Sarkozy: Cecilia y la Huelga
He conocido a Cecilia Ciganer Albéniz hace mucho años. Era un bebé en 1958 cuando acudí a ver a la familia Ciganer después de mi expulsión de la Cuba de Batista. Su madre, Diana tenía una hermana mayor de la que yo estaba enamorado allá por 1953. Se llamaba como la díscola Cecilia actual, la que acaba de separarse del Presidente de la República francesa, Nicolás Sarkozy. “Mi Cecilia”, era azafata de Iberia. Solíamos vernos en Mansard, un bar a la inglesa que se encontraba en la calle de Alcalá casi esquina a la Plaza. Aquel mes de diciembre nos peleamos porque quería ir a París para pasar la Navidad con su hermana. La llevaba un americano con coche descapotable, algo insólito en una España en la que mis amigos tenían una Vespa como sumo lujo. Tuvimos varios días de enfado porque mis planes navideños se caían al agua. El 22 de diciembre, en el kilómetro 22 de la carretera de Irún, una recta estúpida pero bordeada de plátanos, el americano se fue a estampar contra uno de ellos. Santa Cecilia es la patrona de los músicos y alguna nieta de Isaac Albérniz, tenía que llevar el nombre.
Siempre pensé que André Ciganer era rumano, un poco garrulo pero buena persona. Resulta que era de origen judío y moldavo. Huyó del comunismo y en Francia se fue haciendo un nombre comprando y vendiendo pieles de borrego primero para acabar con la mejor tienda de “fourrures” de Paris, en la rue François-1 er, no lejos de donde yo iba a Paris-Match, a diez metros de “La Belle Ferronière”, el bar donde nos reuníamos los periodistas del semanario y donde se podía ver a Roger Vadim, Daniel Filipacci, la modelo Brigitte Bardot y el propio Jean Roy de cuya muerte hablé en el post anterior. Ciganer, antes de casarse con Diana, me odiaba porque creía que quien me gustaba a mi era justamente la que ha sido más tarde su mujer y madre de tres varones y la niña Cecilia. Ni por padre ni por madre, Cecile Ciganer-Albéniz (ignoro la razón por la que han unido los dos apellidos), puede justificar su caracter rebelde y volátil.
Se dice que Nicolas Sarkozy y su primera mujer, íntimos amigos del presentador de la televisión, Jacques Martin y Cecilia (a los que el primero había casado como alcalde de Neuilly), y que él ya tenía encuentros secretos con la bella nieta del compositor de la Suite Iberia. Ernesto Halffter, orquestador de Isaac Albéniz, me decía en presencia de Diana que la mejor obra del compositor catalán eran sus nietas. Aquellas orquestaciones permitían a las dos huerfanas, percibir mayores derechos de autor si procedían de orquesta que de piano. La separación de Cecilia Ciganer del Presidente Sarkozy, anunciada el mismo día de la huelga de transportes, es la forma humorística de la inconformista de secundar a los sindicatos. El bisabuelo Albéniz que tiene en común con Alberto Ruiz Gallardón, se ha debido reir en su tumba de Montjuïc donde está enterrado cerca de Lluis Companys y Buenaventura Durruti.




“Queda mucho por ver, pero esa ósmosis que ha conseguido, para la presidencia, no me parece tan fácil de trasladar, a los trabajadores y funcionarios, para que renuncien a muchos de los logros conseguidos a través de los años.”
Comentario por zaquirrez — 16 Julio 2007 @ 21:17
Ya tenemos la primera muestra, si Sarkozy elige la vía de la confrontación en lugar de la negociación, lo tiene crudo. Transitar por el camino del despido masivo para reducir las pérdidas, como salvajemente hacen las empresas, esencialmente las multinacionales, no es trasladable a una política de Estado.
¿Será una premonición el abandono de Cecilia? ¿Harán lo mismo los franceses?
Es posible que cuando votaron muchos creían que las reformas iban con los otros, pero debieran saber a donde conduce el liberalismo salvaje.
Comentario by zaquirrez — 19 octubre 2007 @ 20:53
[...] problema es que el presidente lo ha ido a anunciar en plena huelga de trabajadores del transporte. Lo que para unos es una salida de tono y para otros una mera cortina de humo para entretener a los [...]
Pingback by La separación, tapadera eventual » Les Cent Jours de Nicolas Sarkozy — 20 octubre 2007 @ 10:39
Hablar de la situación en Cuba, sin mentar a Honduras, Guatemala, etc. sí me parece cortina de humo. Aquí todo está claro. A unos nos interesa más la huelga, a otros Cecilia. Vale. Por ejemplo, el blogger Enrique me parece interesante. La persona Enrique me parece un poco fanfarrón. Sin cortinas ni humo.
Comentario by gabi — 20 octubre 2007 @ 17:24
Pues a mi me encantan las anécdotas de D. Enrique. Son impagables. Leer ésta me ha costado un poco más de lo acostumbrado, pero es que tengo la cabeza muy nublada últimamente.
Comentario by masmadera — 22 octubre 2007 @ 10:47
Para Cecilia existen más cosas que participar del poder, interesante.
Comentario by Occam — 22 octubre 2007 @ 16:42
Amiga Gabi,
Tengo entendido que nació en 1942. Eso nos ha permitido a veces disfrutar de experiencias suyas que la edad le ha permitido vivir en propia carne. Llamarme fanfarrón porque hablo de gente o circuunstancias que he conocido con 60 años de periodista, y siendo hijo de periodistas, me parece de lo más normal. Yo ya no puedo acudir a cubrir acontecimientos internacionales o nacionales pero si puedo relacionar mis vivencias con aquellos hechos de los que se está hablando. Dudo que usted haya visto antes los padres de Cecilia Sarkozy hasta que yo he ofrecido la foto que acompañaba mi texto.
Conozco toda América Central pero no veo cual es la razón de hablar de Honduras o Guatemala en este momento si de lo que todo el mundo habla es del 40 aniversario del asesinato de Che Guevara. Hoy, 24 de Octubre he rechazado una entrevista para Antena 3 TV para mañana jueves porque tengo médicos. Nadie me ha llamado para hablar de Guatemala. Además, Gabi, este es mi blog en el que usted es bienvenida y nunca he hecho ningún comentario fuera de tono sobre sus intervenciones.
Comentario by Enrique Meneses — 24 octubre 2007 @ 17:26
Quería dar un tono jocoso, en broma. Seguire conectando su blog.
Comentario by gabi — 25 octubre 2007 @ 17:33
Yo tenia entendido que Andre Ciganer era Rom-judio y que “Ciganer” no era su nombre original pero se lo cambio para reflejar su etnicidad. (Ciganer significa “gitano”)
Comentario by El Justiciero — 28 octubre 2007 @ 18:14
[...] el momento había gestionado muy bien la ruptura con su esposa. Sólo tuvo un encontronazo puntual con un periodista de Le Monde. Su viaje a Marruecos, del que [...]
Pingback by Sarkozy pierde los nervios » Les Cent Jours de Nicolas Sarkozy — 29 octubre 2007 @ 11:23