar la ansiada reunión. Se trataba de la pequeña ciudad de Vevey, cerca de Montreux, y a unas decenas de kilómetros de Ginebra, junto al lago Leman. [……]

. Por fin, en una pequeña sala de reuniones del hotel, reservada por los etarras, los representantes de Aznar y el obispo se encontraron frente a un hombre y una mujer. El varón era nada más y nada menos que Mikel Albizu, conocido como Mikel Antza, responsable del aparato político de ETA. Ella era Belén González Peñalva, Carmen, ex miembro del comando Madrid, que ya había participado en las conversaciones de Argel con el Gobierno del PSOE junto al los dirigentes etarras Eugenio Etxebeste, Antxon, e Iñaki Arakama Mendía, Makario. Carmen y Antxon, seguían siendo miembros del llamado aparato de interlocución de ETA. […..]

Aunque Zarzalejos valoró positivamente la participación de Euskal Herritarrok (nombre con el que se presentó Batasuna a las elecciones vascas de octubre de 1998) en las instituciones, dejó muy claro que el Gobierno no podía debatir nada políticamente con una banda armada. […..]

El anuncio de la tregua de ETA, realizado a través de un comunicado de cuatro folios escrito en euskara y remitido al diario Euskadi Información el 16 de septiembre de 1998, sorprendió a Aznar fuera de España, de visita oficial en Perú. […..] El ministro del Interior, Jaime Mayor, se había referido con anterioridad a un posible cese de la violencia como una «tregua trampa» (así lo hizo en declaraciones a Telecinco el 14 de septiembre).

La postura del Gobierno se concretó en una mezcla de dureza y esperanza. Aznar habló de «contemplar los nuevos horizontes», y confesó: «Nada me alegraría más que el anuncio se correspondiera con la realidad y fuera el inicio del abandono definitivo de la violencia». Pero también advirtió de la posible frustración «porque estemos ante un movimiento táctico o porque se ponga precio a la paz, olvidando el marco de convivencia». […..]

Cuando Aznar regresó a Madrid tras su viaje a Perú el 19 de septiembre de 1998, lo primero que hizo fue organizar una ronda de consultas con la oposición. El primero en acudir a Moncloa fue el secretario general del PSOE, Joaquín Almunia. Aznar también conversó con Julio Anguita (líder de IU hasta diciembre de ese mismo año), muy contrariado por la decisión de su partido en el País Vasco de respaldar el Pacto de Lizarra. Asimismo, cambió impresiones con Jordi Pujol (presidente de la Generalitat y cabeza de CiU), e incluso con Xabier Arzalluz (jefe indiscutible del PNV). Al presidente le preocupaba sobremanera que los pasos que se iban a dar se fueran produciendo de común acuerdo con el principal partido de la oposición. Almunia demostró una extraordinaria disposición al diálogo.

Por su parte, Mayor Oreja abrió su propio frente desde el Ministerio del Interior y organizó periódicas cenas a las que asistieron, entre otros, Juan Alberto Belloch (responsable de Justicia e Interior del PSOE y ex responsable de ambos ministerios) y Nicolás Redondo Terreros (secretario general del PSE-EE). La intención del presidente del Gobierno era conocer si la mayoría de los partidos del arco parlamentario daban su visto bueno al establecimiento de contactos con la organización armada.

Una vez que se obtuvo un consenso suficiente, el 3 de noviembre de 1998, el Gobierno dio a conocer a través de la agencia Efe su decisión de «autorizar» contactos con ETA. Al día siguiente, el 4 de noviembre, en una rueda de prensa conjunta con el líder de la Autoridad Palestina, Yasir Arafat, y preguntado por ese asunto, Aznar dijo: «Yo he querido que los ciudadanos supieran y tengan muy claro que el Gobierno, y yo personalmente, he autorizado contactos con el entorno del Movimiento Vasco de Liberación.Lo he autorizado personalmente y quiero que los españoles lo sepan… Cuantos pasos tengamos que dar en este camino serán conocidos por la opinión pública española».

