25 Diciembre 2007

Los escaparates rojos de Amsterdam

Archivado en: Aventura pura y dura, Periodismo — Enrique Meneses @ 20:11

Blog de Jose CarlosLa vida de un viejo reportero suele estar salpicada de anécdotas que no suelen ver la luz pero que constituyen la urdimbre de toda una profesión. Cuando se habla de cerrar los famosos escaparates del “red light district” (el distrito rojo) de Amsterdam para revalorizar los viejos edificios con tiendas de lujo y restaurantes de 5 tenedores, recuerdo un suceso que me tocó vivir a principios de los 70 en esa zona. Pertenecía entonces a “Los Reporteros” de TVE y mi equipo y yo veníamos de Gales donde habíamos hecho un reportaje sobre “energía solar” en una región que estaba siempre bajo mínimos con Lorenzo. En Holanda “cubrimos” el tema de la “energía eólica” con los molinos antiguos y modernos y, 24 horas más tarde salíamos para Estocolmo (Upsala, Suecia) para ver las investigaciones de esta universidad sobre la energía que se desprende de la fusión del hielo. No dejé el dinero de producción en el hotel, lo llevaba en el bolsillo de mi vaquero: 5.000 dólares americanos.

Yo caminaba solo delante de mis compañeros, el cámara y su ayudante de sonido (el segundo cámara había tenido que salir para España urgentemente). Contemplaba aquellas prostitutas en sus vitrinas iluminadas por luces rojas y vestidas con escueta lencería. Como leonas enjauladas, paseaban aburridas sobre zapatos de tacón de aguja. Delante de ellas, uno de los muchos canales de la ciudad, del que estaban separadas por una calle no demasiado ancha y con vehículos aparcados a derecha e izquierda. El escasísimo tráfico, alrededor de medianoche, sólo podía circular si no había peatones ocupando la calzada. Cuando esto sucedía, los transeúntes se aplastaba contra los coches aparcados para dejar pasar los que circulaban. De repente oí unas voces a mis espaldas y vi a mis dos compañeros enzarzados en una pelea con un holandés enorme que zarandeaba al cámara. Como responsable de mi equipo y el único que hablaba inglés, me metí a separarlos preguntando a la vez por las razones de aquella pelea.

Uno de mis compañeros había rozado el retrovisor de un coche aparcado y este se había roto al caer al suelo. Intenté negociar el precio del desperfecto a la vez que hacía fuerza en el cuello del energúmeno para que soltase al cámara. Su ayudante ya había caído al suelo del primer tortazo. De repente, en lo alto de mi espalda, sentí una fuerte patada que me indicaba la gran estatura y fuerza de mi atacante. El energúmeno soltó su presa que cayó al suelo y se volvió hacia mi. Me agarró del cuello y me arrastró en volandas hacia el canal. Mis compañeros, desde el suelo, me gritaban que les diese el dinero, que la vida era más importante. Yo no podía hablar de la presión que aquellas manazas ejercían sobre mi garganta. Para tirarme al canal, sucio y helado en aquel mes de enero, había que pasar entre vehículos aparcados en la fila de enfrente, al borde mismo del muelle. Tan pegados estaban unos a otros que no era fácil que mi voluminoso atacante pudiese pasar entre dos coches. Yo me agarré a la baca de un Combi Volkswagen con una mano para impedir que llegase a tirarme al canal situado a menos de tres metros detrás de mi espalda, con la otra metí dos dedos en los ojos de la bestia. El compinche quería machacarme a puñetazos pero la envergadura de su socio era mi protección porque no dejaba que el “flaco” me alcanzase. Sin embargo yo me estaba ahogando. Con mis dedos índice y anular puse tanta presión en los globos oculares de mi adversario como él ponía con los suyos en mi cuello. Si quería ahogarme, le dejaría ciego. Era el trato implícito en nuestra pelea. Por otro lado, pensé que aquella chicas, que yo veía detrás de sus vitrinas, por lo peligroso de su trabajo, debían tener algún contacto con la policía y que esta pronto llegaría, si es que alguna había dado la alerta.

