Aznar sin camisa de fuerza
Uno admira esos ex presidentes de los Estados Unidos que donan su biblioteca particular a su país, dan conferencias sobre temas que no denigran a su sucesor, hacen de pacificadores en zonas conflictivas o supervisan, como Jimmy Carter, la limpieza de las elecciones en países de dudoso respeto por las urnas. Nosotros hemos tenido ex presidentes así, pero menos activos: Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo Sotelo y Felipe González. Lo que no conocíamos era el tipo “ex enrabietado” salvo en la mirada asesina de maridos que consideran que la que fue su mujer, si no es para él, no será para nadie. Sustituyan “mujer” por Moncloa.
Que hay gente sensata en el PP no lo duda nadie. Que se sienten molestos con un hombre que despotrica constantemente contra su país, también lo sabemos. En “The Wall Street Journal”, la Cátedra de la Georgetown University de Washington o cualquier oportunidad que ha encontrado con la prensa extranjera, ha criticado su país fuera de la normal vehemencia de las campañas electorales. Aznar es un hombre que, como Nicolas Sarkozy, denigra el Mayo 68, movimiento de revuelta contra un statu quo establecido por el conservadurismo anglosajón y el comunismo estalinista. El francés, paradójicamente nombra a Kourchner, uno de los héroes de aquel movimiento. José María Aznar, revive uno de los eslóganes más famosos de aquel movimiento ácrata (“Prohibido prohibir”) para exigir su derecho a beber lo que quiera y conducir a la velocidad que le apetezca, eso si, “siempre que no se haga daño a los demás”. Como todos sabemos, este extremo se comprueba “post-mortem”. Una vez más, Aznar, sin prueba de alcoholemia, se ha pasado tres pueblos a 180 Km por hora. El nuevo eslogan es: “¡Si bebes, no hables!”
José María Aznar, entonces funcionario de Hacienda en la Rioja, dejó patente en sus artículos del diario local, sus críticas a la Constitución de 1979 cuya defensa, hoy, considera que asume él, en solitario, con el PP. Tampoco le agradaban las autonomías, y se ceñía a un mero regionalismo como el que había durante el franquismo. Últimamente ha saltado todas las barreras que deben proteger las palabras de un ex presidente de Gobierno. Por ejemplo, pedir el voto para el PP porque si se le da a otros partidos es dárselos a ETA, esto es insultante para la inteligencia de la mayoría de los españoles y una forma de “hacerse amigos” con las autonomías periféricas que si algún día el PP las necesitase, como en 1993, se las iba a ver negras para encontrar su apoyo. Ya vimos lo que sucedió cuando Aznar pasó de “hablar catalán en la intimidad” a que su partido corease en la calle Génova “Pujol, enano, ¡habla castellano!”
“Zapatero ha conseguido que media España no acepte a la otra media. Y eso, que nos condujo a lo peor de nuestra historia hace 70 años, es el esquema político que se quiere repetir ahora. Quiero pediros que estas elecciones no os olvidéis de eso. Cada voto que no venga al PP será utilizado justamente para esa política de exclusión”. No es necesario preguntar de qué lado se hubiese situado Aznar hace siete décadas… “Cada voto que no venga al PP servirá para consolidar a los terroristas a las instituciones” (sic). No se sabe si el rostro cansado de Mariano Rajoy se debe a la dureza de su maratoniana campaña, al principio de una gripe o al sentimiento de que Aznar está haciéndole la campaña… al PSOE. Una gran participación el domingo debería ser suficiente para responder al predicador del miedo que se deja las melenas del Mayo francés en el que se reclamaba ver la playa debajo de los adoquines o sin monstruosas construcciones que han enriquecido a tantos poceros, camareros y chorizos de este país con la ayuda de autoridades locales, muchas veces corruptas, amantes del progreso con fórceps.




¿Usted no cree que puede haber gente que al contrario, oír a este mediocre le anime a ir a votar a favor del PP?
Porque además la derecha siempre está movilizada mientra la izquierda tiene que movilizarse en cada elección.
Si tiene usted razón, ¡qué pena de votantes de izquierdas que tienen que escuchar a este Aznar par ir a votar!
Comentario by Antonio Fernández — 26 mayo 2007 @ 1:23
Qué gran humorista, el ex-líder cósmico. Su guiñol es infinitamente más inteligente.
Comentario by Fétido — 26 mayo 2007 @ 16:52