El 10 de noviembre, el Congreso aprobó por unanimidad una resolución en la que se instaba al Gobierno al «más amplio diálogo con todos los partidos» de cara al desarrollo de «una nueva orientación consensuada y flexible de la política penitenciaria en la forma que mejor propicie el final de la violencia».

A primeros de diciembre de 1998, la delegación de interlocutores del Gobierno se reunió en secreto en Burgos con una representación de Batasuna formada por Arnaldo Otegi, Rafael Díez Usabiaga y Pernando Barrena. La conversación fue bastante frustrante. Hay que tener en cuenta que EH (aunque Batasuna era legal, había elegido esa marca para acudir a las elecciones autonómicas) había logrado 14 escaños (224.000 votos) en los comicios celebrados en octubre, y sus dirigentes estaban ciertamente crecidos. Otegui fue muy claro. Batasuna no estaba dispuesta a actuar como intermediaria de ETA. Si el Gobierno quería un diálogo con la organización armada, tenía que hablar directamente con sus portavoces. Ya entonces, Batasuna pretendía que el proceso político vasco discurriera a través del cauce establecido a partir de dos mesas de negociación: una política, en la que sus líderes estarían presentes junto a los de los demás partidos vascos; y otra militar, en la que los interlocutores sólo podían ser ETA y el Estado español. A partir de entonces, el Gobierno se limitó a esperar la comunicación de ETA que debía llegar a través de monseñor Uriarte. […..] Aznar no se fiaba de ETA y Mayor le había transmitido una conversación captada al jefe de sus comandos ilegales, Kantauri, en la que decía que la tregua declarada iba a ser cosa «de pocos meses».Sin embargo, el Gobierno tenía que hacer gestos que evidenciaran que estaba dispuesto a ceder en algo (ésa era la posición de Zarzalejos) y esos gestos sólo podían concretarse en un acercamiento de presos. El Gobierno no estaba dispuesto a la reagrupación o a su envío al País Vasco, como pedían nacionalistas y Batasuna.

Aznar siempre decía: «Desde el desarme podremos ser generosos».Pero no se quería pillar los dedos. Sabía que la única vía de cesión era la política penitenciaria. Para él, el Estatuto de Gernika y la Constitución eran irrenunciables. Según una fuente solvente, a lo más que llegó el presidente del Gobierno fue a pedir un estudio para acelerar la transferencia de competencias al País Vasco y su posible ampliación. […..]

Seis meses después, el 28 de noviembre de 1999, ETA anunció el fin de la tregua a partir del 3 de diciembre. La banda justificaba su decisión en que el PNV y EA no habían cumplido su compromiso de ruptura total con los «partidos españolistas». El 21 de enero de 2000, ETA colocó en Madrid un coche bomba que acabó con la vida del teniente coronel Pedro Antonio Blanco. La esperanza había durado poco más de un año.”

El texto es largo y he tenido que extractarlo pero demuestra que mucho de lo que se critica a propósito de la ilegalizada Batasuna no tuvo relevancia en la reunión de Burgos que llevó, posteriormente al encuentro con ETA en Suiza, Ahora dirán algunos que no es lo mismo puesto que la formación abertzale está ilegalizada pero también lo está ETA y en Burgos, todos sabían que Herritarrok (EH) era el brazo político de ETA y que, al igual que el Sinn Fein, es la bisagra que posibilita el encuentro con los etarras.

Jueves, 1 de Junio de 2006
No me ha gustado demasiado el Debate de la Nación y me parece que solo aporta una ducha de datos que el Instituto de Estadística (INE) tiene a disposición de todos los españoles a través de Internet. Pero la mayoría quedó satisfecha.

