¿Un pirómano en la Casa Blanca?
A lo largo del tiempo, me he acostumbrado a que no se pueda mencionar un nombre de judío equilibrado sin que te digan… “¡Ah!… claro, ese!” Las palabras más carentes de sentido son las de “antisemita” o “judeófobo”. Significa eso: “Usted, señor Meneses…¡a callar!”. Hombres como Daniel Barenboim, Noam Chomsky, Shlomo Ben-Ami, Bárbara Probst-Solomon, Norman Birnbaum o David Grossman, cuyo hijo Uri cayó en combate el 12 de este mes, en el sur del Líbano, son todos enemigos de Israel y de Estados Unidos. No se pierdan la dolorida carta de este escritor israelí (El País, lunes 21 de agosto, página 11). Grossman, junto con sus colegas escritores Amos Oz y A.B.Yehoshua, habían firmado días antes de la muerte de su hijo, un llamamiento para que Ehud Olmert detuviese sus operaciones en el Líbano. Todos ellos son “judeófobos” y “antisemitas” porque no comparten las ideas de los belicistas de Tel Aviv, Washington o Londres.
Nadie, con dos dedos de frente, se cree que el ataque lanzado por Israel contra el Líbano, respondía al secuestro de dos soldados del Tsahal por parte de Hezbolá. Una operación de la envergadura que, durante 33 días ha machacado la única democracia árabe de la región, no se planifica en pocos días. Ha habido, durante meses, muchos contactos entre los servicios secretos y los Estados Mayores de EE.UU. e Israel, como asegura Seymour Hersh, del New Yorker. La destrucción de Hezbolá era la promesa de Ehud Olmert a su pueblo y a la opinión internacional. Ello debía reforzar la imágen de Kadima, el partido fundado por Sharon y escindido del Likud. George W.Bush señaló el 16 de Julio, en San Petersburgo donde estaba reunido el G-8: “Ahora está claro por qué no tenemos paz en Oriente Medio”. Mientras el mundo pedía que se detuviese el salvaje ataque a un país que muchos queremos por conocerlo bien y saber el gran sentido común que caracteriza a sus gentes, un Nerón tejano hablaba con la boca llena a su colega “izquierdista” Tony Blair, diciéndole que Siria era la que tenía que detener “all that shit”, (toda esa mierda) refiriéndose a Hezbolá. Lo que Tel Aviv no ha conseguido por sus medios, se lo quieren exigir a Damasco y Teherán, con los suyos.
Pese al clamor internacional, los dos pueblos elegidos por Jehova, siguieron con su máquina de destrucción, el uno simulando que iba a tomar cartas en el asunto tan pronto como fuese posible (?) y los otros, afirmando que se detendrían en cuanto alcanzasen el objetivo de acabar con Hezbolá de una vez para siempre. Cuando finalmente el gobierno de Israel empezó a encontrar fuerte resistencia popular entre sus propios ciudadanos, tuvo que aceptar el alto el fuego que reclamaba la resolución 1701 y que Bush y Condoleezza Rice retrasaron todo lo que pudieron para favorecer la operación. A pesar del anuncio de la aceptación de la resolución, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, teniente general Dan Halutz multiplicó por tres sus efectivos terrestres y sus bombardeos en un esfuerzo final por infligir más daño a la guerrilla de Hezbolá. “El Partido de Dios” respondió con centenares más de cohetes sobre el norte de Israel causando muertos y heridos y alcanzando Haifa. Los israelíes de la calle ya no están tan seguros de que Hezbolá, en un cercano futuro, no alcance Tel Aviv. Por su lado Bush ofrece al Líbano dinero para reconstruir su país. Doble negocio, reponer el armamento utilizado por Israel y financiar la reconstrucción del país de los cedros.
Para defenderse, los israelíes compararon el ataque sobre el Líbano con el que la OTAN llevó a cabo en Kosovo. La justificación de los judíos no era del todo correcta como demostró el general, ahora retirado, Wesley Clark que mandaba las fuerzas de la OTAN en aquel entonces. En su libro, “Waging modern war” (2001), sostiene que las campañas aéreas han de ser acompañadas con la capacidad de culminar la tarea sobre el terreno. Según Ehud Olmert, los europeos habían matado 10.000 civiles en Kosovo sin haber tenido que soportar un solo cohete de los serbios.”Por favor, no nos sermoneen sobre la forma de tratar a los civiles”, declaró el Primer Ministro israelí, olvidando mencionar los niños y mujeres muertos en Qena. Según la organización Human Rights Watch, el número de civiles muertos en los bombardeos de la OTAN fue de 500. El gobierno serbio estimó las victimas civiles entre 1.200 y 5.000 con la exageración interesada que tenían para criminalizar a los países europeos.
