Las próximas elecciones del 9-M están siendo vistas desde el resto de Europa con gran interés por parte de
izquierdas y derechas. Ello determina muchas posturas de la UE en relación con el mundo. Partiendo del hecho de que a Estados Unidos le interesa un socio fiable y no 27 países de “Yes,Sir!”, como sucedería si la Unión Europea no existiese, debemos apoyar una Alianza inter pares. Ya no corren tiempos para potencias hegemónicas, para imperialismos. El acuerdo entre Washington y Praga para que los ciudadanos de Chequia no necesiten visado de entrada en EE.UU., representa un claro intento de dividir la Unión Europea troceándola. La culpa no es tanto de Estados Unidos sino de la falta de un reglamento que unifique las relaciones exteriores de cada uno de los 27. Miembros que acepten escudos anti-misiles yankis en su territorio sin consentimiento de Bruselas, vuelos y cárceles clandestinas para torturar sospechosos sorteando las propias leyes americanas, deben ser castigados severamente por Bruselas. Somos un club y quien no respete el reglamento aceptado por todos al ingresar, puede ser expulsado de alguna forma, desde temporalmente hasta definitivamente.
La probable llegada del demócrata Barack Obama a la Casa Blanca, abre posibilidades de cooperación entre los dos grandes bloques a los que sería conveniente que se sumase una Unión Latinoamericana similar a la UE pero con enormes ventajas, debidas al idioma y la historia común de más de tres siglos. En la UE, la derecha está siendo dañada por personajes como Sarkozy y Berlusconi. En Alemania Ángela Merkel, cristiano-demócrata (CDU) cuyo partido es apoyado por el social-demócrata (SPD), ha restablecido los lazos tradicionales con Francia, con gran disgusto de Gordon Brown, el actual Premier británico, laborista. En las próximas elecciones no es probable que el hombre que ha sido segundo de Tony Blair, sea perdonado por los británicos molestos con el seguidismo de los laboristas a George W. Bush. Lo más probable es que se produzca la alternancia y que el líder conservador, David Cameron, 42 años, bien parecido y hombre que ha conectado muy bien con la clase obrera y la media baja, alcance el 10 de Downing Street. De todos modos, cualquiera que salga elegido en 2009, no será capaz de disminuir el anti-europeismo de los británicos. Han tolerado mejor el seguidismo con Estados Unidos que la introducción del euro o del sistema Schengen. Tragaron con dificultad el sistema decimal.
Dentro del actual panorama europeo, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, España y Portugal, representan el núcleo fuerte y veterano de la UE. No me olvido de Holanda y Dinamarca pero estos hacen seguidismo con Gran Bretaña. La derecha francesa, con un Sarkozy en caída libre que ha llegado, de 55% a favor, hace tres meses, a solo un 36% de franceses que lo apoyan actualmente, parece interesarse por una variedad de temas que nada tienen que ver con los cambios urgentes que necesita Francia revolucionando sus viejas estructuras. El proteccionismo francés y la búsqueda desesperada de su presidente por obtener negocios para su país, casan mal con la necesidad de privatizar si quiere estar en la cresta de la onda económica. Entre los 6 países antes mencionados, unos más que otros, predominan en ellos los gobiernos de derechas, conservadores o social-cristianos. Puede que Italia se salve de volver a caer en manos de Berlusconi, gracias a Walter Veltroni, el ex alcalde de Roma, que quiere resucitar el centro-izquierda con gente jóven, pero por ahora solo quedan España y Portugal en el campo socialista demócrata. De ahí que se espere el resultado del 9-M con gran curiosidad en el resto de la Unión Europea.
Lo curioso es que Rajoy ha iniciado un seguidismo absurdo de Sarkozy cuando todo el mundo ve la caída que él mismo, y sus estravagancias, ha provocado. El líder del PP intenta copiar políticas, como la de inmigración, que han fracasado porque la inmigración africana o del Este de Europa tiene tres o cuatro generaciones de discriminación y amontonamiento en ghettos. En España la experiencia es nueva. Tiene escasamente 8 años y se ha producido al olor del crecimieento brutal de nuestro país. Ese crecimiento se apoyaba en la construcción que absorbió mucha mano de obra extranjera pero no hay que creer que el ladrillo daba tanto trabajo. Sobre 1.075.423 inmigrantes, de régimen general o autónomos, la construcción absorbió 275.640, el transporte, almacenamiento y comunicaciones, 183.583; comercio y reparación de vehículos, 180.275. Para los servcios sociales de atención a las familias, 41.058. La contribución a las arcas del Estado alcanzan 5.000 millones de euros netos, es decir, deducido los servicios que reciben. Se estima que ellos proporcionan el importe de 900.000 pensiones nuestras. Cuando se habla de un 11,5% de paro en 2004 y un 8,5% ahora no se tiene en cuenta el hecho de que el PP solo tenía 15 millones de ocupados mientras que hoy, tenemos menos paro con 20 millones. Decir que “en España no cabemos más” es absurdo. Tenemos parecida extensión que Francia que tiene 64,2 millones de habitantes y nosotros 45,1 millones. Elos una densidad de 108,8 y nosotros 89,4 por kilómetro cuadrado. Los países que máas peso tienen en la UE son países con población superior a los 60 millones de habitantes. Somos segundos en extensión y quintos en densidad. La inmigración nos está ayudando a ser uno de los grandes. (más…)