Los judíos de Amos Oz
Siempre me han llamado la atención las cualidades humanas del pueblo judío. No sólo porque es el más antiguo de los que han sobrevivido apegado a sus raíces sino porque, a la vez, es capaz de representar todas las sensibilidades del ser humano. Son un variado caleidoscopio de todas las razas, costumbres, líneas de pensamiento, cualidades y defectos del individuo. Cuando Amos Oz estaba pronunciando su magnífico discurso en la ceremonia de entrega de los Premios Príncipe de Asturias, me estaba acordando de Shlomo ben Ami, de Barbara Probst Solomon, de Bob Dylan, de Isaak Rabín, de Arthur Rubinstein, de Daniel Barenboim. Una pléyade de hombres y mujeres que se han dedicado a defender los derechos humanos y, entre estos, la abolición del racismo. ¿Hay racismo en todos los países y en muchos pueblos? Desde luego. El racismo es poco apreciable cuando una sociedad es endogámica y vive encerrada en sí misma. El progreso viene del conocimiento del otro, no de su ostracismo. La lección que se desprendía de Amos Oz es un leit-motiv para las personas que se conocen. Su alegoría de las dos mujeres asomadas a la ventana, una judía y otra palestina, que no conocen la casa de la otra, ni sus pensamientoss, ni sus preocupaciones, es la escenificación del drama que enfrenta a los dos pueblos.
El mestizaje es una bendición para cualquier pueblo. Siempre pongo como ejemplo Brasil donde se dan ejemplos llamativos de todo tipo, en belleza, deporte, investigación, cirugía, arte. Los EE.UU. son el paradigma del “melting pot”, el crisol donde se han fundido gente venida de los cuatro puntos cardinales. Amos Oz -cuyo apellido significa “Fortaleza”- acusa a Europa de haber sido cruel con los dos pueblos, con los palestinos a los que mantuvo colonizados y con los judíos a los que persiguió desde la inquisición (lo digo yo; él no hizo la menor alusión a ella en su discurso) hasta la Shoa (el holocausto). Si Europa es el origen de los males de judíos y palestinos, Europa debería hacer un esfuerzo por favorecer la creación de dos Estados independientes que vivan en Paz.
Personalmente, y tras vivir durante siete años el problema como periodista, estoy convencido de que los dos pueblos sólo tienen una salida: entenderse entre ellos y construir un Oriente Medio en paz y concordia. Son pueblos mejor formados que otros de la región y ello serviría a terceros para desarrollarse y destinar sus presupuestos al bienestar en vez de entregárselo a las mismas potencias que les venden el armamento. La Unión Europea, responsable como dice Amos Oz ante esos dos pueblos, debería propiciar un encuentro entre las fuerzas más reacias al entendimiento de uno y otro lado. Negociar con Ismael Haniyeh, lider de Hamás, es mucho más útil y rentable que hacerlo con un Mahmud Abbas en brazos de Israel y vencido, no hace mucho, por el más combativo rival de Al Fatah.
Ahora, en la última curva de la presidencia de George W. Bush, intenta arreglar a toda prisa lo que no quiso hacer durante sus ocho años de mandato. Manda a su vice presidente Dick Cheney, el ex presidente de Halliburton, la empresa que más ha ganado con la guerra de Irak y de la que sólo está virtualmente separado, para poner los jalones de una paz que enderezaría los renglones de su biografía. La solución es que el ganador de las últimas elecciones palestinas vigiladas por Occidente, Hamás, haga las paces con el perdedor de las mismas, para una vez resueltas las diferencias entre ambos, se sienten a negociar con Ehud Olmert, el Primer Ministro israelí. Este va a exigir que Hamás deje de enviar cohetes Kassem sobre poblaciones judías cercanas a Gaza. En segundo lugar le pedirá que renuncie públicamente a su deseo de destruir el Estado de Israel. ¿Es esto un modo de negociar? Sin los Kassem y la amenaza de destruir el Estado judío, nadie le invitaría a sentarse frente a frente para negociar la paz. Una mesa y unas sillas bastan para cualquier negociación, en Israel y en Tombuctú.
