20 Marzo 2008

La Crucifixión de Cristo

Archivado en: Historia, Religiones — Enrique Meneses @ 0:43

variantes_crucifixion240.jpgSe ha empezado a hablar de las diversas formas en que se crucificaba en tiempos de Cristo. El descubrimiento en 1968 de un esqueleto que fuera crucificado cerca de Jerusalén, permitió ver la postura adoptada por un crucificado. Ello ha servido a Simón Elliott, diseñador, a comentar la obra de la BBC Televisión, La Pasión, en cuatro capítulos. Mark Goodacre, profesor de religión en la universidad de Duke, asesor del programa, corrobora que el diseño es conforme a la historia: “Los romanos crucificaban a la gente de distintas maneras, y este método era uno de los más extendidos y eficaces”.

Yo tenía 19 años cuando visité en Madrid la Bienal Iberoamericana de 1948, donde el pintor gallego, Benito Prieto Coussent, ferviente católico pese a sus ideas de izquierdas, exponía un Cristo que en nada se parecía a los de la tradición bíblica. Prieto sostenía que un cuerpo no podía, por su peso, sostenerse de forma tan contraria a las leyes de la gravedad. Para él, Jesús cargó sólo con el palo horizontal de la cruz que se alzaba luego hasta colocarla en la cúspide de un tronco vertical, previamente implantado en el suelo. Un sedal evitaba que el cuerpo, pese a los clavos, se desgarrase y cayese.

La jerarquía episcopal puso el grito en el cielo al ver aquel cristo. Se habló de sacrilegio, de que había suspendido cadáveres para que le sirviesen de modelo. Recuerdo muy bien el escándalo de la época. Parece ser que la obra le gustó a Franco y se acallaron las críticas. Según se dijo entonces, Benito Prieto, granadino por su mujer Antonia Rejón, se escondió durante la guerra en el Monasterio de Guadalupe, protegido por los monjes. Casi toda su obra se encuentra en la Facultad de Bellas Artes de la ciudad del Darro, donde los vecinos le sirvieron de modelo para su obra. Se cuenta de que fue allí donde colgó cadáveres para estudiar sus posturas. Me llamaba la atención porque el rigor mortis no permite muchos experimentos. Dalí le ofreció que pintase uno de sus cristos y él pondría el fondo, luego lo vendería en Estados Unidos y ganarían mucho dinero. Rechazó la oferta cuando le dijeron que no vería un céntimo del pintor de Cadaqués, que ya se empezaba a conocer como Ávida Dólar. Benito Prieto Coussent murió en 2001 a los 93 años.

Cristo de Prieto

4 comentarios »

  1. Ya sabes, Enrique, que la Iglesia siempre ha sido la guardiana del saber, hasta que la ciencia, poco a poco, le ha ido desmontando muchos de sus mitos…
    Eso sí, sólo caen del guindo y piden perdón unos 100 años después del descubrimiento, cuando absolutamente todo el mundo da por “buenas” las teorías científicas… y si no, pregúntale a Copérnico….
    Salud!

    Comentario por Maripuchi — 20 Marzo 2008 @ 9:19

  2. Pilatos se lavó las manos, lo encontró inocente y lo entregó a los judíos. La crucifixión estaba reservada a los romanos. La forma, y forma frecuente de ejecutar las sentencias judías, era la lapidación. Parece normal que Jesús muriera lapidado.

    Comentario por gab — 20 Marzo 2008 @ 16:05

  3. Es realmente un sacrilegio, si el pobre hombre parece un pordiosero…
    Así vamos de mal en peor.

    Comentario por El Creador — 22 Marzo 2008 @ 11:10

  4. Yo soy de Padul, el pueblo donde Don Benito pintó ese cuadro, (y otros). La oposición de la iglesia respecto a este cuadro, tiene más que ver con lo local y lo personal que con la actitud global de la iglesia y de su cúpula. Don Benito era un hombre de fuerte personalidad y genio, y con su talento pictórico está claro que se lo podía permitir incluso en aquella época, en la que la más mínima rebeldía era reprimida. Al mismo tiempo en el pueblo había un párroco, llamado Don Benjamín, que por lo visto tenía una alta graduación militar, y con el pintor tenía un pique en ver quién tenía más cojones.

    Las fuertes personalidades de ambos chocaron en este tema teológico. Era un pique entre iguales, Don Benito no sentía miedo de enfrentarse acaloradamente al párroco, ya que ambos sabían que era una cuestión entre los dos. A la mayoría de personas, cristianos o no, relacionados con la iglesia o no, el cuadro les gustaba, y las vicisitudes en contra no tenían más que motivaciones personales.

    Comentario por David — 24 Julio 2009 @ 14:39

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