Cuatro pueden considerarse los temas que más interesan a los ciudadanos, y no solo a los políticos. 1.- Desmembramiento de España. 2.- Rendición ante ETA. 3.- España Social y 4.- Inmigración y Delincuencia

Para el primer tema, se puede decir que hasta Baleares, gobernada por el PP, ha pedido un estatuto igual al de Cataluña que tiene dos trámites pendientes: el Referéndum en su comunidad y el dictamen final del Tribunal Constitucional. Creo que hace meses muchos en este blog sabíamos que lo votado con el 90% del Parlamento catalán, desbordaba netamente los límites de la Constitución. Se quiso jugar con las palabras al reprochar a Rodríguez Zapatero el haber dicho “que aceptaría la reforma del estatuto tal y como saliese del parlamento autonómico”. En realidad se refería a recibirlo tal cual en el Congreso de los Diputados donde toda España está representada. Desde estas mismas páginas recuerdo haber pedido al PP que se involucrase en la tarea de purgar el texto para hacerlo más aceptable a la Constitución de 1978 o incluso a las ideas políticas que sustenta el primer partido de la Oposición (que no la única oposición). No han querido hacerlo. Se ha llegado al ridículo de que el PP de Cataluña vaya a votar NO junto a Ezquerra Republicana. En vez de perder el tiempo recogiendo 4 millones de firmas para que se celebre un referéndum ilegal a escala nacional, deberían haber estado limando el articulado. Es curioso que Jaume Matas (PP) de Baleares haya sido instruido por su partido para no volver a pedir que se aplique a las islas el mismo estatuto que obtenga Cataluña.

Con Valencia, próspera comunidad autónoma que ha negociado los cambios que deseaba sin la menor crispación, hemos tenido un ejemplo de lo que es un consenso. Lo que también han notado muchos españoles es que allí donde gobierna el PP y el PSOE es oposición principal, se hacen los cambios sin estridencias. Las lenguas vernáculas (incluyendo el valenciano que no quería verse confundido con el catalán), han tenido acceso a la Unión Europea dentro de las limitaciones impuestas por Bruselas. Representantes de varias comunidades autónomas han estado presentes en delegaciones españolas que iban a discutir en la UE temas que podían interesar a esas zonas de España. No se ha roto España con los pasos –no tan audaces como parecían en un principio—y se ha conseguido satisfacer el ego de algunas comunidades, mejor dicho, de un puñado de políticos nostálgicos de un pasado inexistente o totalmente desfasado en nuestro joven siglo XXI.

El punto 2.- trata de la acusación sistemática que el PP ha estado haciendo de que el presidente Rodríguez Zapatero ha pactado ya la entrega de Navarra a ETA como precio por el abandono definitivo de las armas. Exigir que la banda terrorista se limite a decir la fecha, hora y lugar donde entregará las armas es querer que cualquier negociación que lleve a la paz, fracase. Han transcurrido años de tira y afloja en el Ulster ante de que se empezase a “decomisar” las armas del IRA y eso con el Sinn Fein, el brazo político ilegal de los irlandeses, se esforzase por obtener ese desarme. Vimos en televisión algunas armas inutilizadas con potentes sierras y poco más. La discreción en todas estas negociaciones es la regla de oro. Querer como Pedrojota que se discuta en el Estado de la Nación el tema de esos contactos es un absurdo o el secreto deseo de que fracase todo. Incomprensible en un periodista que –aunque sea un aficionado de conspiraciones virtuales—tiene obligación de hacer estudios comparativos a la hora de opinar sobre el tema. El caso de los poli-milis fue un ejemplo de discreción. Los contactos del PSE con Batasuna y la prudencia del Juez Fernando Grande-Marlaska no son traiciones sino sentido común.

3.- La España social ha avanzado en muchos aspectos y con bastante rapidez para tener solo dos años el gobierno de Rodríguez Zapatero. Se han tocado algunos problemas que, por separado, afectaban a colectivos minoritarios pero es que el tejido demográfico de un país está hecho de colectivos minoritarios cuya suma constituye la Gran Mayoría del país de la que ha salido el gobierno.

Las mujeres en su lucha por la igualdad de oportunidades y su integridad física, los mayores con su dependencia y sus pensiones, los jóvenes con sus becas, sus precarios y mal pagados contratos de trabajo (hemos mejorado cambiando paro por precariedad), el precio de la vivienda y la hipoteca a-cadena-perpetua, son problemas que no se han acabado de resolver pero que, en muchos aspectos, han mejorado. La entrada masiva de las mujeres en el mundo laboral (fuera del hogar) ha incrementado notablemente la masa de españoles activos desde 17 millones a 21, ayudadas estas cifras por la regularización de la inmigración que constituía la economía sumergida. La ley de dependencia va a liberar a muchas mujeres que se ven esclavizadas por tener que prestar ayuda a sus mayores o a sus menores. Retribuir ese sacrificio o hacerlo más llevadero con asistencia exterior (hoy en manos autonómicas) va a cambiar el panorama social de España. La familia no se ha roto, sigue siendo el segmento de la sociedad más valorado por los españoles.