Toda la ofensiva de Israel, a lo largo de 33 días, no se limitó, como se ha dicho, a los lugares ocupados por la milicia de Hezbolá. Han destruido carreteras, puentes y depósitos de crudo provocando un desastre ecológico con el vertido al mar de unas 12.000 toneladas de petróleo. Evidentemente, dirán que el petróleo ayuda en sus desplazamientos a las milicias chiíes. Es cierto cuando está refinado. Y los puentes y carreteras, y las casas. Todo ha servido para destrozar un país que se estaba recuperando de las destrucciones de la guerra civil anterior. EE.UU. e Israel contaron conque los cristianos y los suníes, indignados con los daños padecidos por culpa de los chiíes, se sublevarían contra estos y los echarían del Líbano. La respuesta se ha producido en sentido contrario, aumentando el número de libaneses que engrosarán las filas de Hezbolá o, por lo menos, apoyarán a sus milicias.
Ya vemos lo rápidamente que ha aparecido el dinero en manos del jeque Hasán Nasralá proporcionado por Siria y sobre todo, Irán, dos países que están en la mente de George W.Bush y Dick Cheney. Buscan una salida hacia adelante para hacer olvidar el desastre de un Irak ya en plena guerra civil. Para estos dos admiradores de Nerón, el ataque de Israel contra el Líbano debía constituir un ensayo general de lo que quieren que sea la “guerra preventiva” contra dos países muy superiores en todos los sentidos, al pequeño Líbano con una población como Madrid. Irán tiene 70 millones de habitantes y Siria 18. Israel 6,6 millones.
Es difícil comprender cómo hay gente que todavía considera que Israel y Estados Unidos están defendiendo los valores del mundo occidental, dos países que no respetan la Convención de Ginebra (como potencias ocupantes de territorios conquistados por la fuerza, están obligados a proteger a las poblaciones autóctonas) ni admiten Tribunales Penales Internacionales que juzguen con independencia los delitos que cometan las tropas bajo sus órdenes como es el caso de la matanza de civiles por los marines en Haditha (Irak) o la violación de una menor de 14 años y el asesinato de la muchacha y de su familia por unos desalmados que serán juzgados con la benevolencia propia de unos superiores que son igualmente culpables del bajo nivel de moral, respeto de la legalidad internacional y conducta de sus hombres.
El ensayo ha fracasado y Hezbolá se ha despedido, después de 33 días de ataques continuos, con unos resultados que hacen la admiración del mundo árabe y musulmán de toda la Tierra. Tanto ellos como Hamás, mantienen prisioneros a los soldados judíos que, supuestamente, provocaron la indignada reacción de Tel Aviv. Triste favor el que Ehud Olmert y su ministro de defensa, Amir Peretz, dos hombres que no provienen del Tsahal, han hecho a su país del que todo el mundo consideraba que tenía un ejército invencible. Tensar la cuerda, para Israel, es un juego peligroso. Siempre ha querido ser temido si no amado pero está consiguiendo dar la idea de que no es invencible y que cada vez lo será menos tras las pruebas que Irán ya ha efectuado con cohetes Saeghe de un alcance entre 80 y 250 kilómetros. Por afinidad religiosa, más de un tercio de Irak estaría del lado de Teherán en caso de que Occidente ataque Irán.
Cuando se dicen tonterías como que los musulmanes utilizan sus hijos como escudos porque no los quieren, es tan estúpido como cuando se aseguraba, durante siglos, que los judíos sacrificaban niños cristianos para su culto. En vez de considerar que el suicidio es una muestra del grado de desesperación, se traduce como un desapego a la vida. El suicidio está explícitamente condenado por el Corán. Finalmente, cuando se pone como ejemplo de primitivismo el asesinato de las mujeres que manchan el honor familiar, quisiera recordar las que en nuestra desarrollada sociedad española han muerto desde principio de 2006 a manos de sus novios o maridos.
Dije en un artículo anterior, hablando de los 4 cascos azules asesinados conscientemente por los israelíes tras 10 avisos pidiendo que dejasen de bombardearles, que se lo pensaría mucho la comunidad internacional antes de mandar fuerzas de interposición. Ya vemos que, muy coherentemente, varios países de la UE se lo están pensando. ¿Podrán repeler los hombres de la ONU una incursión israelí en la zona asignada a los cascos azules so pretexto de que Hezbolá transporta armas? ¿Tendrán que desarmar a las milicias de Hezbolá cuando Israel no pudo hacerlo? ¿No es extraño que el “Pirómano de la Casa Blanca” se haga el remolón a la hora de aceptar la resolución 1701 y ahora tenga prisas porque la UE le saque las castañas del fuego que él y Ehud Olmert han encendido en el Líbano?