Ya ha declarado Israel que no quiere discutir el regreso a las fronteras de 1967. ¡Empezamos bien! Además, se están ampliando los asentamientos ilegales. Las conversaciones, después de declararse una tregua, deben empezar discutiendo de los presos, luego de los asentamientos, de que cese la intromisión y control de Gaza por parte israelí, de que cesen los ataques de Hamás desde Gaza y que este partido controle la actividad de las otras organizaciones palestinas.
Como en todo este tipo de negociaciones, hay que tener en cuenta de que algunos miembros de Hamás, Al Fatah, Hezbollah o Yihad Islámica puedan cometer atentados por no estar de acuerdo con la decisión de negociar (que en sí ya implica que no se desea destruir Israel).
En España, José Luis Zapatero, despues del atentado de la T-4 de Barajas, quiso saber de los etarras con los que se estaba en contacto, qué sucedía internamente en la organización. En Israel, Isaac Rabín murió a manos de un judío radical que no aceptaba las conversaciones con Yaser Arafat. Y se detuvo el proceso. Una chinita en un engranaje de relojería suiza. Se puede decir que el País Vasco no es Irlanda del Norte o la Corea comunista pero las negociaciones son de libro de texto siempre. Lo absurdo es creer que un movimiento terrorista (y aquí aplico la palabra terrorista porque hay libertad de expresión en Euskadi y partidos que defienden la independencia parlamentariamente, sin matar), se puede aplastar así como así. Caen diez y aparecen diez nuevos “gudaris”, como se consideran ellos. Pero, al igual de la selección de fútbol española, cada ciudadano tiene su propia alineación y está convencido de que sabe.





¿realmente alguien puede creerse a estas alturas que Europa o los EEUU tienen el más mínimo interés en que la formación de un Estado palestino sea una realidad?
la combinación de victivismo hebreo + lobby judío funciona y da igual quién esté enfrente: si Arafat o Haniyeh.
Todo vale y la espiral se muestra eficaz a ambos lados: a Israel para justificar su maquinaria, a Hamas para argumentar su existencia.
Y en medio, como siempre, la población civil.
Comentario por ANTI BLOG — 24 Marzo 2008 @ 23:43
No sé si viene a cuento o no, pero me has hecho recordar una entrevista a Amos Oz en “El País” en el que decía que la anormalidad de Israel le inspiraba pero que desearía la normalidad sueca, y que paradójicamente pensaba que un sueco pensaría que era más estimulante ser escritor en un lugar como Israel.
Comentario por Geógrafo Subjetivo — 24 Marzo 2008 @ 23:49
“Paralelismos y Paradojas: Reflexiones sobre Música y Sociedad” es un libro que recoje conversaciones entre Edward Said (de origen musulmán, ya fallecido) y Daniel Barenboim (de origen judío).
Lo recomiendo por tratar entre otras cosas el problema de interpretar la música de Wagner en Israel. Y sobre todo por colocar la Música por encima de todo prejuicio.
Comentario por erwillillo — 25 Marzo 2008 @ 0:26
Uy, perdón, “recoge”.
Comentario por erwillillo — 25 Marzo 2008 @ 0:29
¿Y las judías con chorizo, digo, con Bermejo?
Comentario por Ramiro — 25 Marzo 2008 @ 2:03
El reino de los cielos es una película de Ridley Scott(Blade Runner)que he visto hace poco y que me ha impresionado.En la edad media los cruzados van a conquistar Jerusalén.No voy a contar el final pero la idea final es que siempre van hacia allí nuevos conquistadores.Parece que el problema tiene un origen más antiguo aún:las doce tribus de Israel.Allí se originaron la ganadería y la agricultura.
Comentario por Milenrrama — 25 Marzo 2008 @ 17:56
Ramiro, no se si es una broma que no he comprendido pero me gustaría que me la explicase. ¿Qué quiere decir?
¿Y las judías con chorizo, digo, con Bermejo?
Milenrrama: La agricultura y la ganadería nacen en Mesopotamia, no en Judea, Samaria o los actuales Israel y Palestina.
Comentario por Enrique Meneses — 25 Marzo 2008 @ 18:12
Bueno,quería decir en el Creciente Fértil,entre los rios Tigris y Eufrates,en lo que hoy es Irak.