4.- Inmigración y Delincuencia. El 80% de los inmigrantes que han llegado a España, lo han hecho por nuestra antigua frontera norte. Decir que todos los países de la UE han reprochado a España la regularización de los sin papeles, es incorrecto. Para llegar a la Junquera, a Canfranc o a Behobia, esos inmigrantes, incluidas las mafias, han tenido que pasar sin problemas muchos países de la UE que no les han puesto obstáculos. Del 20% restante, un gran porcentaje llega por Barajas y procede de América Latina. El resultado es que solo vemos en la pequeña pantalla las espectaculares y dramáticas escenas de pateras y cayucos procedentes de Marruecos y los países subsaharianos. El PSOE se encontró, al llegar al Gobierno, con unos 700.000 inmigrantes indocumentados. Se le acusó por el PP de dar papeles a todo el mundo olvidando que muchos estaban trabajando en la clandestinidad para vil enriquecimiento de españoles poco escrupulosos a los que esta mano de obra cautiva permitía pingües beneficios.¿Qué soluciones proponía el PP? Ya probó mandar a Cabo Verde, en avión, a subsaharianos semi-drogados, repatriar a costa de nuestra Hacienda a los ecuatorianos para que pidiesen visado en nuestra embajada de Quito y regresdasen en avión.

Hace varias décadas, un estudio del profesor Ignacio Mauleón, profesor de la Universidad de Salamanca, cifraba esa economía sumergida en el 17% del PIB, es decir, en 12 billones de pesetas de entonces. Hoy se calcula que el 20% correspondía a economía clandestina. Italia alcanza el 25%. Estamos viendo cómo Estados Unidos, con 12 millones de sin papeles intenta blindar su frontera sur con el envío de 6.000 soldados y un costoso muro. Con toda su capacidad tecnológica, no parece que hayan resuelto un problema endémico en su Historia. Si en España estamos intentando resolverlo con ayuda de la UE, es lógico pensar que no va a ser fácil la tarea.

La delincuencia que los ciudadanos perciben, y que algunos medios de comunicación amplifican, dependía más de blancos eslavos del este y sudamericanos que de negros subsaharianos. Las restricciones en la etapa del PP para lograr a toda costa un déficit cero. que países como Alemania y Francia no conseguían, debilitó nuestras Fuerzas de Seguridad empujando a empresas y ciudadanos a dirigirse a la seguridad privada. Ha bastado un golpe de timón, económico y de voluntad, para que, de repente, se empiecen a capturar delincuentes en la Costa del Sol, en Cataluña, se descubra corrupción en Levante o Chiringuitos como Forum o Afinsa.

Jugar al catastrofismo es un arma de doble filo. Diego López Garrido, el portavoz del PSOE en el Congreso de los Diputados, tiene razón cuando afirma que para que gane el PP las próximas elecciones tendría que darse la profecía de las siete plagas que anuncia el partido de Mariano Rajoy. Es un órdago que huele a farol. Desde la Transición, todos los anuncios de destrucción de la Familia por el divorcio, el aborto, el matrimonio de homosexuales, de España por culpa de las autonomías, de la Seguridad Social, han resultado falsos. Hasta la Economía que parecía heredada del PP (que inició en 1996 siguiendo las pautas de Pedro Solbes), ahora si tiene superávit y, lo más extraño, a nivel de Administraciones Autonómicas. Doblamos el crecimiento de la UE aunque nos aumenta la inflación.

Llama la atención que Rajoy acusase a Zapatero de carecer de idea política de España y no ofrecer ninguna alternativa de gobierno que pueda entusiasmar, por lo menos, a sus partidarios.

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