¡ Y ganó el PSOE de Felipe González !
Hace 25 años, un cuarto de siglo, el pueblo español se lanzó a votar PSOE y dió a Felipe González una mayoría de 202 escaños, la mayor desde que se iniciara la democracia. Un sevillano, abogado laboralista, elegido en el congreso de Suresne en 1974, donde desbancó a Rodolfo Llopis, no era lo más tranquilizador para una España todavía miedosa y poco dada a aventuras en política interior. Lo que si se había demostrado es que el cambio lo iban a hacer los de dentro porque desmontar los engranajes de una dictadura de 40 años, sin conocer el funcionamiento de los mismos, es prácticamente imposible. Lo he escrito muchas veces hablando de Cuba. De ahí que Felipe González bendijese a su ex ministro de Economía Carlos Solchaga, cuando este quiso asesorar al régimen cubano para realizar una transición pacífica como la española. No fue posible por la testarudez del guerrillero mambí.
Al llegar la democracia, España se encontraba frente a cuatro problemas que, a su vez, se subdividían en otros muchos. El atraso de España era inmenso con relación a los demás países de nuestro entorno. En Francia, el socialista François Mitterand nacionalizaba y cuando todo el mundo se imaginaba un socialismo español llegar a la Moncloa y nacionalizar a lo bestia -lo que provocó no pocas huidas de capitales y freno a la inversión extranjera- Felipe González se limitó a nacionalizar la Red Electrica Española (REE), el resto del sector energético quedaría en manos privadas. Es más, el Instituto Nacional de Industria (INI), poseedor de las más variadas empresas y negocios, empezó a ser desmantelado.
Cuando el 20 de Octubre de 1982 se produjo una riada de votos que dieron al PSOE la mayoría absoluta, España había vivido un 23 de Febrero de 1981 con intento de golpe de Estado por el Capitán General de Valencia, Jaime Milans del Bosch, Alfonso Armada y Antonio Tejero. Aquel ejército era heredero del golpismo de julio de 1936. El general Manuel Gutierrez Mellado lo fe controlando con Adolfo Suárez, y Felipe González supo ganárselo no solo mejorando sus condiciones de vida sino incrustándolo dentro de la Europa militar e incluso de la OTAN donde los parámetros de democracia eran mucho más altos que en nuestra cadena de mando. Y así, la supresión de la mili, la OTAN y el cambio generacional hicieron la reforma mental y material de un ejército que, desde entonces, está sometido al poder civil.
La Iglesia representaba otro problema difícil de torear. Un Concordato franquista fue rehecho en 1979, cuando todavía la frágil democracia española sentía las bayonetas amenazantes en su nuca. Se escucha a algunos decir que no se debe cambiar lo que hizo o dejó de hacer durante la transición, están escamoteando el hecho de que aquello era una democracia vigilada en la que había muertos y pistoleros ultraderechistas matando. No era posible deshacerse de la policía franquista, la única que conocía la ETA original y sus ramificaciones. Del mismo modo, tocar la Iglesia que había colaborado con la dictadura podía afectar seriamente al sistema educativo y al asistencial. Vicente Enrique y Tarancón abrió las puertas a la renovación de la Iglesia. La escuela pública fue mejorando en cantidad y calidad hasta permitir la coexistencia con la educación concertada. El PSOE aceptó la monarquía, renunció al marxismo, atrajo a muchos que militaban más a su izquierda y engarzó nuestro ejército con los de las demás democracias. Los escándalos de financiación del partido y otros dee corrupción, pusieron fin a 14 años en los que España cambió de rostro hasta el punto de que no la “reconocería ni su madre”, como había prometido Alfonso Guerra.
Han transcurrido 25 años y, mientras unos piden revisar acuerdos con la Santa Sede más adaptados a nuestros días, otros piden que se rinda justicia a los vencidos de 1939 con gran escándalo de la derecha que, durante 40 años, tuvo a las victimas de la izquierda en el frontispicio de todas las iglesias. Hoy se beatifican 498 supuestos mártires, se ofrecen subvenciones millonarias a organizaciones integristas cristianas, la Conferencia Episcopal Española (CEE) es beligerante en política y cuestiona cualquier avance socialista en materia de libertades individuales. Ello coincide con un integrista en el Vaticano que ha puesto rumbo a la Iglesia pre-conciliar. Antonio María Rouco Varela es el piloto que conduce la Iglesia española derecho hacia la Baja Edad Media.