Comentario por Milenrrama — 25 Marzo 2008 @ 18:28
La postura de Amos Oz o Daniel Baremboim es admirable. Me parece la demostración de que no existen “los pueblos”, sólo las personas.
Mielenrrama: El reino de los cielos es una de las mejores películas “de palomitas” que he visto en los últimos años. Tengo la impresión de que se inspiró en Las cruzadas vistas por los árabes, de Amin Maalouf.
Comentario por Rubén — 25 Marzo 2008 @ 23:59
Rubén,he entrado en tu blog y….no hay nada tuyo.
Comentario por Milenrrama — 26 Marzo 2008 @ 14:02
Sólo algunas fotos que no están mal(hay miles en la red),un título vacuo y fragmentos románticos de otros autores.Eso sí,queda realmente bonito.
Comentario por Milenrrama — 26 Marzo 2008 @ 14:12
El racismo es un atentado grave contra los derechos humanos. Parece que en estos últimos años nos den igual los demás, si son de otro color, o se interponen a nuestros objetivos pasamos por encima de ellos. Hace poco recibí un video de Youtube en el que un policía denunciaba casos reales de torturas de la cía, es imporesionante y da mucho que pensar, os copio el link para ver qué os parece.
http://www.youtube.com/watch?v=x9en9uhMY5M
Deberíamos cada uno en nuestra medida, como el protagonista del video, denunciar las atrocidades que se hacen contra los derechos humanos!
Comentario por Natalia — 27 Marzo 2008 @ 17:35
Estimado Enrique:
Como siempre has escrito un magnífico artículo. Sin embargo, esta vez me ha cautivado especialmente por tu manera de describir a los judios. Yo conozco a varios y siendo como son, individualmente, no entiendo como después como pueblo (o sus gobernantes) se están comportando con tanta intolerancia.
Tu artículo es muy bello aunque triste.
Yo también creo, como Amos Oz, que sólo Europa puede y debe ser quien termine con el coflicto palestino-israelí. Pero tendrá que hacerlo impidiendo antes las interferencias de Estados Unidos en favor de Israel que han sido siempre muchas.
Y creo, asimismo, que si ese conflicto se resolviera, la paz podría volver al resto de Oriente Medio y los terroristas de la yihad terminarían despareciendo. Entiendo que el gravisimo problema mundial que, actualmente, tenemos con el “yihadismo” y los Bin Laden de turno tiene un eje central que es el conflicto entre Israel y Palestina, por lo que resuelto este sería más facil que el otro despareciera.
Un abrazo,
Maria
Comentario por Maria López-Contreras — 28 Marzo 2008 @ 2:36
Sr Meneses: Desafortunadamente recien ahora lei su articulo del 24.3
Los Palestinos estan unidos por su sueño de volver a sus casas en Haifa, Jaffa, etc.
Los Palestinos estan desunidos sobre cual es la tactica para cumplir sus sueños: La lucha armada o las conversaciones con Israel.
Nosotros, los israelies, conscientes de los sueños Palestinos, haremos lo posible, para que no los cumplan.
Su proposicion de que Israel se siente a conversar con Hamas,mientras que “…Como en todo este tipo de negociaciones, hay que tener en cuenta de que algunos miembros de Hamás, Al Fatah, Hezbollah o Yihad Islámica puedan cometer atentados por no estar de acuerdo con la decisión de negociar…” es la mejor demostracion de como Israel (a su gusto) debe renunciar a sus posiciones, sin recibir ni siquiera el mas minimo compromiso palestino de “FIN DEL CONFLICTO”.
Ese jueguito ya lo hizo Arafat en 1996, y por eso estamos donde estamos. El tambien negociaba, mientras, por detras, impulsaba al Hamas a tirar, para tener un garrote amenazando a Israel.
Usted, por lo visto, no aprendio nada… nosotros, que pagamos a ese jueguito con mas de mil muertos, si hemos aprendido.
Comentario por zamir shimshon — 30 Marzo 2008 @ 17:37
Zamir a lo suyo: raca, raca la matraca.
A judios, palestinos y gente de a pie, recomiendo que lean este libro: EL MESIAS JUDIO. Es un esperpento, pero muchas veces el esperpento es lo que más se aproxima a la realidad.
Comentario por salva — 30 Marzo 2008 @ 20:56