Cuando por fin vi una luz azul rotando por encima del mar de vehículos aparcados, supe que mi calvario estaba terminando. Mis atacantes salieron corriendo tan pronto sonó la sirena de la patrullera y pude respirar normalmente. Desde una vitrina, una muchacha en braguita y sujetador, levantó su pulgar en señal de victoria. Yo sangraba y mi camisa estaba hecha trizas. Me acerqué a la vitrina y, a través del cristal, planté un beso a aquella puta que me había sacado de un apuro bastante desagradable. La policía nos llevó a un bar cercano donde pude asearme un poco, recomponer mi camisa y cubrirme con el blusón de uno de mis compañeros. Me dijeron que el truco del retrovisor se practicaba varias veces por noche con el fin de justificar el atraco a turistas. Los dos delincuentes permanecían en la sombra de un portal y se abalanzaban sobre el incauto que caía en la trampa. Yo salvé los 5.000 dólares de TVE pero ahí se acabó nuestra visita nocturna al Distrito Rojo que el alcalde quiere adecentar pero que lleva tres siglos haciendo historia. Las putas se trasladarían a otro lugar de la ciudad pero se habría cerrado una vieja tradición sin acabar con la delincuencia ni con el oficio más viejo del mundo. Eso sí ¡ menudo pelotazo inmobiliario !

13 comentarios »

  1. La moralina hipócrita, como otras tantas cosas, siempre ha sido muy cobarde.

    Comentario por erwillillo — 25 Diciembre 2007 @ 20:43

  2. Por mi tierra se dice, que desde que se inventó la patada en los cojones, no hay hombre grande que se resista.
    ¿Que le pasó Meneses, no se le ocurrió, o no le dió tiempo a propinársela?
    No creo que el alcalde tenga la intención de adecentar la zona, seguramente se trasladaran a otra dentro de la misma ciudad, ambas zonas pegarán un pelotazo, aunque por motivos diferentes, por que como también se dice en mi tierra el asunto de la jodienda no tiene enmienda.

    Comentario por Zaquirrez — 25 Diciembre 2007 @ 21:26

  3. Soy un canario africano, el cual ha residido durante 12 anos en Amsterdam y nunca he tenido ningun problema con nadie. Por algo sera que siempre nos diferencia a los canarios de los espanoles…

    Comentario por GHOMARA — 26 Diciembre 2007 @ 2:48

  4. Ghomara, no creo que los tiempos de la visita de Enrique sean los mismos que los tuyos allí. Tampoco creo que él, aún siendo español, se buscase el problema. Creo que a esto lo suelen llamar irse por la tangente pero…

    Comentario por Rosa Jiménez Cano — 26 Diciembre 2007 @ 9:14

  5. ¡Anda!ahora los canarios tampoco son españoles.
    Manda “Güevos” que diría el inefable Trillo.

    Comentario por Zaquirrez — 26 Diciembre 2007 @ 20:00

  6. Una caso parecido me ocurrió a mi en Lima, en uno de los barrios más indigentes de la capital del Perú. Llevábamos material escolar para niños/as huérfanos de aquella zona, cuando de repente fuimos asaltados por navajeros, que pretendían sacarnos dinero mientras descargábamos nuestro cargamento de peluches, juguetes y material escolar en una de las casa /hogar del lugar. Fueron precisamente, 3 prostitutas la que se lanzaron contra aquellos delincuentes, con sus griterío y voces pidiendo auxilios, lo que determino que los 4 delincuente huyeran del lugar. Por suerte, ni al guía ni a nuestro chofer ni a mi, sufrimos daños algunos, antes la intervención de aquellas extraordinarias mujeres, que le pudieron más su condición de persona con sentido humanitario que su paseo por la calle presentando y ostentando su “producto y voluptuoso físico” No todas las prostitutas, piensan en el dinero, también tienen nobleza y corazón.

    Comentario por Libertché — 26 Diciembre 2007 @ 20:18

  7. Por cierto alguien sabe donde se ha metido nuestro contertulio Salva, Hace tiempo que no le leo sus originales y controvertidos comentarios. Salvaaaaaa, aparece ya de una vez, coñoo, que te pareces al río “Guadiana” “!! Menuda juerga te estás tirando eh…!!. Al menos que sepamos que te estás comiendo los turrones y los mantecaos. Venga que queremos desearte Felices Fiestas, todo sea por la civilización de la era cristiana.