Post Data: He regresado a casa despues de dos operaciones de colon y una infección en 30 días. Lo he soportado bastante bien y me repongo en casa. Gracias a todos los que os habéis interesado por mi salud. Un abrazo.





Enrique permíteme decirte que has de corregir lo de 23-F de 2001.
Comment por Milenrrama — 2 Diciembre 2007 @ 20:03
Todavía no está totalmente recuperado Don Enrique,fué el 28 de Octubre de 1982, aquel fué un dia feliz,hoy al enterarme de su vuelta a casa es otro buen día,cuando se recupere totalmente será mejor todavía.
Aurrerá.
Comment por Zaquirrez — 2 Diciembre 2007 @ 20:35
Y en estas andamos.
Un abrazo.
Comment por Fétido — 2 Diciembre 2007 @ 22:39
Los que vivimos aquella gran victoria del socialismo democrático, no podemos olvidar que la ilusión y la esperanza estaban puestas para que el sistema democráticos se fortaleciera aún más en libertad. Fueron años duros, con huelgas generales y con los sindicatos más crispados de la historia. La reconversiones se hacían necesaria, había que afrontar con valentía y rigor los cambios que España necesitaba para ser realmente competitiva.
Fueron tiempos difíciles donde la mano izquierda de F. Gonzalez se notaba para producir tantos cambios sin traumatismos. Fue en la primera legislatura, donde empezamos a descubrir los fraudes y corrupciones del mundo empresarial-estatal con beneplácito del régimen anterior. La expropiaciones y fiscalizaciones a empresa por fraudes a la seguridad social a la hacienda pública y a los trabajadores era un hecho y noticias diarias. Fue el único gobierno, que se atrevió a realizar una reconversión en profundidad con todas las consecuencias.
La prueba de tales medidas, y el buen hacer en la primera legislatura del gobierno de F.Gonzalez posibilitaron ganar la segunda elecciones igualmente con mayoría suficiente para gobernar. Eran tiempos apasionantes, de ilusión y esperanza contenida. Aún y a pesar de algunos borrones en la segunda legislaturas, también se consiguió ganar las terceras elecciones por el partido socialista. Eran otros tiempos donde la clase política al menos, presumiblemente, se dignificaba con la ética, el respeto mutuo y la verdad de sus acciones.
Comment por Libertché — 3 Diciembre 2007 @ 0:15
Gracias por el enlace Enrique. Un honor. Abrazos politico-musicales!
Comment por Alfaro — 3 Diciembre 2007 @ 10:37
Muy buenos días Sr Meneses, me alegro mucho de su vuelta.
Ya tenía edad para votar en aquellas fechas y voté, no me importa decirlo a Felipe G., aunque mis preferencias iban más por Tierno Galván.
Aún conservo un cenicero donde pone ” El Socialista” y -Los Partidos ya son legales-, hecho el año 77. Por supuesto había mucha ilusión en todos los españoles, que muchas cosas “raras” de la política, la hacen, al menos a mis ojos, menos atractiva.
Desde entonces hemos asistido a trapicheos, conspiraciones y corrupción. Ahora vivimos en la esencia de la manipulación y los juicios de intenciones.
No hay más que ver todo lo que han dicho de Venezuela y lo que iba a hacer Chávez, de momento ha dado una imagen normal, de un político que admite que le han derrotado, aunque recalque que la victoria es pírrica.
Igualito que aquí, nunca pierde nadie del todo.
Esperemos a ver lo que sigue.
He rememorado momentos de aquellas fechas leyendo su comentario y me vino a la memoria aquello de: - ¡Tarancón al paredón! -
La derecha extrema, no cree ni en Dios.
Comment por isadora — 3 Diciembre 2007 @ 12:39
“¡Tarancón al Paredón!” se gritaba en la calle tras el asesinato por ETA del almirante Carrero Blanco, heredero previsto de Franco. Por la edad del marino se hubiese perpetuado la dictadura mucho tiempo. Es cruel decirlo, pero el destino nos fue favorable como pueblo, en aquellas circunstancias dramáticas.
