A un español residente en el extranjero
Cuando un español, residente en ultramar, regresa a España, se suele encontrar con un montón de benévolos compatriotas que le ponen al corriente de las vicisitudes de la Patria. Se rompe Hispania, Cataluña y el País Vasco están a punto de declarar sus independencias, se prepara una Marcha Verde sobre Ceuta y Melilla, los escándalos producidos por la corrupción se multiplican cada día, no tenemos más relaciones internacionales que con Hugo Chávez de Venezuela, con Evo Morales de Bolivia. Al Qaeda está a punto de reconquistar Andalucía, George W.Bush ya no se hace fotos con nuestro Presidente de Gobierno (pero sí con los reyes en su rancho tejano), dejamos entrar en España a todo el que quiere venir y el Islam nos tiene acojonados. Si ese compatriota –llamémosle Villejo—recibe semejante lavado de cerebro, lo más probable es que ni siquiera deshaga su maleta y regrese a México, pongamos por ejemplo. Le han dicho que el gobierno socialista ganó las elecciones gracias a la complicidad de cristianísimos etarras asociados con islamísimos yihadistas, el PSOE servicios secretos marroquíes y franceses, además del CNI español y la masonería internacional. A nadie se le ocurrió pensar que, aparecer en la foto de las Azores, podía traer consecuencias graves para los españoles. La elección del 11 de Marzo para llevar a cabo la matanza de Atocha, tres días antes de los comicios,es, para algunos, prueba de la complicidad de todas las fuerzas antes mencionadas colaigadas para dar un vuelco al resultado. A nadie se le ocurre decir que Al Qaeda tenía y tiene gente en España que informaron de los respectivos programas electorales y eligieron favorecer al que más les convenía: el que había prometido, desde hacía un año, retirar las tropas españolas de Irak si ganaba las elecciones. E hicieron todo lo posible porque así fuese. ¿Tan sencillo es que no merece crédito?
La tregua de ETA es falsa, le dirán al compatriota de visita al hogar patrio. La prueba es que han robado cerca de Nîmes 350 pistolas y revólveres. Los españoles que no nos dedicamos a asustar a la ciudadanía ni a los expatriados, diremos que puede que sea ETA pero también puede ser un grupo salafista marroquí, o de Al Qaeda, o unos chorizos que piensan vender esas armas a la gente de mal vivir. También es posible que sea un grupo disidente de ETA que no está de acuerdo con decir “adiós a las armas”. Hemos visto grupos así en la OAS en el IRA, en la banda Bader-Meinhof o en las Brigadas Rojas pero esta explicación es demasiado sencilla para estos predicadores del miedo y la conspiración. Aquí, la organización que se supone defiende a las víctimas del terrorismo es la que pretende dirigir la rendición de ETA. Nadie que representase a las víctimas del Ulster ha dirigido las negociaciones entre Londres, Dublín y el IRA excepto los políticos designados por las partes y lo han hecho en secreto. Aquí, son tan simplistas que quieren que la reunión sea para fijar el día, la hora y el lugar donde se entregarán las armas. Aznar acercó a cientos de presos etarras a su tierra sin que nadie se lo reprochase.
Aquí va a escuchar, querido Villajo, a algunos que dicen que el PSOE ha internacionalizado un asunto que consideramos tan nuestro como el cante jondo. Pero ir a Estrasburgo a pedir que se ilegalizase Herri Batasuna, como hizo Aznar, eso no era internacionalizar el tema de ETA. Pedir ayuda a Estados Unidos y otros países para que nos ayudasen neutralizando o extraditando a supuestos etarras residentes en América, eso no era internacionalizar el tema.
La derecha española, representada por el PP, englobó en su día el Frente Nacional, la extrema derecha de Blas Piñar. Fue un favor que hizo al país aunque algunos de esos elementos siguen buscando guerra en diversos actos donde aparecen los abertzales o los separatistas vascos y catalanes. Esa derecha civilizada que se codea con el centro sociológico del país, se ve impedida de hacer una política propia, joven, dinámica, que deje de mirar el retrovisor. Se dedica a repetir machaconamente, por boca de esa ultra derecha, que los socialistas son unos asesinos, que Rodríguez Zapatero llegó a la Moncloa en un tren de cercanías, que es lo mismo haber mandado tropas a Irak que hacerlo ahora en el sur del Líbano o con la OTAN en Afganistán.
Los que siempre tacharon de Muro de la Vergüenza el que separaba la Europa Libre de la comunista, ahora aplauden las murallas que levantan Israel y Estados Unidos para separarse de un mundo al que no siempre han tratado bien. Los que acusan a los subdesarrollados de invadir la próspera Unión Europea o los EE.UU. no protestaron demasiado cuando los llevábamos encadenados, en barcos de negreros, o nos instalábamos en sus tierras para explotar sus riquezas. Tras la descolonización, dejamos gobiernos títeres en los nuevos países “independientes”. Afortunadamente, el desarrollo sigue unas pautas que hemos conocido los españoles: turismo, remesas de emigrantes y ayuda exterior para financiar el desarrollo de esas ex-colonias. La ayuda exterior irá a parar a manos del dictador de turno así como los beneficios de la explotación de las riquezas de oro, diamantes o petróleo. El odio a Occidente de parte de la población frustrada es solo la rabia porque protejamos y armemos a sus dictadores y no dejemos que esos pueblos se busquen su libertad.
Volviendo a España ¿Cómo se explica que hayamos alcanzado la tase más baja de paro de los últimos 27 años, por debajo de la media Europea, y consideremos que hay demasiados inmigrantes? Los islamófobos acusan a los musulmanes –de los que solo hay un millón en España— de ser misóginos. Confunden el Corán con la sharía. En nuestra moderna España no hay día en que no se mate a la mujer que se quiere separar de nosotros o que se la maltrate hasta anular su auto estima, su personalidad.
El país está creciendo por encima del resto de países grandes de la UE, mantenemos nuestro puesto entre los dos primeros del turismo mundial, primeros o segundos mayores inversores en América Latina, construimos la mitad de todas las viviendas que se construyen en la UE-15, somos la octava economía mundial (sin sacar a flote la sumergida que mejoraría nuestra posición), dominamos los campos de la música, la danza, la pintura, el cine, la edición, somos una potencia deportiva. Lástima de que tengamos un deterioro creciente de nuestras costas por culpa de la especulación del suelo y nuestra inflación siga elevada comparada con nuestros socios.
El problema de la vivienda para los jóvenes es grave y hay que buscar soluciones drásticas para facilitar su emancipación de la casa paterna. Se acusa a los inmigrantes de hacer uso de nuestra Sanidad cuando son jóvenes y sanos. En cambio olvidamos que muchos ancianos españoles, recibimos la asistencia domiciliaria que nos aportan esos inmigrantes además de que han levantado el calamitoso índice de natalidad que teníamos. ¿No queremos ser estadounidenses? Pues allí se encuentran millones de extranjeros de todas las nacionalidades del planeta. Seamos congruentes.
Finalmente, el PP no está siendo arrinconado, como afirma, igual que el automovilista que circula en dirección contraria y cree que son todos los demás los que están en el error, ellos se auto excluyen de las decisiones votando contra la voluntad de la gran mayoría de todos los españoles. Amigo Villejo, le dirán que ellos defienden las esencias patrias, a los demás nos tratarán despectivamente de ser “progrerío” cuando ellos están de acuerdo con Ratzinger y Rouco Varela para volver a las misas en latín y las sotanas.




