Rodrigo Rato, baja por paternidad
Mientras todos los padres españoles sueñan con enviar a sus hijos a Estados Unidos, para estudiar un par de cursos de enseñanza secundaria o una carrera en la universidad, además de inglés, Rodrigo Rato, actual director general del Fondo Monetario internacional (FMI), decide regresar a España, dos años antes de concluir su mandato, para vigilar la educación de sus hijos. Un padre ejemplar.
El revuelo que la noticia ha supuesto dentro de las filas del Partido Popular, es de interpretación mixta. Los que lamentaron que Aznar no designase a su Vice Presidente económico Rato como heredero y prefiriese a Mariano Rajoy, más manejable, se frotan las manos y no se creen lo de la baja por paternidad del hombre que ostentaba el rango de Jefe de Estado como máxima autoridad del FMI. José María Aznar no apreció la sensata oposición de Rodrigo Rato a la participación de España en la guerra de Irak. El hombre que siguió el rumbo económico, impuesto un año antes por Pedro Solbes para llevar nuestro país hasta el euro, no solo tiene cordiales relaciones con el actual vice presidente económico de Rodríguez Zapatero sino que contó con el apoyo del partido socialista para alcanzar la cúspide del FMI. Solbes-Rato-Solbes son los artífices de la bonanza que nos ha deparado una década de asombrosa prosperidad.
¿Por qué no anunciar claramente que regresa de Washington para hacer política dentro del PP? En primer lugar, Rodrigo Rato querrá valorar los apoyos con los que cuenta dentro de su partido. Sabe, porque no es tonto, que goza de buena reputación entre los españoles de una u otra opción política. Los aznaristas no deben considerar que la noticia sea buena pero quienes han visto la deriva del PP en lo que va de legislatura por culpa del folletín del 11-M, deben considerar a Rato como un mirlo blanco. Si Rajoy sufriese –cosa más que posible despues de su lamentable intervención en la sesión del Estado de la Nación celebrada este miércoles– un batacazo en las próximas elecciones, Rodrigo Rato tendría las puertas abiertas para liderar un PP más centrado y jubilar definitivamente a José María Aznar, Acébes y Zaplana. Alberto Ruiz Gallardón podría ser un excelente escudero en esta nueva singladura de la derecha española.





Yo estoy con Juan Urrutia, lo de Rato es de una desvergüenza manifiesta, para que ocupara ese cargo fue necesaria una política de estado que implicó tanto al PSOE como al PP y a las principales instituciones españolas. Ahora vuelve dejando todo colgado. Me da igual si para tomar posiciones o para cuidar de sus hijos como dice. Ha dejado colgado al FMI en un momento crítico y de paso ha quemado los cartuchos de la institucionalidad española en ese terreno por mucho tiempo.
Comment por David de Ugarte — 29 Junio 2007 @ 18:38
Jugoso tu blog Enrique. Lo visitaré con asiduidad. Un saludo.
Comment por Supersucker — 29 Junio 2007 @ 20:23
Hola. Me han comentado que son razones “personales”. Fuentes indirectas del FMI. Tiene una novieta joven, y, para la moral protestante, es incompatible con su cargo. Los educados en la moral católica, somos menos estrictos en todo, ¿no?… también en el trabajo, la honradez, la verdad… Curioso. ¿Que le llamarán algunos del PP?.
Buen fin de semana.
Comment por Occam — 29 Junio 2007 @ 22:07
Creo que nos ha dejado mal a toda España por volver.
Y lo de la oposición a la guerra sería de puertas para dentro y/o en su conciencia, porque siguió siendo vicepresidente y no dijo esta boquita es mía, ni dimitió ni nada parecido…
En fin, que cuide a sus hijos y que los mantenga con los más de 300.000 euros anuales que le queda de sueldo vitalicio.
Comment por Alfredo Rebollo — 30 Junio 2007 @ 14:08
Yo es que ya no me fío de nadie en este PP, qué quieres que te diga. Una vez se les cae la máscara de la moderación, acaban todos siendo clones del líder cósmico. O renuncian a su herencia o no me creo nada.
Comment por Fétido — 30 Junio 2007 @ 23:58