Comment por Enrique Meneses — 3 Diciembre 2007 @ 13:18
D. Enrique, lo primero es la alegría que me produce saber que ya está recuperado. Y con ganas de seguir en la brecha. Usted también está contento, eso es bueno, y de tan contento prefiere festejar el aniversario del advenimiento de Felipe González a encharcarse en el pantano actual. Es justo.
Solo que en su particular memoria histórica me resulta curioso que haya olvidado unas cuantas cosas. Cierto que F.G. no se lanzó a nacionalizar en plan enloquecido, muy al contrario, facilitó algunas privatizaciones. E incluso algunas reconversiones más que dudosas: Rumasa, p.e.
Hoy nos presenta usted como un triunfo la entrada en la OTAN, y yo puedo estar de acuerdo. Pero en mi memoria queda aquella movilización inusitada del “OTAN de entrada NO” que pasó a “ de salida ¡por supuesto SI”?… Muchos, D. Enrique se sintieron profundamente estafados y los que habíamos dicho que nunca Felipe nos sacaría de la OTAN dejamos de escuchar las lindezas que nos regalaban. Eso estuvo bien, desde un punto de vista muy egoísta, claro.
Y no le apunte usted a Felipe Gonzáles lo que no le corresponde, que no le hace falta. La supresión del Servicio Militar Obligatorio (SMO) en tiempo de paz fue pactada por el Partido Popular (PP) y Convergència i Unió (CiU) en abril de 1996.
El problema de la Iglesia, a usted le parece atenuado, a mí que sigue disimulado, y lo que se hizo “transitorio”, los colegios concertados, siguen estando ahí. En cuanto a la calidad de la enseñanza, me remito a los numerosos informes que aseguran la catastrófica deriva de la LOGSE. Mejor ni mentarlo.
Y un último apunte: El PSOE no aceptó la monarquía, fueron todos los españoles los que la aceptaron al votar la Constitución, socialistas incluidos. En caso contrario tendrían que haberla cambiado, y no parece que estén por la labor, ni entonces ni ahora sus herederos. Normal.
Pero sí, el triunfo del PSOE fue realmente un momento de esperanza y de alegría que en mi particularísima opinión, fue seguida de una clara decepción que todavía dura, y Felipe González fue un gran hombre de Estado, que para nosotros quisiéramos hoy. Guste o no admitirlo.
Comment por Marian — 3 Diciembre 2007 @ 14:36
He leído que hay un porcentaje alto de universitarios que no han leído nunca un libro, sólo los de estudios y que un 78% de estudiantes no lo han hecho siquiera para ayudarse en trabajos relacionados con el estudio.
También que las personas mayores de 54 años no leen.
Con este panorama, no es de extrañar que la educación sea la que es.
Mi asombro es aún mayor cuando he oído que algunas personas quitan la TV cuando dan las noticias.
Ayer por la tarde una conocida mía, no se había enterado del atententado de ETA.
La indiferencia y la frivolidad de mucha gente. Son causas muy importantes, de la incultura que afecta a los españoles en grado elevado, y de esos padres ¿Que hijos van a salir?
Comment por isadora — 3 Diciembre 2007 @ 15:54
Enhorabuena Don Enrique por la vuelta a casa.
La victoria de Felipe en 1982 significó un entrada de frescor, de aire nuevo, de ilusión, de esperanza…para un país muy atrasado en la mayoría de aspectos.
Felipe era el presidente idóneo para gobernar, el que mejor aptitud tenía, el que tenía las ideas claras, un presidente que fue de verdad un presidente de Estado.
Hay que destacar también, que personalmente quitaría algún año de sus 14 de gobierno, pero pese a mi corta edad en aquellos momentos, hoy, puedo decir, sin duda, que ha sido el mejor presidente del gobierno de España.
Saludos
Comment por David — 3 Diciembre 2007 @ 22:48
A seguir dando guerra, Enrique!
Un abrazo
Comment por Chiqui — 4 Diciembre 2007 @ 1:17