    Esperamos tus conocimientos singulares sobre la materia.

    Feliz Año Nuevo a todos-

    Comentario por Libertché — 26 Diciembre 2007 @ 20:50

  8. ¿Dónde está la gente que falta?

    Comentario por Antiguo — 27 Diciembre 2007 @ 0:00

  9. Es que no te enteras Zaquirrez, los canarios de ahora son los deesa “pachocha” llamada coalición canaria, una especie de resentidos de la izquierda y la derecha, por ser espíritu de la contradicción de lo correctamente político. Claro que como me decía no hace mucho tiempo un buen amigo Canario. Ni todos son los que están ni todos los que están son. Total para variar, ya se sabe…es más “inn” ser nacionalista canario porque no saben vender otra cosa que : “ lo mío es lo mejor” Pues ala a resistir que se vaya con el Mohamed ese de Marruecos que dice ser descendiente de Mahoma. Por cierto Isadora, sabe de estas cosas más que nosotros. ¡! Menudo elemento este Ghomara!

    Comentario por Libertché — 27 Diciembre 2007 @ 0:38

  10. Estuve en el distrito rojo de Amsterdam en 1980,poco pude ver pues eran las 12 del mediodía pero también a esa hora había algunas chicas tras los cristales.Imagino la refriega y me alegro de que no llegara a más.Del Dios Pelotazo qué más se puede decir?;en cuanto a las rabizas aconsejo la lectura de Hojas de yerba de Walt Withman.

    Comentario por Milenrrama — 27 Diciembre 2007 @ 10:43

  11. … pese al dicho popular, creo que el oficio más antiguo es el del alafarero pues, según cuentan, dios hizo al hombre del barro.

    Siguiendo con lo del canario, la difenrencia entre canarios y peninsulares, es que sus abuelos llegaron antes a las islas, por lo que quieran o no, son descendientes de “godos”. No creo que haya muchos descendientes de guanches en las islas.

    Feliz Año para todos. Enrique, espero que sigas aportándonos comentarios, análisis y anéndotas. Gracias.

    Comentario por Raúl — 28 Diciembre 2007 @ 16:13

  12. Te recuerdo Libertché, que esos nacionalistas son los que gobiernan con el PP.
    Yo no soy nacionalista, pero si hay gente que se pueda sentir poco española, no es de extrañar. La mayoría no son descendientes de Guanches, que fueron convenientemente exterminados y vendidos como esclavos en la península, muchos de ellos. Si somos, no obstante, de muchas nacionalidades mezcladas a lo largo de los años. ¡A mucha honra! Yo no soy totalmente española y por mis venas corre sangre de tres nacionalidades distintas. En EEUU pasa lo mismo y nadie les desprecia por eso.
    Da un poco de rabia el desconocimiento de algunos.
    Territorialmente estamos en Africa y al fin y a la postre toda la humanidad es descendiente de ese continente.
    Muy ameno su relato, como de costumbre Sr Meneses

    Comentario por isadora — 29 Diciembre 2007 @ 0:29

  13. Tienes Vd. razón Isadora, pero a lo que me refería es que algunos nacionalistas canarios por identificarse con el “nacionalismo canario” son capaces de renegar de sus esencia misma, y poner en evidencia el concepto mismo de lo español. Yo como Vd. también
    tengo raíces de varias nacionalidades pero no por ello, reniego de nada, es más me considero humanista y perteneciente al género humano, sin pretender exaltar ni supervalorar mi lugar de origen en contra de otros que nacieron en distinto sitio

    Uno es, como es, no importar de donde se es o del lugar proviene, lo importante
    es ser uno mismo. Los lugares donde nacimos, no lo decidimos nosotros, fue fruto de las circunstancias la causalidad como casualidad de la voluntad y destinos de nuestros progenitores.

    Comentario por Libertché — 29 Diciembre 2007 @ 4:41

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