¿Dividir para vencer?
Muchas de nuestras viejas teorías políticas y militares, parecen regir siempre porque supuestamente son axiomáticas. El Si vis pacem, para bellum (Si quieres la paz, prepara la guerra) del De Re Militari romano, no tiene por qué ser verdad en el siglo en que vivimos. Como dice Federico Mayor Zaragoza, “la paz se construye”. Viene a cuento lo dicho por la situación en que se encuentra la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
Hamás ganó las elecciones al obtener 74 de los 132 escaños de que se compone la cámara legislativa palestina. Numerosas mujeres y cristianos votaron por esta organización, considerada terrorista por los que no admiten matices, y a la que se la exige que renuncie a la destrucción del Estado de Israel. No es la primera vez que digo que, para negociar, no hay que imponer previamente condiciones. Precisamente, es en la negociación donde se han de discutir, por ambas partes, las exigencias mínimas. Estamos pues ante un partido que gana limpiamente unas elecciones y que está dispuesto a hacer viable una República Palestina. Son los interlocutores apropiados para negociar con el Estado de Israel las condiciones de un alto el fuego. Los que se frotan las manos viendo la actual situación en Gaza y Cisjordania deberían pensárselo dos veces antes de descorchar el champaña. ¿A donde conduce negociar con Al Fatah dejando de lado Hezbolá y Hamás? En mi opinión, a ninguna parte.
El ejercicio del gobierno es la mejor forma de suavizar las actitudes y olvidar las amenazas exterminadoras contra Israel. Pero para que las cosas vayan por ese camino, es preciso pagar a los funcionarios. La Administración, la Sanidad, la Educación, la Policía, necesita pagarse para que funcionen. Esto no se ha podido hacer porque Israel retiene un dinero que pertenece Por añadidura –y con una falta de personalidad por parte de la UE, seguidora de EE.UU. y acomplejada por el antisemitismo que se le reprocha– la ayuda de Bruselas también está congelada. El primer ministro palestino, Ismail Haniya, intentó encontrar una solución. El mundo islámico colectó y aportó fondos y el hombre intentó meter el dinero, 35 millones de dólares, dentro de Gaza, entrando por la frontera egipcia de Rafah. El ejército israelí lo retuvo y no le dejó pasar hasta que abandonó el dinero en depósito en manos egipcias. La excusa es que con ese dinero comprará armas para atacar a Israel. Hemos llevado hasta tal punto la paranoia que el sentido común brilla por su ausencia. ¿Con ese dinero Hamás podía adquirir armas peligrosas para Israel? Los cohetes que utilizan los palestinos o son caseros o vienen de fuera de los territorios. No existen sofisticadas fábricas de armas en Gaza o Cisjordania.
La intención última, reteniendo el dinero, tanto el que traía Haniya como el que Tel Aviv ha cobrado como derechos de aduana a favor de la ANP, es provocar el caos que actualmente existe en los territorios palestinos.
Anunciar el deseo de exterminar el Estado de Israel no significa que eso vaya a suceder. Simplemente son las bravatas típicas de los guerreros de antaño, como los maorís cuando van a iniciar un partido de rugby. Es exactamente el tipo de faroles que países más sensatos han descartado en el mundo de hoy. Bush, al que le encanta llamarse War President (Presidente de Guerra) también anunció que iba a imponer la democracia en Irak después de demostrar que había armas de destrucción masiva (ADM).
Hoy mismo, con el seguidismo que caracteriza a Tony Blair, el primer ministro británico ha declarado a sus soldados en Basora (Irak) que regresarán a casa cuando el trabajo esté concluido. ¿Creen sinceramente que él y George W.Bush terminarán el trabajo? Son machadas como anunciar a bordo del portaviones Abraham Lincoln el 1 de Mayo 2003, disfrazado de heróico piloto de caza, él que se escaqueó de Vietnam gracias a papá, que las operaciones militares en Irak habían concluido. Hace de eso tres años y medio y cualquiera puede comprobar que no han concluido las operaciones militares. Ya ha habido más soldados americanos muertos en Irak que ciudadanos en las Torres Gemelas de Nueva York y Osama bin Laden sigue vivito y coleando. Israel iba a aplastar de una vez para siempre a Hezbolá en el Líbano y rescatar a los dos soldados judíos secuestrados por esta milicia palestina. La misma credibilidad concedo a Hamás de que va a destruir Israel.
Algún que otro lector dice que mareo la perdiz. Yo le invitaría a reflexionar y ver quien marea la perdiz cuando pone como exigencia que los enemigos vengan con los brazos en alto, carné de identidad entre los dientes y entreguen sus armas antes de empezar a hablar. Solo en guerras convencionales se puede exigir la rendición incondicional. No en la lucha de guerrillas o contra el llamado terrorismo. ¿No creen que la kale borroka que ha recomenzado sus desmanes en el país vasco está intentando echar un órdago al gobierno de Rodríguez Zapatero?
Post Data
Tony Blair se ha entrevistado con Mahmoud Abbas, presidente de la ANP y luego con Ehud Olmert, primer ministro de Israel. Los dos apoyan nuevas elecciones en los territorios palestinos. Pactar con el débil Abbas es no poder garantizar que los acuerdos resultantes sean respetados. No hay más ciego que el que no quiere ver.




